En esta oportunidad voy a analizar los últimos
datos del INDEC sobre desempleo, se habló mucho en estos días, pero a mi entender no se están interpretando bien
los datos del mercado laboral y los
datos ocultos de la tasa de desocupación que está dando a conocer el INDEC.
Según el INDEC, la tasa de desocupación
es del:
11,7% en el tercer trimestre de 2020,
Bajó un poco respecto del segundo trimestre del 2020 que fue del 13,1%, período
de cuarentena estricta y
Subió dos puntos frente al 9,7% en
igual trimestre de 2019.
Lo que significa que el número de desocupados ascendería a poco más
de 2 millones de personas. Sin embargo, la problemática del
mercado laboral es mucho más grave de lo que refleja la tasa de desocupación
del INDEC.
Vale recordar que para
el INDEC es desocupado quien no tiene un empleo, pero al mismo tiempo lo busca
“activamente”.
Cuando el encuestador pasa
por los hogares, si alguien que no está ocupado le responde que no buscó
trabajo en la última semana:
No es considerado
“desocupado” sino “inactivo”
Es decir que no
pertenece a la Población Económicamente Activa. Está fuera del mercado de
trabajo.
La suba es sólo de 2 puntos
porcentuales de la tasa de desempleo en el tercer trimestre de 2020, respecto
al mismo trimestre de 2019 (de
9,7% a 11,7%). Todos estos datos no dicen
absolutamente nada de lo que está sucediendo en el mercado laboral. La
situación es muchísimo más grave:
Argentina no tiene el 11,7% de desocupación, es difícil pensar que la
desocupación solo subió dos puntos respecto al año pasado cuando la economía se derrumbó más de 10% por
efecto de la pandemia y cuarentena.
Cuando uno accede a los datos del INDEC, la Encuesta Permanente de Hogares,
el propio informe del INDEC revela lo que está pasando en el mercado laboral:
En el segundo trimestre del 2020 (abril,
mayo y junio), corresponde con la cuarentena dura, se perdieron 3,7 millones de empleos.
Según los datos oficiales del INDEC, en el tercer trimestre (julio,
agosto y setiembre), es el periodo de
las aperturas, se recuperaron 1,7 millones de personas que volvieron a estar “ocupados”.
Distribuidos de la siguiente forma:
1,1 millones cuentapropistas, la mayoría informales y sin aportes a la AFIP y
los otros 600.000 restantes son
asalariados informales y no registrados.
Se logró recuperar menos del 50% de los trabajos que se
perdieron de la cuarentena estricta, el resto, cerca de 2 millones de argentinos,
no logró todavía recuperar su empleo de principios del año o antes de la
pandemia.
El INDEC, no está reflejando esto,
solo nos dicen que respecto del año pasado
subió dos puntos la tasa de desempleo (9,7 a 11,7%)
La mega crisis económica, producto de la pandemia y la extensa cuarentena, desalentó
la búsqueda de empleo manteniendo “virtualmente” contenida la tasa de
desocupación.
Si corregimos la tasa de desempleo que publica el INDEC, por el efecto
desaliento (que es considerar inactivo a una persona sin trabajo), la tasa de
desempleo real treparía al 20,6% es
decir estamos hablando de 4 millones de argentinos desempleados
Este es el dato que hay que mirar con mucha atención, éste es el dato verdadero.
La Argentina tiene una desocupación superior al 20%
Si uno le quita este efecto estadístico, que técnicamente, como les
explicaba más arriba, está bien lo que hace el INDEC pero no
refleja la realidad del mercado laboral de la actualidad de Argentina.
Debido a la crisis
económica, la pandemia y la rígida cuarentena implementada, se registró un fuerte derrumbe en la
tasa de actividad, que son las
personas que activamente demandan trabajo.
Lo cierto es
que la caída sin precedentes en la tasa de actividad explica casi en totalidad
el comportamiento en la desocupación.
Además, una buena parte
de esta caída se explica por el “efecto
desaliento”, debido a que las regulaciones vigentes en los últimos
meses impedían a mucha gente salir a
buscar empleo, no es que la gente no quiere trabajar o está inactiva, “no puede salir a buscar empleo.”
Otro dato que quería mostrarles es la
calidad y condiciones de los empleos que se recuperan, ya que marcan una precarización de la situación del
mercado del trabajo actual respecto a la situación pre-pandemia.
Según datos del SIPA (Sistema Previsional Integrado Argentino) son
los empleos formales o en blanco.
En el segundo trimestre del año 2020 (abril, mayo y junio), como consecuencia
de la pandemia y la cuarentena dura, se
perdieron 263.500 puestos de trabajo. Mientras que en el tercer
trimestre del año (julio, agosto y setiembre), con las aperturas, sólo lograron recuperarse 15.400
de esos puestos, apenas el 6% de los que
se destruyeron (por cierre de empresas o despidos) en el momento más crítico.
La recuperación del empleo es más dinámica en los trabajos más precarios
(cuentapropistas, monotributistas, “autoempleos” y asalariados informales).
Mientras que es extremadamente lenta en el caso de los empleos de mayor
calidad, los asalariados registrados, los que trabajan en blanco. Esto demuestra
que la economía no genera puestos de trabajo. Si nos remontamos a los últimos
tres años las cifras son las siguientes.
Desde
abril 2018 a diciembre 2019 (crisis del final del gobierno de Macri) se
perdieron 303.360 empleos siempre en el mercado formal y desde febrero a
setiembre 2020 se perdieron otros 248.100 empleos netos (263.500 perdidos y
15.400 recuperados).
Esta
es una economía que en los últimos tres años destruyó más de 500.000 empleos formales que van a ser muy
difíciles de recuperar hacia
adelante.
No
solo se necesita una recuperación sino también un crecimiento sostenido para
los próximos años.
Toda
esta catástrofe del empleo que se agudizó este año con la pandemia y la
cuarentena estricta y extensa, se da en un contexto de ajuste del mercado
laboral. Me estoy refiriendo a la caída
del salario real que ya viene dándose en los últimos tres años. Este año va
caer por lo menos 2 o 3% en el ámbito público y va ser mayor en el sector
privado e informal. Que se suma a una caída del salario entre 2018 y 2019 del
orden del 20%. En un escenario optimista de recuperación para el año 2021 en el
orden del 4 o 5%, no va ser suficiente para recuperar la destrucción de puestos
de trabajo de este año, se van a necesitar varios años de crecimiento positivo
y con interesantes niveles de inversión apuntando a generar puestos de trabajo
y de calidad.
Estimados
lectores, no quiero terminar esta columna sin darle mi diagnóstico del presente
y futuro del Mercado de Trabajo:
Argentina
necesita crear en los próximos cinco
años 6 millones de puestos de trabajo, esto significa crear 3.500 puestos por
día.
Es
posible esto?
Con
los impuestos que tenemos, con las regulaciones
laborales, con prohibición de despidos, con las leyes siniestras que salieron
del Congreso este año, el Congreso no hizo una bien en el 2020, más
regulaciones laborales para que la gente quede afuera del mercado laboral no para
que la gente quede adentro. El Congreso es un expulsor neto de trabajo y
generador de cada vez más impuestos, ha recreado una sola industria, que es la Industria del Juicio (ley de
teletrabajo, prórrogas de prohibiciones de despidos).
Así
vamos a crear 6 millones de puestos de
trabajo?
Ya
les digo que no hay ninguna posibilidad,
y si no los creamos Argentina se va poner muy difícil y yo diría casi
imposible.
Hoy
técnicamente la contratación de empleo “está prohibida”
No es que está
protegida
con la prohibición de despidos y la penalidad del pago de doble indemnización impulsada
por el Poder Ejecutivo, esto es un
“Cepo” laboral.
Por
qué digo que no está protegida?
Porque
cuanto más alta es la indemnización, mayor es el fraude para evitarla, la
estabilidad se cae en picada y no se pagan los salarios ni las suspensiones.
Cuanto más prolongado sea el tiempo de las prohibiciones de suspensiones o
despido, por más tiempo se paralizará la actividad económica y atentará contra
las subsistencia de las fuentes de trabajo.
Un
decreto que prohíbe el despido, en los hechos prohíbe la contratación
Por
ahí escuchas que te dicen que la prohibición de despido no es para los nuevos
empleos, eso no es verdad, te agarra
un Juzgado Laboral que hoy está masacrando Pymes, y vas a ver cómo
terminas?.
Está
demostrado que la movilidad social ascendente se activa con la operatoria libre
y desregulada del mercado abierto.
Hay
que liberar la economía, hay que eliminar regulaciones (hoy es imposible
habilitar un negocio), hay que bajar los impuestos, hay que desregular el
mercado laboral por lo menos para los que están desempleados (ni más ni menos que 4 millones de
argentinos) sino en este contexto no van a conseguir nunca trabajo. Cómo se
hace esto? Haciendo lo siguiente:
Bajar impuestos, tasas, contribuciones y
regulaciones al trabajo
Cero indemnizaciones por despido a cargo de las
empresas
Seguro de desempleo automático para el que se queda
sin trabajo
Desendeudando Pymes y familias de impuestos por
la cuarentena
Para
que tomemos dimensión cuando uno dice Pyme, de qué estamos hablando?,
En
Argentina hay 600.000 Pymes que generan el 70% del empleo privado y el 50% del
PBI
Aquí
es donde está el verdadero potencial de Argentina para crear los 6 millones de puestos de trabajo que necesita en los
próximos cinco años. Si queremos levantar a la Argentina y queremos darle
una mano a la gente que no tiene trabajo y necesita que una empresa lo llame
para trabajar. Tenemos que sacarle las mochilas a las Pymes, a las micro Pymes,
a los cuentapropistas, a los monotributistas, a los profesionales liberales. No
hay otro camino.
Para
terminar, tenemos que mirar el presente y el futuro. Resulta claro que es imprescindible retomar el camino
del crecimiento y del desarrollo de la actividad privada, que es la única que
genera valor agregado, capitalización, y sobre todo empleo genuino y
sustentable, que es lo que hoy más que nunca necesitamos.
Muchas gracias y
esta la próxima.

Mario,
ResponderBorrarEste artículo toca un tema neurálgico dentro de la problemática de la Argentina, como es el empleo.
Coincido con tu visión y remarco que, para mí, el punto más importante de los que vos mencionas, es sustituir la indemnización por despido con la creación de un fondo de desempleo (como existe en la actividad de las construcción).
Te felicito