domingo, 7 de febrero de 2021

Sin inserción internacional no hay progreso:


 

Argentina tiene una debilidad muy grande en la inserción económica internacional. Cuando una economía presenta tal pobreza en su relación con el resto del mundo genera una enorme cantidad de dificultades, por ejemplo, produce bienes y servicios de mucha menor calidad, tienen empleos de baja productividad  porque las empresas que  compiten internacionalmente generan puestos de trabajo mucho más calificados. Cuando una economía se desvincula del resto del mundo reduce su tasa de inversión, no adapta sus condiciones regulatorias a las del resto del mundo, se  aleja de las grandes corrientes en materia de evolución tecnológica.

Un país que tiene menos exportaciones netas  contribuye de peor manera a su crecimiento económico

La situación de Argentina es que estamos “mal”. A pesar de eso escuchamos a las autoridades de turno, de cualquier gobierno, de este, del anterior y del anterior también.

“El agro está impulsando el comercio exterior, las exportaciones están creciendo, antes caían”.

La verdad que si  uno mira en contexto con una visión un poco más larga, las exportaciones de Argentina son muy pocas  comparadas con la región. Se exporta menos que México y Brasil que son los grandes actores en la materia, también exportamos menos que Chile, que es una economía más chica. Apenas superamos por muy poco a Perú y Colombia, pero nos vienen año a año achicando la diferencia porque tienen una dinámica de crecimiento  mucho mayor que la nuestra.

Argentina viene creciendo en exportaciones menos que los países de la región, excluida Venezuela

Algo que quiero dejar bien aclarado  y siempre me preguntan, ahora con un nuevo tipo de cambio, ajuste en el precio del dólar:

Argentina va poder dar un SALTO EXPORTADOR?,

Si vemos la dinámica desde el inicio del siglo 21.

Los países que menos crecieron en exportaciones son Argentina y Venezuela,  justamente son los dos países que más devaluaron su moneda desde que inició el siglo hasta la fecha.

De modo que claramente un ajuste cambiario no resuelve el problema, ésta es la película larga desde el 2001 hasta acá. El problema del comercio exterior en Argentina es un problema sistémico y profundo que nada tiene que ver con una administración en particular, sino  con una enorme cantidad de condiciones que tienen que darse para la inserción internacional más efectiva. Mi enfoque es por el lado de las exportaciones, si lo hacemos por el lado de las importaciones las conclusiones serian las mismas. Cualquier otra relación con el resto del mundo incluso las estadísticas más modernas, están valorizando cómo el flujo de conocimiento, información y tecnología incorporada a la producción, la evolución de Argentina es más o menos parecida.

El problema es sistémico y de larga data

Ya nos comparamos con la región, ahora voy hacer una comparación mucho más extensa.  Argentina llegó a representar allá  por mediados del siglo pasado

Más del 2,5% casi el 3% de todas las exportaciones del mundo, hoy la Argentina  explica el 0,3% de las exportaciones mundiales

Desde que nos considerábamos el granero del mundo antes de la segunda guerra mundial, la pérdida de participación es manifiesta, casi sin excepción y las condiciones del comercio internacional son muy distintas en  la actualidad. No es un problema de hoy sino  que viene de largo, no se ha corregido y  tiene soluciones pendientes con  muchas materias para abordar. Esto es tanto en el comercio de bienes como en el  de servicios que hoy en el mundo es mucho más dinámico y mucho más creciente.

Esta mala performance en materia de exportaciones también la  tenemos en materia de importaciones.

Cuando un país exporta poco también importa poco

Los 50 países más exportadores del mundo son los mismos que los 50 países más importadores del mundo. Argentina obviamente no está en la lista de los 50 que  me estoy refiriendo.

Cuando un país importa poco obstruye su capacidad de producir. El 80%  de lo que se importa (bienes de capital, insumos, energía, bienes intermedio) se utiliza para producir. Argentina se ubica en el   6º puesto como  importador de Latinoamérica,  detrás de México, Brasil, Chile, Colombia y Venezuela, “importamos menos que Venezuela.

Cuando un país importa cada vez menos lo que tiene es: recesión

Un país que crece importa más porque accede a la última tecnología, a bienes de capital e insumos de mejor calidad y a mejores precios; porque lo hace en un mundo altamente competitivo. Dentro de los países con escasa performance en la región también está Brasil.

Y esto a dónde nos lleva nuestro análisis?

Al Mercosur, que también tiene sus problemas para vincularse con el mundo, es un bloque que redujo aranceles para sus miembros pero para con el resto del mundo tuvo muchas dificultades configurando el bloque más cerrado del mundo.

Una de las causas de esa débil vinculación es  nuestro nivel arancelario, “tasa de impuesto en frontera” para el ingreso al país.

Argentina tiene un arancel promedio del 11 y 12%, hay productos que pagan hasta el 35%. El arancel promedio en el mundo es de 5,5% incluso después de la guerra comercial de Estados Unidos y China

Como efecto de todo lo que le estoy manifestando pero  como consecuencia de todo un sistema, no solo es un país que exporta e importa poco, sino que también  tiene pocas empresas que se vinculan con el mundo.

En Argentina hay unas 7000 empresas exportadoras, en México  34000,  Brasil  24000,  Chile y Perú  8000.

Como consecuencia de esta desvinculación con el resto del mundo  tenemos  muy pocas empresas que compiten internacionalmente y por lo tanto se privan de todas las bondades que comentaba al principio (bienes, servicios y empleos de calidad). Si tomamos las empresas que todos los años participan en el comercio internacional,  el número se reduce más todavía y si hacemos un ranking por montos de facturación las que más facturan no llegan a 20 empresas en Argentina.

Las empresas que actúan a nivel global que compiten con el mundo mejoran muchísimo sus atributos competitivos y contagian eso hacia todo el sistema económico general del país.

Nos faltan actores globales  que se involucren a través de atributos competitivos en esa economía global que se motoriza mediante las “cadenas  internacionales  de valor.

El comercio internacional, ese conjunto de flujos de bienes, servicios, conocimientos, alianzas, experiencias, que las empresas van desarrollando a nivel internacional, ya no es como era hace 15 o 20 años.

“Donde yo voy, vendo, cobro y vuelvo”

Las empresas ya no tienen en el mundo clientes con los cuales se relacionan esporádicamente. Lo que hay en el mundo son “cadenas de relacionamiento de redes globales. Son vínculos sistémicos, relaciones interactivas donde  no solo se comercia, también se invierte, se proyecta y se definen conocimientos productivos.

A eso llamamos:

“Cadenas Globales de Valor”

Las empresas son un eslabón de un sistema de inversión, conocimiento, comercio y alianzas.

Las empresas no tienen “clientes” en el mundo, tienen “socios” en el mundo

El 75% del comercio mundial se da  en cadenas globales  de valor (redes, alianzas,etc.), más del 50% de las exportaciones de los emergentes va a cadenas globales de valor.

Solo el 35% de las exportaciones de Argentina va a cadenas globales de valor

Además de lo cuantitativo (exportamos e importamos poco), desde el punto de vista cualitativo (que es  el modo en que las empresas se vinculan con el mundo) tenemos un problema muy  serio. Pretendemos comerciar a la antigua saliendo de estos mecanismos de relacionamiento sistémicos que son las cadenas globales de valor. Lo cual contribuye a esa debilidad que les menciono más arriba.

Uno ve con cierta duda  el Brexit, la guerra de Estado Unidos con China, nos da la idea de proteccionismo.

Es una lectura equivocada, lo que hay es un competivismo

Es decir, los países compiten entre sí. Esto genera enormes esfuerzos en las condiciones de producción,  no solo a las condiciones de comercio internacional, sino también hay estudios que realiza por ejemplo la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), que demuestra cómo se reducen los impuestos a las empresas. Esta caída de la carga de los tributos forma parte de ese competivismo, no es algo que Argentina haya seguido, lo cual también contribuye a la obtención de  resultados  tan pobres.

Hay tres ideas que me gustaría resaltar para ir terminando

Primero: la innovación

Es lo que motoriza el valor, entendida ésta como las nuevas prestaciones por parte de las empresas para satisfacer necesidades en el mundo. Antes hablamos de productos ahora son prestaciones, vínculos de bienes, servicios, conocimientos, tratos constantes y sucesivos  entre empresas y con el cliente.

Segundo: lo físico ya no es importante

El capital físico no hace la diferencia, la diferencia la hace el conocimiento incorporado a los procesos de producción.

Y por último: el fin de las ventajas competitivas

Lo que en el mundo prevalece ya no son los productos porque tengan una condición cualitativa (“nuestra carnes son las mejores, por ejemplo”), lo que en el mundo prevalece son las empresas y su capacidad de adaptarse a los cambios constantes. Ya no se compite por producto, por calidad o categoría. Se compite por empresas que son las que desarrollan atributos competitivos que tienen condiciones para adaptarse al cambio.

Esto ocurre entre economías que se vinculan de manera sistémica en el planeta,  no solo a través del comercio.

La otra cara de la moneda después del comercio internacional, es la inversión extranjera directa

No hay comercio donde no hay flujo de inversión internacional. En esto Argentina también muestra estadísticas  muy flojas. El stock de inversión extranjera en Argentina es mucho más bajo que Brasil y México,  más bajo que Perú, Colombia y Chile que son economías más chicas.

Sin flujo de inversión no hay acceso a cadenas de valor internacionales. Sin cadenas de valor internacionales no hay comercio internacional

Cómo salimos de esto?

Hay desafíos pendientes que nos plantean un escenario de dificultades sistémicas que deben ser corregidas. Mucho más que un ajuste puntual, simplificación de algún trámite e incluso de un ajuste cambiario.

Son reformas muy profundas de visión más integral de los problemas del país

Voy a nombrar algunas:

Una concepción integral:

Una arquitectura vincular con el mundo sistémico, comercio, inversión, alianzas, relacionarse con el mundo más allá de las relaciones públicas.

Hay que crear capital institucional:

 Es condición para la generación de negocios de largo plazo que son los internacionales.

Macroeconomía en orden:

No podemos con la tasa de inflación, con la tasa de interés  o con la inestabilidad e incertidumbre cambiaria que tenemos.

Capital social:

Esto es armonía entre los sectores. No podemos con los enfrentamientos que tenemos entre dirigentes y empresas, entre sindicatos y empresas. Si  no hay armonía no hay posibilidad de ingresar al mundo y se desalientan los negocios a largo plazo.

Un sistema regulatorio:

Mucho más permisivo y que no sea una máquina de impedir.

Tenemos que tener un sector público eficiente:

 Porque nos guste o no, pasamos por sus puertos, aduanas,  obtenemos certificaciones, etc. y esto debe ser algo muy fácil y eficaz.

Hay que lograr una apertura integral para comercio,  importaciones,  inversiones,  servicios, de manera tal que las empresas desarrollen atributos competitivos.

Argentina tiene un problema de empresas, que como consecuencia de todo lo que les menciono, no desarrollan atributos competitivos y cuando tienen que salir al mundo se encuentran en inferioridad de condiciones y tienen la tentación de volver y decir “vuélvanme a proteger porque así no puedo competir”

Para terminar estimados lectores, quiero ser muy estricto con el título de la presentación,  sin inserción internacional no hay progreso. La inserción internacional no ocurre aislada del resto de la economía, la inserción internacional es de empresas más que de países. Los países crean condiciones y las empresas compiten, cuando esto se da, el impacto no solo es en la economía sino en todo el ecosistema social con beneficios para todos.

Muchas gracias y hasta la próxima.

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario