domingo, 24 de enero de 2021

La verdad del desempleo en Argentina:

 

En esta oportunidad voy a analizar  los últimos datos del INDEC sobre desempleo, se habló mucho en estos días, pero  a mi entender no se están interpretando bien los datos del  mercado laboral y los datos ocultos de la tasa de desocupación que está dando a conocer el INDEC.

Según el INDEC, la tasa de desocupación  es del:

11,7% en el tercer trimestre de 2020,

Bajó un poco respecto del segundo trimestre del 2020 que fue del 13,1%, período de cuarentena estricta y

Subió dos puntos  frente al 9,7% en igual trimestre de 2019.

Lo que significa que el número de desocupados ascendería a poco más de 2 millones de personas. Sin embargo, la problemática del mercado laboral es mucho más grave de lo que refleja la tasa de desocupación del INDEC.

Vale recordar que para el INDEC es desocupado quien no tiene un empleo, pero al mismo tiempo lo busca “activamente”.

Cuando el encuestador pasa por los hogares, si alguien que no está ocupado le responde que no buscó trabajo en la última semana:

No es considerado “desocupado” sino “inactivo”

Es decir que no pertenece a la Población Económicamente Activa. Está fuera del mercado de trabajo.

La suba es sólo de  2 puntos porcentuales de la tasa de desempleo en el tercer trimestre de 2020, respecto al mismo trimestre de 2019  (de 9,7% a 11,7%). Todos estos datos no dicen  absolutamente nada de lo que está sucediendo en el mercado laboral. La situación es muchísimo más grave:

Argentina no tiene el 11,7% de desocupación, es difícil pensar que la desocupación solo subió dos puntos respecto al año pasado  cuando la economía se derrumbó más de 10% por efecto de la pandemia y cuarentena.

Cuando uno accede a los datos del INDEC, la Encuesta Permanente de Hogares, el propio informe del INDEC revela lo que está pasando en el mercado laboral:

En el segundo trimestre del 2020 (abril, mayo y junio), corresponde con la cuarentena dura, se  perdieron  3,7 millones de empleos.

Según los datos oficiales  del INDEC, en el tercer trimestre (julio, agosto y setiembre), es el periodo de las aperturas, se recuperaron  1,7 millones de personas que  volvieron a estar “ocupados”.

Distribuidos de la siguiente forma: 1,1 millones cuentapropistas, la mayoría informales y sin aportes a la AFIP y los otros 600.000 restantes  son asalariados informales y no registrados.

Se logró recuperar menos del  50% de los trabajos que se perdieron de la cuarentena estricta, el resto, cerca de 2 millones de argentinos, no logró todavía recuperar su empleo de principios del año o antes de la pandemia.

El INDEC, no está reflejando esto, solo nos dicen que respecto del año pasado  subió dos puntos la tasa de desempleo (9,7 a 11,7%)

La mega crisis económica, producto de la pandemia y la extensa cuarentena, desalentó la búsqueda de empleo manteniendo “virtualmente” contenida la tasa de desocupación.

Si corregimos la tasa de desempleo que publica el INDEC, por el efecto desaliento (que es considerar inactivo a una persona sin trabajo), la tasa de desempleo real treparía al 20,6%  es decir estamos hablando de 4 millones de argentinos desempleados

Este es el dato que hay que mirar con mucha atención, éste es el dato verdadero.

La Argentina tiene una desocupación superior al 20%

Si uno le quita este efecto estadístico, que técnicamente, como les explicaba más arriba,  está bien lo que hace el INDEC pero no refleja la realidad del mercado laboral de la actualidad de Argentina.

Debido a la crisis económica, la pandemia y la rígida cuarentena implementada, se registró un fuerte derrumbe en la tasa de actividad, que son  las personas que activamente demandan trabajo. 

Lo cierto es que la caída sin precedentes en la tasa de actividad explica casi en totalidad el comportamiento en la desocupación.

Además, una buena parte de esta caída se explica por el “efecto desaliento”, debido a que las regulaciones vigentes en los últimos meses impedían a mucha gente salir a buscar empleo, no es que la gente no quiere trabajar o está inactiva, “no puede salir a buscar empleo.”

Otro dato que quería mostrarles  es la calidad y condiciones de los empleos que se recuperan, ya que  marcan una precarización de la situación del mercado del trabajo actual respecto a la situación pre-pandemia.

Según datos del SIPA (Sistema Previsional Integrado Argentino)  son los empleos formales o en blanco. En el segundo trimestre del año 2020 (abril, mayo y junio), como consecuencia de la pandemia y la cuarentena dura, se perdieron 263.500 puestos de trabajo. Mientras que en el tercer trimestre del año (julio, agosto y setiembre), con las aperturas, sólo lograron recuperarse 15.400 de esos puestos, apenas el 6% de los que se destruyeron (por cierre de empresas o despidos) en el momento más crítico.

La recuperación del empleo es más dinámica en los trabajos más precarios (cuentapropistas, monotributistas, “autoempleos” y asalariados informales). Mientras que es extremadamente lenta en el caso de los empleos de mayor calidad, los asalariados registrados, los que trabajan en blanco. Esto demuestra que la economía no genera puestos de trabajo. Si nos remontamos a los últimos tres años las cifras son las siguientes.

Desde abril 2018 a diciembre 2019 (crisis del final del gobierno de Macri) se perdieron 303.360 empleos siempre en el mercado formal y desde febrero a setiembre 2020 se perdieron otros  248.100 empleos netos (263.500 perdidos y 15.400 recuperados).

Esta es una economía que en los últimos tres años destruyó más de 500.000 empleos formales que van a ser muy difíciles  de recuperar  hacia  adelante.

No solo se necesita una recuperación sino también un crecimiento sostenido para los próximos años.

Toda esta catástrofe del empleo que se agudizó este año con la pandemia y la cuarentena estricta y extensa, se da en un contexto de ajuste del mercado laboral. Me estoy refiriendo a la caída del salario real que ya viene dándose en los últimos tres años. Este año va caer por lo menos 2 o 3% en el ámbito público y va ser mayor en el sector privado e informal. Que se suma a una caída del salario entre 2018 y 2019 del orden del 20%. En un escenario optimista de recuperación para el año 2021 en el orden del 4 o 5%, no va ser suficiente para recuperar la destrucción de puestos de trabajo de este año, se van a necesitar varios años de crecimiento positivo y con interesantes niveles de inversión apuntando a generar puestos de trabajo y de calidad.

Estimados lectores, no quiero terminar esta columna sin darle mi diagnóstico del presente y futuro del Mercado de Trabajo:

Argentina necesita  crear en los próximos cinco años 6 millones de puestos de trabajo, esto significa crear 3.500 puestos por día.

Es posible esto? 

Con los impuestos que tenemos, con las regulaciones  laborales, con prohibición de despidos, con las leyes siniestras que salieron del Congreso este año, el Congreso no hizo una bien en el 2020, más regulaciones laborales para que la gente quede afuera del mercado laboral no para que la gente quede adentro. El Congreso es un expulsor neto de trabajo y generador de cada vez más impuestos, ha recreado una sola industria, que es la Industria del Juicio (ley de teletrabajo, prórrogas de prohibiciones de despidos).  

Así vamos a crear  6 millones de puestos de trabajo?

Ya les digo que no hay ninguna posibilidad,  y si no los creamos Argentina se va poner muy difícil y yo diría casi imposible.

Hoy técnicamente la contratación de empleo “está prohibida”

No es que está protegida con la prohibición de despidos y la penalidad del pago de doble indemnización impulsada por el Poder Ejecutivo, esto es un “Cepo” laboral.

Por qué digo que no está protegida?

Porque cuanto más alta es la indemnización, mayor es el fraude para evitarla, la estabilidad se cae en picada y no se pagan los salarios ni las suspensiones. Cuanto más prolongado sea el tiempo de las prohibiciones de suspensiones o despido, por más tiempo se paralizará la actividad económica y atentará contra las subsistencia de las fuentes de trabajo.

Un decreto que prohíbe el despido, en los hechos prohíbe la contratación

Por ahí escuchas que te dicen que la prohibición de despido no es para los nuevos empleos, eso no es verdad, te agarra un Juzgado Laboral que hoy está masacrando Pymes, y vas a ver cómo terminas?.

Está demostrado que la movilidad social ascendente se activa con la operatoria libre y desregulada del mercado abierto.

Hay que liberar la economía, hay que eliminar regulaciones (hoy es imposible habilitar un negocio), hay que bajar los impuestos, hay que desregular el mercado laboral por lo menos para los que están desempleados (ni más ni menos que 4 millones de argentinos) sino en este contexto no van a conseguir nunca trabajo. Cómo se hace esto?  Haciendo lo siguiente:

Bajar impuestos, tasas, contribuciones y regulaciones al trabajo

Cero indemnizaciones por despido a cargo de las empresas

Seguro de desempleo automático para el que se queda sin trabajo

Desendeudando Pymes y familias de impuestos por la  cuarentena

 

Para que tomemos dimensión cuando uno dice Pyme, de qué estamos hablando?,

En Argentina hay 600.000 Pymes que generan el 70% del empleo privado y el 50% del PBI

Aquí es donde está el verdadero potencial de Argentina para crear los 6 millones de puestos de trabajo que necesita en los próximos cinco años. Si queremos levantar a la Argentina y queremos darle una mano a la gente que no tiene trabajo y necesita que una empresa lo llame para trabajar. Tenemos que sacarle las mochilas a las Pymes, a las micro Pymes, a los cuentapropistas, a los monotributistas, a los profesionales liberales. No hay otro camino.

Para terminar, tenemos que mirar el presente y el futuro. Resulta  claro que es imprescindible retomar el camino del crecimiento y del desarrollo de la actividad privada, que es la única que genera valor agregado, capitalización, y sobre todo empleo genuino y sustentable, que es  lo que  hoy más  que nunca  necesitamos.

Muchas gracias y esta la próxima.

 


1 comentario:

  1. Mario,
    Este artículo toca un tema neurálgico dentro de la problemática de la Argentina, como es el empleo.
    Coincido con tu visión y remarco que, para mí, el punto más importante de los que vos mencionas, es sustituir la indemnización por despido con la creación de un fondo de desempleo (como existe en la actividad de las construcción).
    Te felicito

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