domingo, 28 de febrero de 2021

Bitcoin no es una amenaza, es una advertencia:

 

El precio del Bitcoin, la criptomoneda digital, registró subas de  más del 350% en los últimos  meses y la capitalización del mercado de criptomonedas supera el billón de dólares a nivel global.

Como suele ocurrir con casi todos los activos, los titulares se disparan cuando el precio sube y con ello las declaraciones de los Banqueros  Centrales. Las últimas declaraciones de Lagarde, titular del  BCE (Banco Central Europeo), han sido especialmente muy  agresivas acusando a Bitcoin de “actividades condenables”, uso para blanqueo de dinero y de ser un activo altamente especulativo que debe ser “regulado globalmente”. Ante estas declaraciones e interés mediático conviene recordar una serie de factores:

Las criptomonedas son una respuesta al enorme exceso monetario implementado por los Bancos Centrales desde hace años

De hecho, el avance de estas criptomonedas está totalmente correlacionado con el aumento sin control de los balances de los Bancos Centrales.

No nos puede sorprender que, cuando el balance de los principales Bancos Centrales se ha disparado a más de 20 billones de dólares imponiendo tipos negativos reales y nominales, se dispare un activo que funciona como una start-up (puesta en marcha) de moneda que no controlan dichos Bancos Centrales.

Una moneda que no está sujeta al proceso de destrucción del poder adquisitivo que llevan a cabo las autoridades monetarias ligadas a los gobiernos y que buscan generar inflación por decreto

Es, como mínimo,  muy sorprendente que se acuse a las criptomonedas de blanqueo de dinero. La inmensa mayoría del blanqueo de dinero a nivel global se hace con monedas fiduciarias, sobre todo las monedas de reserva, como el dólar y el euro. Eso no nos lleva a demonizar dichas monedas, transformando las mencionadas acusaciones como no procedentes.

Si alguien compra droga o armas ilegalmente con dólares no es una razón para prohibir el dólar ¿verdad? Bien, pues de la misma manera no se puede demonizar a Bitcoin o cualquier criptomoneda.

Nos dicen que es un activo altamente especulativo. Nadie lo duda. La enorme diferencia entre el Bitcoin y la expansión monetaria de los bancos centrales es que si Bitcoin cae o sube mucho solo le afecta a aquellos que invierten en dicho activo, muy pocas personas en el mundo.

Sin embargo, la represión financiera y exceso monetario de los Bancos Centrales nos afecta a todos

Los bancos centrales del mundo deberían preocuparse por la enorme burbuja de bonos soberanos que han creado, con Estados insolventes financiándose a tipos negativos de manera artificial, no por su calidad crediticia o solvencia.

Si mañana Bitcoin o Ethereum caen un 30% a casi nadie le afecta. Cuando se incentiva el endeudamiento, se manipula el costo del dinero y con ello se disfraza el nivel de riesgo real, los afectados son miles de millones de ciudadanos. Esto es  muchísimo  peor.

Cuando estalla una burbuja de exceso de riesgo creada por el aumento masivo de la masa monetaria y los tipos negativos, los millones de ciudadanos más afectados son los que ni invierten en bolsa ni en bonos.  

Argentina, ya realizó el canje de deuda  y el riesgo país no para de subir, con lo cual el presente canje ya está colocando al país en el próximo  default de la deuda soberana. Eso tiene consecuencias muy perjudiciales para todos los argentinos. Porque es menos confianza, inversión y obviamente menos crecimiento.

Si Bitcoin fuera una burbuja y explotase no desencadenaría una crisis mundial, solo perdería su dinero aquel que haya invertido.

Si explota la burbuja de deuda soberana impulsada por los Bancos Centrales la crisis va  ser enorme, profunda y, sobre todo, nos afectará a todos

Por eso sorprende la virulencia y ataque de algunos Bancos Centrales a un activo (las criptomonedas) que es, según sus propias palabras, minoritario, especulativo y ridículo.

 ¿Han escuchado ustedes a algún miembro de un Banco Central alertar ante el riesgo de comprar bonos de Estados quebrados que tienen rentabilidad negativa? No.

¿Han escuchado a alguno criticar la subida exponencial de las valoraciones bursátiles sin respaldo de beneficios? Solo cuando dejan de ser funcionarios del Banco Central.

Si Bitcoin es un activo especulativo….

 ¿Qué es una moneda que se emite sin otro respaldo que el de monopolizar la emisión de dinero? 

¿Qué es un bono de un Gobierno en quiebra que cotiza con prima de riesgo negativa por la acción artificial del Banco Central?

Por eso insisto….

Las criptomonedas no son nada más que una respuesta a la destrucción del poder adquisitivo de las monedas nacionales a beneficio de los gobiernos, que son los que se benefician de la inflación y la depreciación

No es una casualidad que Bitcoin y otras criptomonedas hayan visto su demanda dispararse en países donde la acción gubernamental y monetaria busca activamente la destrucción del poder adquisitivo de la moneda.

En la Argentina, los volúmenes de criptomonedas -especialmente Bitcoin- crecieron de manera asombrosa desde enero de 2018. El crecimiento del volumen de compra de Bitcoin con pesos argentinos aumentó más de 1.000% desde 2018

Un ciudadano argentino, turco, iraní, venezolano sabe que el gobierno seguirá destruyendo su moneda como política nacional y, por lo tanto, se refugia en oro, plata, dólares o bitcoin. 

Para un ciudadano europeo o estadounidense la volatilidad de las criptomonedas y su riesgo es algo que debe tenerse en cuenta, porque sus monedas son relativamente estables, pero un ciudadano de los más de 70 países que ven su moneda depreciarse anualmente más de un 10-20% y sus ahorros y salarios reales desaparecer no le preocupa tanto la volatilidad de bitcoin como la certeza de que su gobierno le va a hundir la moneda.

El problema es que a los gobiernos y Bancos Centrales no les gusta la competencia y quieren mantener el monopolio de la creación de dinero

Si el gobierno sabe que va  mantener la confianza y la seguridad en el poder adquisitivo y la fortaleza de la moneda, no verá una amenaza o un problema en Bitcoin.

Si la política en las monedas nacionales   es defender su fortaleza y su confianza, el Bitcoin desaparecerá solo ante la evidencia de que una moneda es más fiable, segura y con más valor.

 ¿Cuál es el problema?

Que queda en evidencia que la política monetaria no busca preservar el poder adquisitivo de la moneda. Generando  inflación que es el impuesto escondido. Por eso se ataca a Bitcoin.

Los gobiernos no quieren entender que una moneda no es un activo de reserva porque lo diga un político, sino porque lo deciden los ciudadanos cada día

Si Bitcoin no es una moneda lo decidiremos todos con el tiempo, no lo impondrá  un gobierno. La demanda de una moneda no la puede imponer un Estado, aunque se lo crea. Desde Argentina a Venezuela o la URSS, Irán etc. la evidencia es que la represión gubernamental no solo no mantiene la demanda de la moneda, sino que la hunde.

La idea falaz de que un Estado puede emitir toda la moneda que desee porque puede imponer su uso y su demanda está tan  desmontada por la realidad que parece ridículo tener que debatir.

 La idea de que prohibir y reprimir el uso de una criptomoneda la va a hacer desaparecer parece muy atractiva para un ente que busca mantener su monopolio. Pero olvida que la inmensa mayoría de monedas que han desaparecido en los últimos 70 años eran precisamente monedas que el gobierno pretendía imponer con un valor que los ciudadanos sabían que era falso y sin demanda real.

Bitcoin y las criptomonedas son un activo volátil, arriesgado y complejo, pero no una herramienta de blanqueo de dinero. Son start-ups de moneda y su labor como alternativa se probará con el tiempo

Su utilización, que se decía iba a desaparecer en poco tiempo, ha aumentado y los que decían hace cuatro años que iban a acabarse se han equivocado diametralmente. Y debemos diferenciar entre activo financiero como inversión (volátil, arriesgado) y como alternativa a las monedas controladas por Estados.

Una moneda, para poder serlo, debe cumplir tres requisitos:

*Ser generalmente utilizada (aceptada por una mayoría),

*Ser una reserva de valor (que permita preservar su valor, los salarios y ahorros en términos reales) y

*Ser una unidad de medida (que sirva para medir valor pecuniario en transacciones).

Curiosamente, decenas de monedas gubernamentales en los últimos años incumplen alguno de los  tres requisitos.

Desde el peso argentino al bolivar venezolano y tantas otras monedas gubernamentales, hay en el mundo más de 70 monedas que no cumplen con todos  esos requisitos y sin embargo siguen imprimiéndolas como si sirviera para algo, convirtiéndolas en papel inservible.

Los mismos que  dicen que las criptomonedas van a desaparecer  ocultan  que en los últimos veinte años han desaparecido más monedas gubernamentales que criptomonedas

Me parece curioso leer a tanta gente en los mercados financieros aplaudir la represión, prohibición e intervención de las criptomonedas. Deberían tener cuidado con lo que desean, porque detrás de esa defensa de la represión viene la confiscación de sus ahorros y sus propiedades.

Si los Bancos Centrales y gobiernos prohíben las criptomonedas independientes, eso no va  fortalecer la confianza de los ciudadanos en su moneda nacional. Lo que hará es que acudan a oro, plata o cualquier reserva de valor antes que aceptar una moneda donde se erosiona el poder adquisitivo diariamente por diseño gubernamental.

Las críticas agresivas a Bitcoin vienen precisamente en un momento en el que saben que sus políticas no son eternas y sus herramientas limitadas pero que han creado un monstruo en los gobiernos que se ha acostumbrado a solucionar problemas de alto déficit con más déficit.

Los Bancos Centrales deben preocuparse menos por las criptomonedas y más por fortalecer su independencia y su moneda como reserva de valor y medio de pago valorado mundialmente.

Eso solo se consigue recuperando la cordura monetaria y recordando que el objetivo de un Banco Central no es hacer que Estados insolventes gasten sin control, sino facilitar la liquidez. Que no son el garante de primer recurso, sino el de último recurso.

Los Bancos Centrales deben escuchar más a los que queremos que sobrevivan las monedas de cada país que deberían ser fiables y valiosas y escuchar menos a los que dicen hay que aumentar desequilibrios eternamente imponiendo la represión y la destrucción monetaria.

¿Por qué?

Porque los que les dicen que pueden aumentar la masa monetaria eternamente y destruir la moneda sin consecuencias son los mismos que cuando defienden en Argentina, Turquía, Irán, Brasil o Venezuela la magia monetaria, acuden a dar sus charlas cobrando en dólares. Son políticos, no se  puede esperar otra cosa.

Destruir el poder adquisitivo de una moneda no es una política social.  Si  preocupa Bitcoin porque se fortalece al no aumentar su oferta agresivamente, las autoridades de los Bancos Centrales que emiten en forma desmedida para financiar gasto público disparatado e  ineficiente,   deberían aprender que lo que preservará la existencia de su moneda  será exactamente eso, defender su poder adquisitivo, no hundirlo.

Estimados lectores, para terminar cierro con lo expuesto por un  premio Nobel  en Economía,  Milton Friedman, en su último trabajo sobre temas monetarios sostiene que:

“El dinero es un asunto demasiado importante como para dejarlo en manos de Banqueros Centrales”

Esta célebre afirmación resume y explica todo.  El Bitcoin no es una amenaza, es una advertencia.

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 21 de febrero de 2021

Impuesto A La Riqueza. “La paradoja argentina de siempre”

 

La decisión del gobierno de poner un impuesto a la riqueza reincide sobre la equivocada política fiscal del país.

La “paradoja argentina” (dicho o hecho que parece contrario a la lógica), que es aquella obsesión por subir constantemente los impuestos y siempre recaudar menos que otros países más atractivos fiscalmente.

Argentina tiene la mayor carga fiscal a empresas y trabajo de la región y recauda menos porque expulsa talento y riqueza con una política fiscal y monetaria extractiva y confiscatoria.

La extracción constante de rentas productivas, sea de la inversión, el empleo o el comercio internacional para mantener un gasto público disparatado e ineficiente, es una de las principales causas por la que un país rico y con potencial como Argentina es hoy pobre y lleva años en estanflación o recesión. Y va camino a convertirse en más pobre cada año que pasa, con una tasa de pobreza ya del 50% de la población.

El impuesto a la riqueza propuesto no es diferente. Vuelve a incidir en esa visión extractiva y confiscatoria de la economía.  

No sirve para recaudar, no crea incentivos adecuados y además no promueve la distribución de la riqueza sino todo lo contrario.

Ahora bien, qué hacen los otros países?

En la Unión Europea se ha eliminado en casi todos los países porque genera muy poca recaudación y expulsa  mucha inversión potencial. El impuesto sobre el patrimonio y el de sucesiones y donaciones han sido eliminados (remarco “eliminados”) en la inmensa mayoría de países por su nulo efecto en la reducción del déficit, baja recaudación, pero a su vez enorme impacto negativo en el atractivo inversor del país. La tendencia normativa europea ha sido la eliminación total o, en algún caso, a una aplicación residual.

En concreto, en lo que respecta al impuesto sobre la riqueza, España es una excepción en la UE, ya que es el único país en el que aún se aplica, después de que Francia lo suprimiera a partir del 1º de enero del 2018.

La evidencia en toda la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) es que es un “impuesto nefasto” en cuanto a capacidad recaudatoria y sin efecto positivo real.

Los países de Europa descubrieron que los impuestos a la riqueza aceleraban la fuga de capitales, salida de empresas y además recaudaban muy poco.

Primero, no financia los servicios públicos ni las ayudas sociales.

Si miramos a la lista de países que mantienen un impuesto a la riqueza, consiguen recaudar entre un 0,07% y un 0,44% del PIB.

En un país como Argentina, donde el gasto público (más alto e ineficiente de la región) se ha disparado a un 45% del Producto Interior Bruto incluyendo provincias y municipios, es irrelevante en ingresos, si consigue recaudar algo en un país ya devastado por una fiscalidad altísima

Solo existe un país que recaude un 0,98% del PIB y es Suiza, pero es un país líder en libertad económica y facilidad para hacer negocios. No como Argentina que es uno de los más bajos en esos rankings, y en Suiza la fiscalidad para el capital, la inversión, la renta y el empleo es muy atractiva y su legislación se centra en atraer capital e inversión mundial.

La situación en América Latina:

Hasta el momento, solo en tres países de América (continente que incluye 35 países) existe un impuesto al patrimonio, los bienes personales o la riqueza. Se trata de Argentina (que tiene la tasa más alta y el mínimo imponible más bajo), Colombia y Uruguay.

 Argentina alcanzó el triste récord de ser el único país en el mundo que grava el patrimonio de las personas no una sino dos veces.

Adicionalmente, también en dos países se están discutiendo cambios en la materia que son Perú y Chile.

Respecto del primero de estos proyectos (el de Perú), entiendo que el mismo no cuenta con los votos necesarios para su aprobación, aunque, en materia política, la situación en Perú es siempre incierta e impredecible. En Chile tienen notables diferencias con el de Argentina. Para mencionar una,  el mínimo no imponible en Chile se colocó en USD 22 millones (similar al que existe en Estados Unidos para el impuesto a la herencia y en línea con lo que se considera una gran fortuna a nivel bancario). Finalmente, en Chile existe seguridad jurídica, con lo cual es altamente probable que este impuesto “extraordinario” y “por única vez”, realmente lo sea. En Argentina existen numerosos ejemplos de impuestos que se aprobaron por un plazo determinado y se prorrogaron por décadas.

Segundo, incentiva la salida de capitales y fuga de empresas.

El impuesto sobre la riqueza grava activos no líquidos y no vendidos, por lo cual debe ser pagado con rentas líquidas, lo que equivale a elevar el gravamen a la renta de los contribuyentes más ricos. Dado que Argentina ya tiene una de las fiscalidades más agresivas de la región para las rentas altas, simplemente llevará a los pocos que quedan a desplazarse a otro país, ante la imposibilidad de pagar un impuesto calculado sobre una valoración gubernamental de una riqueza no liquidada.

Hacer pagar sobre activos no liquidados que vienen de actividades que ya pagaron impuestos y que ya tienen una fiscalidad alta es simplemente una forma de expropiación.

El impuesto sobre la riqueza además de hacer pagar en líquido sobre activos no liquidados, introduce una valoración subjetiva decidida por el que recauda, el gobierno, y supone un ejercicio de confiscación al gravar a activos y patrimonios que son el resultado del ahorro e inversión generados después de pagar decenas de impuestos.

Lo triste de todo esto es que se hará, será un fracaso sin paliativos, hará a Argentina un país todavía más pobre y con menos entrada de inversión y empleo, pero los políticos seguirán diciendo que recaudan poco y que tienen que subir más los impuestos.

La paradoja argentina de siempre: Cuanto más suben los impuestos más reduce su potencial de crecimiento

Estimados lectores, les quiero hacer llegar dos reflexiones finales. En primer lugar, este impuesto se va pagar con pobreza futura porque va contra el ahorro y la inversión. La economía  es un sistema de vasos comunicantes, los creadores de este impuesto (Carlos Heller, Máximo Kirchner y Fernanda Vallejos) creen que este impuesto lo sufren quienes lo pagan, es un error, este impuesto lo pagan los ricos pero lo sufren las personas que los ricos no van a contratar por pagar este impuesto. Y en segundo lugar, respecto del argumento de que no se trata de una discusión muy relevante porque estamos ante un Aporte Extraordinario que se va a pagar una única vez, les recuerdo que:

- el Impuesto a las Ganancias, se aprobó por un año en 1932;

- la última suba en la alícuota del IVA (del 18% al 21%), se aprobó en 1995 y debió estar vigente solamente por un año;

- el Impuesto a los Bienes Personales (1991) nació con una vigencia de nueve años y este año cumple 30; y

- el Impuesto al Cheque fue establecido por ley en 2001 para estar vigente hasta diciembre de 2002.

Este impuesto debería haber sido vetado por el Presidente Alberto Fernández, porque es la expresión más evidente de la debilidad  del presidente que de la necesidad de recaudación. Ninguno de sus referentes económicos de siempre le habrían aconsejado este impuesto, me estoy refiriendo a Roberto Lavagna, Guillermo Nielsen, Martin Redrado  y hasta el propio Matias Kulfas. Este impuesto es contra el presidente no contra los ricos. Tenía una oportunidad para demostrar su liderazgo vetando este impuesto y la dejó pasar, con lo cual queda todo dicho quien lleva el poder en la Argentina.

Por último, si bien todo puede cambiar, la historia nos muestra que es más probable que el impuesto extraordinario a las grandes fortunas permanezca en el tiempo, el mínimo que determina su imposición no se actualice y  lo terminen pagando quienes tengan un departamento de dos ambientes.

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 14 de febrero de 2021

Cheque educativo o Voucher escolar. ¿En qué consiste?

 

Antes que nada voy a referirme en forma sintética de cómo está organizado hoy el Sistema Educativo en Argentina.

Tenemos una

EDUCACION PÚBLICA, que se reparte en educación de GESTION PRIVADA y educación de GESTION PÚBLICA.

No importa que un alumno vaya a un colegio de gestión privada o a un colegio de gestión pública, no hay diferencia,  la educación Argentina tiene  un intervencionismo estatal al máximo.

Qué quiere decir esto?

“El Estado dice absolutamente  qué hay que dar en los colegios y de qué manera”

Esto tiene las siguientes consecuencias: los programas se estandarizaron  con mínimas pero muy mínimas diferencias entre un colegio de gestión privada con respecto a un colegio de gestión pública. Si usted  utiliza y  paga  todos los meses educación privada tiene que saber que paga dos veces. Primero paga impuestos para la educación de gestión estatal y después paga la cuota de su colegio privado. Esto produce gran segmentación, porque su hijo va a  aprender lo mismo que el de gestión pública, lo único que usted paga es para separarlo de los alumnos que van a la escuela pública de gestión estatal, ya sea por la condición social,  por el ausentismo docente, vaya  saber por qué, pero no por la calidad de la educación que va recibir.

Que la educación sea pública y esté digitada por los burócratas del Estado  nos lleva a  que los presupuestos educativos y los gastos en educación crezcan  exponencialmente año a año, pero sin una contrapartida en mejorar  la educación, parece que van por caminos totalmente opuestos.

Aumenta el gasto en educación y baja la calidad

El intervencionismo implementó la “zonificación” a partir de la cual los niños están adscriptos a los colegios de su barrio únicamente, se politiza la educación, mayor poder a los sindicatos en detrimento de padres y estudiantes, se ideologizaron los contenidos formativos en materias como historia, filosofía, sociología y economía; la escolarización se impuso sobre la educación, deterioro de la calidad educativa, alto abandono escolar, baja eficiencia universitaria, violencia en las aulas y colegios, nula autonomía y bajísima transparencia (no se sabe tasa de aprobación, méritos alcanzados en el alumnado, no hay información), quejas de las empresas y de los alumnos por la baja utilidad de la educación recibida en el sistema público de educación.

 

“Todo esto es lo que tenemos en el sistema educativo actual”

Ahora bien…

Qué es el voucher escolar o cheque educativo?

El sistema del voucher escolar primeramente ideado durante la década de 1950 por Milton Friedman fue  a consecuencia de la pérdida de calidad de la educación pública en Estados Unidos. Presentado en su artículo de 1955 “El papel del gobierno en la educación” propone junto a su esposa  la creación de estos Cheques Escolares y luego el sistema fue  perfeccionado durante el resto del siglo XX.

En qué consiste?

Esencialmente en subsidiar la demanda (alumnos y familias) y no a la oferta (escuelas y universidades)

Actualmente en casi todos los países del mundo se hace al revés, se subsidia a las escuelas para que éstas eduquen a los alumnos. Algo que resulta muy costoso y al fin de cuentas funciona deficientemente como  les mencioné más arriba.

Este novedoso sistema, lo primero que genera es  

“Justicia Contributiva”

Porque les saca a los contribuyentes para devolverle a los contribuyentes

Gran avance con respecto al sistema actual, en el cual se les saca a los contribuyentes para darle recursos a un ente abstracto llamado “EDUCACIÓN” sobre la cual no tenemos control ni información alguna.

El Gobierno decide el Presupuesto Educativo y en lugar de dárselo a los colegios, se lo entrega al consumidor (familias y estudiantes) para que ellos elijan el colegio donde quieren educar a sus hijos.

Esto genera mejores resultados educativos al fomentar la competencia entre las escuelas  y colegios, generando incentivos para que los establecimientos educativos (procurando satisfacer mejor las necesidades de los padres y estudiantes) inviertan en lo mejores métodos  de enseñanza, en los mejores profesores y en la mejor infraestructura. Una escuela con éxito se expande. Una escuela que fracasa cierra.

Lo que el Cheque Educativo no cuestiona es el sistema de enseñanza pagado con los impuestos. Parte de que el Estado aporta los fondos a los colegios para su funcionamiento garantizando por completo  las etapas obligatorias de la educación.

Pero el circuito es distinto, el cheque educativo lo recibe la familia y lo entrega al colegio y el Estado es el que cubre ese cheque

Es decir, cada institución va recibir fondos del Estado en función de la cantidad de cheques que reciba de las familias.

Que la enseñanza esté a cargo de los tributos entra en la lógica de considerarla como un bien público básico, generando  igualdad de oportunidades, así como  de unas externalidades positivas que benefician a todos en general. El cheque escolar o voucher  no cambia  en esencia la filosofía de fondo detrás de la “Educación de Sarmiento”, para decirlo de alguna manera de las últimas décadas del siglo pasado y principio de este siglo.

Qué países tienen Voucher Educativo o Cheque Escolar?

Australia, Nueva Zelanda, Chile, Suecia, Dinamarca, hay países que lo tienen parcialmente como ser  15 Estados en EEUU, algunos de ellos muy grandes  (Chicago, California, Texas, etc.) y 5 regiones en Italia. Los países del primer mundo que tienen este sistema están  en las mejores posiciones en las pruebas PISA (Es la sigla en inglés del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos). Pruebas que la Argentina quedo excluida al ser descalificada por los resultados obtenidos.

El cheque escolar o voucher educativo es un instrumento económico muy idóneo

No solo sirve  para mejorar todo el funcionamiento del sistema educativo, sino también   la relación entre los  contribuyentes y dicho sistema, generando mejores resultados como muestra la evidencia empírica en los países que sí lo aplican.

Cheque Educativo y el triángulo virtuoso de la Educación:

1)      Visibilidad de los Costos: el cheque educativo permite ver que la educación no es gratis sino que cuesta y cuesta mucho, te lo dan por un monto en pesos y se aplica directamente a la educación. El cheque le exterioriza al consumidor (familia)  cuánto cuesta la educación y eso es un gran motivador.

2)      Implicación de la familia: el cheque educativo exige que la familia elija el colegio. Al estimular la competencia entre colegios deja ver que la mejor educación (con mayor demanda) es más cara, promoviendo que la familia se involucre en la educación, debiendo  ahorrar para contribuir cuando el cheque educativo no les fuera suficiente para cubrir el gasto en educación en la institución seleccionada.

3)      Diversificación de la Educación: el cheque educativo al promover la libre competencia entre establecimientos educativos promueve la diversificación de la educación. Los establecimientos se especializan (diversifican) para tratar de adaptarse más y mejor a las necesidades del consumidor y ganar una mayor porción de mercado (más cheques educativos, más dinero, más ingresos)

Lo más importante que tiene este sistema es que limita el poder del Estado y aquí está la clave de su éxito. El cheque escolar por sí solo no es la panacea, debe quitar potencia a los poderes fácticos actuales del Estado.

Es decir que la clave es reducir el poder del Estado como diseñador y controlador de la Educación

Debe intervenir lo menos posible y reducir al mínimo  los intermediarios (Estado) entre proveedor (escuela) y consumidor (estudiantes).

La interacción entre escuela y estudiantes debe ser máxima, porque esto va garantizar mayor competencia, diversificación y poder de elección.

Hay que tener en cuenta que en el mundo de hoy  el acceso a la información es mayúsculo a través de  internet,  los cambios tecnológicos de los mercados  son cada vez más rápidos y profundos:

Necesitamos una Educación en Libertad.  Que se dé en el Libre Mercado, donde los proveedores y los consumidores, los colegios  por un lado y los estudiantes, alumnos y familias por otro, interactúen libremente entre ellos

Porque esa interacción libre es la única que puede captar esos cambios vertiginosos que cada vez son mayores, de manera  que la educación se adapte constantemente a las necesidades de los individuos,  del mercado,  de las familias y  de las empresas.

Porque si se adaptan a las necesidades con mayor rapidez y facilidad, mejor va ser la calidad de la educación y mejores van a ser los resultados.

Esta adaptación va ser mayor cuanto menos intervención tenga el Estado y los Sindicatos (a los que nada le interesa la educación y su calidad). Porque si hay alguien que no tiene capacidad para poder captar los cambios, introducir modificaciones que se adapten a la idiosincrasia velozmente cambiante día a día de la nueva sociedad en la cual vivimos es el Estado y sus burócratas, que nos tienen preso de un sistema educativo totalmente perimido.

Estimados lectores, hay aprendizaje si hay descubrimiento, y hay motivación para el descubrimiento si uno se siente parte descubridora del mismo.

En este sentido, hacer del aula ese lugar que en su funcionamiento interno, al estilo de un mercado abierto de intercambio de saberes, convierte al alumno, no solo en “consumidor” de conocimientos, sino también en generador del mismo. Esa es (o debería ser) la base esencial de una “EDUCACIÓN LIBRE”.

Por último, es esencial una reforma de fondo del Sistema Educativo, impactado hoy  por la crisis de la pandemia que nos dejó sin Sistema ni subsistemas. Solo hay escuelas y un Estado que únicamente paga salarios y apenas mantiene edificios. Lo que brinda una gran oportunidad para establecer una reforma de fondo que incorpore la alfabetización en base a la nuevas tecnologías y salida laboral desde los primeros niveles, a través de la informática y los dispositivos telemáticos, además del conocimiento de un segundo idioma. Ignorar que el Sistema Educativo no requiere una reforma y dejar todo como está, solo nos va  quedar saludar a Sarmiento que se va.

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 7 de febrero de 2021

Sin inserción internacional no hay progreso:


 

Argentina tiene una debilidad muy grande en la inserción económica internacional. Cuando una economía presenta tal pobreza en su relación con el resto del mundo genera una enorme cantidad de dificultades, por ejemplo, produce bienes y servicios de mucha menor calidad, tienen empleos de baja productividad  porque las empresas que  compiten internacionalmente generan puestos de trabajo mucho más calificados. Cuando una economía se desvincula del resto del mundo reduce su tasa de inversión, no adapta sus condiciones regulatorias a las del resto del mundo, se  aleja de las grandes corrientes en materia de evolución tecnológica.

Un país que tiene menos exportaciones netas  contribuye de peor manera a su crecimiento económico

La situación de Argentina es que estamos “mal”. A pesar de eso escuchamos a las autoridades de turno, de cualquier gobierno, de este, del anterior y del anterior también.

“El agro está impulsando el comercio exterior, las exportaciones están creciendo, antes caían”.

La verdad que si  uno mira en contexto con una visión un poco más larga, las exportaciones de Argentina son muy pocas  comparadas con la región. Se exporta menos que México y Brasil que son los grandes actores en la materia, también exportamos menos que Chile, que es una economía más chica. Apenas superamos por muy poco a Perú y Colombia, pero nos vienen año a año achicando la diferencia porque tienen una dinámica de crecimiento  mucho mayor que la nuestra.

Argentina viene creciendo en exportaciones menos que los países de la región, excluida Venezuela

Algo que quiero dejar bien aclarado  y siempre me preguntan, ahora con un nuevo tipo de cambio, ajuste en el precio del dólar:

Argentina va poder dar un SALTO EXPORTADOR?,

Si vemos la dinámica desde el inicio del siglo 21.

Los países que menos crecieron en exportaciones son Argentina y Venezuela,  justamente son los dos países que más devaluaron su moneda desde que inició el siglo hasta la fecha.

De modo que claramente un ajuste cambiario no resuelve el problema, ésta es la película larga desde el 2001 hasta acá. El problema del comercio exterior en Argentina es un problema sistémico y profundo que nada tiene que ver con una administración en particular, sino  con una enorme cantidad de condiciones que tienen que darse para la inserción internacional más efectiva. Mi enfoque es por el lado de las exportaciones, si lo hacemos por el lado de las importaciones las conclusiones serian las mismas. Cualquier otra relación con el resto del mundo incluso las estadísticas más modernas, están valorizando cómo el flujo de conocimiento, información y tecnología incorporada a la producción, la evolución de Argentina es más o menos parecida.

El problema es sistémico y de larga data

Ya nos comparamos con la región, ahora voy hacer una comparación mucho más extensa.  Argentina llegó a representar allá  por mediados del siglo pasado

Más del 2,5% casi el 3% de todas las exportaciones del mundo, hoy la Argentina  explica el 0,3% de las exportaciones mundiales

Desde que nos considerábamos el granero del mundo antes de la segunda guerra mundial, la pérdida de participación es manifiesta, casi sin excepción y las condiciones del comercio internacional son muy distintas en  la actualidad. No es un problema de hoy sino  que viene de largo, no se ha corregido y  tiene soluciones pendientes con  muchas materias para abordar. Esto es tanto en el comercio de bienes como en el  de servicios que hoy en el mundo es mucho más dinámico y mucho más creciente.

Esta mala performance en materia de exportaciones también la  tenemos en materia de importaciones.

Cuando un país exporta poco también importa poco

Los 50 países más exportadores del mundo son los mismos que los 50 países más importadores del mundo. Argentina obviamente no está en la lista de los 50 que  me estoy refiriendo.

Cuando un país importa poco obstruye su capacidad de producir. El 80%  de lo que se importa (bienes de capital, insumos, energía, bienes intermedio) se utiliza para producir. Argentina se ubica en el   6º puesto como  importador de Latinoamérica,  detrás de México, Brasil, Chile, Colombia y Venezuela, “importamos menos que Venezuela.

Cuando un país importa cada vez menos lo que tiene es: recesión

Un país que crece importa más porque accede a la última tecnología, a bienes de capital e insumos de mejor calidad y a mejores precios; porque lo hace en un mundo altamente competitivo. Dentro de los países con escasa performance en la región también está Brasil.

Y esto a dónde nos lleva nuestro análisis?

Al Mercosur, que también tiene sus problemas para vincularse con el mundo, es un bloque que redujo aranceles para sus miembros pero para con el resto del mundo tuvo muchas dificultades configurando el bloque más cerrado del mundo.

Una de las causas de esa débil vinculación es  nuestro nivel arancelario, “tasa de impuesto en frontera” para el ingreso al país.

Argentina tiene un arancel promedio del 11 y 12%, hay productos que pagan hasta el 35%. El arancel promedio en el mundo es de 5,5% incluso después de la guerra comercial de Estados Unidos y China

Como efecto de todo lo que le estoy manifestando pero  como consecuencia de todo un sistema, no solo es un país que exporta e importa poco, sino que también  tiene pocas empresas que se vinculan con el mundo.

En Argentina hay unas 7000 empresas exportadoras, en México  34000,  Brasil  24000,  Chile y Perú  8000.

Como consecuencia de esta desvinculación con el resto del mundo  tenemos  muy pocas empresas que compiten internacionalmente y por lo tanto se privan de todas las bondades que comentaba al principio (bienes, servicios y empleos de calidad). Si tomamos las empresas que todos los años participan en el comercio internacional,  el número se reduce más todavía y si hacemos un ranking por montos de facturación las que más facturan no llegan a 20 empresas en Argentina.

Las empresas que actúan a nivel global que compiten con el mundo mejoran muchísimo sus atributos competitivos y contagian eso hacia todo el sistema económico general del país.

Nos faltan actores globales  que se involucren a través de atributos competitivos en esa economía global que se motoriza mediante las “cadenas  internacionales  de valor.

El comercio internacional, ese conjunto de flujos de bienes, servicios, conocimientos, alianzas, experiencias, que las empresas van desarrollando a nivel internacional, ya no es como era hace 15 o 20 años.

“Donde yo voy, vendo, cobro y vuelvo”

Las empresas ya no tienen en el mundo clientes con los cuales se relacionan esporádicamente. Lo que hay en el mundo son “cadenas de relacionamiento de redes globales. Son vínculos sistémicos, relaciones interactivas donde  no solo se comercia, también se invierte, se proyecta y se definen conocimientos productivos.

A eso llamamos:

“Cadenas Globales de Valor”

Las empresas son un eslabón de un sistema de inversión, conocimiento, comercio y alianzas.

Las empresas no tienen “clientes” en el mundo, tienen “socios” en el mundo

El 75% del comercio mundial se da  en cadenas globales  de valor (redes, alianzas,etc.), más del 50% de las exportaciones de los emergentes va a cadenas globales de valor.

Solo el 35% de las exportaciones de Argentina va a cadenas globales de valor

Además de lo cuantitativo (exportamos e importamos poco), desde el punto de vista cualitativo (que es  el modo en que las empresas se vinculan con el mundo) tenemos un problema muy  serio. Pretendemos comerciar a la antigua saliendo de estos mecanismos de relacionamiento sistémicos que son las cadenas globales de valor. Lo cual contribuye a esa debilidad que les menciono más arriba.

Uno ve con cierta duda  el Brexit, la guerra de Estado Unidos con China, nos da la idea de proteccionismo.

Es una lectura equivocada, lo que hay es un competivismo

Es decir, los países compiten entre sí. Esto genera enormes esfuerzos en las condiciones de producción,  no solo a las condiciones de comercio internacional, sino también hay estudios que realiza por ejemplo la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), que demuestra cómo se reducen los impuestos a las empresas. Esta caída de la carga de los tributos forma parte de ese competivismo, no es algo que Argentina haya seguido, lo cual también contribuye a la obtención de  resultados  tan pobres.

Hay tres ideas que me gustaría resaltar para ir terminando

Primero: la innovación

Es lo que motoriza el valor, entendida ésta como las nuevas prestaciones por parte de las empresas para satisfacer necesidades en el mundo. Antes hablamos de productos ahora son prestaciones, vínculos de bienes, servicios, conocimientos, tratos constantes y sucesivos  entre empresas y con el cliente.

Segundo: lo físico ya no es importante

El capital físico no hace la diferencia, la diferencia la hace el conocimiento incorporado a los procesos de producción.

Y por último: el fin de las ventajas competitivas

Lo que en el mundo prevalece ya no son los productos porque tengan una condición cualitativa (“nuestra carnes son las mejores, por ejemplo”), lo que en el mundo prevalece son las empresas y su capacidad de adaptarse a los cambios constantes. Ya no se compite por producto, por calidad o categoría. Se compite por empresas que son las que desarrollan atributos competitivos que tienen condiciones para adaptarse al cambio.

Esto ocurre entre economías que se vinculan de manera sistémica en el planeta,  no solo a través del comercio.

La otra cara de la moneda después del comercio internacional, es la inversión extranjera directa

No hay comercio donde no hay flujo de inversión internacional. En esto Argentina también muestra estadísticas  muy flojas. El stock de inversión extranjera en Argentina es mucho más bajo que Brasil y México,  más bajo que Perú, Colombia y Chile que son economías más chicas.

Sin flujo de inversión no hay acceso a cadenas de valor internacionales. Sin cadenas de valor internacionales no hay comercio internacional

Cómo salimos de esto?

Hay desafíos pendientes que nos plantean un escenario de dificultades sistémicas que deben ser corregidas. Mucho más que un ajuste puntual, simplificación de algún trámite e incluso de un ajuste cambiario.

Son reformas muy profundas de visión más integral de los problemas del país

Voy a nombrar algunas:

Una concepción integral:

Una arquitectura vincular con el mundo sistémico, comercio, inversión, alianzas, relacionarse con el mundo más allá de las relaciones públicas.

Hay que crear capital institucional:

 Es condición para la generación de negocios de largo plazo que son los internacionales.

Macroeconomía en orden:

No podemos con la tasa de inflación, con la tasa de interés  o con la inestabilidad e incertidumbre cambiaria que tenemos.

Capital social:

Esto es armonía entre los sectores. No podemos con los enfrentamientos que tenemos entre dirigentes y empresas, entre sindicatos y empresas. Si  no hay armonía no hay posibilidad de ingresar al mundo y se desalientan los negocios a largo plazo.

Un sistema regulatorio:

Mucho más permisivo y que no sea una máquina de impedir.

Tenemos que tener un sector público eficiente:

 Porque nos guste o no, pasamos por sus puertos, aduanas,  obtenemos certificaciones, etc. y esto debe ser algo muy fácil y eficaz.

Hay que lograr una apertura integral para comercio,  importaciones,  inversiones,  servicios, de manera tal que las empresas desarrollen atributos competitivos.

Argentina tiene un problema de empresas, que como consecuencia de todo lo que les menciono, no desarrollan atributos competitivos y cuando tienen que salir al mundo se encuentran en inferioridad de condiciones y tienen la tentación de volver y decir “vuélvanme a proteger porque así no puedo competir”

Para terminar estimados lectores, quiero ser muy estricto con el título de la presentación,  sin inserción internacional no hay progreso. La inserción internacional no ocurre aislada del resto de la economía, la inserción internacional es de empresas más que de países. Los países crean condiciones y las empresas compiten, cuando esto se da, el impacto no solo es en la economía sino en todo el ecosistema social con beneficios para todos.

Muchas gracias y hasta la próxima.