domingo, 4 de abril de 2021

Cambios en ganancias: alivio para pocos perjuicio para todos:


 

Cuando comienza un año electoral las expectativas no fallan jamás: siempre se anuncian medidas para intentar suavizar los ánimos de la clase media, y este año 2021 no fue la excepción. En una sesión particular, celebrada un sábado, Diputados dio media sanción a una serie de proyectos, entre los cuales se encuentra uno para modificar el Impuesto a las Ganancias de cuarta categoría. Es el impuesto que se le retiene a los empleados formales en relación de dependencia estableciendo una suma tope a partir del cual un trabajador debe comenzar a tributar.

Si las modificaciones avanzan en el Congreso y finalmente ven la luz, quienes ganen hasta $150.000 ya no deberán abonar el tributo, lo que beneficiará a más de 1.250.000 empleados. Pero tengamos bien presente que esa es la foto de hoy, no sabemos a fin de año cuantos van a ser

Gran noticia para todos, desde ya.

Como todo tiene un detrás de escena que muchas veces se desconoce, aquí también vale la pena aclarar algunas cuestiones:

Toda reducción impositiva es una buena noticia en si misma, implica indefectiblemente, al menos en una primera instancia, una menor recaudación para las arcas públicas.

En este caso, ese costo fiscal rondaría los 40.000 millones de pesos, cifra nada despreciable. Aquí me quiero detener en este punto, “Costo Fiscal, expresión que tanto escuchamos de nuestros políticos.

Estimados lectores, yo les quiero aclarar que eso es incorrecto, el Costo lo asume siempre el Sector Privado. De qué Costo Fiscal me hablan cuando el Estado le debe su existencia al Sector Privado que contribuye y en gran medida, de hecho, como les comentaba en una anterior columna…

Vamos rumbo a convertirnos en el país con la mayor carga fiscal del mundo

Cuando nos dicen tenemos que cubrir el Costo Fiscal que esta medida nos genera, nos están diciendo que vamos a seguir con más presión fiscal.

Les voy a explicar que esto es un perjuicio para todos, la merma en los recursos del gobierno tiene dos caminos:

Por un lado financiarse, y por el otro, achicar el gasto público (gasto que hoy es récord en la historia del país).

Argentina no tiene crédito y menos aún para financiar una medida de corte electoral. En relación a achicar el gasto público la historia no está de ese lado:

Solo en democracia el gasto del Estado se ha multiplicado por tres, gastando recursos en cuestiones tan variadas como un Ministerio de la Mujer, una Aerolínea “de bandera”, 2.000 empleados para la estruendosa Biblioteca del Congreso o 18 millones de planes sociales

Si la financiación es inaccesible y la baja del gasto una utopía

 la respuesta es bien clara:

Hay que subir algún otro impuesto donde la clase media no se vea afectada. Carecería de sentido bajar la carga de un impuesto para subir la de otro que afecte al mismo sujeto, más allá que en Argentina no puede descartarse absolutamente nada.

En este caso el impuesto elegido es el Impuesto a las Ganancias, pero aquel que afecta a las empresas. Sin extenderme demasiado en el detalle, la realidad es que se pretende que las empresas comiencen a pagar un 35% de Impuesto a las Ganancias contra el 30% que deberían pagar. Tengamos en cuenta que este 30% viene de una modificación anterior que lo hizo saltar de 25% a 30%.

La lógica es, sacarle a unos para darle a otros que puedan representar mejores resultados electorales. Pero atención, éste cambio en el impuesto que tienen que pagar las empresas, generaría recursos adicionales por cerca de 80.000 millones de pesos contra los 40.000 millones que era el mal llamado Costo Fiscal.

Por lo que el Estado se hace con una jugosa diferencia a su favor de 40.000 millones de pesos que utilizarán desde ya para más gasto político.

Hasta aquí solo cuentas, números y un claro ganador:

El Estado

Si este fuese el final, el otro gran ganador sin dudas debería ser

La clase media

A quién toda esta mezcla informativa le mejorará algo sus ingresos al menos por unos meses.

Estimados lectores, por desgracia no todo es para festejar, la inflación no se detiene y faltan herramientas monetarias para morigerar la suba de precios. Se proyecta para el 2021 arriba del 40%, las estimaciones más optimistas.

Esto quiere decir que a fin de año los valores habrán quedado atrasados y nuevamente tendremos asalariados formales soportando este impuesto. Me estoy refiriendo a los que la reforma excluye y la inflación se encargará de incorporar.  El año 2022 no será un año electoral, con lo cual esto no será prioridad seguramente.

Oficialismo y oposición argumentan (con fines electorales) que hace 20 años poca gente estaba alcanzada.  Lo que no debemos olvidar que oficialismo y oposición, son los responsables del contexto de alta inflación y la no actualización o actualización parcial de los parámetros del impuesto hizo que más gente sea alcanzada.

Un país que tendría que estar abocado a una única misión que tenga como finalidad la de generar empleo, reduciendo la carga impositiva para incentivar inversiones y poniendo reglas de juego claras para aquellos que quieran arriesgar su capital en la Argentina, lo único que hace es castigar a los pocos jugadores que quedan simplemente por un capricho electoral.

Argentina no saldrá jamás de su decadencia crónica si no comienza a recorrer un camino que esté sostenido sobre tres pilares básicos: las instituciones sólidas (por sobre todo la Justicia), la inversión (con lo que se genere trabajo genuino) y la educación (que ya somos conscientes que a casi nadie le importa).

De toda esta lista me quiero centrar en una que es de efecto inmediato, la inversión, se necesita que no se ataque a los emprendedores/empresarios, si repito y subrayo “que no se los ataque, ya que son los únicos que pueden generar empleo que es lo que verdaderamente necesita Argentina, cuando digo que no se los ataque…

Porque no hay mejor estadio para un emprendedor/empresario que es dar empleo y no hay mayor frustración que tener que despedir personal

Pero nuestras autoridades y voy a detenerme en el Ministro de Trabajo que lo único que hace es imponer prohibición de despidos y doble indemnización, como si alguien contratara personal para despedirlo, estamos frente a una tremenda locura. Señores gobernantes…

“se contrata personal para producir y generar bienes de calidad y a mejor precio”

Esta medida lo único que provoca es que el emprendedor/empresario no contrate, ya se los mencioné en otras de mis columnas.

hoy la contratación esta técnicamente prohibida”

Se necesita una Reforma laboral. En este punto lo mínimo que se pide es que toda nueva persona que pueda ser contratada por una empresa se encuentre liberada de Contribuciones y Regulaciones. Al mismo tiempo no esté amenazada por la industria del juicio que genera pánico, en particular en las PYMES, a la hora de contratar personal.  Se debe evitar enfrentarse a costosos juicios laborales traídos de los pelos en los cuales, generalmente, pierden los empresarios, lo cual hace que las empresas no quieran ampliar sus plantas de personal.

Considerando la delicada situación de desocupación, pobreza e indigencia que hoy rige en Argentina, flexibilizar este mercado para alentar a que las empresas contraten personal, pasa a ser un punto clave.

Hay una cuestión mucho peor todavía que son los planes sociales. Sin considerar que son manejados políticamente sin una contribución a cambio y como si eso fuera poco compiten con los que quieren dar trabajo.

¿Qué futuro le estamos dando a la juventud argentina?

Van a entrar un millón de chicos al mercado laboral los próximos cuatro años. Los políticos argentinos le ofrecen inflación, impuestos, deuda, cada vez más regulaciones y controles de precios.

Sigo con el análisis de esta Reforma de Ganancias que va tener efectos muy graves producto de una carga impositiva en aumento a las empresas, la situación a futuro va ser cada vez más complicada.

Mientras le intentan hacer un mimo a la clase media, les están en paralelo destruyendo las posibilidades de crecer, mejorar sus salarios y con esto, tener una mejor calidad de vida a buena parte de la sociedad, lo que pasa es que…

Un año electoral en la Argentina es un año perdido

Y este no será la excepción. Como siempre, las consecuencias de la decadencia de nuestros dirigentes se reflejarán en tiempos venideros, con menos trabajo y menos posibilidades para todos. Coincide que los años impares hay elecciones y los años pares se paga la cuenta de todas las medidas que se toman con motivo de las elecciones.

En mi opinión…

“Siempre es una buena noticia en materia tributaria lo que implique pagar menos o no pagar más”

Pero esta modificación tiene muchos problemas, voy a enumerar algunos:

-Dado que se financia con un aumento de carga fiscal a las empresas, lo cual será neutro en el corto plazo y negativo en el largo plazo, porque mientras la baja es una suma fija a través de una deducción especial, en el caso de las empresas la carga va subir con la inflación.

-Pan para hoy y hambre para mañana porque estimula el consumo y desincentiva la inversión.

-Es una deducción especial estableciendo una suma tope a partir de la cual se paga el impuesto, no hay un incremento del Mínimo no Imponible (en principio se ajustará por RIPTE), ni cambios en las escalas del impuesto. No resultando justo para los que ganan más 150.000 pesos, ¿Qué puede pasar con aquel que gana 149.000 y le suben el sueldo en 1.100 pesos, pasaría a estar alcanzado? Esto ya ocurrió en el 2013 y generó muchas distorsiones, ¿Qué se les ocurre que va pasar ahora? Dicho en palabras simple “la inflación se va comer la reforma”.

-Los autónomos no fueron contemplados en la reforma, por lo que seguirán pagando impuesto a las ganancias los que obtengan ingresos de $150.000 brutos. Esto representa un conflicto importante, estoy hablando de 3.850.000 monotributistas 500.000 autónomos y 5 millones de trabajadores informales.

-Es un parche y demuestra la calidad de nuestros políticos y representantes, solo saben hacer eso, “parches”, nunca resolver problemas reales para que Argentina se transforme en un lugar donde se pueda hacer negocios, ganar dinero y crear empleo. Todo lo contrario, suben los impuestos, obviamente cada vez menos inversión y lo que es peor aún “Cambio de reglas de juego”.

-Trae un alivio para algunos trabajadores formales en relación de dependencia. El impuesto a las ganancias es coparticipable y con el reemplazo del pacto fiscal viene un aumento de otro impuesto que es el Impuesto sobre los Ingresos Brutos.  Uno de los impuestos más letales, continúa aumentando y encarece los precios, con lo cual lo pagamos todos.

La Argentina de hoy no tiene un rumbo fijo y los impuestos son la manifestación más vivida de esta situación, aumentó 14 impuestos sin que nos diéramos cuenta (salvo cuando vamos al supermercado). En el debate político y mediático sigo percibiendo el error del dirigismo y la obstinación en mantener las pesadas trabas fiscales (esta reforma es una prueba de ello) y burocráticas de siempre.

Para terminar, en la agenda de nuestras autoridades no está la única forma que conoció el mundo para eliminar y erradicar la pobreza, que es realmente el problema. Que se llama:

“Crecimiento Económico”

Nuestra economía está imposibilitada de funcionar bien, si el Estado no se corre del medio y no hace un cambio de su política económica, vamos a seguir siendo un país miserable. Se debe entender que el Estado no crea nada, no produce nada. No le puede dar nada a alguien, al menos que se lo haya quitado a otro antes.

Muchas gracias y hasta la próxima.

https://mariobellino.blogspot.com/2021/02/impuesto-la-riqueza-la-paradoja.html

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https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/la-verdad-del-desempleo-en-argentina.html

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