El precio del Bitcoin, la
criptomoneda digital, registró subas de más
del 350% en los últimos meses y la
capitalización del mercado de criptomonedas supera el billón de dólares a nivel global.
Como suele ocurrir con
casi todos los activos, los titulares se disparan cuando el precio sube y con
ello las declaraciones de los Banqueros
Centrales. Las últimas declaraciones de Lagarde, titular del BCE (Banco Central Europeo), han sido
especialmente muy agresivas acusando a Bitcoin de “actividades
condenables”, uso para blanqueo de dinero y de ser un activo altamente
especulativo que debe ser “regulado globalmente”. Ante estas declaraciones e
interés mediático conviene recordar una serie de factores:
Las criptomonedas son una
respuesta al enorme exceso monetario implementado por los Bancos Centrales
desde hace años
De hecho, el avance de
estas criptomonedas está totalmente correlacionado con el aumento sin control
de los balances de los Bancos Centrales.
No nos puede
sorprender que, cuando el balance de los principales Bancos Centrales se ha
disparado a más de 20 billones de dólares imponiendo tipos negativos reales y
nominales, se dispare un activo que funciona como una start-up (puesta
en marcha) de moneda que no
controlan dichos Bancos Centrales.
Una moneda que no está sujeta al proceso de destrucción del poder
adquisitivo que llevan a cabo las autoridades monetarias ligadas a los
gobiernos y que buscan generar inflación por decreto
Es, como mínimo, muy sorprendente que se acuse a las
criptomonedas de blanqueo de dinero. La inmensa mayoría del blanqueo
de dinero a nivel global se hace con monedas fiduciarias, sobre todo las
monedas de reserva, como el dólar y el euro. Eso no nos lleva a demonizar
dichas monedas, transformando las mencionadas acusaciones como no
procedentes.
Si alguien compra
droga o armas ilegalmente con dólares no es una razón para prohibir el dólar
¿verdad? Bien, pues de la misma manera
no se puede demonizar a Bitcoin o cualquier criptomoneda.
Nos dicen que es un
activo altamente especulativo. Nadie lo duda. La enorme diferencia entre el
Bitcoin y la expansión monetaria de los bancos centrales es que si Bitcoin cae
o sube mucho solo le afecta a aquellos
que invierten en dicho activo, muy pocas personas en el mundo.
Sin embargo, la represión financiera y exceso monetario de los Bancos Centrales
nos afecta a todos
Los bancos centrales
del mundo deberían preocuparse por la enorme burbuja de bonos soberanos que
han creado, con Estados insolventes financiándose a tipos negativos de manera
artificial, no por su calidad crediticia o solvencia.
Si mañana Bitcoin o
Ethereum caen un 30% a casi nadie le afecta. Cuando se incentiva el endeudamiento,
se manipula el costo del dinero y con ello se disfraza el nivel de riesgo real,
los afectados son miles de millones de ciudadanos. Esto es muchísimo peor.
Cuando estalla una
burbuja de exceso de riesgo creada por el aumento masivo de la masa monetaria y
los tipos negativos, los millones de ciudadanos más afectados son los
que ni invierten en bolsa ni en bonos.
Argentina, ya realizó el canje de deuda y el riesgo país no para de subir, con lo cual
el presente canje ya está colocando al país en el próximo default de la deuda soberana. Eso tiene consecuencias
muy perjudiciales para todos los argentinos. Porque es menos confianza,
inversión y obviamente menos crecimiento.
Si Bitcoin fuera una
burbuja y explotase no desencadenaría
una crisis mundial, solo perdería su dinero aquel que haya invertido.
Si explota la burbuja de deuda soberana impulsada por los Bancos Centrales
la crisis va ser enorme, profunda y,
sobre todo, nos afectará a todos
Por eso sorprende
la virulencia y ataque de algunos Bancos Centrales a un activo (las
criptomonedas) que es, según sus propias
palabras, minoritario, especulativo y ridículo.
¿Han escuchado ustedes a algún miembro de un
Banco Central alertar ante el riesgo de comprar bonos de Estados quebrados que
tienen rentabilidad negativa? No.
¿Han escuchado a
alguno criticar la subida exponencial de las valoraciones bursátiles sin
respaldo de beneficios? Solo cuando
dejan de ser funcionarios del Banco Central.
Si Bitcoin es un activo especulativo….
¿Qué es una moneda que se emite sin otro
respaldo que el de monopolizar la emisión de dinero?
¿Qué es un bono de
un Gobierno en quiebra que cotiza con prima de riesgo negativa por la acción
artificial del Banco Central?
Por eso insisto….
Las criptomonedas no son nada más que una respuesta a la destrucción del
poder adquisitivo de las monedas nacionales a beneficio de los gobiernos,
que son los que se benefician de la inflación y la depreciación
No es una casualidad
que Bitcoin y otras criptomonedas hayan visto su demanda dispararse en países
donde la acción gubernamental y monetaria busca activamente la destrucción del
poder adquisitivo de la moneda.
En la Argentina, los volúmenes de criptomonedas -especialmente Bitcoin-
crecieron de manera asombrosa desde enero de 2018. El crecimiento del volumen
de compra de Bitcoin con pesos argentinos aumentó más de 1.000% desde 2018
Un ciudadano
argentino, turco, iraní, venezolano sabe que el gobierno seguirá destruyendo
su moneda como política nacional y, por lo tanto, se refugia en oro, plata, dólares o bitcoin.
Para un ciudadano
europeo o estadounidense la volatilidad de las criptomonedas y su riesgo es
algo que debe tenerse en cuenta, porque sus monedas son relativamente estables,
pero un ciudadano de los más de 70 países que ven su moneda depreciarse
anualmente más de un 10-20% y sus ahorros y salarios reales desaparecer no le
preocupa tanto la volatilidad de bitcoin como la certeza de que su gobierno le
va a hundir la moneda.
El problema es que a los
gobiernos y Bancos Centrales no les gusta la competencia y quieren mantener el monopolio de
la creación de dinero
Si el gobierno sabe
que va mantener la confianza y la
seguridad en el poder adquisitivo y la fortaleza de la moneda, no verá una
amenaza o un problema en Bitcoin.
Si la política en las
monedas nacionales es defender su fortaleza y su confianza, el
Bitcoin desaparecerá solo ante la evidencia de que una moneda es más fiable,
segura y con más valor.
¿Cuál es el problema?
Que queda en evidencia
que la política monetaria no busca preservar el poder adquisitivo de la moneda.
Generando inflación que es el impuesto
escondido. Por eso se ataca a Bitcoin.
Los gobiernos no quieren
entender que una moneda no es un activo de reserva porque lo
diga un político, sino porque lo deciden los ciudadanos cada día
Si Bitcoin no es una
moneda lo decidiremos todos con el tiempo, no lo impondrá un gobierno. La demanda de una moneda no
la puede imponer un Estado, aunque se lo crea. Desde Argentina a Venezuela
o la URSS, Irán etc. la evidencia es que la represión gubernamental no solo no
mantiene la demanda de la moneda, sino que la hunde.
La idea falaz de que
un Estado puede emitir toda la moneda que desee porque puede imponer su uso y
su demanda está tan desmontada por la realidad que parece ridículo tener
que debatir.
La idea de que prohibir y reprimir el uso de
una criptomoneda la va a hacer desaparecer parece muy atractiva para un ente que busca mantener su monopolio.
Pero olvida que la inmensa mayoría de monedas que han desaparecido en
los últimos 70 años eran precisamente monedas que el gobierno
pretendía imponer con un valor que los ciudadanos sabían que era falso y sin
demanda real.
Bitcoin y las criptomonedas son un activo volátil, arriesgado y complejo,
pero no una herramienta de blanqueo de dinero. Son start-ups de moneda y su
labor como alternativa se probará con el tiempo
Su utilización, que se
decía iba a desaparecer en poco tiempo, ha aumentado y los que decían hace
cuatro años que iban a acabarse se han equivocado diametralmente. Y debemos
diferenciar entre activo financiero como inversión (volátil, arriesgado) y como
alternativa a las monedas controladas por Estados.
Una moneda, para poder serlo, debe cumplir tres requisitos:
*Ser generalmente utilizada (aceptada por una mayoría),
*Ser una reserva de valor (que permita preservar su valor, los salarios y ahorros en términos
reales) y
*Ser una unidad de medida (que sirva para medir valor pecuniario en transacciones).
Curiosamente, decenas de monedas
gubernamentales en los últimos años incumplen alguno de los tres requisitos.
Desde el peso
argentino al bolivar venezolano y tantas otras monedas gubernamentales, hay en
el mundo más de 70 monedas que no cumplen con todos esos requisitos y sin embargo siguen
imprimiéndolas como si sirviera para algo, convirtiéndolas en papel inservible.
Los mismos que dicen que las
criptomonedas van a desaparecer ocultan que en los últimos veinte años han
desaparecido más monedas gubernamentales que criptomonedas
Me parece curioso leer
a tanta gente en los mercados financieros aplaudir la represión, prohibición e
intervención de las criptomonedas.
Deberían tener cuidado con lo que desean, porque detrás de esa defensa de la represión viene la confiscación de sus
ahorros y sus propiedades.
Si los Bancos Centrales y gobiernos prohíben las criptomonedas independientes, eso no va fortalecer la confianza de los ciudadanos en
su moneda nacional. Lo que hará es que acudan a oro, plata o cualquier reserva
de valor antes que aceptar una moneda donde se erosiona el poder adquisitivo
diariamente por diseño gubernamental.
Las críticas agresivas
a Bitcoin vienen precisamente en un momento en el que saben que sus
políticas no son eternas y sus herramientas limitadas pero que han
creado un monstruo en los gobiernos que se ha acostumbrado a solucionar
problemas de alto déficit con más déficit.
Los Bancos Centrales deben preocuparse menos por las criptomonedas y más
por fortalecer su independencia y su moneda como reserva de valor y medio de
pago valorado mundialmente.
Eso solo se consigue
recuperando la cordura monetaria y recordando que el objetivo de un Banco Central no es hacer que Estados insolventes gasten sin control, sino facilitar
la liquidez. Que no son el garante de primer recurso, sino el de último
recurso.
Los Bancos Centrales
deben escuchar más a los que queremos que sobrevivan las monedas de cada país
que deberían ser fiables y valiosas y escuchar menos a los que dicen hay que
aumentar desequilibrios eternamente imponiendo la represión y la destrucción
monetaria.
¿Por qué?
Porque los que les
dicen que pueden aumentar la masa monetaria eternamente y destruir la moneda
sin consecuencias son los mismos que cuando defienden en Argentina,
Turquía, Irán, Brasil o Venezuela la magia monetaria, acuden a dar sus
charlas cobrando en dólares. Son políticos, no se puede esperar otra cosa.
Destruir el poder
adquisitivo de una moneda no es una política social. Si preocupa Bitcoin porque se fortalece al no
aumentar su oferta agresivamente, las autoridades de los Bancos Centrales que
emiten en forma desmedida para financiar gasto público disparatado e ineficiente,
deberían aprender que lo que
preservará la existencia de su moneda
será exactamente eso, defender su poder adquisitivo, no hundirlo.
Estimados lectores,
para terminar cierro con lo expuesto por un premio Nobel
en Economía, Milton Friedman, en
su último trabajo sobre temas monetarios sostiene que:
“El dinero es un asunto demasiado
importante como para dejarlo en manos de Banqueros Centrales”
Esta célebre
afirmación resume y explica todo. El
Bitcoin no es una amenaza, es una advertencia.
Muchas gracias y hasta la próxima.



