En esta
oportunidad voy a realizar un resumen de la obra de un personaje de nuestra
historia que para muchos, en los cuales me incluyo, es una de las personalidades más importantes. Me estoy refiriendo a Juan Bautista Alberdi,
el padre de nuestra Constitución Nacional de
1853, que propuso un sistema
económico basado en el respeto:
A
LA VIDA
LA LIBERTAD Y
A LA PROPIEDAD PRIVADA
Con ese
marco Argentina se transformó en uno de
los países más avanzados, con una estructura productiva muy diversificada.
Por qué entonces en los colegios
y universidades insisten en llamarlo “Modelo
Agroexportador”
Posiblemente
para desvalorizarlo, que solo beneficiaba a una oligarquía y producía gran
desigualdad, así se instaló en la conciencia popular que el modelo de la “Libertad de Mercado”, en un país con tanta llanura fértil y recursos
naturales, guiaría a los empresarios a buscar rápidas ganancias en el sector
agropecuario, que naturalmente crecería mucho más rápido que la industria,
suena lógico verdad?
Pues no,
el modelo incorporado en la constitución era el de la Escuela Industrialista Escocesa de Adam
Smith.
Logramos
convertirnos en uno de los 5 países más desarrollados del mundo en tan solo 40
años y nos mantuvimos entre los 10 más ricos durante las seis décadas en que se
aplicó
No solo
en términos de producción y consumo per cápita sino también por el poder
adquisitivo de los salarios.
Ciertamente
el campo creció muy rápido ya que se multiplicaban las hectáreas fértiles
gracias a la construcción de los nuevos ferrocarriles, para 1914 se habían
terminado la mayor parte de los 47 mil kilómetros, era la décima red
ferroviaria más extensa del mundo. Pero
la industria creció más rápido aún, porque efectivamente era un modelo
industrialista.
“En
un sistema libre el agro y la industria se potencian mutuamente”
1914 el 71% de los
productos manufacturados consumidos en el país eran de producción nacional.
1922 el PBI
industrial superó al PBI agropecuario.
1932 la industria Argentina
era mayor que la de México y Brasil sumadas.
1943 la industria Argentina
exportaba el 20% de su producción.
La Argentina era uno de los
países más desarrollados,
fue uno de los primeros países en eliminar el Analfabetismo, más tarde la
Industria Editora fue la número uno de habla hispana, y el Cine Nacional era cuarto en el mundo después
de Estados Unidos, Francia e Italia.
Es
cierto que el campo exportaba una buena parte de su producción permitiendo importar las maquinarias de última tecnología,
que permitiría el desarrollo del país. Pero no era el único que se beneficiaba,
también lo hacia la industria, el comercio, la construcción y el transporte. Teníamos pleno empleo y llegaban cientos de miles de inmigrantes gracias a lo que para la época
eran altísimos salarios, más altos que
los obreros ingleses, franceses o alemanes.
La
moneda era sana, casi no había inflación, la gente podía ahorrar y salía de la pobreza con su propio esfuerzo
y sin recibir dádivas del Estado
La
industria competía con las mejores del
mundo. Las guerras mundiales y la crisis del 30 generaron un gran desafío en
todo el mundo, pero países como Australia, Nueva Zelanda o Canadá, similares a
la Argentina, volvieron de la posguerra
a ser abiertos y competitivos.
En
cambio Argentina se ensalzó con las ideas proteccionistas, nacionalistas,
estructuralistas. A partir de la década del 30 se abandonó el libre comercio,
se comienza a gravar al campo para subsidiar y proteger el desarrollo industrial,
lo que se profundizó con el peronismo.
El
resultado fue pésimo, la idea de esquilmar al campo empobreció a muchos de los
250.000 productores y benefició a unas pocas familias de industriales y también
a los políticos populistas y a los sindicalistas.
Argentina
se apartó del camino del progreso, multiplicó la pobreza y cada vez más gente
depende del estado.
Caímos
al puesto 65 del ranking de producción per cápita
Nuestra
industria subsidiada y protegida ya no pudo competir:
Con
los países centrales como Estados Unidos o los europeos
Pero tampoco pudo competir:
Con
los países pobres como China, India o Indonesia
Ni siquiera:
Con
los de América Latina que decidieron abrirse al mundo como Chile, México,
Perú o Colombia.
La
industria argentina se estancó con el proteccionismo nacionalista. Empresarios,
Sindicalistas, Políticos y Periodistas deben aceptar y promover las reformas
que mejoran la competitividad para no volver a caer en los errores del pasado.
Se
debe flexibilizar el mercado laboral adaptándolo al siglo 21, adoptar una
moneda fuerte para eliminar la inflación, hacer una mega desregulación para que
sea fácil invertir y emprender negocios innovadores, transformar el estado en
uno más pequeño y eficiente.
Que sirva a los argentinos y que permita simplificar y eliminar un centenar de impuestos y recuperar la libertad de mercados. La experiencia mundial indica que el hacer estas reformas, Argentina podría crecer sostenidamente al 6 o 7 por ciento anual creando hasta 3 millones de empleos en cuatro años y multiplicar por tres el poder adquisitivo de los salarios de los argentinos en solo dos décadas. Solo hay que animarse, es posible, porque solo basta mirar nuestra historia, nosotros mismos lo hicimos, por qué no podemos hacerlo de nuevo?
"volver a aplicar el proyecto de Alberdi"
Muchas gracias y hasta la próxima.
Fuente: Fundación
Libertad y Progreso
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Juan
Bautista Alberdi, abogado, jurista, economista,
político, diplomático, escritor y músico argentino. Nació en San Miguel de
Tucumán el 29 de agosto de 1810 y falleció el 19 de junio de 1884 en
Neuilly-sur-Seine, Francia.


Sí lastima que nuestra constitución habla de hablantes y no ciudadanos
ResponderBorrarMario
ResponderBorrarMuy interesante, coincido en que el proyecto de Alberdi fue el motor que llevó a la Argentina a sus mejores momentos. Esperemos que en el futuro entendamos que sin moneda no hay crecimiento posible.