domingo, 25 de abril de 2021

El consumo no sostiene la economía, sí el ahorro:

 

En distintos países, entre ellos Argentina, hay gobernantes que insisten que debe alentarse el consumo frente a la retracción en la actividad económica fruto de la pandemia que a todos nos envuelve.

Esta conclusión es errada por donde se la mire

Supongamos un grupo de náufragos que llega a una isla deshabitada y uno de ellos le sugiere a sus compañeros de infortunio que se dediquen todos a consumir. Seguramente los receptores de tamaño mensaje inaudito ni siquiera responderían a semejante iniciativa puesto que lo que a todas luces se necesita es producir. Una vez producido lo necesario, recién entonces se puede consumir. En otros términos, la secuencia es:

Producción-Consumo

No pueden invertirse los términos.

Y para acelerar el proceso, una vez lograda la producción, una parte de ella debe destinarse al ahorro y consecuentemente a la inversión para que en el futuro lo producido sea en una dosis mayor y así podrá consumirse más. No es lo mismo pescar con métodos primitivos que hacerlo con una red de pescar en la mencionada isla, como no es lo mismo arar sin herramientas que en nuestra civilización hacerlo con un tractor. Las productividades no son las mismas puesto que los mencionados equipos hacen de apoyo logístico al trabajo para aumentar el rendimiento que significa un incremento de los ingresos y salarios en términos reales.

Entonces, la única manera para elevar el nivel de vida es la tasa de capitalización, es decir, equipos, instalaciones, maquinaria y conocimientos relevantes que, como queda dicho, ayuda al trabajo a sacarle más jugo.

La diferencia entre el nivel de vida de un país rico y uno pobre son las tasas de capitalización que a su vez dependen de sólidos marcos institucionales civilizados que garanticen derechos de las personas

No es que el empresario del país rico es más generoso que el del país pobre, puede ser al revés, pero esto es irrelevante, la clave es la inversión per cápita. El asunto no es voluntarista ni de aspiración de deseos, de lo contrario seríamos todos millonarios. Por supuesto que esto que estoy mencionando de los empresarios no se da para nada si los así llamados “empresarios” son aliados del poder (también llamados empresaurios), estos no tienen nada que ver en el contexto de la sociedad abierta cuando hablo de empresarios.

Ahora bien, en esta manía de adelantar el consumo a la producción, los aparatos estatales suelen proceder a la expansión monetaria.

Debido a que no tienen en cuenta las restricciones presupuestarias solucionando esto con la emisión monetaria y generando la inflación

Inflación que siempre roba el poder adquisitivo de todos, muy especialmente de los más vulnerables, con el tan comentado impuesto inflacionario, impuesto no legislado.

En un momento como el que vivimos, debido al coronavirus, la situación se torna mucho peor ya que la antedicha retracción de las actividades económicas como consecuencia de los aislamientos hace que la masa monetaria inflada persiga una cantidad menor de bienes, lo cual hace que los precios trepen más rápido, siendo otro modo de decir que el signo monetario se deteriora con mayor rapidez.

Se sostiene que la mencionada expansión no resulta en una elevación neta puesto que se contrae la producción secundaria de dinero. Pero debemos tener muy en cuenta que toda Banca Central puede solo proceder en una de tres direcciones distintas:

Expandir, Contraer o Dejar la masa monetaria inalterada

Cualquiera de estos tres caminos…

Conduce a alterar los precios relativos

Los precios son los únicos indicadores que tiene el mercado para operar y para saber dónde invertir y dónde desinvertir, es decir, son guías para las operaciones en los procesos de mercado. Cualquier alteración de los mismos produce distorsiones en la asignación de los siempre escasos factores productivos. Por esa razón es tan importante tener en cuenta las restricciones presupuestarias.

Ahora bien, tanto la manía por anteponer el consumo como la devaluación de la moneda provienen únicamente de un Estado totalitario. Y sumado a las consecuencias de esta cuarentena cavernícola y desastrosa que hizo perder el capital de trabajo a las empresas que pudieron permanecer abiertas, ya que muchas otras tuvieron que cerrar sus puertas y dejar a sus empleados sin trabajo, situación mucho peor aún.  

Si paraste una máquina, necesitas invertir para reparar y necesitas el capital de trabajo que te consumiste en la cuarentena. Sin embargo, muchos gobernantes apuntan a alentar el consumo como una función dependiente del ingreso corriente, convirtiendo al ahorro en un mero residuo. En este marco, la política monetaria es totalmente inefectiva y la política fiscal resulta plenamente poderosa.

En Argentina se cree que para crecer basta con dar, repartir y consumir, aunque para eso haga falta endeudarnos o imprimir billetes a mansalva

Entonces, los políticos felices, muchísimo más que agradecidos por el buen momento para acorralar las libertades individuales contra la pared por el creciente accionar del Estado. Cuando decimos consumo, debemos tener presente que estamos diciendo en primer lugar gasto público.

Un aumento del gasto público no crea empleos netos (en el mejor de los casos), ya que los recursos que toma de los contribuyentes vía una mayor carga fiscal, hacen que los últimos no puedan gastar su dinero en lo que deseaban o en lo que proyectaban.

De esa forma…

Los empleos creados por los funcionarios públicos implican la destrucción de puestos de trabajo en otros sectores de la economía

Además, aun cuando el número de puestos de trabajo fuera el mismo, la acción del gobierno implica un acto violento que recorta libertades individuales y que al mismo tiempo refuerza la caída del bienestar por no poder consumir con los propios ingresos lo que el individuo deseaba consumir.

Es decir, los beneficios del incremento del consumo interno que tanto escuchamos de muchos de nuestros políticos, y que eso va a funcionar como un multiplicador, tiene un error conceptual importante como les menciono, porque no tiene en cuenta la restricción presupuestaria (entonces emisión) y además se invierten los términos de la secuencia que les mencionaba al inicio (inversión-consumo).

El gobierno entiende que más gasto público genera más actividad económica y que la emisión para financiarlo es un mero detalle

No conformes con todo esto, el aparto Estatal a través de sus medidas asistencialistas creó lo que tantas veces comentamos, “los subsidios y los programas sociales”. Si éstos sirvieran para acabar con la pobreza, entonces Argentina y Venezuela tendrían que ser los países más ricos y prósperos del mundo.

En economía, terminar con la pobreza…

Se logra CRECIENDO y para crecer hay que INVERTIR y para financiar a la inversión es necesario AHORRAR lo cual es exactamente lo opuesto a darle rosca al consumo

En Argentina es muy difícil abrir una empresa, estamos castigando la generación de empleo, mientras no entendamos que, si seguimos castigando el empleo, la riqueza y el desarrollo, vamos por el camino equivocado, estamos entendiendo a la inversión como algo malo. En nuestro país, por algún extraño motivo y en contra de toda teoría económica sobre crecimiento, nuestros políticos sostienen que el rol del Estado es “sostener el consumo”.

Siendo que….

La inversión es el punto central para que un país pueda crecer

Ahora, quién va a querer invertir en un país donde a futuro no se puede proyectar porque no tienes seguridad jurídica ni estado de derecho. Cuando un empresario se levanta a la mañana lo primero que tiene que hacer es prender la televisión, leer los diarios o estar pendiente del celular para estar todo el día informado, para ver qué medida va a tomar el populista y de qué forma nos va a cambiar la vida.

Si queremos hacer algo para reducir la pobreza, entonces celebra la libertad, la apertura de la economía, fomenta los mercados libres, la seguridad jurídica y defiende la propiedad privada, porque solo así los más pobres van a poder mejorar su situación y salir adelante.

Muchas gracias y hasta la próxima.

https://mariobellino.blogspot.com/2020/10/hay-que-bajar-el-gasto-publico.html

https://mariobellino.blogspot.com/2020/07/a-proposito-del-mercado-y-el-comercio.html

https://mariobellino.blogspot.com/2020/06/sistema-de-precios-y-sus-interferencias_17.html

 


2 comentarios:

  1. Mario;
    Muy buen análisis de un tema neurálgico, como es el consumo y sus efectos, cuando se antepone al ahorro y a la inversión.
    Felicitaciones.

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  2. Mario! Que brillante descripción para los que tenemos más dificultades para entender los intringulis de nuestra economía. Sigo atentamente los posteos. Gracias por tamaña generosidad!

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