¿Se puede vivir sin
Banco Central?
Hay países que a los
efectos prácticos ya viven sin Banco Central, entre ellos podemos mencionar a
España. El primer planteo que nos hacemos es:
¿Puede funcionar un
país del tamaño de Argentina sin Banco Central?
España no tiene un
Banco Central propio, sino que se rige por el Banco Central Europeo, si España
quisiera hacer algo con el Euro afortunadamente no puede hacerlo.
Lo que propone JAVIER
MILEI es renunciar a que él u otro político puedan controlar el Banco
Central que emite el dinero que se utilizaría en Argentina, ya que no existe en
ningún país y mucho menos en Argentina la independencia del Banco Central, su
presidente es designado y removido por el presidente de la nación lo cual hace
imposible alcanzar la independencia del Poder Ejecutivo de turno.
¿Es bueno o malo
tener un Banco Central?
Un Banco Central te
puede dar en determinadas ocasiones cierta flexibilidad para mejorar la
liquidez del sistema financiero, pues en algunos contextos te puede ayudar en
una escalada de iliquidez. Pero en general, si un país no es serio como
Argentina y como tampoco lo es España, es mejor que sus políticos no tengan
la posibilidad de manejar un Banco Central.
Los argentinos deberíamos
elegir libremente en qué moneda operar y previsiblemente la moneda elegida seguramente
sería el DÓLAR. El Banco Central pasaría a ser la Reserva Federal de los
Estados Unidos y como lo es también en España, donde el que emite es el Banco
Central Europeo que también tiene la característica de ser muy problemático y
con ciertos desmanes monetarios, pero es bastante más confiable que el Banco
Central de la República Argentina.
La propuesta de DOLARIZACIÓN
de la economía sería similar a lo que tiene Ecuador, salvo que en este país está
refrendada por ley y funciona muy bien sobre todo para aquellos países como
Argentina, Venezuela, Ecuador y España también, que no son capaces de gestionar
en forma responsable sus propias divisas, porque tienen una clase política
que abusa de la inflación para financiar el sobre gasto estatal.
La sociedad se está
dando cuenta de lo que es inexorable que mientras tengamos políticas
monetarias, pesos y Banco Central manejado por burócratas del Estado de carne y
hueso, la inflación está condenada a ser cada vez más alta en la tendencia de
mediano y largo plazo.
Simplemente es lo que
viene aconteciendo y lo podemos ver en números, si comparamos diciembre 2021
contra diciembre de 2001 cuando salimos de la convertibilidad, redondeando, la
inflación acumulada fue del 11.400%.
Si miramos cada año
desde el 2003 a la fecha cuando nuevamente se reabre el Banco Central en el
2002 y se vuelve a tener política monetaria manejando o la CANTIDAD DE DINERO o la TASA DE
INTERÉS, la inflación promedio mensual en el 2003 fue 0,3%,
en el 2004 0,7%, en el 2005 1%, en el 2010 1,5% en el 2013
1,9%, en el 2014 2,8%, en
el 2017 2,9%, en el 2021, el año pasado, fue de 3,5% y esta
semana se conoció la inflación mensual de marzo alcanzando el 6,7%
acelerándose dos puntos porcentuales al mes previo y alcanzando la variación
más elevada de los últimos 20 años. De esta manera, la inflación acumulada
en el primer trimestre se ubicó en el 16,1%, siendo el trimestre de
mayor alza de precios desde la salida de la convertibilidad.
¿Por qué la inflación
está condenada a subir siempre en Argentina y nunca va a bajar?
Muy simple, mientras
tengamos burócratas haciendo política monetaria y como la inflación ya quedó
demostrado que es un fenómeno monetario, es decir que tiene que ver con la PRODUCCIÓN
DE DINERO y si esa producción está en manos de los burócratas del Estado y
de manera monopólica, ahí tenemos los culpables.
Una vez que tenemos
los culpables:
¿Esto es un problema
de nombres, nivel técnico, preparación o intenciones?
Desgraciadamente la
respuesta es NO. La inflación es un FENOMENO MONETARIO y como tal hay
que corregirlo con POLÍTICA MONETARIA y para que ésta sea eficaz y eficiente
debe lograr reducir la inflación en forma permanente.
¿Sobre qué actúa la
política monetaria?
Actúa sobre lo que se
llama la DEMANDA DE DINERO, para que una política monetaria pueda ser
eficaz y eficiente tiene que tener sobre qué actuar. Con una DEMANDA SÓLIDA
la política monetaria hace coincidir la OFERTA MONETARIA y esto hace que
el poder adquisitivo del dinero sea estable y no se genere inflación. La oferta
de dinero se puede mover en línea con la demanda de dinero si ésta existe, por
el contrario, si no existe demanda de dinero no hay con qué hacer política
monetaria eficaz, con una demanda de dinero que cae recurrentemente se genera
un desequilibrio monetario que es precisamente la inflación.
La demanda de dinero
tiene dos grandes razones, la primera para comprar bienes y servicios y la
segunda para ahorrar. Como el peso no mantiene su poder adquisitivo ni
en el mediano ni en el largo plazo, los agentes ahorran en cualquier otro
activo como dólares, euros, bitcoin, inmuebles, soja, insumos, mercaderías,
pero en pesos NO. Dicho esto, NUNCA VA A HABER DEMANDA DE DINERO y
de esa forma la política monetaria no tiene sobre qué actuar y se vuelve
ineficaz e ineficiente, por lo tanto, de ningún modo va a poder reducir la
inflación y solamente puede tender a crecer y este efecto es cada vez mayor,
tal como lo muestran los números desde que se recuperó el Banco Central.
Los agentes
económicos tenemos aprendizaje, tomamos nota de la evidencia, aprendemos que la
inflación es cada vez mayor y el poder adquisitivo del peso se desploma,
entonces…
¿Cómo respondemos?
Nos tratamos de
defender cada vez más de una agresión cada vez mayor y el mecanismo de defensa
es justamente la CAÍDA DE LA DEMANDA DE DINERO porque a nadie en su sano
juicio que tenga la posibilidad de ahorrar lo va a hacer en pesos, y los que no
tienen posibilidades de ahorrar van rápidamente a transformar sus pesos
disponibles en alimentos porque saben que si esperan en pocos días pierden
capacidad de compra, es decir, adquieren menos productos con la misma cantidad
de pesos. Conclusión, se sacan los pesos de encima, todo este mecanismo es
justamente en términos prácticos la caída de la demanda de dinero.
Para terminar
estimados lectores, La propuesta de JAVIER MILEI tiene mucho de sentido
común para un país como la Argentina que lleva décadas y décadas de una
inflación altísima. La clase política ha demostrado que nadie es confiable para
mantener a largo plazo estable el valor del dinero y su poder adquisitivo. Si
no son capaces de hacerlo, lo mejor es adoptar una divisa que No se pueda
controlar y por tanto mucho más creíble, que no es ni más ni menos que una MONEDA
SANA. Es necesario encarar todas las reformas previas que MILEI
plantea en sus CUATRO ETAPAS culminando con la respuesta a la pregunta
inicial:
¿Es viable cerrar el
Banco Central?
La respuesta es SÍ.
Porque se terminaría el poder del Estado de falsificar dinero desde el Banco
Central y con ello estafar a la población mediante una política monetaria
basada en LA INFLACIÓN que distorsiona el funcionamiento del sistema de
precios, castiga el crecimiento y multiplica la cantidad de pobres e
indigentes.
Muchas gracias y
hasta la próxima.

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