Crecer
depende de los incentivos para reducir el consumo presente (ahorrar) a cambio
de lograr un mayor ingreso en el futuro, y cualquier cosa que interfiera con
estos incentivos afectará el crecimiento.
El primer sospechoso de interferir
con los incentivos es el Gobierno.
Cualquier acción del Gobierno que grave el consumo futuro, tanto implícita como
explícitamente, reducirá los incentivos para invertir. Por lo tanto una elevada
inflación, diferencias importantes del tipo de cambio, tipos de interés reales
negativos, grandes déficit presupuestarios y restricciones al libre comercio
debilitan los incentivos favorables al crecimiento.
Cuando
analizamos el crecimiento tenemos que tener en cuenta el:
“Producto
Bruto Interno per cápita”
El
Producto Bruto Interno Real (que es el total de bienes y servicios producidos
por un país en un período de tiempo determinado) dividido la cantidad de
Habitantes, nos da el “Producto Bruto
Interno per cápita”, es así como medimos el crecimiento de una nación. Vamos a
los datos, en todo el periodo de
gobierno de Cristina Fernández de Kirchner el Producto Bruto Interno Real
creció 0,2% anual y la población creció 1,1% anual, con estos números de
crecimiento nuestro indicador, el Producto Bruto Interno per cápita, fue cayendo año tras año. En el caso del
gobierno de Mauricio Macri el indicador cayó más fuertemente. En definitiva el
PBI per cápita hoy es:
8%
más bajo que el del 2015
12%
más bajo que el del 2011
5%
más bajo que el del 2007
Para
crecer se necesita que las PyMes, las Micro PyMes, los Cuentapropistas,
incrementen su producción, es decir Invertir, para eso es necesario que el Sector
Privado sea liberado de tantos Impuestos
que suman 165, de tantas Regulaciones que suman 69.000, para lograr
acumular stock de capital, que no es más ni menos que Inversión poder ganar dinero y crear valor.
La
historia económica argentina del siglo XX (1901-2000) y la que va del presente, es la
crónica de una decadencia sin parangón a nivel mundial. El país, que durante la primera mitad del siglo XX se encontraba entre
los países más rico del mundo, luego pasó a estar sometido por la
aplicación sistemática de políticas populistas –mezcla de la irresponsabilidad
fiscal y los groseros desatinos monetarios- durante más de setenta años, hoy
nos encuentra en la categoría de país de frontera y que de no modificarse el
rumbo nos transformará en un país pobre. Al inicio del siglo pasado se nos veía
como una potencia mundial con capacidad de disputarle el liderazgo mundial a
los Estados Unidos.
El
Sector Público ahogando al Sector
Privado con sus tres mochilas la Fiscal,
la Laboral y la Regulatoria hace todo lo posible para que nadie invierta y
por ende no se creen puestos de trabajo.
Si
analizamos algunos países de la región como Perú, Colombia o Chile, para no hacer comparaciones con otros países
con otras culturas, solo miremos nuestros vecinos. En estos últimos 15/30 años,
crecieron cuatro veces más que Argentina, siempre en términos de PBI per cápita.
La respuesta es muy simple, el tamaño
del Estado de estos países es un tercio menor que el de Argentina y la presión
fiscal es un cuarto menor que la de Argentina.
Para que
un país crezca hace falta invertir, para invertir primero hay que ahorrar. Argentina es el país que más ahorra en el mundo. El Sector Privado
que es el 50% de la económica, ahorra alrededor del 50% de lo que produce, es decir
un 25% del total. La otra parte de la
economía es el Estado, el otro 50%, que desahorra un 15%, te queda un neto de
10% que no es suficiente para crecer.
La regla general es: “el tamaño del Estado de un país deber ser
acorde con la riqueza que genera”.
Argentina
tiene un PBI per cápita de 9.000,00 dólares anuales es decir la riqueza que
genera, y tiene un Estado con un tamaño de un país que genera un PBI per cápita
de 40.000,00 dólares anuales.
Argentina está inmersa en una
estanflación de oferta por asfixia estatal. El sector público con altos niveles de gastos y de
presión tributaria que producen altos costos de capital e inflación, lo cual
desincentiva la inversión, la acumulación de capital, la mejora de la
productividad, la creación de empleo y, por ende, la ampliación de la capacidad
de producción de la economía y, en consecuencia, impide el crecimiento económico.
Entonces,
claramente, para empezar a crecer primero hay que solucionar el déficit fiscal.
Intentar resolverlo con crecimiento está mal y no va llevar a buen puerto,
porque es poner el carruaje delante de los caballos. La Argentina no va a
empezar a crecer en serio hasta que se discuta lo que nadie quiere discutir:
Cuánto
achicamos el Estado?, Dónde lo achicamos? (para saber cuánto y dónde bajamos el
gastos público) para poder bajar el déficit fiscal y luego reducir impuestos.
Es necesario que el Estado se achique, es necesario que el gasto público pueda bajar y es necesario alcanzar el
equilibrio fiscal. Lo que pasa es que tienen que tener el diagnóstico correcto y la voluntad de hacerlo.
El
aumento de los ingresos per cápita y la reducción de los niveles de pobreza
sólo aparecen cuando aumenta la productividad. El aumento de la productividad
va de la mano de una buena inversión de capital. Para garantizar que el capital
se invierta adecuadamente, los gobiernos
no deben poner obstáculos a las iniciativas privadas, ya sean nacionales o
extranjeras, ni proporcionarles ayuda.
Si el
PBI per cápita de hoy es 12% más bajo
que el 2011, en el presente año de acuerdo a proyecciones del propio Ministro de Economía, vamos a caer 6,5%, la
mayor caída desde el año 2002. A mi entender la caída va ser mucho mayor,
yo diría que puede duplicar las estimaciones de Guzmán. La pregunta que les
hago y me hago: cuánto tiempo nos va llevar para volver a los niveles del 2011?.
La respuesta es muy fácil y a la vez muy triste, “muchos años”, porque tengamos
en cuenta que no crecemos en términos reales y la población siempre va creciendo
por una ley natural.
Para finalizar y concluir les voy
a enumerar a continuación una serie de hechos para lograr el crecimiento.
Debemos destacar la importancia de los mercados libres y de los incentivos, la apertura
comercial, el ahorro en el proceso de
acumulación de capital, la
innovación o el progreso tecnológico y por ultimo lo más importante un
gobierno que minimice su intervención en el funcionamiento de la economía.
Las grandes naciones nunca se empobrecen a causa del sector privado.
Nuestra
misión debe ser comunicar con inteligencia nuevas miradas, para dejar en claro
el camino a la felicidad de los individuos y al progreso de las sociedades.
Muchas gracias y hasta la
próxima.

Gracias Mario...!!!
ResponderBorrarGracias Mario...!!!
ResponderBorrarQue jugador!!!
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