Entre la telaraña de regulaciones que pretenden
dirigir nuestras vidas hasta el infinito con micro regulaciones de todo tipo,
por si eso fuera poco tenemos niveles de presión tributaria y complejidad
tributaria realmente infernales. Ésta debe ser la primera de las reformas que debe encarar Argentina.
Nuestra dirigencia plantea el tema del déficit fiscal y también ahí hay otro grave error:
Seguimos pensando que el problema
de Argentina es el Déficit Fiscal y en todo caso lo que yo les vengo a plantear
es que el problema de Argentina es el
disparatado “Gasto Fiscal”
No solo es el gasto público más alto de la región,
sino el más ineficiente según el Banco Interamericano de Desarrollo. La
ineficiencia del gasto público en Argentina alcanza el 7,2% del PBI. Ineficiencia es que no se puede determinar
en qué se gasta. Creo que cualquier
lector comprende qué son las ineficiencias dentro del gasto público.
Siempre lo resolvemos elevando la carga impositiva. Sobre
quienes?
Sobre aquellos que se les puede cobrar, es decir aquellos que producen y que están
registrados. De esa forma nos vamos convirtiendo en un país cada vez más
indeseable.
Lo que yo les vengo a plantear es que Argentina no
necesita una modificación del sistema tributario.
Lo que necesita es una
reedificación desde cero del Sistema Tributario
Hay que repensar una reforma integral de pies a cabeza. De nada sirven
modificaciones, parches, hay que modificarlo desde cero. Por supuesto que tiene
que estar acompañado de otras reformas, pero ésta es esencial y creo también
que es la que está más lejos en
la percepción y en los deseos de nuestra
clase dirigente.
Lo último que quieren tocar los
políticos es el Sistema Tributario
Muy por el contrario, algunas veces llegan al poder
con la promesa que van a bajar la carga fiscal y al poco tiempo nos damos
cuenta que todos ellos sin excepción la terminan aumentando creando más
impuestos. Hay tantos impuestos que alcanzan a gravar hasta
los sueldos y las jubilaciones. El salario bajo ningún concepto representa
una riqueza o una ganancia, es una suma de dinero en contraprestación de la fuerza de trabajo ya sea
un esfuerzo corporal o intelectual.
Qué premisas se deben cumplir en una reforma del
Sistema Tributario?
Aquí los tributaristas, muchos amigos míos y
excelentes profesionales por cierto, podrán estar pensando en los principios
que se estudia en la Universidad que son, Legalidad, Equidad, Transparencia, etc. Yo les diría que la primer premisa y la
única que me interesa destacar es:
El Sistema Tributario debe respetar
la Constitución Nacional
Esto significa respetar a la persona, su intimidad, respetar y hacer respetar la igualdad ante la
Ley, la inviolabilidad de la propiedad
privada, mantener el derecho a la
defensa en juicio y por supuesto la no confiscatoriedad de los tributos. No es
poca cosa, hoy por hoy se violan todos ellos.
Si no partimos desde aquí de nada
sirven los demás principios del Derecho Tributario
Cuáles son los pilares de esa reforma que por lo
menos yo pretendo acercarles hoy?
Hay que devolverle correspondencia fiscal al sistema, es decir que los que
gastan sean los que generan, esto tiene
que ver con un principio básico de la Constitución, que es el Federalismo.
A propósito de esto:
Nada menos Federal que la
Coparticipación Federal de Impuestos
Es un mecanismo por el cual la Nación percibe y
después distribuye hacia las provincias. Los gobernadores de las provincias
pasan a ser empleados del Gobierno Nacional, empleados irresponsables por
cierto porque ellos no son los que se
preocupan por recaudar.
Es posible una Coparticipación Federal?
Si, pero en todo caso debe ser al revés:
Las Provincias coparticipando a la
Nación
Esto no quiere decir que no existan también impuestos
nacionales. Tiene que quedar muy claro:
Que la masa crítica de los recursos
de una provincia tiene que provenir de su propia recaudación
Esto generaría una competencia entre las provincias,
que para aumentar su recaudación se van a ver obligadas a reducir los impuestos
generando una mejoría en todo el sistema económico para beneficios de sus
ciudadanos.
Un segundo pilar, es el de la simplificación tributaria, para ser más claro deberíamos
hablar de ultra simplificación
tributaria, a qué me refiero con esto? Normas claras, sencillas, escuetas,
que den una interpretación única
de los hechos imponibles de cuándo corresponde tributar, una interpretación
inmediata. Esto no es más ni menos que
Seguridad Jurídica, es un requisito mínimo.
Hoy
tenemos múltiples interpretaciones y no es solo eso, el último
interpretador es precisamente el Órgano de Recaudación
La simplificación implica fácil liquidación, hoy una
persona necesita de un departamento integro de impuestos para liquidar sus
tributos. Simplificación también es estabilidad de las normas, es imposible
pretender un sistema eficaz, pero también es imposible que la gente cumpla
con ese sistema que permanentemente lo estamos modificando. La
simplificación significa que haya una alícuota única y no diversas alícuotas
y que la alícuota además de única sea módica. Ésta condición es esencial
para que haya eficacia recaudatoria. Simplificación significa también pocos
impuestos. En Argentina hay mucho más de un centenar de impuestos.
Un tercer requisito, es la universalización de los impuestos, no la generalización,
qué significa esto? Tributan todos aquellos hechos calificados como imponibles,
esto significa terminar con las exenciones, eximiciones, regímenes especiales,
etc. etc.. Si existe el hecho imponible lo pagan y lo pagan todos con la misma
alícuota. Esto contribuye con la eficacia recaudatoria pero también, más
importante que eso tiene que ver con la igualdad
ante la Ley.
El cuarto requisito, es un neologismo que lo llamo transaccionalización, los
impuestos tienen que estar ligados en forma directa e inmediata a transacciones
económicas efectivas. Es en ese momento donde determinamos el impuesto y se
paga y el que lo tiene que pagar cuenta con los recursos para afrontarlo. Otra
ventaja que tiene esto es que, como es inmediata y directa su determinación, se
incorpora a la ecuación de negocios y es posible planificar. En Argentina es
imposible saber si un negocio es rentable o no, porque uno no sabe exactamente
qué impuestos tenemos que pagar sobre la actividad que vamos a desarrollar.
Además del otro impuesto que es el inflacionario, que es el impuesto no
legislado y que afecta en forma directa a los de menos recursos.
Cuando les hablé de simplificación les mencioné que
simplificación significa pocos impuestos.
Según un estudio del IARAF (Nadin Argañaraz) en la Argentina hay 163 impuestos,
40 Nacionales, 41 Provinciales y 82 Municipales. Y como si esto fuera poco 6
impuestos recaudan el 75% del total de la recaudación. En honor al Principio de Transparencia, lo mejor sería tener pocos impuestos.
La pregunta es cuántos?
Para definir esto,
es necesario determinar el flujo
con lo cual se sostenga un gasto razonable del Estado, no el gasto demencial
que actualmente tenemos. Perfectamente
podemos tener “un solo impuesto en cada
una de las órbitas”, Nación, Provincia y Municipio.
Por qué no?.
No
hay razones para tener más. Como siempre es un clásico en
estas columnas, mirarnos a nosotros mismos.
Argentina vivió sin impuesto a las
ganancias, en aquel momento a los réditos, hasta el año 1932
Esa Argentina de la que nos llenamos la boca, que queda cada vez más atrás,
es la Argentina donde no había
impuestos. Donde las rentas provenían de los Tributos Aduaneros y del
Correo.
Es muy loco escuchar a los políticos decir que para
reducir impuestos hay que analizar el “Costo Fiscal”. El costo es pagar
impuestos no bajarlos, el costo no es lo que no ingresa al Estado, el costo es lo que paga el sector privado,
está todo totalmente al revés.
Otra cuestión que se plantea es que el Estado participa del proceso productivo,
me parece genial, ahora bien los gobernadores no querían bajar el IVA al pan,
porque dicen que les sacan la plata a ellos. A los gobernadores?. La plata es
del panadero, del consumidor, pero
nunca puede ser de los gobernadores. Si quieren participar del proceso
productivo: compra harina, levadura, amasa y hace el pan, eso es participar del proceso productivo. La inviabilidad conceptual de los políticos
tiene volúmenes incalculables.
Qué significa el concepto presión tributaria?
Básicamente es
la relación entre la recaudación de un año y el PBI de ese año, es
decir un concepto diferente a carga tributaria, que es un concepto
nominal determinado por la Ley respectiva del tributo, como ser el
Impuesto a las Ganancias es del 30% o el
Impuesto al Valor Agregado es del 21%.
Estamos hablando de la recaudación
efectiva real de un año versus el PBI de ese año
Ahora ocurre que en las mediciones que se hacen se
cometen errores gravísimos. Rápidamente les voy a comentar algunos. En primer
lugar hay que computar todos los impuestos no solo los de recaudación nacional,
sino también los provinciales y
municipales, como así también los “para impuestos”. Hoy está lleno de cargas
que tenemos que afrontar que son establecidas por el Estado, pero no se llaman impuestos, un ejemplo
es el “grabado de autopartes”,
si no lo pago, después me lo cobran con una multa, eso no es más ni menos que
un impuesto, un impuesto que también tiene incluido un kiosco, eso no es tema de esta columna pero no está
mal mencionarlo. También tenemos que incorporar todo lo que son aportes,
contribuciones, etc. de la Seguridad Social.
Los errores de medición no están dados por el lado
de los impuestos, están dado por el lado
del PBI, porque el PBI incluye impuestos, es bastante ridículo pretender
distribuir impuestos sobre algo que incluye impuestos. Entonces vamos a
distribuir impuestos sobre el PBI pero sin impuestos en todo caso, lo
cual el nivel de presión tributaria va en aumento.
Otro problema, es que el PBI incluye una presunción,
un cálculo de lo que es la economía informal. Todos sabemos qué es la economía informal, es
precisamente la que no paga impuestos, entonces es ridículo repartir carga
tributaria sobre aquellos sectores que no pagan impuestos, hay que disminuir
el PBI también por ese lado y esto eleva la presión tributaria aún más.
Hoy la presión tributaria está
largamente por encima del 70%
No nos tiene que sorprender porque la presión
tributaria tiene que ver con el tamaño del Estado. El tamaño del Estado que
tenemos está aplastando al ser vivo que está debajo, que somos nosotros mismos, emprendiendo,
trabajando y produciendo.
Por último, voy abordar el tema de la evasión. Ustedes habrán escuchado más
de mil veces la frase de parte de dirigentes políticos, economistas,
tributaristas, que dicen:
“La evasión es lo que lleva a que aumente la presión
tributaria”
“Si no habría evasión
se podrían bajar los impuestos”
Es un lindo cuento este: “Nos consideran a todos como evasores y por eso es que tenemos esta presión tributaria”.
La verdad es que se invierten los términos de la relación, hay un perfecto caso
de inversión de términos:
La presión tributaria es la que
genera la evasión y no al revés
La evasión tributaria es el resultado de la
brutal carga de impuestos que llevamos encima, díganme el tamaño de la presión
tributaria y les digo el premio que
recibe el evasor.
Entonces…
Para este nivel de presión
tributaria es absolutamente imposible acabar con la evasión
Y me pregunto cuál sería la posibilidad de
supervivencia de tantos argentinos que se mueven en la economía informal pero que desarrollan actividades licitas,
quién podría soportar este nivel de presión tributaria.
Para terminar estimados lectores, no caben dudas que los impuestos es lo primero
que se debe modificar porque pone freno a la creación de empleo, a la inversión productiva y la
atracción de capital. Si
no hacemos la reforma vamos a asegurar la inviabilidad. Y cuál es resultado
de la inviabilidad?
Aquí es importantísimo entender la relación causal:
No somos inviables porque somos
pobres, somos pobres porque somos inviables
Esta columna es sobre los impuestos y quiero dejar
algo muy en claro que es lo siguiente:
Bajar impuestos no significa perder
recaudación, significa dinamizar la economía interna y con eso nos beneficiamos
todos. Pero la política se quedaría sin plata para distribuir entre ellos
Cuál es la base de la esperanza?
El esfuerzo privado paga todo, su propia mochila y la mochila pública. Ahora
imaginemos cómo sería la Argentina si a
ese esfuerzo productivo privado e ininterrumpido
le sacamos la mochila del Estado que lo está ahogando?
Muchas
gracias y hasta la próxima.

Mario;
ResponderBorrarMuy claro como siempre, coincido con tu enfoque, se trata de un tema neurálgico y ojalá se pueda cambiar, pero veo muy difícil salir de este embrollo impositivo en el que vivimos, la clase política que ha gobernado la Argentina durante los últimos 20 años va en el sentido contrario, cada vez tenemos mayor presión tributaria, lo cual genera menos inversión, menos trabajo, en definitiva, mayor pobreza. Una pena.