domingo, 7 de marzo de 2021

Sistema Previsional quebrado y con futuro hipotecado:

 

Cuando hablamos del Sistema Previsional nos estamos refiriendo al sector de la población más vulnerable y postergada,  los jubilados, cuyo deterioro es constante.

A punto tal que hoy

Una jubilación mínima solo cubre el 35% de la canasta básica de alimentos

Este deterioro no es exclusivo de esta gestión. Voy a intentar dar explicaciones sobre los por qué y lo que se debería hacer.

El sistema previsional no funciona y es frecuentemente utilizado para tapar baches fiscales. Se requieren reformas de corte estructural para apuntalar un sistema que lleva años de deterioro y los resultados están a la vista.

Cómo funciona?

El Sistema Jubilatorio ha sido siempre un gran robo. Creado por el canciller alemán Otto Von Bismarck (1889), estableció las jubilaciones a partir de los 70 años cuando la esperanza de vida era de 35 años para los hombres y 38 años para las mujeres. De esa manera la gente aportaba y se moría antes dejando una gran caja para el Estado, y de esa forma se financiaban las políticas impulsadas por el gobierno centrado en un “Estado Benefactor”.

El sistema  distribuye entre los beneficiarios lo que se recauda de los que trabajan. Primero fue una gran fuente de ahorros donde los políticos metían mano para financiar el populismo,  luego se convirtió en un gran dolor de cabeza para todos los gobiernos que tienen este Sistema Jubilatorio.

Eso funcionaba cuando había muchos jóvenes y pocos viejos, entonces sobraba plata,  cuando “la pirámide poblacional cambió” dejando más jubilados que personas activas laboralmente, el sistema comenzó a fallar

Todos nos preguntamos y el Estado Benefactor? La respuesta es obvia:

“El Estado se había gastado todo el dinero”

Qué hicimos en Argentina?

Frente a esta problemática, en la década de los 90 el entonces ministro de Economía de la nación, Domingo Cavallo, comenzó con el sistema de las AFJP, donde sacaban el 27 por ciento del sueldo. El 16% servía para financiar el sistema viejo, quebrado, y el 11%  iba a tu cuenta particular.

Con este procedimiento, cuando pasaron 14 años, empezó a tener superávit el sistema viejo, la ANSES

Con ese superávit se cubrían las deudas que habían acumulado las inversiones que hacían las AFJP de títulos del Estado, cobrando esos títulos soberanos se solventaba el sistema.

Con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se dispuso la extinción de las AFJP, que pasaron a integrar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, acusadas (las AFJP) de especular con el dinero de los jubilados, una tremenda mentira.

Había AFJP privadas y estatales. Lo que hicieron fue decirle a la gente que podían volver al sistema viejo de reparto, donde casi nadie de los nueve millones quiso volver

A los que se quedaron en el sistema de la AFJP, al año siguiente les confiscaron el dinero, les robaron.  Y como si esto fuera poco se incorporan al sistema como jubilados, 3,5 millones de personas que no habían completado sus aportes o no habían aportado nada. De esa forma se duplicó la cantidad de jubilados, en su inmensa mayoría sin haber realizado un solo aporte.

Eso es un breve repaso de nuestra historia, teníamos el problema resuelto y de nuevo las políticas populistas arruinando todo y así llegamos a la actualidad.

A lo largo de su corta campaña, Alberto Fernández reiteró lo que sería el eslogan de campaña mejor aceptado por la opinión pública:

“aumentaría 20% las jubilaciones con el ahorro de los intereses al disminuir el stock de Leliqs”

Esto no sucedió.

La suspensión por decreto de la Ley de Movilidad Jubilatoria posibilitó que se otorgaran aumentos menores a los establecidos por la fórmula votada por el Congreso en diciembre de 2017. Por otra parte las Leliqs aumentaron un 64% en comparación con agosto del 2019. Así que ni hablar de ahorrar en intereses como prometía el entonces candidato a presidente.

Ahora, si nos concentramos solo en el ajuste por inflación de las jubilaciones, estamos frente a un disparate

Porque las jubilaciones deben ser en  función de:

1) La tasa de impuesto que se aplique a los que trabajan en blanco.

2) El salario real sobre el cual  se aplica esa tasa.

3) La relación trabajadores en actividad y jubilados.

4) La tasa de los que trabajan en negro.

Pero qué ocurre?

La legislación laboral argentina estimula el trabajo en negro por los altos costos directos e indirectos. Y además, quienes reciben planes sociales, también prefieren trabajar en negro porque si se registran en blanco dejan de cobrar los planes sociales.

De manera que el sistema se configura para que haya pocos aportantes al Sistema Previsional mientras la esperanza de vida aumenta gracias a la medicina, con lo cual  se asegura de que haya muchos jubilados

El sistema de reparto es una transferencia intergeneracional injusta e ineficiente que hipoteca el futuro, ya que el sistema no se adapta a los cambios demográficos signados por una esperanza de vida en aumento ya que la cantidad de personas mayores de 60 se triplicará durante los próximos 25 años. Paralelamente, la tasa de fertilidad bajará. Así, el número de beneficiarios (jubilados) aumentará sostenidamente en relación con la cantidad de aportantes (trabajadores), con lo cual el sistema  está destinado al  colapso.

Este sistema hipoteca el futuro de los niños actuales y de los que todavía no han nacido

Por qué?

Porque el gasto en Seguridad Social aumenta (menos aportantes y más beneficiarios) en detrimento del gasto en Educación y Salud. En otras palabras, como consecuencia del Sistema de Jubilación que tenemos, se gasta cada vez más en los ancianos (pasado) y menos en los jóvenes y niños (futuro).

Es decir se desinvierte en capital humano atentando contra el crecimiento y el futuro

Por ende, para darle solución uno se debería preguntar: 

¿Por qué no dejan que las personas se hagan cargo de sus actos y que cada uno reciba a la luz de lo que generó?

Claro, pero esa solución tan simple tendría un problema y es que como diría Frederick Bastiat:

"El dinero dejaría de pasar por las porosas manos de los políticos"

Hoy, el sistema previsional está quebrado. El mismo muestra un déficit en torno a 3% del PBI y que además, de no mediar una solución de fondo, será creciente en el tiempo

El principal costo del Estado Nacional es el Sistema Previsional.

En el Presupuesto 2021 supera largamente el 40% del gasto total, bastante más que 10% del PBI.

La Seguridad Social se lleva cada vez más recursos. Sin embargo…

El Sistema de Previsión y Seguridad Social no es previsor, ni brinda seguridad a nadie. Llamemos a las cosas por su nombre

 No sorprende. Hayek decía:

"La palabra social vacía de contenido cualquier palabra a la que se le aplique, aunque nada anormal haya sucedido"

Adicionalmente, los regímenes especiales y de las provincias están en idénticas condiciones.

La Argentina tiene déficit fiscal y al mismo tiempo debe reducir la enorme carga fiscal que ya existe.

Los fondos para el Sistema Previsional solamente pueden surgir de un vigoroso mercado laboral

Este mercado laboral está tremendamente distorsionado. La productividad global de trabajadores formales e informales es bajísima, se manifiesta en el bajo crecimiento del PBI. Es un caso difícil de determinar si es causa o consecuencia

Hay un gran nivel de empleo público en todas las órbitas – Nación, Provincias y Municipios- de dudosa eficacia, sumado a una enorme cantidad de gente con tareas informales y mucho desempleo.

Los planes sociales son de montos no muy alejados de un salario mínimo, con lo cual se desmoronan los incentivos a trabajar en el mercado formal.

Los datos son impresionantes, en 2020 se perdieron casi 4 millones de empleos, que muy  lentamente se recuperarán.  Les recomiendo leer o releer mi columna que denominé: La verdad del desempleo en Argentina, donde realizo un análisis de los datos proporcionados por el INDEC.

Lo relevante es que hay muy pocos aportantes por beneficiario. Para que se comprenda, voy a poner los números sobre la mesa.

Argentina tenía 9,2 millones de personas que aportaban y  3 millones de jubilados y pensionados.

El número correcto para que funcione es 4 trabajadores en actividad por cada jubilado, teníamos 3 por 1, era complicado pero no catastrófico.

El problema estalló cuando el Kirchnerismo decidió incorporar 3,5 millones de personas al Sistema Previsional sin aportes, con lo cual se duplicó la cantidad personas a repartir los mismos recursos del Sistema Previsional.

Claramente el dinero no alcanza y lo que se hizo fue igualar las jubilaciones todas hacia abajo.

Pero el tema no termina ahí, un dato no menor que hay que tener en cuenta respecto de los recursos de la ANSeS, es que  su  financiamiento proviene de los aportes personales y las contribuciones patronales. Con eso  se tiene que hacer cargo de las jubilaciones pero además  de la AUH (Asignación Universal por Hijo), el Subsidio a ex Combatientes, Pensión por Adulto Mayor, Ayuda Escolar Anual, Atención Seguro de Desempleo, Atención Ex Presos Políticos, Pensiones a Madres con 7 hijos y el listado no termina  sigue y sigue. Todos estos planes sociales no tienen nada que ver con el Sistema Previsional.

Si computamos todos pero todos los planes y subsidios, tienen más peso sobre el gasto que las jubilaciones de los que aportaron.

Todo parece indicar que la idea es seguir igualando para abajo, quitándole a los que aportaron para financiar los planes sociales. 

Es muy cínico que los políticos opinen sobre cómo ajustar las jubilaciones sin considerar que el mundo laboral está con serios problemas, producto de la tremenda cantidad de regulaciones que no permite que se contrate gente.

Es indispensable modificar la pesada carga que pesa sobre trabajadores y sobre las empresas que pudieran contratarles.

Una posible solución es una abrupta desregulación. Soy optimista pero no tanto,  no creo que los mismos políticos que no dudan en manipular fórmulas o afectar a monotributistas  y autónomos estén analizando el tema.

Otra posibilidad es reducir el llamado “costo laboral” que en realidad desprotege al trabajador.

Sí, desprotege, ya que es difícil conseguir trabajo y la retribución neta es muy limitada.

Debemos permitir movilidad de obra social buscando competencia y mejor servicio, reducir contingencias para empresas, eliminar litigiosidad con sistemas claros y concretos, acelerar entrenamiento, capacitar por empresa y sectores y financiar un seguro de desempleo. Así, se lograría que los aportes tengan utilidad y no se pierdan en un agujero insondable. 

Más importante sería dar condiciones diferentes al “nuevo” trabajador de manera que, en lugar de cobrar un subsidio pueda conseguir un trabajo que no sea gravado con  aportes y cargas sociales.

La relación entre el sistema previsional y el mercado laboral es indisoluble

El déficit crónico del sistema jubilatorio no tiene solución si no mejora sustancialmente el mercado laboral.

El mercado laboral no tiene solución si no se le quitan impuestos y regulaciones que sólo parcialmente van al sistema jubilatorio.

El Estado ha estafado a generaciones condenándolas a la miseria más absurda en nombre de la solidaridad, palabra que implica un acto voluntario con recursos propios y no es hacer “solidaridad” con los recursos de los demás tomándolos en forma compulsiva. Por lo cual ya pocos tienen estímulos para producir: unos porque pretenden seguir siendo mantenidos por los que producen, y los que producen porque cada vez encuentra menos sentido a producir para luego ser expoliado impositivamente por el Estado.

Para terminar estimados lectores, el Sistema Compulsivo Estatal de Reparto (lo de compulsivo es una mención mía) será cada vez más deficitario, convirtiéndose en un obstáculo cada vez más grande contra la inversión, el empleo, los salarios y el crecimiento en el largo plazo. Por lógica consecuencia, las jubilaciones serán miserables. Si a eso se le agrega  que también son usadas para financiar otros planes sociales. Los jubilados presentes y futuros están condenados a la miseria. ¿No vamos a hacer nada?

Muchas gracias y hasta la próxima.

https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/la-verdad-del-desempleo-en-argentina.html

https://mariobellino.blogspot.com/2020/06/mercado-laboral.html

 

 


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