domingo, 31 de enero de 2021

Los impuestos, una reforma inmediata:

 

Entre la telaraña de regulaciones que pretenden dirigir nuestras vidas hasta el infinito con micro regulaciones de todo tipo, por si eso fuera poco tenemos niveles de presión tributaria y complejidad tributaria realmente infernales. Ésta debe ser  la primera de las  reformas que debe encarar Argentina.

Nuestra dirigencia plantea  el tema del déficit fiscal y también  ahí hay otro grave error:

Seguimos pensando que el problema de Argentina es el Déficit Fiscal y en todo caso lo que yo les vengo a plantear es que  el problema de Argentina es el disparatado “Gasto Fiscal

No solo es el gasto público más alto de la región, sino el más ineficiente según el Banco Interamericano de Desarrollo. La ineficiencia del gasto público en Argentina alcanza el 7,2% del PBI.  Ineficiencia es que no se puede determinar en qué se gasta. Creo que cualquier lector comprende qué son las ineficiencias dentro del gasto público.

Siempre lo resolvemos elevando la carga impositiva. Sobre quienes?

Sobre aquellos que se les puede cobrar, es decir aquellos que producen y que están registrados. De esa forma nos vamos convirtiendo en un país cada vez más indeseable.

Lo que yo les vengo a plantear es que Argentina no necesita una modificación del sistema tributario. 

Lo que necesita es una reedificación desde cero del Sistema Tributario

Hay que repensar una reforma integral  de pies a cabeza. De nada sirven modificaciones, parches, hay que modificarlo desde cero. Por supuesto que tiene que estar acompañado de otras reformas, pero ésta es esencial y creo  también  que es la que  está más lejos en la percepción y en los deseos de  nuestra clase dirigente.

Lo último que quieren tocar los políticos es el Sistema Tributario

Muy por el contrario, algunas veces llegan al poder con la promesa que van a bajar la carga fiscal y al poco tiempo nos damos cuenta que todos ellos sin excepción la terminan aumentando creando más impuestos. Hay tantos impuestos que alcanzan a gravar hasta los sueldos y las jubilaciones. El salario bajo ningún concepto representa una riqueza o una ganancia, es una suma de dinero en  contraprestación de la fuerza de trabajo ya sea un esfuerzo corporal o intelectual.

Qué premisas se deben cumplir en una reforma del Sistema Tributario?

Aquí los tributaristas, muchos amigos míos y excelentes profesionales por cierto, podrán estar pensando en los principios que se estudia en la Universidad que son, Legalidad,  Equidad, Transparencia, etc. Yo les diría que la primer premisa y la única que me interesa destacar es:

El Sistema Tributario debe respetar la Constitución Nacional

Esto significa respetar a la persona,  su intimidad,  respetar y hacer respetar la igualdad ante la Ley,  la inviolabilidad de la propiedad privada,  mantener el derecho a la defensa en juicio y por supuesto la no confiscatoriedad de los tributos. No es poca cosa, hoy por hoy se violan todos ellos.

Si no partimos desde aquí de nada sirven los demás principios del Derecho Tributario

Cuáles son los pilares de esa reforma que por lo menos yo pretendo acercarles hoy?

Hay que devolverle correspondencia fiscal al sistema, es decir que los que gastan sean los que generan,  esto tiene que ver con un principio básico de la Constitución, que es el  Federalismo.

A propósito de esto:

Nada menos Federal que la Coparticipación Federal de Impuestos

Es un mecanismo por el cual la Nación percibe y después distribuye hacia las provincias. Los gobernadores de las provincias pasan a ser empleados del Gobierno Nacional, empleados irresponsables por cierto porque  ellos no son los que se preocupan por recaudar.

Es posible una Coparticipación Federal?

Si, pero en todo caso debe ser al revés:

Las Provincias coparticipando a la Nación

Esto no quiere decir que no existan también impuestos nacionales.  Tiene que quedar muy  claro:

Que la masa crítica de los recursos de una provincia tiene que provenir de su propia recaudación

Esto generaría una competencia entre las provincias, que para aumentar su recaudación se van a ver obligadas a reducir los impuestos generando una mejoría en todo el sistema económico para beneficios de sus ciudadanos.

Un segundo pilar, es el de la simplificación tributaria, para ser más claro deberíamos hablar de ultra simplificación tributaria, a qué me refiero con esto? Normas claras, sencillas, escuetas, que den una interpretación única de los hechos imponibles de cuándo corresponde tributar, una interpretación inmediata. Esto no es más ni menos que  Seguridad Jurídica, es un requisito mínimo.

Hoy  tenemos múltiples interpretaciones y no es solo eso, el último interpretador es precisamente el Órgano de Recaudación

La simplificación implica fácil liquidación, hoy una persona necesita de un departamento integro de impuestos para liquidar sus tributos. Simplificación también es estabilidad de las normas, es imposible pretender un sistema eficaz, pero también es imposible que la gente cumpla con ese sistema que permanentemente lo estamos modificando. La simplificación significa que haya una alícuota única y no diversas alícuotas y que la alícuota además de única sea módica. Ésta condición es esencial para que haya eficacia recaudatoria. Simplificación significa también pocos impuestos. En Argentina hay mucho más de un centenar de impuestos.

Un tercer requisito, es la universalización de los impuestos, no la generalización, qué significa esto? Tributan todos aquellos hechos calificados como imponibles, esto significa terminar con las exenciones, eximiciones, regímenes especiales, etc. etc.. Si existe el hecho imponible lo pagan y lo pagan todos con la misma alícuota. Esto contribuye con la eficacia recaudatoria pero también, más importante que eso tiene que ver con la igualdad ante la Ley.

El cuarto requisito, es un neologismo que lo llamo transaccionalización, los impuestos tienen que estar ligados en forma directa e inmediata a transacciones económicas efectivas. Es en ese momento donde determinamos el impuesto y se paga y el que lo tiene que pagar cuenta con los recursos para afrontarlo. Otra ventaja que tiene esto es que, como es inmediata y directa su determinación, se incorpora a la ecuación de negocios y es posible planificar. En Argentina es imposible saber si un negocio es rentable o no, porque uno no sabe exactamente qué impuestos tenemos que pagar sobre la actividad que vamos a desarrollar. Además del otro impuesto que es el inflacionario, que es el impuesto no legislado y que afecta en forma directa a los de menos recursos.  

Cuando les hablé de simplificación les mencioné que simplificación significa pocos impuestos. Según un estudio del IARAF (Nadin Argañaraz) en la Argentina hay 163 impuestos, 40 Nacionales, 41 Provinciales y 82 Municipales. Y como si esto fuera poco  6 impuestos recaudan el 75% del total de la recaudación. En honor al  Principio de Transparencia, lo mejor sería  tener pocos impuestos.

La pregunta es cuántos? 

Para definir esto,  es necesario  determinar el flujo con lo cual se sostenga un gasto razonable del Estado, no el gasto demencial que actualmente  tenemos. Perfectamente podemos tener “un solo impuesto en cada una de las órbitas”, Nación, Provincia y Municipio.

Por qué no?.

No hay razones para tener más. Como siempre es un clásico en estas columnas, mirarnos a nosotros mismos.

Argentina vivió sin impuesto a las ganancias, en aquel momento a los réditos, hasta el año 1932

Esa Argentina  de la que nos  llenamos la boca, que queda cada vez   más atrás, es la Argentina donde no había impuestos. Donde las rentas provenían de los Tributos Aduaneros y del Correo.

Es muy loco escuchar a los políticos decir que para reducir impuestos hay que analizar el “Costo Fiscal”. El costo es pagar impuestos no bajarlos, el costo no es lo que no ingresa al Estado, el costo es lo que paga el sector privado, está todo totalmente al revés.

Otra cuestión que se plantea es que  el Estado participa del proceso productivo, me parece genial, ahora bien los gobernadores no querían bajar el IVA al pan, porque dicen que les sacan la plata a ellos. A los gobernadores?. La plata es del panadero, del consumidor, pero nunca puede ser de los gobernadores. Si quieren participar del proceso productivo: compra harina, levadura, amasa y hace el pan, eso es participar del proceso productivo.  La inviabilidad conceptual de los políticos tiene volúmenes incalculables.

Qué significa el concepto presión tributaria?

Básicamente es la relación entre la recaudación de un año y el PBI de ese año, es decir un concepto diferente a carga tributaria, que es un concepto nominal determinado por la Ley respectiva del tributo, como ser el Impuesto a las Ganancias es del  30% o el Impuesto al Valor Agregado es del 21%.

Estamos hablando de la recaudación efectiva real de un año versus el PBI de ese año

Ahora ocurre que en las mediciones que se hacen se cometen errores gravísimos. Rápidamente les voy a comentar algunos. En primer lugar hay que computar todos los impuestos no solo los de recaudación nacional,  sino también los provinciales y municipales, como así también los “para impuestos”. Hoy está lleno de cargas que tenemos que afrontar que son establecidas por el Estado, pero no se llaman impuestos, un ejemplo es el grabado de autopartes, si no lo pago, después me lo cobran con una multa, eso no es más ni menos que un impuesto, un impuesto que también tiene incluido un kiosco,  eso no es tema de esta columna pero no está mal mencionarlo. También tenemos que incorporar todo lo que son aportes, contribuciones, etc. de la Seguridad Social.

Los errores de medición no están dados por el lado de los impuestos, están dado por el lado del PBI, porque el PBI incluye impuestos, es bastante ridículo pretender distribuir impuestos sobre algo que incluye impuestos. Entonces vamos a distribuir impuestos sobre el PBI pero sin impuestos en todo caso, lo cual el nivel de presión tributaria va en aumento.

Otro problema, es que el PBI incluye una presunción, un cálculo  de lo que es la economía informal.  Todos sabemos qué es la economía informal, es precisamente la que no paga impuestos, entonces es ridículo repartir carga tributaria sobre aquellos sectores que no pagan impuestos, hay que disminuir el PBI también por ese lado y esto eleva la presión tributaria aún más.

Hoy la presión tributaria está largamente por encima del 70%

No nos tiene que sorprender porque la presión tributaria tiene que ver con el tamaño del Estado. El tamaño del Estado que tenemos está aplastando al ser vivo que está debajo, que  somos nosotros mismos, emprendiendo, trabajando y produciendo.

Por último, voy abordar el tema de la evasión. Ustedes habrán escuchado más de mil veces la frase de parte de dirigentes políticos, economistas, tributaristas,  que dicen:

“La evasión es  lo que lleva a que aumente la presión tributaria”

“Si no habría evasión se podrían bajar los impuestos”

Es un lindo cuento este: Nos consideran a  todos como  evasores  y por eso es  que tenemos esta presión tributaria. La verdad es que se invierten los términos de la relación, hay un perfecto caso de inversión de términos:

La presión tributaria es la que genera la evasión y no al revés

La evasión tributaria es el resultado de la brutal carga de impuestos que llevamos encima, díganme el tamaño de la presión tributaria y les digo el  premio que recibe el evasor.

Entonces…

Para este nivel de presión tributaria es absolutamente imposible acabar con la evasión

Y me pregunto cuál sería la posibilidad de supervivencia de tantos argentinos que se mueven en la economía informal pero que desarrollan actividades licitas, quién podría soportar este nivel de presión tributaria.

Para terminar estimados lectores,  no caben dudas que los impuestos es lo primero que se debe modificar porque  pone freno a la creación de empleo, a la inversión productiva y la atracción de capital. Si no hacemos la reforma vamos a asegurar la inviabilidad. Y cuál es resultado de la inviabilidad?

Aquí es importantísimo entender la relación causal:

No somos inviables porque somos pobres, somos pobres porque somos inviables

Esta columna es sobre los impuestos y quiero dejar algo muy en claro que es lo siguiente:

Bajar impuestos no significa perder recaudación, significa dinamizar la economía interna y con eso nos beneficiamos todos. Pero la política se quedaría sin plata para distribuir entre ellos

Cuál es la base de la esperanza?

El esfuerzo privado paga todo,  su propia mochila y la mochila pública. Ahora imaginemos  cómo sería la Argentina si a ese esfuerzo productivo privado e ininterrumpido le sacamos la mochila del Estado que lo está ahogando?

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 24 de enero de 2021

La verdad del desempleo en Argentina:

 

En esta oportunidad voy a analizar  los últimos datos del INDEC sobre desempleo, se habló mucho en estos días, pero  a mi entender no se están interpretando bien los datos del  mercado laboral y los datos ocultos de la tasa de desocupación que está dando a conocer el INDEC.

Según el INDEC, la tasa de desocupación  es del:

11,7% en el tercer trimestre de 2020,

Bajó un poco respecto del segundo trimestre del 2020 que fue del 13,1%, período de cuarentena estricta y

Subió dos puntos  frente al 9,7% en igual trimestre de 2019.

Lo que significa que el número de desocupados ascendería a poco más de 2 millones de personas. Sin embargo, la problemática del mercado laboral es mucho más grave de lo que refleja la tasa de desocupación del INDEC.

Vale recordar que para el INDEC es desocupado quien no tiene un empleo, pero al mismo tiempo lo busca “activamente”.

Cuando el encuestador pasa por los hogares, si alguien que no está ocupado le responde que no buscó trabajo en la última semana:

No es considerado “desocupado” sino “inactivo”

Es decir que no pertenece a la Población Económicamente Activa. Está fuera del mercado de trabajo.

La suba es sólo de  2 puntos porcentuales de la tasa de desempleo en el tercer trimestre de 2020, respecto al mismo trimestre de 2019  (de 9,7% a 11,7%). Todos estos datos no dicen  absolutamente nada de lo que está sucediendo en el mercado laboral. La situación es muchísimo más grave:

Argentina no tiene el 11,7% de desocupación, es difícil pensar que la desocupación solo subió dos puntos respecto al año pasado  cuando la economía se derrumbó más de 10% por efecto de la pandemia y cuarentena.

Cuando uno accede a los datos del INDEC, la Encuesta Permanente de Hogares, el propio informe del INDEC revela lo que está pasando en el mercado laboral:

En el segundo trimestre del 2020 (abril, mayo y junio), corresponde con la cuarentena dura, se  perdieron  3,7 millones de empleos.

Según los datos oficiales  del INDEC, en el tercer trimestre (julio, agosto y setiembre), es el periodo de las aperturas, se recuperaron  1,7 millones de personas que  volvieron a estar “ocupados”.

Distribuidos de la siguiente forma: 1,1 millones cuentapropistas, la mayoría informales y sin aportes a la AFIP y los otros 600.000 restantes  son asalariados informales y no registrados.

Se logró recuperar menos del  50% de los trabajos que se perdieron de la cuarentena estricta, el resto, cerca de 2 millones de argentinos, no logró todavía recuperar su empleo de principios del año o antes de la pandemia.

El INDEC, no está reflejando esto, solo nos dicen que respecto del año pasado  subió dos puntos la tasa de desempleo (9,7 a 11,7%)

La mega crisis económica, producto de la pandemia y la extensa cuarentena, desalentó la búsqueda de empleo manteniendo “virtualmente” contenida la tasa de desocupación.

Si corregimos la tasa de desempleo que publica el INDEC, por el efecto desaliento (que es considerar inactivo a una persona sin trabajo), la tasa de desempleo real treparía al 20,6%  es decir estamos hablando de 4 millones de argentinos desempleados

Este es el dato que hay que mirar con mucha atención, éste es el dato verdadero.

La Argentina tiene una desocupación superior al 20%

Si uno le quita este efecto estadístico, que técnicamente, como les explicaba más arriba,  está bien lo que hace el INDEC pero no refleja la realidad del mercado laboral de la actualidad de Argentina.

Debido a la crisis económica, la pandemia y la rígida cuarentena implementada, se registró un fuerte derrumbe en la tasa de actividad, que son  las personas que activamente demandan trabajo. 

Lo cierto es que la caída sin precedentes en la tasa de actividad explica casi en totalidad el comportamiento en la desocupación.

Además, una buena parte de esta caída se explica por el “efecto desaliento”, debido a que las regulaciones vigentes en los últimos meses impedían a mucha gente salir a buscar empleo, no es que la gente no quiere trabajar o está inactiva, “no puede salir a buscar empleo.”

Otro dato que quería mostrarles  es la calidad y condiciones de los empleos que se recuperan, ya que  marcan una precarización de la situación del mercado del trabajo actual respecto a la situación pre-pandemia.

Según datos del SIPA (Sistema Previsional Integrado Argentino)  son los empleos formales o en blanco. En el segundo trimestre del año 2020 (abril, mayo y junio), como consecuencia de la pandemia y la cuarentena dura, se perdieron 263.500 puestos de trabajo. Mientras que en el tercer trimestre del año (julio, agosto y setiembre), con las aperturas, sólo lograron recuperarse 15.400 de esos puestos, apenas el 6% de los que se destruyeron (por cierre de empresas o despidos) en el momento más crítico.

La recuperación del empleo es más dinámica en los trabajos más precarios (cuentapropistas, monotributistas, “autoempleos” y asalariados informales). Mientras que es extremadamente lenta en el caso de los empleos de mayor calidad, los asalariados registrados, los que trabajan en blanco. Esto demuestra que la economía no genera puestos de trabajo. Si nos remontamos a los últimos tres años las cifras son las siguientes.

Desde abril 2018 a diciembre 2019 (crisis del final del gobierno de Macri) se perdieron 303.360 empleos siempre en el mercado formal y desde febrero a setiembre 2020 se perdieron otros  248.100 empleos netos (263.500 perdidos y 15.400 recuperados).

Esta es una economía que en los últimos tres años destruyó más de 500.000 empleos formales que van a ser muy difíciles  de recuperar  hacia  adelante.

No solo se necesita una recuperación sino también un crecimiento sostenido para los próximos años.

Toda esta catástrofe del empleo que se agudizó este año con la pandemia y la cuarentena estricta y extensa, se da en un contexto de ajuste del mercado laboral. Me estoy refiriendo a la caída del salario real que ya viene dándose en los últimos tres años. Este año va caer por lo menos 2 o 3% en el ámbito público y va ser mayor en el sector privado e informal. Que se suma a una caída del salario entre 2018 y 2019 del orden del 20%. En un escenario optimista de recuperación para el año 2021 en el orden del 4 o 5%, no va ser suficiente para recuperar la destrucción de puestos de trabajo de este año, se van a necesitar varios años de crecimiento positivo y con interesantes niveles de inversión apuntando a generar puestos de trabajo y de calidad.

Estimados lectores, no quiero terminar esta columna sin darle mi diagnóstico del presente y futuro del Mercado de Trabajo:

Argentina necesita  crear en los próximos cinco años 6 millones de puestos de trabajo, esto significa crear 3.500 puestos por día.

Es posible esto? 

Con los impuestos que tenemos, con las regulaciones  laborales, con prohibición de despidos, con las leyes siniestras que salieron del Congreso este año, el Congreso no hizo una bien en el 2020, más regulaciones laborales para que la gente quede afuera del mercado laboral no para que la gente quede adentro. El Congreso es un expulsor neto de trabajo y generador de cada vez más impuestos, ha recreado una sola industria, que es la Industria del Juicio (ley de teletrabajo, prórrogas de prohibiciones de despidos).  

Así vamos a crear  6 millones de puestos de trabajo?

Ya les digo que no hay ninguna posibilidad,  y si no los creamos Argentina se va poner muy difícil y yo diría casi imposible.

Hoy técnicamente la contratación de empleo “está prohibida”

No es que está protegida con la prohibición de despidos y la penalidad del pago de doble indemnización impulsada por el Poder Ejecutivo, esto es un “Cepo” laboral.

Por qué digo que no está protegida?

Porque cuanto más alta es la indemnización, mayor es el fraude para evitarla, la estabilidad se cae en picada y no se pagan los salarios ni las suspensiones. Cuanto más prolongado sea el tiempo de las prohibiciones de suspensiones o despido, por más tiempo se paralizará la actividad económica y atentará contra las subsistencia de las fuentes de trabajo.

Un decreto que prohíbe el despido, en los hechos prohíbe la contratación

Por ahí escuchas que te dicen que la prohibición de despido no es para los nuevos empleos, eso no es verdad, te agarra un Juzgado Laboral que hoy está masacrando Pymes, y vas a ver cómo terminas?.

Está demostrado que la movilidad social ascendente se activa con la operatoria libre y desregulada del mercado abierto.

Hay que liberar la economía, hay que eliminar regulaciones (hoy es imposible habilitar un negocio), hay que bajar los impuestos, hay que desregular el mercado laboral por lo menos para los que están desempleados (ni más ni menos que 4 millones de argentinos) sino en este contexto no van a conseguir nunca trabajo. Cómo se hace esto?  Haciendo lo siguiente:

Bajar impuestos, tasas, contribuciones y regulaciones al trabajo

Cero indemnizaciones por despido a cargo de las empresas

Seguro de desempleo automático para el que se queda sin trabajo

Desendeudando Pymes y familias de impuestos por la  cuarentena

 

Para que tomemos dimensión cuando uno dice Pyme, de qué estamos hablando?,

En Argentina hay 600.000 Pymes que generan el 70% del empleo privado y el 50% del PBI

Aquí es donde está el verdadero potencial de Argentina para crear los 6 millones de puestos de trabajo que necesita en los próximos cinco años. Si queremos levantar a la Argentina y queremos darle una mano a la gente que no tiene trabajo y necesita que una empresa lo llame para trabajar. Tenemos que sacarle las mochilas a las Pymes, a las micro Pymes, a los cuentapropistas, a los monotributistas, a los profesionales liberales. No hay otro camino.

Para terminar, tenemos que mirar el presente y el futuro. Resulta  claro que es imprescindible retomar el camino del crecimiento y del desarrollo de la actividad privada, que es la única que genera valor agregado, capitalización, y sobre todo empleo genuino y sustentable, que es  lo que  hoy más  que nunca  necesitamos.

Muchas gracias y esta la próxima.

 


domingo, 17 de enero de 2021

Derechos de Propiedad:

 


Es una institución de fundamental importancia para la vida en sociedad, es más,  diría que la sociedad no existiría si no existiera el derecho de propiedad. Imaginemos una situación sin derechos de propiedad, cómo sería la vida en un mundo como ese?.

Uno está en su casa y cualquiera ingresa, va  a la heladera y se sirve, prende el televisor, se sienta en el sillón, sería una vida terrible, es más, uno se preguntaría para qué voy a tener una casa?. Resulta que entra cualquiera y usa todo, yo busco la casa de otro para hacer lo mismo.

En ese sistema yo les puedo asegurar que si fuera todo así, no habría casa, nadie la construiría, para qué?, si cualquiera te la puede usar, entonces está claro que necesitamos de este Derecho de Propiedad. Voy a decir algo que es políticamente incorrecto:

“El elemento central es la capacidad de  excluir a los no propietarios

Eso lo podemos entender cuando hablamos de nuestra casa, a la casa de uno entra el que yo invito o dejo entrar, el que entra de otra forma lo llamamos ladrón o que está cometiendo un ilícito. Esa capacidad de excluir, yo puedo excluir a todos y tengo el derecho de dejar entrar a quien yo decida. Eso lo  establece el derecho de propiedad y mi capacidad de tomar decisiones sobre ese recurso y por lo tanto genera el incentivo además de tener una casa,  de cuidarla y de protegerla.

Ahora bien:

Cómo surge la propiedad? y qué tiene que ver con la economía?.

El derecho de propiedad es el que genera el incentivo a producir y aparece lo que se llama mercado. El mercado es un proceso de cooperación social puesto en marcha por las actuaciones de una gran cantidad de individuos que, buscando satisfacer sus propias necesidades realizando intercambios voluntarios que no solo conllevan a la división del trabajo, sino que además potencia el crecimiento, vía una mayor productividad. Todo intercambio que se produce es un intercambio de derechos de propiedad, es decir, cada vez que estamos intercambiando algo en verdad estamos intercambiando derechos de propiedad.

Voy a comprar una golosina en el kiosco y estoy intercambiando mi derecho de propiedad que es mi dinero que entrego por el derecho de propiedad de la golosina que me entregan. Es una institución omnipresente,   está presente siempre en todos lados, esto es de fundamental importancia.

El derecho de propiedad surge cuando un bien se vuelve escaso, de forma tal que hay que asignarlo de alguna forma.

Esto se puede comprender  por ejemplo cuando vemos algunas especies que se están extinguiendo, por ejemplo las ballenas, como no son de nadie, no hay derechos de propiedad sobre ellas, cualquiera las caza y hace lo que quiere y como quiere. Ahora, si esas ballenas son asignadas a alguien, ese alguien se va encargar de cuidar, de reproducir para que nunca falten, es ahí  el  justificativo del derecho de propiedad.

El derecho de propiedad y los contratos que son los intercambios de los derechos de propiedad, son la base del funcionamiento de los mercados

A su vez, dos de las instituciones sobre la que se basa la economía de mercado son la existencia de propiedad privada y mercados libres. En este sentido, cuando los derechos de propiedad están protegidos, ello significa que se puede conservar y gozar en paz de los frutos del propio esfuerzo. De hecho, esta seguridad es el principal incentivo para el trabajo mismo. Si cualquiera pudiera apropiarse del fruto ajeno, no habría incentivos para trabajar y producir.

Toda producción descansa en el reconocimiento de los derechos de propiedad

Por otra parte, mercados libres significa: libertad para que todos dispongan de su propiedad, la intercambien por otras propiedades o por dinero o la empleen para seguir produciendo.

 Por lo tanto:

“La propiedad privada y los mercados libres son instituciones inseparables”

Es la apropiación de los recursos, justamente lo que hace que esos recursos existan, porque si uno no se puede apropiar, entonces no estaría produciendo ese recurso.

Pensemos en la  cosecha agrícola, si yo no me puedo apropiar del resultado de la cosecha,  no voy a sembrar directamente, entonces el recurso no va existir, precisamente que  me pueda apropiar del resultado de la cosecha, es lo que va permitir que  exista ese recurso. Llamémoslo trigo, que yo lo pueda intercambiar con otros recursos que otros tengan,   en ausencia de ese derecho, nadie estaría produciendo nada y el destino es la más absoluta pobreza.

Ahí tenemos el incentivo para promover la riqueza porque uno está dispuesto a aplicar esfuerzo y trabajo, “en tanto y en cuanto uno entienda que es propietario de los resultados de ese trabajo”

Es decir, yo voy a trabajar porque lo que  voy a producir no lo toma cualquiera o lo lleva otro, si ocurre eso entonces  no produzco.

La propiedad es un concepto mucho más amplio del que nosotros pensamos. Parte de la propiedad de nuestro propio cuerpo, la primera propiedad que nosotros tenemos es de nosotros mismos y de allí se deriva todo lo que llamamos derecho humano. Como soy propietario de mi cuerpo entonces tengo un derecho sobre mi persona y ningún otro puede interferir y violentar mi propiedad, que es mi cuerpo. Obviamente no puedo yo violar la de otro y como soy dueño de mi cerebro, entonces tengo la libertad de pensar y otro no tiene el derecho de imponerme lo que yo debo pensar o no.

Como soy propietario de mi fuerza de trabajo, también tengo derecho al fruto del esfuerzo de mi trabajo.

Aquí aparece otro concepto que es el de Propiedad Privada. Qué es la Propiedad Privada?,  gran pilar del Liberalismo. Es el reconocimiento de una facultad esencial de todo ser humano que es la posibilidad de  acceder al producto de su propia acción. A diferencia de los animales nosotros  tenemos que actuar para obtener prácticamente todo lo necesario para subsistir. La vida  no es insoslayable, hay que actuar. Primero hay que pensar, uno  piensa, toma decisiones y después las ejecuta y justamente uno necesita poder ejecutar esas acciones garantizando el producto de su acción. Eso es básicamente el derecho de propiedad, no es ni más ni menos que eso,  sin el derecho de propiedad los seres humanos estaríamos sometidos al uso permanente de la fuerza para apropiarnos de lo que otros producen. El derecho de propiedad nos permite poder actuar en forma productiva y poder intercambiar el producto de nuestra acción por el producto de la acción de los demás y de ese modo crecer todos un poco más y prosperar.

La humanidad ha prosperado gracias a ese reconocimiento del derecho de propiedad

Hace que cada uno pueda extender mucho más todavía su propia acción al intercambiar productos con otros.

Ahora bien, hay países como Venezuela o Cuba que han detestado la propiedad privada y le han faltado el respeto desde siempre. Contra países en los que sí se respeta la propiedad privada no solo en América Latina sino lo podemos expandir a lo largo del mundo.

Hay una correlación  entre la defensa de la propiedad privada y el desarrollo de una nación.

Esa correlación es completa entre  desarrollo,  crecimiento y  propiedad privada. Para crear riqueza es necesario actuar productivamente y siempre hay alguien que actúa. Toda producción o generación de riqueza es el producto de gente actuando.

Puede suceder que otros se apropien del producto de la acción de otros, ahí hay dos posibilidades de organizar sociedades. Una basada en el reconocimiento de los derechos individuales de propiedad donde las personas a través de libres acuerdos terminen  ejerciendo derechos de propiedad generando riquezas. Eso es lo que hizo que los países prosperen como  pasó en Argentina, entre mediados del siglo 19 y principio del siglo 20, la libertad de acción,  reconocimiento y protección de los derechos de propiedad fue lo que permitió que ingresen capitales que generaron producción y mayor bienestar para todos. Lo contrario,  es   un grupo de personas tomando  el poder obligando a los demás a hacer las cosas de acuerdo con su mandato  y apropiándose de lo que otros  producen. Esto es  lo que termina empobreciendo a las naciones, es lo que pasa en buena parte de América Latina, el ejemplo más claro es Venezuela y todo lo demás, Argentina siguiendo su camino.

De manera tal que cercenar el derecho de propiedad es delito de lesa humanidad ya que violenta la autosustentación del individuo y lo esclaviza. Por eso las ideas de la LIBERTAD son aquellas que te dejan disfrutar de tu propiedad privada y el legítimo producido, impidiendo que nadie pueda interferir en tu goce, pero obligándote a no interferir en el goce de tu prójimo, respetándolo en su elección.

Muchas gracias y hasta la próxima.


sábado, 9 de enero de 2021

Difícil que Argentina sea Venezuela:

 

Cada vez que hablo con empresarios, emprendedores, colegas y amigos aparece el mismo fantasma:

 

¿Puede Argentina transformarse en Venezuela?

 

Hay miedo a expropiaciones y al avance del Estado sobre las libertades individuales,  la irrupción de la pandemia puede ser el justificativo justo.


En cualquier caso, no hay certezas. Y si releen el título, verán que dice:

 

“difícil”, no “imposible”

 

Como tantas cosas en la vida, es una cuestión de probabilidades.
Veamos entonces.


1.- La estructura económica:
Al estatizar el petróleo, Chávez se adueñó del 95% del ingreso de Venezuela. Por otro lado, en Argentina el campo representa el 60% del valor de las exportaciones entre productos primarios y manufacturas.

 

Hay una diferencia sustancial entre la industria petrolera y la agropecuaria

 

Venezuela tiene una economía extractiva. El petróleo ya está ahí y sólo hay que extraerlo, almacenarlo, transportarlo y venderlo. 
La Argentina, por su parte, tiene una economía productiva. No alcanzaría con expropiar “al campo” porque alguien se tiene que poner a trabajar con la tierra y los animales. La producción agropecuaria es definitivamente más intensiva en trabajo que la petrolera. 
Sería muy difícil para el gobierno argentino estatizar todo el sector y continuar produciendo en niveles razonables e incorporando la tecnología que requiere.

 

¿Alguien cree que los dueños de los campos querrían producir si les estatizan sus propiedades? ¿Producirían Grabois y los chicos de la Cámpora?


Pensemos que el Estado debería hacerse cargo de sembrar y cosechar la soja, el trigo, el maíz; se debería hacer cargo de alimentar y cuidar al ganado; se debería hacer cargo de los tambos. Todo esto resulta ridículo conociendo la “eficiencia” y la “capacidad de gestión” que muestran los organismos públicos.
En Venezuela, el deterioro de la industria petrolera llevó varios años. En Argentina, el colapso podría ser casi inmediato. Una vez más: en Venezuela fue relativamente fácil para Chávez controlar la economía porque la industria petrolera es extractiva. En la Argentina esto no es replicable.


2.- Estructuras militares, sindicales y sociales:
Otra diferencia fundamental entre Venezuela y Argentina es la naturaleza de la construcción que llevó a Chávez al poder. Él era militar y entendía cómo funcionaban las estructuras militares. A lo largo de los años fue excluyendo a todos los que pensaban distinto dentro de las fuerzas armadas y favoreció el ascenso de gente joven adoctrinada con su ideología política. Un ejército politizado y cooptado a través de la participación en negocios públicos y privados, legales e ilegales, ha asegurado hasta la fecha una relativamente sólida base de sustentación al régimen encabezado en la actualidad por Nicolás Maduro.
Por otra parte, en Venezuela no había una fuerza sindical que pudiera hacer oposición a determinadas medidas del gobierno.
En Argentina, el kirchnerismo tomó desde su inicio, una postura claramente “anti” fuerzas armadas. Y en cualquier caso, los militares de Argentina no tienen ni remotamente la concentración de poder que tienen en Venezuela. De manera tardía y mal ejecutada, el último gobierno de Cristina Kirchner intentó el apoyo y control de los militares con el ascenso de César Milani como Jefe del Estado Mayor del Ejército, algo que fue un rotundo fracaso.

A esto debemos sumar que en Argentina las estructuras sindicales y civiles tienen peso propio, y una mayor capacidad para oponerse a los intentos de avasallar los derechos de los ciudadanos.

 

En Venezuela no hay clase media y la pobreza que hoy se estima en el 90%, hace 20 años era del 70%.


3.- Se necesita mucho dinero para tomar el control de un país:
Chávez se apropió del petróleo venezolano cuando los precios estaban por las nubes. Disfrutó en la mayor parte de su gobierno de precios entre U$S100 y U$S120 por barril. Debe quedar claro que con el barril por debajo de los U$S20, Maduro es un “pobre” más.
Además, Chávez contaba con el apoyo y financiamiento de socios como Irán, China y Rusia que hoy tienen otras preocupaciones.
Un contexto internacional, con la crisis desatada por la pandemia, hace que no haya dinero para nadie. Las grandes potencias concentran todo su esfuerzo en financiar y estimular sus propias economías. 
Chávez logró consolidarse porque contaba con mucho dinero. La Argentina está quebrada: no hay ahorros, no hay financiamiento, y no hay cómo recaudar. Sólo queda emitir en forma desmedida.

Nosotros tenemos Vaca Muerta. Ahora bien, la crisis del negocio petrolero como consecuencia de la crisis sanitaria hace difícil pensar en negocios en Vaca Muerta como fuente de financiamiento en corto y mediano plazo a una alternativa bolivariana en nuestro país.
Hay muchos elementos que hacen muy difícil que veamos en Argentina una situación similar a la vivida en Venezuela. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya una intención manifiesta por parte de algunos políticos de avanzar sobre las libertades individuales y la propiedad privada.
De hecho, el kirchnerismo comparte la misma visión del mundo que tiene el chavismo. Si pudieran quedarse en el poder por siempre, lo harían sin dudar.
Llegado el caso, un camino “más práctico” hacia el socialismo sería intentar nacionalizar la banca. ¿Cómo? Cada día extra que se estira la cuarentena, más empresas se funden y más créditos. El Estado le exige a los bancos que otorguen a tasas bien por debajo de la inflación. Es el plan perfecto para forzar a que los bancos se fundan. Y si no otorgan créditos, se los nacionalizará por no cumplir la función social.
Pero aún así, la naturaleza de la estructura económica, la falta de apoyo militar, y el hecho de no tener el dinero para la “epopeya libertadora” hacen muy difícil que terminemos como Venezuela.

Para concluir estimados lectores, si bien es cierto que Venezuela forma parte de la fantasía de sectores radicalizados de la política argentina (por dentro y por fuera del oficialista Frente de Todos), tres parecen ser los obstáculos para su concreción: el primero de carácter geopolítico, el segundo relacionado con la fuente de financiación del aparato estatal y el tercero con el rol del ejército.

 

Muchas gracias y hasta la próxima.