Con la intención de
buscar una SOLUCIÓN al problema de la INFLACIÓN, la propuesta de
dolarización produce una gran polarización de opiniones y la amplia divergencia
de miradas resulta intrigante para Argentina. Teniendo en cuenta la complejidad
técnica del tema voy a tratar desde un análisis de determinados datos concretos
explicar las reformas necesarias que exige su implementación más allá de la
necesidad urgente de una solución de corto plazo. Una salida de esta característica
para que tenga éxito requiere de mucho tiempo.
Para entender de dónde
partimos veamos primero la evolución del PBI per cápita, que es la
generación de riqueza de un país. Desde 1999/2000 a la fecha, el MUNDO
considerando todos los países independientemente del nivel de desarrollo y
riqueza aumentó 41%, en AMERICA LATINA del mismo modo
considerando todos los países el aumento fue del 32% y en el mismo período
ARGENTINA cayó 0,9%.
El diagnóstico de la
salud macroeconómica de nuestro país es muy precario y esta macroeconomía tiene
su influencia en la microeconomía que son las empresas grandes, medianas,
pequeñas, cuentapropistas, profesionales y los trabajadores en relación de
dependencia, claramente está indicando que en Argentina es imposible generar
riqueza, mientras que el mundo creció el 41%, la región el 32% y en el
mismo período Argentina se contrajo. Entendamos bien, no es que creció menos
que el resto de los países, sino que DECRECIÓ.
Los problemas que
tenemos son muy graves, en esta situación emerge la discusión de la DOLARIZACIÓN.
Si bien una moneda enferma tiene la capacidad de hacer mucho daño económico su
cambio por una moneda más sana que podría ser EL DÓLAR no tiene el
poder mágico por si sola de generar crecimiento y desarrollo económico. La
destrucción de la moneda, su sistema monetario y que los argentinos no
ahorremos en pesos siempre es una consecuencia de una mala política monetaria,
pero el origen de los problemas no es la propia política monetaria, sino que
está en otro lado, la política monetaria simplemente es la consecuencia de problemas
muchos más profundos que se relacionan con las POLÍTICAS PÚBLICAS en
general, la POLÍTICA FISCAL en particular, la ARQUITECTURA INSTITUCIONAL de
Argentina y el ESQUEMA DE INCENTIVOS del régimen de gobierno. El origen
de la enfermedad de nuestra economía está en cuestiones mucho más profundas que
su moneda.
La moneda refleja
todos esos problemas, los capta, es una consecuencia de ellos y lo que SÍ
hace, es que toda esa infección del sistema monetario es la moneda quien la
esparce y contagia todo el sistema económico. Lo que tenemos que entender es
que cambiando SOLO la moneda no se cura la infección ni el origen de ella.
Como tantas veces se mencionó
en estas columnas, la explicación de una moneda enferma es LA INFLACIÓN, atenta contra el ahorro, por ende, atenta
contra la inversión, va contra la acumulación de capital, de esa manera atenta
contra la posibilidad de ampliar la frontera de capacidad de producción, quebranta
el poder de producir, fabricar, ofertar más bienes y servicios y como
consecuencia de todo esto destruye la generación de trabajo, impide la demanda
genuina laboral, haciendo finalmente que el poder adquisitivo del salario caiga.
De esta forma podemos ver y palpar los daños que produce una moneda enferma y
lo hace a lo largo del tiempo y cada vez más.
Ahora retomemos el
tema que nos convoca que es LA DOLARIZACIÓN, es clave como la perciba el
público, si es percibida como una reforma PERMANENTE va a ser EXITOSA,
por el contrario, si la percibe como TRANSITORIA va a terminar FRACASANDO
y generando más daño del que había previamente a su implementación.
La cuestión central
de una DOLARIZACIÓN está dada en la TASA DE INFLACIÓN y la TASA
DE INTERÉS, ambas tienen que converger a los niveles que tiene Estados
Unidos.
Si esto no sucede, es
decir si la INFLACIÓN de Argentina no desciende a los niveles de Estados
Unidos, vamos a quedar con una inflación en dólares y como consecuencia vamos a
quedar caros en dólares para el mundo.
Al mismo tiempo, la TASA
DE INTERÉS tiene que tener un comportamiento idéntico al de Estados Unidos,
de nuevo, si esto no sucede, el costo de capital en Argentina va a ser más caro
que en los Estados Unidos TENIENDO LA MISMA MONEDA, vamos a tener menos
rentabilidad porque los flujos de fondos van a ser descontados a una tasa de
interés más elevada, menor va a ser la acumulación de capital y menor va a ser
el crecimiento. Una cuestión adicional, no menos importante, si la tasa de
interés no logra los niveles de Estados Unidos y queda por encima, esto va a
generar que ingresen dólares especulativos que van a ganar una tasa de
interés terriblemente elevada en dólares y ese influjo de dólares va a aumentar
la demanda agregada que va a generar mayor inflación en dólares, resultando
Argentina más cara todavía en dólares. ¿Qué es lo que puede influir fuertemente
en que la tasa de interés quede en niveles más altos que los de Estados Unidos?
Algo por todos conocido, que es justamente el riesgo de Default que
permanentemente tiene Argentina.
En resumen, estos dos
indicadores LA INFLACIÓN y LA TASA DE INTERÉS deben converger a
los niveles de Estados Unidos, si esto no sucede la consecuencia va a ser que
la economía ajuste por medio de las cantidades, que no es más ni menos que recesión,
desempleo y puede llevar a la dolarización a un colapso con más problemas que
los originales.
Ahora bien…
¿Dónde se juega este
partido para que una dolarización tenga éxito?
En las REFORMAS
ESTRUCTURALES PREVIAS que hay que hacer, en este sentido voy a analizar lo
que sí y solo sí se debe hacer para tener éxito con la dolarización.
Lo primero que
tenemos que hacer es una reestructuración de pasivos con el FMI y con bonistas Ley
Nueva York, esto tiene que ver con la TASA DE INTERÉS que les mencioné
antes para despejar completamente el riesgo de default y evitar el fracaso de
la dolarización y el colapso de la economía.
Lo segundo que
debe hacer Argentina es una reforma del Estado para que el gasto público baje
entre 15 y 18% sobre PBI, para bajar la carga tributaria entre 10
y 13% de PBI y lograr superávit financiero. Esto luce como una locura,
pero es simplemente dejar el gasto público en los niveles de finales del 2007
cuando deja la presidencia Néstor Kirchner. Estoy poniendo en números que no
es una locura es lo que hay que hacer.
Ahora también les
tengo que mencionar algo que ya se los comenté que tiene que ver con la ARQUITECTURA
INSTITUCIONAL de Argentina que hace de esta reforma del Estado una cuestión
muy complicada de llevar adelante. Teniendo en cuenta sus tres niveles de
gobierno Nación, Provincia y Municipio, con 25 Poderes Ejecutivos, 25 Poderes
Legislativos, 25 Poderes Judiciales, más de 365 Ministerios y puedo seguir
enumerando esto que les mencioné como la arquitectura institucional de
Argentina.
Para llevar adelante
esta reforma es necesario tener un LIDERAZGO POLÍTICO muy fuerte y un PROGRAMA
INTEGRAL que no solo permita al país evitar una crisis con fuerte impacto
social, sino que además siente las bases para el crecimiento futuro. Es
necesario enfrentar y cambiar el rumbo de la historia que demuestra que TODOS
los gobiernos, sin excepción alguna, siempre MAXIMIZARON DÉFICIT FISCAL,
ENDEUDAMIENTO PÚBLICO y EMISIÓN MONETARIA para sostener sus privilegios,
pero nunca pensar en un reacomodamiento ordenado de la economía minimizando el
daño social impuesto por la realidad de los hechos. Se debe de una vez y para
siempre dejar de lado la expresión “esto es políticamente incorrecto” porque
debido a eso las crisis son cada vez más intensas en nuestro país.
La tercera
reforma antes de implementar la Dolarización es levantar el CEPO para
asegurar la libre movilidad de capitales y evitar los desequilibrios que el mismo
genera en todos los mercados.
La cuarta reforma
es la BANCARIA, se debe separar la banca TRANSACCIONAL de la
banca de INVERSIÓN, en la primera los depósitos a la vista deberían
tener encaje del 100% para evitar corridas y el colapso del sistema, en la
segunda es necesario que tenga legislación y tribunales civiles off-shore. Esta
reforma al igual que la reforma del Estado vía reducción del gasto público
tiene el mismo obstáculo porque rompe los negociados del sector bancario con
los burócratas del Estado.
Para terminar
estimados lectores, no fue el objetivo de la presente columna analizar a qué
tipo de cambio se podrían cambiar los pesos actuales por dólares. Considero algo
irrelevante por el momento ya que una reforma monetaria como la dolarización es
una reforma para varias décadas para adelante que tiene como objetivo de corto
plazo la reducción de la inflación, pero si no se acompaña con las reformas
estructurales enumeradas terminará colapsando y nunca Argentina podrá contar
con una MONEDA SANA.
Muchas gracias y
hasta la próxima.

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