domingo, 28 de marzo de 2021

Dólar Electoral:

 

En esta oportunidad voy a desarrollar la receta oficial del Dólar Electoral, receta típica para manejar el dólar oficial en los años electorales que aplicó el Kircherismo en el 2011, 2013, 2015 y también Mauricio Macri en el 2017.

Es atrasar el dólar oficial para tratar de desacelerar la inflación y de esa manera generar una mejora en el poder adquisitivo salarial y algún tipo de reactivación del consumo en los meses previos a la elección.

Hay que tener en cuenta en el margen de maniobra de la política económica en el año electoral, teniendo en cuenta la opinión de los expertos que ya nos anticipan la llegada de una segunda ola de Covid en la Argentina como está ocurriendo en los demás países de la región como Brasil (el peor de todos), Paraguay, Chile y Uruguay. Hay que destacar que el gobierno no cuenta con margen para volver a cerrar la economía como ocurrió en abril y mayo pasado en la primera ola de la pandemia.

La receta del dólar electoral:

El ministro de economía dijo textual:

“La tasa de depreciación va ir cayendo y eso va tener un impacto claro sobre los precios. La inflación se va ir reduciendo mes a mes

Después agregó:

“Tenemos una meta de depreciación del tipo de cambio oficial de alrededor del 24% (en 2021) y se decidió concentrar una parte importante de esa suba en los primeros meses del año”

¿Qué está queriendo decir el ministro?

Primero está tratando de explicar el problema enorme que tiene el gobierno, que es la inflación. La misma viene acelerando notoriamente desde octubre del año pasado cuando se reabre la economía post cuarentena y además cuando se disparan los dólares alternativos, blue, dólar mep y contado con liquidación.

Desde entonces es muy clara la aceleración inflacionaria y el tipo de cambio oficial controlado con el cepo no hizo más que acompañar la suba de precios, es decir, el incremento fue igual al de la inflación. 

Ahora el ministro manifiesta para el año 2021 una meta de devaluación (dólar oficial) del 24% y una inflación proyectada del 29%.

Repasemos un poco los números de los últimos doce meses:

Índice de precios al consumidor 40,7%

Dólar oficial subió un 43,5%

Precios Mayoristas 47,7%

Canasta de Pobreza 42,2%

Canasta de Indigencia 46,4%

La canasta de indigencia, es la gran preocupación del gobierno. Son los precios de los alimentos básicos que aumentaron por arriba del dólar oficial y 6 puntos por arriba de la inflación.

Frutas: +93,5% Carnes: +59,1% Verduras: +58,5% ¿Y precios cuidados?

Materiales de la Construcción un 76,5%

Aquí se explica por la disparada de la brecha cambiaria y reapertura de la economía, fue un boon de compras de materiales de la construcción y esto ha disparado el aumento de precios muy por arriba de la inflación y del dólar oficial.

El gobierno necesita en el año electoral una reactivación más sostenida y que se sienta en la calle. Más allá del rebote que va haber respecto del año pasado, esto se conoce como un arrastre estadístico. Con los niveles de actividad alcanzados en estos últimos meses aun sosteniendo estos niveles ha sido tan grande la caída del año 2020 sobre todo entre abril y mayo que…

Solo con congelar lo logrado hasta la actualidad (que significa nada) la economía va crecer un 6%

Porque estamos comparando con un nivel de actividad muy malo del 2020. Esto es lo que se llama arrastre estadístico. No significa que se sienta en la calle y por eso el gobierno necesita que ese crecimiento llegue a los bolsillos de la gente. Pero tengamos cuidado que con las restricciones a las importaciones, de prolongarse en el tiempo, pondría en riesgo la sustentabilidad de la recuperación económica por la escasez de insumos para la producción, más allá del rebote estadístico que mostrarán las cifras de crecimiento del PBI este año.

En otro orden se requiere una recomposición del poder adquisitivo de los salarios, que en los primeros meses del año está cayendo por cuarto año consecutivo 2018, 2019, 2020 y 2021. En el 2020 los Salarios (RIPTE) aumentaron 28,3% con un 36,1% de inflación, lo que da una caída real de 7,3% en el año; y de 11,1% desde marzo.

Si marzo 2021 cierra en 3,8%, la inflación entre abril y diciembre debería dar 1,6% por mes para cumplir la pauta de 29% del equipo económico. Y aún resta ajustar tarifas, combustibles y demás precios regulados. Estamos complicados.

El gobierno está apostando fuertemente a la desaceleración de la inflación y utiliza la única ancla que le queda que es el dólar oficial.

Ahora bien, para que esto funcione es necesario que se den una serie de condiciones, por un lado, el gobierno cuenta a su favor con la Super Soja cotizando arriba de los 500 dólares, esto claramente favorece la estrategia oficial. Ya se está viendo una compra importante de dólares por parte del Banco Central que deberían reforzar las reservas, pero más adelante les voy a explicar por qué no se recompone el nivel de reservas del Banco Central a pesar de contar con la super soja y un Cepo Cambiario cada vez más duro sobre todo con las importaciones.

¿Para qué necesita acumular reservas el Banco Central?

Para tener un margen de maniobra llegando a las elecciones por si es necesario abrir el cepo para las importaciones y mantener atrasado el dólar oficial. De esa forma tener una mejora en el consumo de bienes durables, ya sean autos, motos, o sus componentes, todos intensivos en el consumo de dólares y el gobierno quiere retrasar el tipo de cambio oficial para darle impulso a este tipo de erogaciones por parte de la gente.

Para que funcione el Dólar Electoral es necesario la super soja con el cepo cambiario cada vez más duro. Pero también necesita dólares en las reservas el Banco Central, pasado el periodo de ventas de los agro-dólares, para controlar la brecha cambiaria porque eso tiene un papel muy importante en las expectativas de la gente para que no se vayan a los dólares alternativos. El acuerdo con el Fondo también tiene mucho que ver en todo esto, el objetivo del ministro es alcanzar un acuerdo antes de las elecciones a diferencia de lo que pretende buena parte del gobierno (la vicepresidenta) que dicen pasemos el acuerdo para después de las elecciones, manifiestan que es imposible llegar a un acuerdo con el Fondo en el marco de un ajuste fiscal que requiere un aumento tarifario, reducción de déficit fiscal y otras condiciones en plena campaña electoral. Pero hay una condición más para mantener el Dólar Electoral, que no se tenga que volver a cerrar la economía. Si eso ocurre, aquí se queman todos los papeles, caería la recaudación y habría que volver a los niveles de emisión monetaria para financiar el déficit. Esto dispararía las expectativas y con ello la brecha cambiaria, lo que convertiría en insostenible cualquier receta del Dólar Electoral en los próximos meses. El ministro afirmó que si viene la segunda ola de Covid y se agrava la situación sanitaria no habría un cierre de la economía como fue el año pasado. Por último, el Dólar Electoral tiene que tener un cierto margen en términos de competitividad porque el atraso mediante el ancla tiene que poder funcionar con la suba de precios. Toda esta estrategia se torna de muy alto riesgo, porque no son suficiente la super soja y cepo cambiario, sino también todas las otras condiciones que les menciono (reservas, acuerdo, no volver de fase y competitividad). Una nota al pie, todos aluden a la super soja solo mirando el precio, lo que nadie menciona que las cantidades se vieron afectadas por las inclemencias climáticas respecto del año anterior.

Las medidas que se adoptaron para contener o atenuar la brecha cambiaria, no estuvieron relacionadas con una fuerte suba de la tasa de interés (subas hasta superior a la inflación) o una mayor iliquidez de la plaza como nos tenían acostumbrados, sino con una intervención en el mercado de bonos.

¿Cómo se comportaron las reservas del Banco Central?

Con una balanza comercial altamente superavitaria, debido a la super soja, las restricciones a las importaciones y a la compra de dólares de particulares por el cepo cambiario. El mes de febrero registró un récord de liquidaciones principalmente de “Oleaginosas y Cereales”. El sector duplicó los ingresos registrados en el mismo mes del año anterior y se ubicaron en la segunda más alta de los últimos 18 años. Con todo eso el BancoCentral no logró incrementar las reservas.

 ¿Ahora les voy a explicar por qué?

El Banco Central recibe dólares de las exportaciones que los compra a $ 91, con esos dólares compra bonos que después son vendidos en el mercado de capitales a $ 145. Es decir, recibe dólares, los utiliza para comprar bonos y esos bonos después los termina vendiendo contra pesos. De esta forma los dólares que le ingresan son consumidos con el solo propósito de mantener la cotización de los dólares alternativos y de esa forma mantener contralada la brecha cambiaria y las expectativas. El resultado lo estamos viendo, no se incrementaron las reservas en el Central. Entonces la estrategia del Dólar Electoral se va desdibujando a futuro porque una de las condiciones que les mencionaba era ir creciendo en reservas y no se está cumpliendo. Al fin de cuentas el BCRA “absorbe” pesos a la cotización de los “dólares alternativos” a costa de reservas. O, dicho de otro modo, encontró la forma de intervenir en el mercado de los dólares alternativos (a través de la compra/venta de bonos), vendiendo dólares de las reservas al tipo de cambio implícito de 145/150 pesos, mientras compra dólares a los exportadores a 91 pesos. Hay que remarcar que el exportador recibe 30 pesos menos que pasan directamente a tesorería en concepto de Retenciones. El Central hace un rulo que en términos de pesos le reporta muy buenos beneficios, con el solo propósito de que no se dispare la brecha cambiaria a costa de no incrementar reservas o podemos llegar al caso de reducirlas.

¿Por qué es importante en la receta del Dólar Electoral que no se dispare la brecha cambiaria nuevamente?

Porque sino ocurre lo que ha acontecido en estos últimos meses con la inflación mayorista con los precios del productor que tiene un alto componente de importación y de bienes transables con el mundo, efectivamente esos precios vienen creciendo muy por arriba del dólar oficial. Las trabas a las importaciones son tan estrictas que producen desabastecimiento de algunos productos, genera “remarcaciones” de los precios de los bienes importados por parte de empresarios que comienzan a tomar como referencia a los “dólares alternativos” y no al dólar oficial. De ahí el hecho que es tan importante que la receta del Dólar Electoral no dispare la brecha cambiaria.

Por último, estimados lectores les recuerdo que esta estrategia de dólar oficial atrasado o receta del atraso cambiario en los meses de campaña electoral siempre terminó con algún episodio de endurecimiento de la política económica.

*En el 2011 después que Cristina gana con el 54% de los votos llega el cepo cambiario.

*Después de la elección del 2013 llegó la devaluación en enero de 2014 de la mano de Kicillof como ministro de economía, con un salto del tipo de cambio que disparó la inflación en ese año al 40% y

*Después de la elección del 2015 que termina con un dólar super atrasado viene el cambio de gobierno y la devaluación de Macri al levantar el cepo.

Por lo tanto, no hay mucho margen para Guzmán y el gobierno de abusar de esta receta de atraso cambiario en los meses previos a la elección, si bien podes lograr algún tipo de desaceleración de la inflación, si eso se profundiza va significar una devaluación pos elecciones o de disparada o ajuste del tipo de cambio oficial mucho mayor.

Muchas gracias y hasta la próxima.


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