Cuando comienza un año electoral las
expectativas no fallan jamás: siempre se anuncian medidas para intentar
suavizar los ánimos de la clase media, y este año 2021 no fue la excepción.
En una sesión particular, celebrada un sábado, Diputados dio media sanción a
una serie de proyectos, entre los cuales se encuentra uno para modificar el
Impuesto a las Ganancias de cuarta categoría. Es el impuesto que se le retiene
a los empleados formales en relación de dependencia estableciendo una suma tope
a partir del cual un trabajador debe comenzar a tributar.
Si las modificaciones avanzan en el Congreso y finalmente ven la luz,
quienes ganen hasta $150.000 ya no deberán abonar el tributo, lo que beneficiará
a más de 1.250.000 empleados. Pero tengamos bien presente que esa es la
foto de hoy, no sabemos a fin de año cuantos van a ser
Gran noticia para todos, desde ya.
Como todo tiene un detrás de escena
que muchas veces se desconoce, aquí también vale la pena aclarar algunas
cuestiones:
Toda reducción impositiva es una buena noticia en si misma, implica
indefectiblemente, al menos en una primera instancia, una menor recaudación
para las arcas públicas.
En este caso, ese costo fiscal
rondaría los 40.000 millones de pesos, cifra nada despreciable. Aquí me quiero
detener en este punto, “Costo Fiscal”, expresión que tanto
escuchamos de nuestros políticos.
Estimados lectores, yo les quiero
aclarar que eso es incorrecto, el Costo lo asume siempre el Sector
Privado. De qué Costo Fiscal me hablan cuando el Estado le debe su
existencia al Sector Privado que contribuye y en gran medida, de hecho, como
les comentaba en una anterior columna…
Vamos rumbo a convertirnos en el país con la mayor carga fiscal del
mundo
Cuando nos dicen tenemos que cubrir
el Costo Fiscal que esta medida nos genera, nos están diciendo que vamos a seguir
con más presión fiscal.
Les voy a explicar que esto es un
perjuicio para todos, la merma en los recursos del
gobierno tiene dos caminos:
Por un lado financiarse, y por el otro, achicar el gasto público (gasto
que hoy es récord en la historia del país).
Argentina no tiene crédito y menos aún para financiar una medida de corte electoral. En relación a
achicar el gasto público la historia no está de ese lado:
Solo en democracia el gasto del Estado se ha multiplicado por tres,
gastando recursos en cuestiones tan variadas como un Ministerio de la Mujer,
una Aerolínea “de bandera”, 2.000 empleados para la estruendosa Biblioteca del
Congreso o 18 millones de planes sociales
Si la financiación es inaccesible y la baja del gasto una utopía
la respuesta es bien clara:
Hay que subir algún otro impuesto donde la clase media no se vea afectada. Carecería de sentido bajar la
carga de un impuesto para subir la de otro que afecte al mismo sujeto, más allá
que en Argentina no puede descartarse absolutamente nada.
En este caso el impuesto elegido es
el Impuesto a las Ganancias, pero aquel que afecta a las empresas.
Sin extenderme demasiado en el detalle, la realidad es que se pretende que las
empresas comiencen a pagar un 35% de Impuesto a las Ganancias contra el 30% que
deberían pagar. Tengamos en cuenta que este 30% viene de una modificación
anterior que lo hizo saltar de 25% a 30%.
La lógica es, sacarle a unos para
darle a otros que puedan representar mejores resultados electorales. Pero
atención, éste cambio en el impuesto que tienen que pagar las empresas, generaría
recursos adicionales por cerca de 80.000 millones de pesos contra los 40.000
millones que era el mal llamado Costo Fiscal.
Por lo que el Estado se hace con una jugosa diferencia a su favor de
40.000 millones de pesos que utilizarán desde ya para más gasto político.
Hasta aquí solo cuentas, números y un
claro ganador:
“El Estado”
Si este fuese el final, el otro
gran ganador sin dudas debería ser
“La clase media”
A quién toda esta mezcla informativa le mejorará algo sus
ingresos al menos por unos meses.
Estimados lectores, por desgracia no
todo es para festejar, la inflación no se detiene y faltan herramientas
monetarias para morigerar la suba de precios. Se proyecta para el 2021
arriba del 40%, las estimaciones más optimistas.
Esto quiere decir que a fin de año
los valores habrán quedado atrasados y nuevamente tendremos asalariados
formales soportando este impuesto. Me estoy refiriendo a los que la reforma
excluye y la inflación se encargará de incorporar. El año 2022 no será un año electoral, con lo
cual esto no será prioridad seguramente.
Oficialismo y oposición argumentan
(con fines electorales) que hace 20 años
poca gente estaba alcanzada. Lo que no
debemos olvidar que oficialismo y oposición, son los responsables del contexto de alta inflación y la no actualización o actualización parcial de los
parámetros del impuesto hizo que más gente sea alcanzada.
Un país que tendría que estar abocado
a una única misión que tenga como finalidad la de generar empleo, reduciendo la
carga impositiva para incentivar inversiones y poniendo reglas de juego claras
para aquellos que quieran arriesgar su capital en la Argentina, lo único que
hace es castigar a los pocos jugadores que quedan simplemente por un capricho
electoral.
Argentina no saldrá jamás de su
decadencia crónica si no comienza a recorrer un camino que esté sostenido sobre
tres pilares básicos: las instituciones sólidas (por sobre todo la
Justicia), la inversión (con lo que se genere trabajo genuino) y la
educación (que ya somos conscientes que a casi nadie le importa).
De toda esta lista me quiero centrar
en una que es de efecto inmediato, la inversión, se necesita que no se
ataque a los emprendedores/empresarios, si repito y subrayo “que no se
los ataque”, ya que son los únicos que pueden generar empleo que es lo
que verdaderamente necesita Argentina, cuando digo que no se los ataque…
Porque no hay mejor estadio para un emprendedor/empresario que es dar
empleo y no hay mayor frustración que tener que despedir personal
Pero nuestras autoridades y voy a
detenerme en el Ministro de Trabajo que lo único que hace es imponer
prohibición de despidos y doble indemnización, como si alguien contratara
personal para despedirlo, estamos frente a una tremenda locura. Señores
gobernantes…
“se contrata personal para producir y generar bienes de calidad y a mejor
precio”
Esta medida lo único que provoca es
que el emprendedor/empresario no contrate, ya se los mencioné en otras de mis
columnas.
“hoy la contratación esta técnicamente prohibida”
Se necesita una Reforma laboral. En
este punto lo mínimo que se pide es que toda nueva persona que pueda ser
contratada por una empresa se encuentre liberada de Contribuciones y Regulaciones.
Al mismo tiempo no esté amenazada por la industria del juicio que genera
pánico, en particular en las PYMES, a la hora de contratar personal. Se debe evitar enfrentarse a costosos juicios
laborales traídos de los pelos en los cuales, generalmente, pierden los
empresarios, lo cual hace que las empresas no quieran ampliar sus plantas de
personal.
Considerando la delicada situación de
desocupación, pobreza e indigencia que hoy rige en Argentina, flexibilizar este
mercado para alentar a que las empresas contraten personal, pasa a ser un punto
clave.
Hay una cuestión mucho peor todavía que son los planes sociales. Sin
considerar que son manejados políticamente sin una contribución a cambio y como
si eso fuera poco compiten con los que quieren dar trabajo.
¿Qué futuro le estamos dando a la
juventud argentina?
Van a entrar un millón de chicos al mercado laboral los próximos cuatro
años. Los políticos argentinos le ofrecen inflación, impuestos, deuda, cada vez
más regulaciones y controles de precios.
Sigo con el análisis de esta Reforma de
Ganancias que va tener efectos muy graves producto de una carga impositiva en
aumento a las empresas, la situación a futuro va ser cada vez más complicada.
Mientras le intentan hacer un mimo a
la clase media, les están en paralelo destruyendo las posibilidades de crecer,
mejorar sus salarios y con esto, tener una mejor calidad de vida a buena parte
de la sociedad, lo que pasa es que…
Un año electoral en la Argentina es un año perdido
Y este no será la excepción. Como
siempre, las consecuencias de la decadencia de nuestros dirigentes se
reflejarán en tiempos venideros, con menos trabajo y menos posibilidades para
todos. Coincide que los años impares hay elecciones y los años pares se paga
la cuenta de todas las medidas que se toman con motivo de las elecciones.
En mi opinión…
“Siempre es una buena noticia en materia tributaria lo que implique
pagar menos o no pagar más”
Pero esta modificación tiene muchos
problemas, voy a enumerar algunos:
-Dado que se financia con un aumento
de carga fiscal a las empresas, lo cual será neutro en el corto plazo y
negativo en el largo plazo, porque mientras la baja es una suma fija a
través de una deducción especial, en el caso de las empresas la carga va subir
con la inflación.
-Pan para hoy y hambre para mañana
porque estimula el consumo y desincentiva la inversión.
-Es una deducción especial
estableciendo una suma tope a partir de la cual se paga el impuesto, no hay
un incremento del Mínimo no Imponible (en principio se ajustará por RIPTE), ni
cambios en las escalas del impuesto. No resultando justo para los que ganan
más 150.000 pesos, ¿Qué puede pasar con aquel que gana 149.000 y le suben el
sueldo en 1.100 pesos, pasaría a estar alcanzado? Esto ya ocurrió en el 2013 y
generó muchas distorsiones, ¿Qué se les ocurre que va pasar ahora? Dicho en
palabras simple “la inflación se va comer la reforma”.
-Los autónomos no fueron
contemplados en la reforma, por lo que seguirán pagando impuesto a las ganancias
los que obtengan ingresos de $150.000 brutos. Esto representa un conflicto
importante, estoy hablando de 3.850.000 monotributistas 500.000 autónomos y 5
millones de trabajadores informales.
-Es un parche y demuestra la
calidad de nuestros políticos y representantes, solo saben hacer eso, “parches”,
nunca resolver problemas reales para que Argentina se transforme en un
lugar donde se pueda hacer negocios, ganar dinero y crear empleo. Todo lo contrario,
suben los impuestos, obviamente cada vez menos inversión y lo que es peor aún “Cambio
de reglas de juego”.
-Trae un alivio para algunos
trabajadores formales en relación de dependencia. El impuesto a las ganancias
es coparticipable y con el reemplazo del pacto fiscal viene un aumento de
otro impuesto que es el Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Uno de los impuestos más letales, continúa
aumentando y encarece los precios, con lo cual lo pagamos todos.
La Argentina de hoy no tiene un rumbo fijo y los impuestos son la
manifestación más vivida de esta situación, aumentó 14 impuestos sin que nos
diéramos cuenta (salvo cuando vamos al supermercado). En el debate político
y mediático sigo percibiendo el error del dirigismo y la obstinación en
mantener las pesadas trabas fiscales (esta reforma es una prueba de ello) y
burocráticas de siempre.
Para terminar, en la agenda de nuestras autoridades no está la única
forma que conoció el mundo para eliminar y erradicar la pobreza, que es
realmente el problema. Que se llama:
“Crecimiento Económico”
Nuestra economía está imposibilitada de funcionar bien, si el Estado no
se corre del medio y no hace un cambio de su política económica, vamos a seguir
siendo un país miserable. Se debe entender que el Estado no crea nada, no
produce nada. No le puede dar nada a alguien, al menos que se lo haya
quitado a otro antes.
Muchas gracias y hasta la próxima.
https://mariobellino.blogspot.com/2021/02/impuesto-la-riqueza-la-paradoja.html
https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/los-impuestos-una-reforma-inmediata.html
https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/la-verdad-del-desempleo-en-argentina.html
https://mariobellino.blogspot.com/2020/06/mercado-laboral.html

Muy buen analisis Mario !!!
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