domingo, 28 de febrero de 2021

Bitcoin no es una amenaza, es una advertencia:

 

El precio del Bitcoin, la criptomoneda digital, registró subas de  más del 350% en los últimos  meses y la capitalización del mercado de criptomonedas supera el billón de dólares a nivel global.

Como suele ocurrir con casi todos los activos, los titulares se disparan cuando el precio sube y con ello las declaraciones de los Banqueros  Centrales. Las últimas declaraciones de Lagarde, titular del  BCE (Banco Central Europeo), han sido especialmente muy  agresivas acusando a Bitcoin de “actividades condenables”, uso para blanqueo de dinero y de ser un activo altamente especulativo que debe ser “regulado globalmente”. Ante estas declaraciones e interés mediático conviene recordar una serie de factores:

Las criptomonedas son una respuesta al enorme exceso monetario implementado por los Bancos Centrales desde hace años

De hecho, el avance de estas criptomonedas está totalmente correlacionado con el aumento sin control de los balances de los Bancos Centrales.

No nos puede sorprender que, cuando el balance de los principales Bancos Centrales se ha disparado a más de 20 billones de dólares imponiendo tipos negativos reales y nominales, se dispare un activo que funciona como una start-up (puesta en marcha) de moneda que no controlan dichos Bancos Centrales.

Una moneda que no está sujeta al proceso de destrucción del poder adquisitivo que llevan a cabo las autoridades monetarias ligadas a los gobiernos y que buscan generar inflación por decreto

Es, como mínimo,  muy sorprendente que se acuse a las criptomonedas de blanqueo de dinero. La inmensa mayoría del blanqueo de dinero a nivel global se hace con monedas fiduciarias, sobre todo las monedas de reserva, como el dólar y el euro. Eso no nos lleva a demonizar dichas monedas, transformando las mencionadas acusaciones como no procedentes.

Si alguien compra droga o armas ilegalmente con dólares no es una razón para prohibir el dólar ¿verdad? Bien, pues de la misma manera no se puede demonizar a Bitcoin o cualquier criptomoneda.

Nos dicen que es un activo altamente especulativo. Nadie lo duda. La enorme diferencia entre el Bitcoin y la expansión monetaria de los bancos centrales es que si Bitcoin cae o sube mucho solo le afecta a aquellos que invierten en dicho activo, muy pocas personas en el mundo.

Sin embargo, la represión financiera y exceso monetario de los Bancos Centrales nos afecta a todos

Los bancos centrales del mundo deberían preocuparse por la enorme burbuja de bonos soberanos que han creado, con Estados insolventes financiándose a tipos negativos de manera artificial, no por su calidad crediticia o solvencia.

Si mañana Bitcoin o Ethereum caen un 30% a casi nadie le afecta. Cuando se incentiva el endeudamiento, se manipula el costo del dinero y con ello se disfraza el nivel de riesgo real, los afectados son miles de millones de ciudadanos. Esto es  muchísimo  peor.

Cuando estalla una burbuja de exceso de riesgo creada por el aumento masivo de la masa monetaria y los tipos negativos, los millones de ciudadanos más afectados son los que ni invierten en bolsa ni en bonos.  

Argentina, ya realizó el canje de deuda  y el riesgo país no para de subir, con lo cual el presente canje ya está colocando al país en el próximo  default de la deuda soberana. Eso tiene consecuencias muy perjudiciales para todos los argentinos. Porque es menos confianza, inversión y obviamente menos crecimiento.

Si Bitcoin fuera una burbuja y explotase no desencadenaría una crisis mundial, solo perdería su dinero aquel que haya invertido.

Si explota la burbuja de deuda soberana impulsada por los Bancos Centrales la crisis va  ser enorme, profunda y, sobre todo, nos afectará a todos

Por eso sorprende la virulencia y ataque de algunos Bancos Centrales a un activo (las criptomonedas) que es, según sus propias palabras, minoritario, especulativo y ridículo.

 ¿Han escuchado ustedes a algún miembro de un Banco Central alertar ante el riesgo de comprar bonos de Estados quebrados que tienen rentabilidad negativa? No.

¿Han escuchado a alguno criticar la subida exponencial de las valoraciones bursátiles sin respaldo de beneficios? Solo cuando dejan de ser funcionarios del Banco Central.

Si Bitcoin es un activo especulativo….

 ¿Qué es una moneda que se emite sin otro respaldo que el de monopolizar la emisión de dinero? 

¿Qué es un bono de un Gobierno en quiebra que cotiza con prima de riesgo negativa por la acción artificial del Banco Central?

Por eso insisto….

Las criptomonedas no son nada más que una respuesta a la destrucción del poder adquisitivo de las monedas nacionales a beneficio de los gobiernos, que son los que se benefician de la inflación y la depreciación

No es una casualidad que Bitcoin y otras criptomonedas hayan visto su demanda dispararse en países donde la acción gubernamental y monetaria busca activamente la destrucción del poder adquisitivo de la moneda.

En la Argentina, los volúmenes de criptomonedas -especialmente Bitcoin- crecieron de manera asombrosa desde enero de 2018. El crecimiento del volumen de compra de Bitcoin con pesos argentinos aumentó más de 1.000% desde 2018

Un ciudadano argentino, turco, iraní, venezolano sabe que el gobierno seguirá destruyendo su moneda como política nacional y, por lo tanto, se refugia en oro, plata, dólares o bitcoin. 

Para un ciudadano europeo o estadounidense la volatilidad de las criptomonedas y su riesgo es algo que debe tenerse en cuenta, porque sus monedas son relativamente estables, pero un ciudadano de los más de 70 países que ven su moneda depreciarse anualmente más de un 10-20% y sus ahorros y salarios reales desaparecer no le preocupa tanto la volatilidad de bitcoin como la certeza de que su gobierno le va a hundir la moneda.

El problema es que a los gobiernos y Bancos Centrales no les gusta la competencia y quieren mantener el monopolio de la creación de dinero

Si el gobierno sabe que va  mantener la confianza y la seguridad en el poder adquisitivo y la fortaleza de la moneda, no verá una amenaza o un problema en Bitcoin.

Si la política en las monedas nacionales   es defender su fortaleza y su confianza, el Bitcoin desaparecerá solo ante la evidencia de que una moneda es más fiable, segura y con más valor.

 ¿Cuál es el problema?

Que queda en evidencia que la política monetaria no busca preservar el poder adquisitivo de la moneda. Generando  inflación que es el impuesto escondido. Por eso se ataca a Bitcoin.

Los gobiernos no quieren entender que una moneda no es un activo de reserva porque lo diga un político, sino porque lo deciden los ciudadanos cada día

Si Bitcoin no es una moneda lo decidiremos todos con el tiempo, no lo impondrá  un gobierno. La demanda de una moneda no la puede imponer un Estado, aunque se lo crea. Desde Argentina a Venezuela o la URSS, Irán etc. la evidencia es que la represión gubernamental no solo no mantiene la demanda de la moneda, sino que la hunde.

La idea falaz de que un Estado puede emitir toda la moneda que desee porque puede imponer su uso y su demanda está tan  desmontada por la realidad que parece ridículo tener que debatir.

 La idea de que prohibir y reprimir el uso de una criptomoneda la va a hacer desaparecer parece muy atractiva para un ente que busca mantener su monopolio. Pero olvida que la inmensa mayoría de monedas que han desaparecido en los últimos 70 años eran precisamente monedas que el gobierno pretendía imponer con un valor que los ciudadanos sabían que era falso y sin demanda real.

Bitcoin y las criptomonedas son un activo volátil, arriesgado y complejo, pero no una herramienta de blanqueo de dinero. Son start-ups de moneda y su labor como alternativa se probará con el tiempo

Su utilización, que se decía iba a desaparecer en poco tiempo, ha aumentado y los que decían hace cuatro años que iban a acabarse se han equivocado diametralmente. Y debemos diferenciar entre activo financiero como inversión (volátil, arriesgado) y como alternativa a las monedas controladas por Estados.

Una moneda, para poder serlo, debe cumplir tres requisitos:

*Ser generalmente utilizada (aceptada por una mayoría),

*Ser una reserva de valor (que permita preservar su valor, los salarios y ahorros en términos reales) y

*Ser una unidad de medida (que sirva para medir valor pecuniario en transacciones).

Curiosamente, decenas de monedas gubernamentales en los últimos años incumplen alguno de los  tres requisitos.

Desde el peso argentino al bolivar venezolano y tantas otras monedas gubernamentales, hay en el mundo más de 70 monedas que no cumplen con todos  esos requisitos y sin embargo siguen imprimiéndolas como si sirviera para algo, convirtiéndolas en papel inservible.

Los mismos que  dicen que las criptomonedas van a desaparecer  ocultan  que en los últimos veinte años han desaparecido más monedas gubernamentales que criptomonedas

Me parece curioso leer a tanta gente en los mercados financieros aplaudir la represión, prohibición e intervención de las criptomonedas. Deberían tener cuidado con lo que desean, porque detrás de esa defensa de la represión viene la confiscación de sus ahorros y sus propiedades.

Si los Bancos Centrales y gobiernos prohíben las criptomonedas independientes, eso no va  fortalecer la confianza de los ciudadanos en su moneda nacional. Lo que hará es que acudan a oro, plata o cualquier reserva de valor antes que aceptar una moneda donde se erosiona el poder adquisitivo diariamente por diseño gubernamental.

Las críticas agresivas a Bitcoin vienen precisamente en un momento en el que saben que sus políticas no son eternas y sus herramientas limitadas pero que han creado un monstruo en los gobiernos que se ha acostumbrado a solucionar problemas de alto déficit con más déficit.

Los Bancos Centrales deben preocuparse menos por las criptomonedas y más por fortalecer su independencia y su moneda como reserva de valor y medio de pago valorado mundialmente.

Eso solo se consigue recuperando la cordura monetaria y recordando que el objetivo de un Banco Central no es hacer que Estados insolventes gasten sin control, sino facilitar la liquidez. Que no son el garante de primer recurso, sino el de último recurso.

Los Bancos Centrales deben escuchar más a los que queremos que sobrevivan las monedas de cada país que deberían ser fiables y valiosas y escuchar menos a los que dicen hay que aumentar desequilibrios eternamente imponiendo la represión y la destrucción monetaria.

¿Por qué?

Porque los que les dicen que pueden aumentar la masa monetaria eternamente y destruir la moneda sin consecuencias son los mismos que cuando defienden en Argentina, Turquía, Irán, Brasil o Venezuela la magia monetaria, acuden a dar sus charlas cobrando en dólares. Son políticos, no se  puede esperar otra cosa.

Destruir el poder adquisitivo de una moneda no es una política social.  Si  preocupa Bitcoin porque se fortalece al no aumentar su oferta agresivamente, las autoridades de los Bancos Centrales que emiten en forma desmedida para financiar gasto público disparatado e  ineficiente,   deberían aprender que lo que preservará la existencia de su moneda  será exactamente eso, defender su poder adquisitivo, no hundirlo.

Estimados lectores, para terminar cierro con lo expuesto por un  premio Nobel  en Economía,  Milton Friedman, en su último trabajo sobre temas monetarios sostiene que:

“El dinero es un asunto demasiado importante como para dejarlo en manos de Banqueros Centrales”

Esta célebre afirmación resume y explica todo.  El Bitcoin no es una amenaza, es una advertencia.

Muchas gracias y hasta la próxima.


2 comentarios: