domingo, 31 de enero de 2021

Los impuestos, una reforma inmediata:

 

Entre la telaraña de regulaciones que pretenden dirigir nuestras vidas hasta el infinito con micro regulaciones de todo tipo, por si eso fuera poco tenemos niveles de presión tributaria y complejidad tributaria realmente infernales. Ésta debe ser  la primera de las  reformas que debe encarar Argentina.

Nuestra dirigencia plantea  el tema del déficit fiscal y también  ahí hay otro grave error:

Seguimos pensando que el problema de Argentina es el Déficit Fiscal y en todo caso lo que yo les vengo a plantear es que  el problema de Argentina es el disparatado “Gasto Fiscal

No solo es el gasto público más alto de la región, sino el más ineficiente según el Banco Interamericano de Desarrollo. La ineficiencia del gasto público en Argentina alcanza el 7,2% del PBI.  Ineficiencia es que no se puede determinar en qué se gasta. Creo que cualquier lector comprende qué son las ineficiencias dentro del gasto público.

Siempre lo resolvemos elevando la carga impositiva. Sobre quienes?

Sobre aquellos que se les puede cobrar, es decir aquellos que producen y que están registrados. De esa forma nos vamos convirtiendo en un país cada vez más indeseable.

Lo que yo les vengo a plantear es que Argentina no necesita una modificación del sistema tributario. 

Lo que necesita es una reedificación desde cero del Sistema Tributario

Hay que repensar una reforma integral  de pies a cabeza. De nada sirven modificaciones, parches, hay que modificarlo desde cero. Por supuesto que tiene que estar acompañado de otras reformas, pero ésta es esencial y creo  también  que es la que  está más lejos en la percepción y en los deseos de  nuestra clase dirigente.

Lo último que quieren tocar los políticos es el Sistema Tributario

Muy por el contrario, algunas veces llegan al poder con la promesa que van a bajar la carga fiscal y al poco tiempo nos damos cuenta que todos ellos sin excepción la terminan aumentando creando más impuestos. Hay tantos impuestos que alcanzan a gravar hasta los sueldos y las jubilaciones. El salario bajo ningún concepto representa una riqueza o una ganancia, es una suma de dinero en  contraprestación de la fuerza de trabajo ya sea un esfuerzo corporal o intelectual.

Qué premisas se deben cumplir en una reforma del Sistema Tributario?

Aquí los tributaristas, muchos amigos míos y excelentes profesionales por cierto, podrán estar pensando en los principios que se estudia en la Universidad que son, Legalidad,  Equidad, Transparencia, etc. Yo les diría que la primer premisa y la única que me interesa destacar es:

El Sistema Tributario debe respetar la Constitución Nacional

Esto significa respetar a la persona,  su intimidad,  respetar y hacer respetar la igualdad ante la Ley,  la inviolabilidad de la propiedad privada,  mantener el derecho a la defensa en juicio y por supuesto la no confiscatoriedad de los tributos. No es poca cosa, hoy por hoy se violan todos ellos.

Si no partimos desde aquí de nada sirven los demás principios del Derecho Tributario

Cuáles son los pilares de esa reforma que por lo menos yo pretendo acercarles hoy?

Hay que devolverle correspondencia fiscal al sistema, es decir que los que gastan sean los que generan,  esto tiene que ver con un principio básico de la Constitución, que es el  Federalismo.

A propósito de esto:

Nada menos Federal que la Coparticipación Federal de Impuestos

Es un mecanismo por el cual la Nación percibe y después distribuye hacia las provincias. Los gobernadores de las provincias pasan a ser empleados del Gobierno Nacional, empleados irresponsables por cierto porque  ellos no son los que se preocupan por recaudar.

Es posible una Coparticipación Federal?

Si, pero en todo caso debe ser al revés:

Las Provincias coparticipando a la Nación

Esto no quiere decir que no existan también impuestos nacionales.  Tiene que quedar muy  claro:

Que la masa crítica de los recursos de una provincia tiene que provenir de su propia recaudación

Esto generaría una competencia entre las provincias, que para aumentar su recaudación se van a ver obligadas a reducir los impuestos generando una mejoría en todo el sistema económico para beneficios de sus ciudadanos.

Un segundo pilar, es el de la simplificación tributaria, para ser más claro deberíamos hablar de ultra simplificación tributaria, a qué me refiero con esto? Normas claras, sencillas, escuetas, que den una interpretación única de los hechos imponibles de cuándo corresponde tributar, una interpretación inmediata. Esto no es más ni menos que  Seguridad Jurídica, es un requisito mínimo.

Hoy  tenemos múltiples interpretaciones y no es solo eso, el último interpretador es precisamente el Órgano de Recaudación

La simplificación implica fácil liquidación, hoy una persona necesita de un departamento integro de impuestos para liquidar sus tributos. Simplificación también es estabilidad de las normas, es imposible pretender un sistema eficaz, pero también es imposible que la gente cumpla con ese sistema que permanentemente lo estamos modificando. La simplificación significa que haya una alícuota única y no diversas alícuotas y que la alícuota además de única sea módica. Ésta condición es esencial para que haya eficacia recaudatoria. Simplificación significa también pocos impuestos. En Argentina hay mucho más de un centenar de impuestos.

Un tercer requisito, es la universalización de los impuestos, no la generalización, qué significa esto? Tributan todos aquellos hechos calificados como imponibles, esto significa terminar con las exenciones, eximiciones, regímenes especiales, etc. etc.. Si existe el hecho imponible lo pagan y lo pagan todos con la misma alícuota. Esto contribuye con la eficacia recaudatoria pero también, más importante que eso tiene que ver con la igualdad ante la Ley.

El cuarto requisito, es un neologismo que lo llamo transaccionalización, los impuestos tienen que estar ligados en forma directa e inmediata a transacciones económicas efectivas. Es en ese momento donde determinamos el impuesto y se paga y el que lo tiene que pagar cuenta con los recursos para afrontarlo. Otra ventaja que tiene esto es que, como es inmediata y directa su determinación, se incorpora a la ecuación de negocios y es posible planificar. En Argentina es imposible saber si un negocio es rentable o no, porque uno no sabe exactamente qué impuestos tenemos que pagar sobre la actividad que vamos a desarrollar. Además del otro impuesto que es el inflacionario, que es el impuesto no legislado y que afecta en forma directa a los de menos recursos.  

Cuando les hablé de simplificación les mencioné que simplificación significa pocos impuestos. Según un estudio del IARAF (Nadin Argañaraz) en la Argentina hay 163 impuestos, 40 Nacionales, 41 Provinciales y 82 Municipales. Y como si esto fuera poco  6 impuestos recaudan el 75% del total de la recaudación. En honor al  Principio de Transparencia, lo mejor sería  tener pocos impuestos.

La pregunta es cuántos? 

Para definir esto,  es necesario  determinar el flujo con lo cual se sostenga un gasto razonable del Estado, no el gasto demencial que actualmente  tenemos. Perfectamente podemos tener “un solo impuesto en cada una de las órbitas”, Nación, Provincia y Municipio.

Por qué no?.

No hay razones para tener más. Como siempre es un clásico en estas columnas, mirarnos a nosotros mismos.

Argentina vivió sin impuesto a las ganancias, en aquel momento a los réditos, hasta el año 1932

Esa Argentina  de la que nos  llenamos la boca, que queda cada vez   más atrás, es la Argentina donde no había impuestos. Donde las rentas provenían de los Tributos Aduaneros y del Correo.

Es muy loco escuchar a los políticos decir que para reducir impuestos hay que analizar el “Costo Fiscal”. El costo es pagar impuestos no bajarlos, el costo no es lo que no ingresa al Estado, el costo es lo que paga el sector privado, está todo totalmente al revés.

Otra cuestión que se plantea es que  el Estado participa del proceso productivo, me parece genial, ahora bien los gobernadores no querían bajar el IVA al pan, porque dicen que les sacan la plata a ellos. A los gobernadores?. La plata es del panadero, del consumidor, pero nunca puede ser de los gobernadores. Si quieren participar del proceso productivo: compra harina, levadura, amasa y hace el pan, eso es participar del proceso productivo.  La inviabilidad conceptual de los políticos tiene volúmenes incalculables.

Qué significa el concepto presión tributaria?

Básicamente es la relación entre la recaudación de un año y el PBI de ese año, es decir un concepto diferente a carga tributaria, que es un concepto nominal determinado por la Ley respectiva del tributo, como ser el Impuesto a las Ganancias es del  30% o el Impuesto al Valor Agregado es del 21%.

Estamos hablando de la recaudación efectiva real de un año versus el PBI de ese año

Ahora ocurre que en las mediciones que se hacen se cometen errores gravísimos. Rápidamente les voy a comentar algunos. En primer lugar hay que computar todos los impuestos no solo los de recaudación nacional,  sino también los provinciales y municipales, como así también los “para impuestos”. Hoy está lleno de cargas que tenemos que afrontar que son establecidas por el Estado, pero no se llaman impuestos, un ejemplo es el grabado de autopartes, si no lo pago, después me lo cobran con una multa, eso no es más ni menos que un impuesto, un impuesto que también tiene incluido un kiosco,  eso no es tema de esta columna pero no está mal mencionarlo. También tenemos que incorporar todo lo que son aportes, contribuciones, etc. de la Seguridad Social.

Los errores de medición no están dados por el lado de los impuestos, están dado por el lado del PBI, porque el PBI incluye impuestos, es bastante ridículo pretender distribuir impuestos sobre algo que incluye impuestos. Entonces vamos a distribuir impuestos sobre el PBI pero sin impuestos en todo caso, lo cual el nivel de presión tributaria va en aumento.

Otro problema, es que el PBI incluye una presunción, un cálculo  de lo que es la economía informal.  Todos sabemos qué es la economía informal, es precisamente la que no paga impuestos, entonces es ridículo repartir carga tributaria sobre aquellos sectores que no pagan impuestos, hay que disminuir el PBI también por ese lado y esto eleva la presión tributaria aún más.

Hoy la presión tributaria está largamente por encima del 70%

No nos tiene que sorprender porque la presión tributaria tiene que ver con el tamaño del Estado. El tamaño del Estado que tenemos está aplastando al ser vivo que está debajo, que  somos nosotros mismos, emprendiendo, trabajando y produciendo.

Por último, voy abordar el tema de la evasión. Ustedes habrán escuchado más de mil veces la frase de parte de dirigentes políticos, economistas, tributaristas,  que dicen:

“La evasión es  lo que lleva a que aumente la presión tributaria”

“Si no habría evasión se podrían bajar los impuestos”

Es un lindo cuento este: Nos consideran a  todos como  evasores  y por eso es  que tenemos esta presión tributaria. La verdad es que se invierten los términos de la relación, hay un perfecto caso de inversión de términos:

La presión tributaria es la que genera la evasión y no al revés

La evasión tributaria es el resultado de la brutal carga de impuestos que llevamos encima, díganme el tamaño de la presión tributaria y les digo el  premio que recibe el evasor.

Entonces…

Para este nivel de presión tributaria es absolutamente imposible acabar con la evasión

Y me pregunto cuál sería la posibilidad de supervivencia de tantos argentinos que se mueven en la economía informal pero que desarrollan actividades licitas, quién podría soportar este nivel de presión tributaria.

Para terminar estimados lectores,  no caben dudas que los impuestos es lo primero que se debe modificar porque  pone freno a la creación de empleo, a la inversión productiva y la atracción de capital. Si no hacemos la reforma vamos a asegurar la inviabilidad. Y cuál es resultado de la inviabilidad?

Aquí es importantísimo entender la relación causal:

No somos inviables porque somos pobres, somos pobres porque somos inviables

Esta columna es sobre los impuestos y quiero dejar algo muy en claro que es lo siguiente:

Bajar impuestos no significa perder recaudación, significa dinamizar la economía interna y con eso nos beneficiamos todos. Pero la política se quedaría sin plata para distribuir entre ellos

Cuál es la base de la esperanza?

El esfuerzo privado paga todo,  su propia mochila y la mochila pública. Ahora imaginemos  cómo sería la Argentina si a ese esfuerzo productivo privado e ininterrumpido le sacamos la mochila del Estado que lo está ahogando?

Muchas gracias y hasta la próxima.


1 comentario:

  1. Mario;
    Muy claro como siempre, coincido con tu enfoque, se trata de un tema neurálgico y ojalá se pueda cambiar, pero veo muy difícil salir de este embrollo impositivo en el que vivimos, la clase política que ha gobernado la Argentina durante los últimos 20 años va en el sentido contrario, cada vez tenemos mayor presión tributaria, lo cual genera menos inversión, menos trabajo, en definitiva, mayor pobreza. Una pena.

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