miércoles, 24 de junio de 2020

Una recuperación en forma de L no es una anomalía, es la norma:


En esta oportunidad mi análisis es referido a otras regiones como Estados Unidos, Zona Euro y China, respecto de:

Cómo se puede predecir la forma de recuperación  económica post-COVID-19?

La teoría económica utiliza una analogía visual entre curvas de crecimiento y letras del abecedario para clasificar las recesiones:

Cuando el crecimiento económico se hunde en muy poco tiempo, pero a su vez se recupera también muy rápidamente, se puede hablar de una recuperación en forma de “V”.

 

Cuando la  recuperación viene precedida de una gran caída aunque sea progresiva, un período de estancamiento económico y después una vuelta a los niveles de crecimiento anteriores a la crisis. En este caso el parecido de la curva con la letra “U”.

 

La recuperación en forma de “L”, implica una drástica caída inicial con un largo periodo de estancamiento, sin llegar a recuperarse los niveles de crecimiento previos a la crisis.

Para entender como puede ser la recuperación, tenemos que mirar a las recuperaciones pasadas y a la historia de las pandemias.

A partir de la pandemia sabemos algunas cosas. Primero, nunca ha habido una vacuna para ninguno de los 18 tipos anteriores de COVID. Segundo, nunca ha habido una pandemia sin una segunda ola antes de que existiera un tratamiento. Teniendo en cuenta ambas cosas, la idea  de que lo peor está descartado puede ser demasiado optimista.

Si observamos los tres últimos decenios de recuperación después de una crisis, podemos ver que las tres últimas recuperaciones han sido más débiles, con menos productividad, un aumento menor de los salarios reales y un menor crecimiento de las inversiones que las  anteriores.

La recuperación de la crisis del 2008 ya fue una prueba clara de un rebote en forma de “L”.

En el que algunas zonas económicas, como la zona del euro, no vieron algo parecido a una recuperación total hasta 2016.

Puedo mencionar lo que vivió Grecia tras la crisis de 2008 y la posterior ola de rescates. La tasa de crecimiento de Grecia anterior a la crisis no ha llegado a recuperarse del todo, clara recuperación en forma de “L”.

En el caso de los Estados Unidos, la débil tasa de participación de la fuerza de trabajo,  el desmejorado crecimiento de los salarios reales y el escaso crecimiento de la inversión fueron un problema constante hasta 2017.

Los signos de un retorno a la normalidad en forma de “L” después de COVID-19 están empezando a aparecer.

En China, la mayoría de los sectores están registrando niveles decepcionantes de retorno a la normalidad, y si excluimos los sectores —como el del cemento— que son impulsados por la construcción del gobierno y las empresas estatales que producen para construir inventarios, la recuperación está claramente muy lejos de la forma de “V”.

Es cierto que esta crisis es diferente de las anteriores. Se trata de un shock de suministro seguido del cierre forzoso de una economía por decreto gubernamental. Esto es precisamente lo que hace que la recuperación sea más difícil.

En crisis anteriores, incluso en la recesión, había sectores que iban bien y crecían a tasas de dos dígitos.

Esta crisis ha afectado a casi todos los sectores y ha generado un nivel de desempleo sin precedentes en la historia reciente.

Un aumento tan masivo del desempleo en tan poco tiempo hace que la recuperación sea más difícil, porque la conmoción para los consumidores ha sido enorme y la mayoría puede no decidir volver a los niveles anteriores de gasto, incluso si sus empleos regresan.

Las empresas se están derrumbando a un ritmo récord, e incluso las multinacionales más grandes y seguras verán cómo sus niveles de deuda se disparan sólo por la caída de los beneficios.

J.P. Morgan estima que el año 2021 seguirá mostrando un nivel de beneficios corporativos que probablemente será un 20 por ciento inferior al nivel de 2019. Esto desafía la recuperación en forma de “V”. Bancos de inversión que siempre proporcionan estimaciones razonablemente optimistas están retrasando la recuperación hasta 2022, considerando un escenario benigno.

La recuperación de los EEUU no comenzará hasta finales de 2021 y si hemos aprendido algo de la Reserva Federal es que sus estimaciones, como las de los bancos de inversión, tienden a ser diplomáticas y generalmente optimistas. Pero la historia les dice que lo contrario es cierto.

Estudios demuestran que en veintidós días una economía se cierra por completa  y  necesita entre cuatro y diez veces ese tiempo para ponerla en marcha

Hagamos algunos  cálculos y podemos imaginar un escenario de “L” y no de “V”. El sector servicio fue el más castigado, con pérdidas récord de puestos de trabajo, por mencionar viajes, aeronavegación,  educación y servicios profesionales. Su recuperación va ser muy lenta. Los consumidores van a tener una débil respuesta, van a tratar de ahorrar en desconfianza a un nuevo impacto.

El mayor problema de esta crisis es que los estímulos masivos están impulsados para incentivar una demanda que le cuesta volver.

Les hago un breve repaso por las principales  medidas que algunos Estados tomaron,  resultando una  coincidencia. Todos aplicaron “política monetaria expansiva”, dicho en otros términos para que se comprenda es la emisión monetaria de sus monedas.

La administración Donald Trump dispuso todas medidas de tipo transitorias. Con un mercado laboral muy flexible y  acceso a  un Seguro de Desempleo que se activa cuando se quedan sin trabajo y deja de funcionar automáticamente cuando el individuo consigue trabajo. Además les envió una asistencia adicional por medio de cheques y préstamos muy accesibles para hogares. La gente puede disponer libremente de esos fondos. En otro orden una decisión acertada fue la reducción de impuestos al Sector Empresas. Otras medidas que impulsó la Reserva Federal fue  reducir los requisitos y capital a los Bancos para absorber pérdidas.

En  Francia, las políticas para recuperar la demanda tienen la diferencia que el Estado determina en qué gastar (alquileres, préstamos, etc.), esto tiene la contra que  quedan como partidas de Gasto Público, lo cual a futuro es muy difícil de poder corregir.  Lo que requerirá  un incremento de los tributos para poder solventar,  que en términos de salarios reales, representará una reducción. Junto con el Reino Unido ambos países superan el porcentaje de PBI de su nivel de deuda, reportando la cifra más alta, en términos porcentuales de PBI,  desde la Segunda Guerra Mundial. Este incremento se debe en particular a “la caída de la actividad y medidas de apoyo para empresas y hogares”

España, admite la destrucción del tejido empresarial, para que nos hagamos una idea se han perdido unas 122 mil empresas en un mes. A esto se le añade que la administración pública no ha recortado ningún gasto recortable, como lo han hecho otros gobiernos  de la UE y se han incrementado gastos adicionales producto de la pandemia. Tendrán a futuro incrementos de impuestos sin ninguna duda.

Italia junto con España son los países más golpeados por el covid-19 de la zona euro. Se está discutiendo un “Fondo de Reconstrucción” que está generando distintas posiciones entre los 27 países. Exigen que las ayudas a Madrid y Roma “sean préstamos y no subvenciones”.

Austria, Holanda, Dinamarca y Suecia han defendido que las ayudas de la UE sólo se desembolsen a cambio de reformas económicas que hagan más competitivos a los países beneficiarios, al tiempo que consideran excesiva la dotación de un fondo de 750.000 millones de Euros.

 Merkel (Alemania) mientras tanto, está en una posición intermedia, ha sugerido que le gustaría reducir la dotación del fondo anticrisis a 500.000 millones, tal y como había pactado con París. Eso sí, apuesta por  el rescate para España e Italia sea en forma de subsidios con el fin de evitar otra crisis de deuda en la eurozona.

España e Italia solicitan cerrar un acuerdo lo antes posible, ya que cuanto más tiempo se pierda, más profunda será la recesión.

Se prevé en la UE una contracción económica sin precedentes en el orden de 8,7% para 2020. Además, lo peor del impacto de la crisis en el empleo "todavía está por venir" y golpeará con especial dureza a los jóvenes. Todo hace presumir que estamos "al principio y no al final de una crisis muy grave".

Una cuestión que quiero remarcar es el origen del problema. La recesión de COVID-19 es el resultado de políticas y prácticas que causaron una “interrupción masiva de la oferta”, no de la demanda, en todo caso su reducción es una consecuencia.

El estímulo monetario mediante la  impresión de dinero no crea bienes y servicios reales cuando se impide legalmente a los trabajadores ir a trabajar.

Asimismo, el endeudamiento a escala global es enorme. Los países más endeudados son Estados Unidos, le sigue en orden de importancia China, después la Zona Euro y por último el que registra el mayor nivel es  Japón con una relación deuda/PBI de 380%. Estos cuatro países concentran el 76% de la deuda mundial.

No hay muchas salidas en este escenario. El mundo, en los años próximos, debería trabajar para reducir el endeudamiento. Para ello deben trabajar en presupuesto superavitarios, ya sea subiendo impuestos o bajando gastos. Sin embargo daría la impresión que el mundo no está preparado para este tipo de esfuerzos a corto plazo de cara a las demandas sociales. La otra salida sería un crecimiento de la economía mundial, que por lo descripto no luce en el corto y mediano plazo.

El mundo, a diferencia de Argentina cuenta con instituciones fuertes, reglas claras de juego y gozan de plena confianza, lo que permitirá recomponer en menos tiempo las condiciones de vida de sus habitantes.

Por último,  sin perder de vista el tema central que “es la forma de recuperación”, puedo afirmar que la historia reciente nos dice que las recuperaciones en forma de “L” no son una anomalía, sino la norma. Ésta puede no ser diferente.

Muchas gracias y hasta la próxima.

miércoles, 17 de junio de 2020

Sistema de precios y sus interferencias:


Los precios en la economía deben establecerse en transacciones voluntarias, de manera que se coordinen las actividades de miles de millones de individuos, donde cada una de ellos busca su propio interés y colabora con la maximización del bienestar general.

Esta coordinación realizada por el sistema de precios, se  lleva a cabo sin necesidad alguna de  dirección centralizada, de ningún tipo ni por ninguna institución.

El sistema de precio desempeña tres funciones en la organización económica:

Transmite información

Aporta los incentivos para adoptar los métodos de producción más eficientes y

Determina la distribución del ingreso.

Entender el sistema de precios y su funcionamiento nos va a permitir resolver:

Cómo se forma un precio?

Por qué hay pérdidas o ganancias?

Eso es lo que voy a intentar explicar y qué ocurre cuando esto no funciona o a qué nos sometemos. También el papel del emprendedor/empresario, que es el que está atento a cuáles son las necesidades  y preferencias de los consumidores y organiza el proceso. El emprendedor/empresario es el instrumento para darle valor al trabajo.

Cómo se determinan los precios?

Podemos iniciar el análisis diciendo que los precios se forman en función de: los costos necesarios, el trabajo aplicado o la utilidad que nos brinda.

Si los precios los determinan los costos necesarios más un margen de utilidad. Bajo este esquema no hay posibilidades que las empresas quiebren, porque está todo cubierto. La realidad indica que hay quiebras, de modo tal que  esta forma de determinar los precios no es correcta.

Otra forma,  en función de la cantidad de trabajo, esto quiere decir que un producto que insuma más trabajo será más caro que otro. Todos sabemos que esto tampoco es correcto, hay productos que no tienen mucho trabajo y son más caros que otro que sí lo tienen. Entonces la cantidad de trabajo no es la forma de determinar los precios.

Por último, en razón de la utilidad que nos brinda. Tenemos que el agua es muy útil para la vida y es mucho más barato que  un diamante, que nos ofrece  menor  utilidad, sin embargo es mucho más caro. Con lo cual esta forma de determinar los precios no resulta convincente.

En resumen, estos tres caminos para determinar el precio de los bienes aunque parezcan lógicos, en materia  del análisis económico  podemos afirmar que son incorrectos.  En economía los hechos se explican tal como son y  no como uno quiere que sean.

 Entonces:

“Los precios son fijados por lo que se llama la Valoración Subjetiva que realizan los consumidores”

Qué significa la Valoración Subjetiva?:

Que el valor de los bienes está determinado por la  preferencia y la escasez. O dicho de otro modo,  el valor está en la cabeza de las personas que lo van a consumir.

Las personas ordenan sus fines según una escala de valores o una escala de preferencias. Éstas difieren para cada persona tanto en contenido, como en orden de prioridades y en diferentes momentos.  

Por ejemplo, en el desayuno valoramos más un café con leche que una hamburguesa, pero a medida que nos acercamos al almuerzo se invierte la preferencia.

Las valoraciones son subjetivas e individuales y dependen del momento

También mencioné que depende de la escasez. La existencia total de un bien resulta irrelevante a los efectos de la valoración, “lo importante es su disponibilidad”.

Cuando  se le atribuye valor a algo  se incurre en costos para hacerlo disponible. Para citar un ejemplo, el aire en “situaciones  normales” lo inhalamos y no incurrimos en costo, ahora bien si soy un nadador en carrera bajo agua y tengo que salir a la superficie a respirar de vez en cuando, ahí incurro en un costo, porque la disponibilidad es distinta en una y otra situación.

Para obtener algo debo renunciar a otra cosa, es  ahí donde le doy valor y aparece un concepto  de utilidad marginal. Si una persona tiene mucha sed, seguramente el primer vaso de agua le  va a brindar mucha satisfacción, al consumir el segundo también, pero no tanto como el primero, es probable  que la satisfacción   por el consumo de un tercer vaso disminuya aún más, y así sucesivamente. Esto en economía se entiende como la “Teoría de la Utilidad  Marginal Decreciente.

En consecuencia,  la utilidad adicional de un producto disminuye a medida que consumimos más y más; el precio que estamos dispuestos a pagar por unidad también disminuye.

Entonces tengamos en claro que los precios son a través de valoraciones subjetivas, escasez  y que los bienes tienen utilidad marginal decreciente.

De manera tal que:

Cuando se determina un precio, eso es una señal que viaja por el sistema, donde los operadores se coordinan algunos como oferentes otros como demandantes. Si hay más oferentes el precio baja, si hay mas demandantes el precio sube.

De esa forma:

El intercambio  se produce cuando se estima que se recibirá un valor superior al que se entrega.

Para entender  esto voy a desarrollar un ejemplo, cuando voy a la carnicería a comprar un kilo de carne, por qué se produce el intercambio?, porque yo estoy evaluando que voy a obtener una ganancia mayor con un kilo de carne, que si mantengo el dinero que estoy entregando.  El carnicero en sentido opuesto, está evaluando que con mi dinero va obtener mayor ganancia que conservando el kilo de carne. Yo estaré alimentándome y el carnicero con mi dinero, pagará la luz, el alquiler o se comprará una camisa por ejemplo. Esas son las razones porque se produce el intercambio.

El marco de medios y fines también muestra que los precios de los bienes no se fijan mecánicamente por algún tipo de curva de oferta y demanda, sino por individuos que buscan un objetivo.

Es muy importante que el sistema de precios funcione para la salud de toda la economía, pero lamentablemente, tenemos interferencias de tipo gubernamental.

Las interferencias producen un deterioro en el sistema:

La insensatez del Estado de garantizar la disponibilidad de un producto fijando su  precio. Es de una gravedad enorme, voy a explicar por qué.

Controlar el precio de un producto por un tiempo,  conduce a controlar también el  precios de los factores necesarios para la producción, con lo cual por controlar un precio tengo que aumentar cada vez más controles. En poco tiempo el gobierno se ve obligado a fijar los precios de todos los bienes de consumo y sus factores de producción. No pudiendo evitar que los productos con precios controlados sean escasos.

Los sistemas de libre mercado inevitablemente conducen a mejores resultados a largo plazo.

Evitar toda interferencia es darle al Sistema de Precios la mejor identidad para que cumpla los objetivos, proporcione incentivos para producir (evita la escasez) y distribución del ingreso (administra las preferencias).

Cuanto más difícil la situación de la economía, mayor razón para permitir el funcionamiento de los arreglos libres y voluntarios entre las partes

Toda interferencia al Sistema de Precios, como el Cepo al Dólar, que además de control de precios es de cantidades también (más de 5 tipos de cambios), los aranceles al comercio exterior,  Ley de Góndolas (a mi criterio lo más ridículo en cuanto a interferencia al sistema de precio),  Ley de Abastecimiento. Así podemos estar haciendo una lista muy extensa de  tipos de interferencias.

Las interferencias, son  como el ruido en una comunicación, la torna imposible, en el Sistema de Precios ocurre exactamente lo mismo.

Cuando aplican Ley de Abastecimiento las autoridades, qué es lo que hacen y qué producen? Un comercio no cumple con el precio establecido  de un producto, se procede a la clausura y cierre del negocio. Si antes había una cantidad de productos disponibles para los consumidores (a un precio distinto del controlado), ahora con la clausura de un establecimiento, el resultado es que en el mercado hay menos cantidad de ese producto. Si hay menos cantidad el precio va  a tender a subir, en definitiva el remedio fue peor que la enfermedad.

Los legisladores deben aprender de la historia. El mensaje es muy claro: los controles de precios han resultado desastrosos en todo el mundo a lo largo del tiempo. Nuestros representantes, al parecer, no han repasado su historia.

Los controles de precios “siempre fracasan”  porque socavan la integridad de los mercados económicos, que fijan los precios de acuerdo con la percepción pública.

Esperemos que se entienda la lección y no volvamos a repetir los errores del pasado. Aunque les confieso que no tengo muchas esperanzas.

Muchas gracias y hasta la próxima.

miércoles, 10 de junio de 2020

Mercado Laboral:


El mercado laboral es aquel donde confluyen la oferta y la demanda de trabajo. La oferta de trabajo está formada por el conjunto de trabajadores que están dispuestos a trabajar y la demanda de trabajo por el conjunto de empresas o empleadores que contratan a los trabajadores.

 “El trabajo es el factor de producción por excelencia”

Por lo tanto:

Ningún bien puede producirse y desde luego, ningún servicio puede brindarse sin el concurso del trabajo.

En economía se estudia que los recursos son escasos frente a necesidades ilimitadas. Si estamos frente a un recurso escaso no se podría admitir que exista  desempleo. Por el principio de no contradicción, es escaso? si,  pero sobra (porque hay desempleo), cómo se entiende?

El desempleo que nos ocupa es el Desempleo Involuntario, es el determinado cuando se ofrecen servicios y no se encuentra trabajo porque existe otro, el  Desempleo Voluntario, ese no es el problema, es el que decide vivir de rentas o estar todo el año de vacaciones.

La teoría económica  clasifica a los desempleos en distintos tipos (Estacional, Estructural, Cíclico, etc.), puedo afirmar que ninguno encaja en la realidad argentina.

Solo se debe a la inexistencia de acuerdos libres y voluntarios

Todas esas figuras absurdas, denominadas “Conquistas Sociales” que dieron origen a tantas  Leyes (Vacaciones, Aguinaldo, Indemnizaciones, Asociaciones Profesionales, Jornada de Trabajo, Convenios Colectivos,  Salario Mínimo, etc.), solo generan costos adicionales superando el salario de mercado, generando un exceso de oferta y con eso el desempleo, empleo informal y pobreza.

El desempleo es uno de los mayores efectos negativos que sufren los ciudadanos, generando  un grave problema tanto económico como social.

Determinación de los salarios:

El factor determinante de los ingresos y salarios son las “Tasas de Capitalización que en el contexto del mercado se traduce en equipos, maquinarias, herramientas e instalaciones que hacen de apoyo logístico al trabajo, aumentando su rendimiento. Allí donde el stock de capital es mayor en relación con el trabajo, los salarios serán más elevados.

Estos salarios no son más elevados porque el trabajador realiza mayor esfuerzo. Por el contrario, el esfuerzo será menor y eventualmente las jornadas más cortas, pero la productividad será superior debido a que los equipos de capital  potencian la energía humana. La cual permite mayores rendimientos.

Para que se comprenda, veamos un ejemplo:

 Por qué un trabajador rural tiene un salario más alto en Alemania que en la India?, porque en Alemania las tasas de capitalización son infinitamente más altas (tractores de gran porte y con aire acondicionado, por ejemplo) y esto hace que el trabajador sea mucho más productivo y eficiente y por eso percibe un salario mayor que en la India, donde las condiciones laborales son muy primitivas debido a las bajas tasas de capitalización. No vamos a pensar que los empresarios alemanes son más generosos que los indios, verdad?”.

No se trata de voluntarismo ni de sensibilidad social de Sindicalistas con sus afiliados, de Gobernantes  con sus gobernados, ni de Empleadores con sus empleados. No tienen el menor nexo causal con el salario, “solo se trata de las tasas de capitalización”.

Esas tasas de capitalización provienen de los marcos jurídicos civilizados que garanticen  derechos de propiedad. Que no es más ni menos que “Reglas Claras”.

Un tema no menor, es tener en cuenta que estos aumentos de productividad no generan desocupación. Por el contrario liberan trabajos para  otras  aéreas  y  nuevas ocupaciones. Estas inversiones tecnológicas hacen los lugares de trabajo mucho más seguros.

Menos inversión de capital genera una caída en el crecimiento de la productividad laboral, lo que a su vez ralentiza el crecimiento de los salarios y los niveles de vida.

Leyes de salario mínimo:

El Salario Mínimo es una imposición oficial que se traduce en una remuneración mayor que la establecida por la relación capital-trabajo en el mercado. Produciendo de ese modo el aludido sobrante, es decir “el desempleo”.

Sin duda resulta atractiva la idea de aumentar la riqueza por decreto pero, como queda explicado, “los ingresos reales provienen solamente de mayores dosis de capital”.

Sindicatos y políticos  piden leyes de salarios mínimos más altos. Constituyendo una barrera de entrada en el mercado laboral, en particular para los jóvenes, trabajadores de mayor edad, y los menos calificados. Apoyar estas leyes parece bueno en teoría, pero en la práctica  sólo promueven  resultados negativos.

Los sindicatos incrementan los salarios?

El poder de los sindicatos obreros para elevar los salarios con carácter permanente y en relación con la totalidad de la población trabajadora  ha sido notablemente exagerado. Tal exageración es,  principalmente,  el resultado de no reconocer que los salarios fundamentalmente evolucionan en función de la productividad del trabajo.

Con esto no quiero decir que los sindicatos no persigan finalidades legítimas ni desempeñen ninguna función útil.

La misión más importante que pueden cumplir es la de cerciorarse de que todos sus miembros obtienen por sus servicios el “verdadero valor de mercado”.

Sin embargo, los sindicatos suelen extralimitarse con facilidad según ha demostrado la experiencia. Sobre todo cuando cuentan con el apoyo de una legislación laboral partidista que solo establece obligaciones para los empresarios. Siempre pretenden elevar los salarios de sus miembros por encima del nivel fijado por el mercado. Pero de hecho solo se consigue implantar aquel salario empleando de alguna manera la coacción o la intimidación.

A la larga, esta forzada elevación de salarios no habrá significado mejora alguna para nadie. Llegamos así a la conclusión, que los sindicatos aunque pueden asegurar durante cierto tiempo un aumento de salarios, a expensas de empresarios y otros obreros, no incrementan en manera alguna los salarios reales a largo plazo y para la totalidad de los obreros.

Las engañosas legislaciones laborales:

El fenómeno que sin duda contrae la economía es el de las engañosas legislaciones laborales.

De hecho, en lo inmediato solo benefician a sindicalistas y a abogados laboralistas y no a los trabajadores supuestamente “protegidos”.

El gobierno actual, apenas asumido dispuso la doble indemnización para los despidos sin causa. Durante el mes de marzo reforzó con la prohibición directa de cesantías sin justa causa. Frente a la dura situación, el intento de prohibir los despidos y exigir la doble indemnización no hace más que ampliar el problema.

Cómo se explica esto? El salario se compone de dos elementos:

De la retribución efectiva (sueldos y contribuciones) y

El costo esperado asociado con tener que despedir un trabajador.

Naturalmente, dado que el empresario pagará acorde al valor del producto marginal del trabajo, el salario que recibirá el trabajador quedará menguado por el efecto del nuevo costo, al mismo tiempo que para conseguir una mayor productividad en los trabajadores implicará una menor cantidad de contrataciones.

En definitiva, el resultado de la elevación de salarios será un desempleo mayor, reduciéndose la producción. A su vez, estos mayores costos y una reducción de existencia tenderán a elevar los precios en la economía. Con el consiguiente efecto negativo sobre todos los trabajadores. Tema que fue explicado en mi columna de inflación.

De este modo, estas engañosas legislaciones solo afectan al sector de Pymes y micro Pymes, donde se concentra la mayor cantidad de puestos de trabajo de nuestra economía. Afrontar  un conflicto laboral, pone en riesgo su continuidad y con ello el sostenimiento del resto de los puestos de trabajo. Una gran empresa tiene los recursos y  la capacidad para soportar estos costos, con lo cual no pone en riesgo su continuidad ante conflictos de esta naturaleza.

En definitiva, “uno de los más grandes errores es juzgar a las políticas por sus intenciones, en lugar de sus resultados”. De hecho, cada vez que se ha intentado ir contra las leyes del mercado, los resultados han sido desastrosos. Por lo tanto, esperemos que nuestros dirigentes abandonen estas iniciativas que solo logran complicar aún más nuestras vidas.  

Muchas gracias y hasta la próxima.

 

miércoles, 3 de junio de 2020

Comercio Exterior y Competitividad:


Todos entendemos que el comercio internacional  es positivo  y debe ser incentivado. También es una fuente de transferencia de tecnología y brinda a un país, la oportunidad de especializarse en las áreas de producción en las que es mejor que otros. A través del la apertura del comercio  hacia el mundo, se eleva la renta per cápita  generando más productividad y crecimiento económico.

El comercio que atraviesa fronteras no se diferencia del comercio dentro de un país

El tomarse en serio las fronteras constituye la base de “proteccionismos” que en verdad desprotegen a los locales, haciendo creer que lo extranjero va a traer consecuencias no deseadas a nuestra economía. Nada más alejado de la realidad que esa afirmación.

Abrir las fronteras al comercio exterior de par en par se traduce en menores erogaciones por unidad de producto y acceso a una mejor calidad para satisfacer nuestras necesidades. Lo cual a su turno significa liberar recursos humanos y materiales para atender otras necesidades y aprovechar las ventajas, como indico más arriba, en lo que somos mejores que otros países. En ese sentido la liberación de aranceles produce el mismo efecto que el descubrimiento de una nueva tecnología que permite incrementar la productividad.

Es tragicómico que a esta altura de la historia, ya pasados los traumas mercantilistas, se insista en que el objetivo de un país es exportar mucho y mantener en brete las importaciones. Sostener este concepto es un grave error.

Si importamos es porque primero vendimos, no es malo tener que importar. Si un país es absolutamente inepto para exportar no debe preocuparse por las importaciones, puesto que igual que con nosotros el que no vende no puede comprar, es una regla básica de la economía.

Una política especialmente dañina es el establecimiento de aranceles en forma de serrucho, es decir, la imposición de gravámenes aduaneros en forma despareja, lo cual conduce a cuellos de botella insalvables entre los insumos y el producto final.

Para concluir este tema del comercio internacional, e ingresar en el otro tema les quiero ratificar una cuestión que es prioritaria y que se debe entender muy bien el comercio que atraviesa fronteras no se diferencia del comercio dentro de un país”. Todo lo que hagamos sin entender esto estamos privando a la sociedad de obtener bienes de mejor calidad y a mejor precio. Y por otro lado quitamos el incentivo de lograr la inversión necesaria para producir con mayor productividad y eficiencia. Me estoy refiriendo a los aranceles, regulaciones, controles de cambio sobre el comercio internacional.

No quiero dejar pasar sin comentar una disposición que se conoció esta semana. Prohibió la compra de divisas en el Mercado Único y Libre de Cambio (MULC) para importar bienes a empresas que tengan “activos líquidos” en moneda extranjera. Cabe destacar que la misma tendrá efectos sobre la inflación. Dado que los importadores tendrán que importar usando sus dólares ahorrados que valen más que los comprados en el MULC, es probable que sus productos/insumos  aumenten de precio. En síntesis, las cotizaciones paralelas tendrán un impacto más significativo en la inflación. 

Por otra parte, llevará a muchas empresas a desistir de algunas operaciones comerciales. En éste sentido,  muchos bienes que  son rentables a un precio de importación de 68 $/USD  no lo son a 110 $/USD.

En consecuencia, puedo afirmar que esta última medida actuará como una suerte de “devaluación encubierta”.

La competitividad es mucho más que el tipo de cambio:

Antes del  desarrollo conceptual, siempre viene bien definir en buenos términos, qué es la competitividad?  Es producir bienes mejores y más baratos.

En un marco de estancamiento económico con elevada inflación,  siempre se vuelve a colocar al tipo de cambio en el centro de la discusión económica. Escuchamos que la economía no podía producir, exportar, ni generar puestos de trabajo porque se había quedado sin competitividad debido al  “atraso” cambiario.

Los sucesivos gobiernos  siempre propusieron  la devaluación como la piedra fundacional del resurgimiento del nivel de actividad en Argentina. La devaluación aumentaría la competitividad precio del tipo de cambio, abaratando nuestras exportaciones y encareciendo las importaciones y por ende,  estimular la inversión,  las exportaciones impulsarían la demanda agregada y el nivel de actividad económica.

Por el contrario,  es un error pensar que la competitividad es solo tipo de cambio y que devaluar estimularía por sí solo el nivel de actividad.

La competitividad no depende únicamente del tipo de cambio, sino también:

Relación gastos público-PBI

Presión Tributaria

Costo de Capital (tasa de interés)

Condiciones monetarias relativas (emisión e inflación) entre países.

Relación salario-productividad del trabajo

Escalas Económicas

Expectativas (inflación y devaluación).

En este contextosolo devaluando pero sin mejorar las condiciones de todas las anteriores variables que influyen en la competitividad, el nivel de actividad de Argentina no va a resurgir. Veamos  un  hecho reciente para que se comprenda mejor.

Cuando asume Mauricio Macri la presidencia a fines del 2015, levantó el cepo, sinceró el tipo de cambio y quitó (redujo) las retenciones; devolvió la competitividad al sector agropecuario y a las economías regionales. Pero no alcanzó a compensar la elevada presión tributaria  y tasa de interés, el desacople entre salarios y productividad, el nivel de gasto público y las expectativas de inflación.  Eso se transformó en una mochila muy pesada. Llegamos al 2018, dos corridas cambiarias, duplicaron la cotización del dólar. En el marco de un segundo acuerdo con el FMI con metas fiscales más exigentes, en  setiembre se impusieron nuevamente las retenciones, volviendo al lugar donde partimos. Qué paso con la competitividad?

La mejora en la competitividad por el tipo de cambio y quita (rebaja) de retenciones quedó totalmente “anulada”.

El argumento de que estamos frente a un grave problema de atraso cambiario que deriva en una falta de competitividad es falso,  hay una serie de variables (enumeradas más arriba)  que se deben atender  de acuerdo al marco conceptual descripto.

Los movimientos del tipo de cambio son el reflejo de los desequilibrios a nivel interno

Solo mirar el problema de la competitividad  haciendo foco en el tipo de cambio. Tengamos en cuenta que en los peores momentos de la historia del país, la moneda ha estado muy depreciada. Ello no solo no se tradujo en crecimiento sino que peor aún, estuvo asociado a fuertes caídas del PBI.

Entonces de qué depende la competitividad?

La competitividad depende de dos familias de factores.

 Por un lado están los ligados al sector externo, tales como:

Los términos de intercambio y

Las condiciones financieras en el mundo

Elementos que para el país son claramente exógenos (que se originan en el exterior y no dependen de nosotros).

Por otra parte están los vinculados con la economía local tales  como:

La productividad del trabajo en comparación con el salario real,

La calidad de los bienes públicos respecto a la presión impositiva exigida para su prestación y

El costo de capital (tasa de interés), el cual surge de la tasa de interés de los Estados Unidos, el riesgo argentino y la devaluación esperada.

Naturalmente, cuando uno pone la competitividad en esta perspectiva, resulta claro que el tipo de cambio no es más que una válvula de escape para compensar los desequilibrios que vengan tanto del plano externo como doméstico.

Ahora repasemos cada uno de los puntos enunciados:

La Política Fiscal de Argentina, tiene una  Presión Fiscal  de las más alta del mundo y su contrapartida son bienes públicos de  muy mala calidad.

Al tiempo que las grandes crisis en la historia han tenido como epicentro el Desequilibrio Fiscal lo cual contamina al costo de capital por la vía del riesgo país, obviamente incrementándolo.

Resulta claro que de no cambiar esto, el tipo de cambio real deberá subir para que los salarios reales se ubiquen debajo del nivel de productividad del trabajo.

Por eso cuando escuchemos a un político que nos dice que tenemos que devaluar para lograr competitividad. Ahora  tenemos elementos más  que suficientes para saber que:

Estamos frente a una enorme cantidad de problemas analíticos que no se están atendiendo y lo que es peor aún no hay voluntad para resolverlo

Seguimos discutiendo cada cinco años, cómo salimos de una devaluación que se hizo porque no fuimos capaces de resolver los grandes  problemas de la competitividad y le pedimos al tipo de cambio que arregle lo que la política no fue capaz de arreglar. La clave es la sustentabilidad entonces, ahora lograr un plan sustentable con el nivel de riesgo país es absolutamente insustentable.

Muchas gracias y hasta la próxima.