domingo, 29 de agosto de 2021

La educación es un bien económico no un derecho:

 

En economía podemos discrepar sobre muchas cosas, pero hay ciertos principios en los cuales hemos llegado a consenso. Uno de ellos es el que afirma que no existe nada que sea gratis (descontado aquellos bienes que son libres) así, el costo de algo es lo que sacrificamos para obtenerlo, a eso le llamamos costo de oportunidad, que es la mejor alternativa que sacrificamos para obtener algo.

¿Por qué la educación es un bien económico?

Dentro de la categoría de los bienes que no son gratis, están los bienes económicos, lo cuales se definen como “Los bienes que pueden ser adquiridos en el mercado pagando un precio por ellos, es decir, son bienes materiales o inmateriales (servicios) que tienen un valor económico y por esto pueden ser evaluados en términos monetarios”. Simplemente podemos decir que bienes económicos son bienes que cuestan dinero.

El aire por ejemplo, no es un bien económico es un bien libre, porque existe de manera ilimitada y nosotros no competimos por el aire que estamos respirando, es un bien no escaso, existe en abundancia y gracias a Dios todos lo podemos respirar.

Pero la Educación genera gastos, hay que pagar a los docentes, la infraestructura, las computadoras, los sistemas, personal de limpieza, electricidad, gas, etc. etc. por lo tanto es un bien económico. Quien crea que no es un bien económico vive en una dimensión desconocida y está diciendo algo que no es correcto, así de simple. 

Hasta los defensores de las ideas de izquierda reconocen que es un bien económico, solo que además dicen que es un derecho. Cosa que yo discuto. Pero me quedo con el reconocimiento de que es un bien económico, ya que desconocer esto, lo igualamos al aire que es una bien libre.

Si no se reconociera que es un bien económico, no habría tal movilización y defensa para que sea gratis. Es gratis para el que lo usa, lo que no significa que sea gratis para los que lo pagan, no son los mismos los que se benefician que los que lo pagan (los contribuyentes).

La defensa de la educación gratuita es un alegato con fines de lucro, todos aquellos que quieren educación gratis, son los máximos lucradores que uno se puede imaginar. Es lucro unilateral.

¿Por qué?

En una relación de intercambio en el mercado ambas partes se benefician, por ejemplo, si yo voy a comprar pan, yo le paso mi dinero al panadero que me entrega el pan, el panadero que me vende el pan no quiere mi dinero por tener el dinero, quiere lo que puede comprar el con ese dinero, pagar el alquiler, los sueldos y obtener una ganancia. Si nosotros eliminamos el dinero de esta ecuación y entramos en un sistema de trueque, yo tendría que entregar, por ejemplo, un kilo de tomate a cambio de medio kilo de pan, esa es la naturaleza económica de la transacción, yo entrego algo de valor al que me vende y éste recibe algo de valor de mi parte, los dos nos beneficiamos los dos lucramos en la relación.

El dinero es un medio que permite que el intercambio sea indirecto, de esa manera una economía se pueda complejizar evitando los problemas típicos del trueque. Que haya coincidencia en lo que ambas personas quieran, si voy a la universidad y hay un sistema de trueque, le tengo que decir a la universidad, usted deme educación que es capital humano que yo me voy a beneficiar de lo que estoy recibiendo y le doy servicio de lo que sea o le doy producción agrícola que produzco, por dar un ejemplo. Esa es la forma, como tenemos una economía sofisticada pagamos, pero si no quiero pagar por la educación lo que estoy diciendo es, “usted deme algo sin que yo le dé nada a cambio”. Estoy diciendo quiero lucrar y beneficiarme con el intercambio con usted, quiero que usted me dé, pero el beneficiado soy solo yo, usted no se beneficia, usted corre con todos los costos. Uno solo es el que busca lucro, es decir, un beneficio.

Los estudiantes que van a la universidad se supone que van a tener capital humano que les va a permitir salir a trabajar y ganar más dinero, obviamente lo hacen para lucrar igual después. Es decir, lucran durante la universidad porque se benefician de lo que reciben y después con la rentabilidad que recibirán en el futuro.

Si no lo entendemos es no entender economía básica en primer lugar. Yo entiendo y comparto que alumnos talentosos que no tienen recursos vayan a la universidad a través de un sistema de Becas financiadas con fondos públicos y privados. Siempre tenemos que tener en cuenta y defender esto, becas para alumnos con mérito y sin recursos, por lo tanto, ahí no hay una discusión.

Pero la idea que si uno va a la universidad y estudia gratis no está lucrando es totalmente falso, falaz e hipócrita. Los defensores de la educación gratuita dicen: “que lo pague otro”. Es decir, yo me beneficio pero que lo pague el contribuyente con sus impuestos. No existe la educación gratuita, alguien la paga, la pregunta es ¿Quién la paga? El que se beneficia o el que no se beneficia y paga impuestos. Los estudiantes son un grupo de interés, quieren estudiar gratis, pero hay que reconocer que otros están pagando a ellos la universidad, no necesariamente los que van a estudiar a la universidad.

Otro argumento a favor de la gratuidad de la educación es decir “que la educación la pague el Estado”, ahora bien ¿Quién es el Estado?, viene la respuesta falaz, “El Estado somos todos”. Nada más alejado de la realidad que esa afirmación, el Estado es un aparato burocrático que ejerce una dominación sobre nosotros y nunca puede poner dinero para la educación, los que ponen dinero para la educación son los contribuyentes.

Becas para los estudiantes talentosos y que no pueden pagar también se puede financiar a través de créditos con tasas de interés favorables para los estudiantes que vayan a la universidad, como existe en otros países. El sistema de Becas puede organizarse de modo tal que una vez graduado e incorporados al mercado laboral privado, subrayo privado, comience a reintegrar esa beca y con esos fondos proceder a generar otra beca para un estudiante que inicie la carrera.

Cuando el estudiante toma razón de que para estudiar tiene un costo, se logra otro efecto, porque como ocurre con cientos de graduados que terminan y no consiguen trabajo en el mercado porque estudiaron carreras que ya quedaron obsoletas o que son de por sí muy poco rentables, pero como es gratis, el costo está en la universidad y es costo cero para el estudiante. Esto induce a que un estudiante con mala información tome malas decisiones, total no tiene costo. Con costo a cargo de los propios estudiantes van a realizar un estudio exhaustivo de qué estudiar y que posibilidades futuras tienen una vez recibidos. No como es en la actualidad que estudio cualquier cosa y en el tiempo que sea total es gratis. Deberíamos recordarle a este estudiante lo que menciono al inicio de esta columna “Nada es gratis a menos que sea un bien libre” y como todos ustedes saben y comprenden la educación es un bien económico no libre.

Lo que sí creo es que hay carreras que son un poco largas en el tiempo, deberían tener planes de estudios más acotados de manera más inteligente y eficiente. Uno se ahorraría por decir algo al menos un 20% del costo, habría que ver bien, pero ese es el orden de magnitud del estudio en la universidad, la carrera de contador público, por ejemplo, no debería durar más de 4 años. Los estudiantes pasan demasiado tiempo en la universidad y no necesariamente adquiriendo habilidades que te van a servir en el mercado de trabajo. Sin entrar en otro debate que puede ser motivo de otra columna que es el adoctrinamiento, la actividad política y la militancia dentro de las universidades.

Cabe aclarar que hay mucha gente brillante en la educación pública, la cual podría aportar y mucho a los incentivos de la libertad y elección. El planteo es considerar a la educación como un bien económico y que no entre en el ámbito de los intereses políticos.

¿Por qué la educación no es un derecho?

Se concibe derecho como “La ratificación de un acto independiente. Un derecho es aquello que puede ser ejercitado prescindiendo del consentimiento de cualquier otra persona”. Derecho es algo que realizo, pero para lo cual no tengo que pedir permiso, porque si tengo que pedir permiso perdería su esencia, estaría sujeto a la voluntad del que tuviera que darme la autorización. Por ejemplo, yo tengo derecho a usufructuar los frutos de mi trabajo si quiero ahorrar, comprar, donarlo o gastarlo en algo que a mí me guste, ahí tenemos la figura del derecho, hago algo en forma independiente y sin pedir autorización. La educación ya definimos que como es un bien económico no puede ser usufructuada en forma tan simple.

Ahora ustedes me podrían decir, si como Estado fijamos una ley que determine que la educación es un derecho. En ese caso, el Estado actuará como agente que garantice y legalice a través de una Ley la financiación del privilegio de unos pocos a costa del trabajo de otros. El Estado como concepto y protector de los derechos del ciudadano, no puede avalar medidas que favorezcan a un grupo de la sociedad, por más que se consideren importantes o vitales, ya que con ello destruye el principio de igualdad ante la ley, el fin nunca debería justificar los medios. Si un “derecho” te lo tiene que pagar alguien más, no es un derecho, es un privilegio. El derecho es a la vida y a la propiedad privada, esos son los verdaderos derechos.

Este debate está absolutamente ganado, solo que en Argentina las políticas estatistas y populista hacen que pasen los años y se siga siempre igual con esta problemática de la educación superior. La educación es vital para el desarrollo de las personas, incrementa el stock de capital humano lo que hace que las posibilidades de tener una mejor calidad de vida se incrementen. Es un bien económico, ya que para tener el servicio se necesita inversión en capital y trabajo, los cuales tienen un precio en el mercado.

Para terminar estimados lectores, escuchamos por estos días muchos precandidatos a realizar compromisos en que no van a aumentar los impuestos, cosa que me parece perfecto. El verdadero compromiso debe ser con que no van a aumentar el gasto público, porque si aumentan el gasto público y con el compromiso de no aumentar impuestos vamos a generar déficit que se va a financiar con deuda que es inmoral o con emisión monetaria que es más inflación.

Mi aporte es llegar con este concepto de que la educación es un bien económico y tratado como tal contribuye a la tan necesaria reducción del gasto público en nuestra economía. Ese es el verdadero compromiso que tenemos que exigir a la clase política.

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 22 de agosto de 2021

El error del impuesto progresivo y la redistribución del ingreso:

 

Hay políticas que están hechas con el mejor corazón y espíritu, pero lo que realmente importa es el resultado y no el espíritu con que se hacen. Se ha vuelto a la carga con la manía de la guillotina horizontal, es decir, con la manía del igualitarismo. Y una de las herramientas que se consideran más efectivas para tal fin es el impuesto progresivo.

Voy a analizar los efectos negativos del impuesto progresivo dejando de lado el entusiasmo que ha puesto Karl Marx en el Manifiesto Comunista de 1848, en insistir en el impuesto progresivo para hacer explotar al sistema capitalista.   

Imaginemos una pirámide donde los que más tienen están en el vértice y los que menos en la base. Por su parte, el impuesto progresivo como su nombre lo indica, significa que la alícuota del impuesto progresa en la medida en que progresa la capacidad contributiva, sea ésta directa o indirecta. Supongamos que el que está abajo de nuestra pirámide tiene un impuesto del 20%, si sube pasa a un impuesto del 30% y sigue subiendo el impuesto ahora es del 35%, no hay forma que pueda llegar al vértice de la pirámide, no le va a alcanzar la vida. Atenta contra la necesaria movilidad social ya que introduce vallas en el ascenso de la pirámide patrimonial.

En países donde hay fuertes impuestos progresivos y vemos que hay alguna movilidad social es porque se está evadiendo o han ganado la lotería, dentro del sistema es imposible progresar. El que nace rico muere rico y el que nace pobre muere pobre independientemente de sus eficiencias, aquí tenemos el primer efecto muy grave del impuesto progresivo.

Segundo defecto, altera las posiciones patrimoniales relativas. Es decir, todos lo que estamos leyendo en este momento este artículo tenemos posiciones patrimoniales relativas distintas (A gana el doble que B, B gana el triple que C, etc. etc.). Si hay un impuesto proporcional significa que se mantiene la alícuota en todas las escalas de ingresos y patrimonios o en todos los niveles de gastos, lo cual se traduce en que los que ponen de manifiesto capacidades contributivas mayores pagan mayores tributos respecto a los de menor capacidad contributiva.

Todo el mundo paga el 10% por ejemplo, ya se sabe que el 10% de un millón es más que el 10% de mil. El que gana más paga más, pero todos con la misma alícuota. Una vez que pasa el rastrillo fiscal con un impuesto proporcional todas las posiciones patrimoniales relativas quedan intactas, si A ganaba el doble que B, después de pagar el impuesto proporcional, con menos plata en el bolsillo obvio, pero A va a seguir ganando el doble que B.

Cuando se establece un impuesto progresivo ocurre la siguiente paradoja, se alteran las posiciones patrimoniales relativas y con ello la asignación de recursos, por lo tanto hay consumo de capital. Si hemos comprendido que los salarios e ingresos en términos reales de todas partes y en todos los lugares depende sola y exclusivamente de las tasas de capitalización. Cuando estamos derrochando, despilfarrando o mal asignando recursos, estamos simultáneamente diciendo que los salarios e ingresos en términos reales se reducen.

El elemento central del impuesto progresivo y más contundente es que el impuesto progresivo es regresivo.

Supongamos que vamos al vértice de la pirámide y le cobramos un impuesto del 90% de sus ingresos, ese ciudadano se va a poner de mal humor, seguro le va a salir una úlcera y va a discutir fuertemente con su contador, pero el efecto más grave no es ese. El efecto más grave es que va a disminuir su tasa de inversión.

Ahora vamos al que está en la base de la pirámide, que nunca vio una planilla fiscal (declaración jurada) no sabe qué son los impuestos, está pagando ese golpe porque su salario podría ser mucho mayor y se ve contraído porque se restringió la inversión en la otra punta (cúspide de la pirámide), es decir, la tasa de capitalización es nula o muy baja, no va haber creación de empleo, va a aumentar el desempleo, como aumenta el desempleo la gente tiene menos oportunidades, esto provoca un aumento de la desigualdad. Por todo esto el impuesto progresivo es regresivo.

Este tipo de carga fiscal constituye un castigo para los más eficientes, situación que se contradice con la idea de que se debe alentar siempre a alcanzar una mayor eficiencia. El asunto más conocido y seguro que ustedes lo van a comprender con facilidad, es el caso de las retenciones del impuesto a las ganancias en los empleados en relación de dependencia. Más ingresos no significa más sueldo en el bolsillo, justamente producto de esa progresividad del impuesto tengo más ingresos, pero me someto a una alícuota más alta. Hasta llegó un momento en donde no convenía realizar horas extras porque el mayor sueldo implicaba una alícuota mayor del impuesto, pero no para esas horas extras solamente, sino para todos los sueldos, aún los ya percibidos, es decir, si venía tributando a una alícuota del 21% y salta a una del 23% por efecto de las horas extras, todo lo percibido anteriormente debe tributar el 23%. Queda claro cómo se castiga al más eficiente con el impuesto progresivo. Trabajo más y tengo menos dinero en el bolsillo por efecto del impuesto progresivo.

Un impuesto proporcional contribuye con la eficacia recaudatoria pero también, más importante que eso, tiene que ver con la “igualdad ante la Ley”.

¿La redistribución del ingreso es un error?

Esto viene de la mano de los errores subyacentes en la idea de la redistribución del ingreso. En un mercado libre, la referida compensación (distribución) será acorde con la eficiencia de cada cual para servir a los intereses de sus semejantes. El criterio social del mercado, precisamente, consiste en que sólo puede elevarse el patrimonio de alguien en la medida en que mejore la condición social de su prójimo.

Re-distribución del ingreso significa que el gobierno coactivamente vuelve a distribuir lo que ya distribuyó el mercado de acuerdo con la eficiencia de cada cual, para atender la correspondiente demanda en un proceso de cooperación social.

Supongamos que en una comunidad se establece un sistema liberal, lo cual implica que se libera la energía creadora de cada uno de sus miembros y que el gobierno sólo se dedica a proteger eficazmente los derechos de cada uno. Aunque todos hayan empezado sin patrimonio, al tiempo de haber establecido el sistema se notarán diferencias de rentas y patrimonios.

Supongamos ahora, que en esa misma comunidad el gobierno decidiera redistribuir ingresos nivelando a todos en “x”. Los efectos de tal medida serán principalmente dos. Primero, nadie producirá más que “x” porque sabe que lo despojarán de la diferencia y segundo, todos los que estén por debajo de “x” no se esforzarán por llegar al nivel, ya que esperarán que se los re-ditribuya por la diferencia, redistribución que nunca llegará porque nadie producirá más que “x”.

Hay estudios realizados en las más prestigiosas universidades de Estados Unidos, por mencionar alguna la de Harvard, que prueban que la re-distribución a través del Estado no hay evidencia de que corrija desigualdades incluso en muchos casos aumenta la desigualdad. Esto es empírico no es una cuestión normativa o filosófica.

Estimados lectores para terminar, insistir sobre la re-distribución de ingresos ya es un error y aplicar impuesto progresivo, queda absolutamente claro que son dos cuestiones totalmente equivocadas.

Se afirma que como un peso para un pobre no es igual que un peso para un rico, sacarle, vía fiscal, un peso al rico implica una pérdida para éste, pero será menor que la ganancia del pobre que recibe ese peso. La utilidad de la comunidad se incrementará debido a la redistribución, puesto que la ganancia del pobre supera la pérdida del rico.

Sin embargo, esta tesis adolece del gravísimo defecto de efectuar el análisis sobre la base de la utilidad marginal del pobre y el rico, cuando esto resulta totalmente irrelevante. La cuestión de fondo reside en la utilidad marginal de los consumidores, quienes luego de producida la re-distribución verán disminuida su utilidad debido precisamente a que los recursos se asignarán a sectores distintos de los que había señalado sobre la base de la eficiencia que demostraban.

Para que se comprenda voy a desarrollar un simple caso, muy habitual en esto días decir que las empresas como: Apple, Microsoft, Amazon, Facebook entre otras, son tan grandes que deberían pagar más impuestos a los efectos de re-distribuir ingresos. Ahora bien ¿Por qué esas empresas son tan exitosas? Porque los consumidores las pusieron en ese lugar y si se intenta re-distribuir lo que se va a lograr es que estas empresas reduzcan su cuota de inversión y los perjudicados van a ser precisamente los consumidores.

Entonces…

Para ser exitoso no tenemos otra alternativa que ofrecer bienes y servicios de mejor calidad y a mejor precio a nuestros semejantes (los consumidores). Ya quedó demostrado qué sucede con “el igualitarismo” cuando se pretende retribuir de la misma forma al eficiente que al ineficiente. Tenemos que entender de una vez y para siempre que los ingresos no se distribuyen. Los ingresos “se ganan”.

Mucha gracias y hasta la próxima.


domingo, 15 de agosto de 2021

Propuesta para el Banco Central, modificar la Carta Orgánica o eliminarlo:

 

En estos días estamos escuchando propuestas para los destinos del Banco Central de la República Argentina de algunos precandidatos a Diputados Nacionales.

Tal es el caso de Martín Tetaz precandidato a diputado de Juntos por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires anticipó que de llegar al Congreso, impulsará un proyecto para cambiar la carta orgánica del Banco Central“Con esa iniciativa vamos a terminar con el principal problema de Argentina de los últimos 70 años”. ¿Cómo funcionaría esa ley? El directorio del Banco Central sería elegido por el Congreso, que con los dos tercios de sus votos tendrá que elegir un directorio entre candidatos que sugieran las universidades, bancos públicos y privados, entre otros. Ese directorio deberá mantenerse en funciones hasta que otra mayoría del Congreso decida cambiarlo.

La otra propuesta es la de Javier Milei que propone la eliminación del Central. “El BCRA falsifica dinero (sin respaldo) para cobrarnos impuesto inflacionario, que es el peor impuesto, lo cual lo convierte en el instrumento de coacción más perfecto que tiene la casta política para apoderarse de nuestra propiedad privada”.

Los fundamentos de Tetaz respecto de que los precios tienen una indexación y es por tal razón que vía una política monetaria del Banco Central independiente corregiría esa suerte, no resulta desde mi punto de vista correcta. Lo que tenemos son rezagos de política monetaria que no quiere decir que los precios tengan inercia. Si yo freno la cantidad de dinero hoy, los impactos para que baje la inflación van a llevar tiempo, no es que hay inercia de precios. De hecho, cuando fue la Convertibilidad que se fijó el tipo de cambio y se dejó de emitir para financiar al Fisco y al Sistema Financiero, la cantidad de dinero se acomodó a la demanda de dinero y como veníamos de dos hiperinflaciones los precios relativos estaban muy distorsionados, esa transición duró un año y medio, eso es lo que se llama rezagos de política monetaria que son 18 meses. Argentina larga la Convertibilidad en abril de 1991 y para el año 1993 ya tenía la inflación más baja del mundo. Con lo cual no es un problema de inercia como plantea Tetaz, sino de rezagos. Evidenciando una ingenuidad de parte de Tetaz, porque ya se llevaron puesta a la Convertibilidad que era una regla monetaria muchísimo más fuerte de la que él propone. Era una regla monetaria que estaba avalada por toda la sociedad, por las preferencias de los agentes, con toda una estructura de contratos que se habían montado en torno a esa Ley. A pesar de eso, cuando los políticos se quedaron sin financiamiento y no pudieron gastar más, terminaron haciendo volar la Ley de Convertibilidad. Desde mi punto de vista es mucho más eficaz la propuesta de eliminación y es por eso que paso a detallar su análisis.

La propuesta:

Acorde al artículo 1º de la ley que dio origen al Banco Central de la República Argentina, el 21 de marzo de 1935 se establecía que la institución operaría por un lapso de 40 años, así, en 1975 debería haber sido cerrado. Sin embargo, la crisis del Rodrigazo en 1975 durante el gobierno de Isabel Perón, la explosión de la tablita cambiaria de Martínez de Hoz en 1982, las hiperinflaciones de Raúl Alfonsín en 1989 y de Carlos Menen en 1990 y la salida de la Convertibilidad en 2002, constituyeron excusas perfectas para que los gobernantes de cada momento no se desprendieran de un instrumento de opresión fiscal como es la política monetaria de alta inflación instaurada desde el Banco Central.

Así, a la luz de que para la Ley original el BCRA ya debería haber sido cerrado y en especial, por el desastre inflacionario que se tradujo en menor crecimiento y mayores niveles de pobreza e indigencia, resulta relevante preguntarse si el BCRA debería dejar o no de existir. Contundentemente “no debería existir”.

La instrumentación de la reforma tendría lugar en cuatro etapas:

1)      En la primera etapa se procedería a separar el sistema financiero entre el

*Almacén de valor y

 *Banca de Inversión.

Donde los individuos dispondrán de un período de tiempo para optar ente los distintos tipos de banca. Así, quienes quieran disponer de su dinero en cualquier momento optarán por el Almacén de Valor donde pagarán una comisión para que se les guarde su dinero. Mientras que los que quieran percibir un interés acudirán a la Banca de Inversión, donde tendrán un abanico de alternativas ordenables en términos de renta y riesgo.

2)      Una vez separada la banca y cubiertos todos los desajustes monetarios que podrían tomar lugar, fruto de que el período de tiempo está basado en una medida promedio del sistema, se eliminarán la reglamentación del sistema financiero.

3)      En simultáneo se lanzará un sistema de competencia de monedas, de modo tal que cada uno de los individuos de la economía lleven a cabo las transacciones en la moneda que les resulta más conveniente (dólar, euro o la que elijan).

4)      Finalmente, a la luz del teorema de regresión monetaria y teniendo en cuenta la historia monetaria argentina algún instrumento monetario se impondrá sobre el resto (el dólar y/o el oro). Una vez que ello tome lugar se procederá a liquidar los activos y pasivos del Banco Central, donde los pasivos monetarios remunerados serán calzados contra los créditos del Banco Central contra el Estado Nacional, mientras que la base monetaria irá contra las reservas internacionales expresadas en el instrumento monetario emergente.

Por lo tanto, la eliminación del modelo bancario con encajes fraccionario habrá dado fin a la posibilidad de corridas bancarias, mientras que la eliminación del BCRA quitaría a los políticos la posibilidad de seguir falsificando dinero generando inflación que distorsiona el funcionamiento del sistema de precios, castiga el crecimiento y multiplica la cantidad de pobres e indigentes.

¿Qué significa modelo bancario con encajes fraccionarios?

Los bancos toman dinero de los depositantes, con ese dinero realizan operaciones de préstamos. Parte de esos depósitos son mantenidos y girados al Central como encajes, de manera tal que una parte la pueden prestar. Cuando hay desconfianza en el sistema, los depositantes van a retirar sus depósitos y el sistema solo tiene disponible una parte que es el encaje, mientras que la otra parte la tienen prestada a los distintos agentes, pues ahí es donde se produce la crisis, porque las entidades bancarias no cuentan con los fondos para restituir los depósitos. Entonces el Central acude como salvataje y emite dinero para asistir al Sistema Financiero con problemas. En pocas palabras, la reforma hace que el que deposita en la Banca Almacén de Valor, el banco está obligado a mantener el 100% del dinero recibido y por eso cobra una comisión.

¿El sistema propuesto evita las crisis bancarias?

Efectivamente, hasta los defensores de mayor prestigio del sistema de banca libre con reserva fraccionaria han reconocido que el establecimiento del coeficiente de caja 100 por ciento acabaría con las crisis bancarias. En efecto, las crisis de los bancos resultan de la inherente falta de liquidez de estas instituciones cuando ejercen su actividad, disponiendo en forma de préstamos de la mayor parte del dinero que se les ha depositado a la vista. De esta forma, el banco que recibe dinero en depósito mantiene el 100% del dinero recibido, es evidente que los depositantes podrán retirar en cualquier momento el importe depositado sin someter a ninguna tensión financiera a los correspondientes bancos.

¿Evita las crisis económicas de carácter cíclico?

Como ya lo comenté, los ciclos sucesivos de auge artificial y recesión económica afectan a las economías de mercado desde que los bancos empezaron a actuar con coeficiente de reserva fraccionaria y de manera más profunda cuando comenzaron a financiar a los gobiernos y el Banco Central se constituyó como prestamista de última instancia, para proporcionar al sistema la liquidez necesaria en momentos de apuro. Si bien el Banco Central ha minorado la aparición de crisis bancarias, no ha sido capaz de acabar con las recesiones económicas, por el contrario, en muchos casos se han hecho más graves y profundas.

Un sistema bancario acorde con los principios tradicionales del derecho de propiedad (coeficiente de caja del 100 por cien), inmunizaría de crisis económica de carácter recurrente a nuestras sociedades. En efecto, no sería posible una expansión artificial del crédito sin que previamente se hubiese verificado un crecimiento paralelo del ahorro voluntario y real de la sociedad.

El sistema propuesto es el más conforme con el derecho de propiedad:

El establecimiento de un coeficiente de reserva del 100 por cien en los contratos de depósito a la vista realizado con los bancos, despeja por completo los resultados negativos de la comisión de todo tipo de comportamientos fraudulentos e irresponsables, generando expansiones crediticias artificiales y de forma recurrente recesiones y crisis sociales muy dañinas. Generando un exceso de regulaciones administrativas de parte del Banco Central sobre temas financieros y bancarios, hasta algunas implican sanciones penales. Como es el caso de exportadores, que por más que no hayan cobrado del exterior están obligados a liquidar los dólares en un determinado momento, sino son pasibles de sumarios administrativos y procesos penales.

El modelo propuesto fomenta el crecimiento económico:

Más de noventa años de inflación crónica y expansión crediticia continuada, y en muchos períodos completamente descontrolada, han corrompido los hábitos de comportamiento de los agentes económicos, de manera que hoy en día, la mayoría piensa que la inflación y la expansión crediticia son necesarias para impulsar el desarrollo económico. A punto tal que hemos adaptado nuestro comportamiento a un esquema inestable y perturbador de desarrollo económico. Esto, en algún momento tiene que cambiar en Argentina y esta reforma sin dudas tiene la evidencia empírica porque Argentina existía, era muy exitosa y no tenía Banco Central (1935).

Reduce al mínimo las funciones económicas del Estado:

El sistema propuesto hace que no sea necesario ninguna autoridad, banco central u organismo de naturaleza oficial, pública o gubernamental que tuviera el monopolio de emitir dinero y de controlar y dirigir como órgano central de planificación monetaria el sistema bancario y financiero.

Además, es preciso recordar que todo sistema monetario basado en el monopolio de la emisión de dinero por parte del Estado, tenderá a ser explotado por los grupos de privilegiados de interés y por los protagonistas de la acción política. En efecto, conseguir votos comprándolos con fondos creados por los propios políticos. Además de expandir dinero y crédito permite que la clase política se financie sin tener que recurrir a impuestos con el efecto de la disminución del poder adquisitivo del dinero (inflación). Por estas razones tiene una gran importancia encontrar un sistema monetario que, como el que se propone, permita eliminar la intervención del Estado en los campos monetario y financiero.

Para terminar estimados lectores, el valor del dinero está determinado del mismo modo que el resto de los bienes (oferta y demanda). El valor del dinero no es estable, del mismo modo que no es estable el valor del resto de los bienes, la variación dependerá de la valoración de los sujetos actuantes en el mercado. En el caso del dinero su valor lo determina el poder adquisitivo, los deseos de la gente a tener efectivo está condicionado a su poder adquisitivo. La inflación es la que deteriora este poder adquisitivo y opera como un método impositivo. Entonces, la única manera de abstenerse de emplear la inflación como método impositivo es no tener banco central. Una vez que se crea un banco central está lista la máquina para que empiece la inflación. Nuestra historia es el reflejo de esta afirmación.

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 8 de agosto de 2021

¿Cómo volvemos a crecer?

 

El abogado, político y economista, Juan Bautista Alberdi, decía que no podía haber ciudadano que se gobierne así mismo, donde el poder del Estado lo gobierna todo y que para crear riqueza en una nación era necesario que se les enseñe a los hombres a ser fuertes y libres. En otras palabras, donde habita el exceso de intervención, escasea el crecimiento económico.  Lamentablemente, la Argentina es un ejemplo claro de ello. Argentina no crece hace más de una década, la última vez que tuvo inversión neta positiva fue en el 2007 con Néstor Kirchner, pero el crecimiento alcanzado fue producto de una recuperación cíclica después de la tremenda caída por la crisis del 2001/2002.

¿Qué significa inversión neta positiva?

Es la inversión que agranda la capacidad de producción. Entre el 2008 y 2014 la inversión neta fue igual a cero, se invirtió lo mínimo y necesario para mantener el stock de capital que había, pero la población crece al 1,1% anual y se necesita incorporar a los jóvenes al mercado laboral, el sector privado se achica por falta de inversiones porque se ahuyentan capitales. Estamos a las claras ante un problema muy serio.  A partir del 2015 se empezó a destruir capital, hay menos empresas, menos máquinas, no se mantuvo el capital. En la actualidad las empresas que sobrevivieron se consumieron el capital de trabajo para poder pasar la cuarentena. Pero esto ya lleva doce años, con lo cual la economía tiene un problema muy grave. Argentina, sacando Vietnam, Venezuela y Cuba tiene los problemas económicos y sociales más grandes del mundo. Esta magnitud de problema nos hace entender que la solución tiene que ser mediante reformas estructurales enormes, muchísimo más grandes que las que aplicó Menem a principio de los noventa.

Se destruye capital y como consecuencia de ello destruye riqueza, cada vez tiene menor capacidad de producción, por lo tanto, genera cada vez menos bienes y servicios. Argentina tiene un problema de oferta, como consecuencia de esto, contrata cada vez menos trabajo, es decir también destruye trabajo.  De nuevo, si destruimos trabajo con una población que aumenta en su cantidad, la conclusión es que los salarios o el poder adquisitivo de los salarios es cada vez más bajo, retroalimentando negativamente el círculo vicioso. Tenemos un problema de oferta y los organismos del Estado con sus políticas tratando de incentivar el consumo, “no van a generar más producción sino más inflación”, precisamente porque no hay oferta.

¿Cómo se revierte esto?

Para poder cambiar, lo que se necesita es inversión y así volver a tener acumulación de capital y que se expanda la frontera de producción. Se produzca más, se genere riqueza y como consecuencia de todo esto haya más demanda de trabajo. Las empresas tienen que ganar dinero y tener rentabilidad porque nadie invierte para perder plata.   

Para llevar a cabo todo esto, lo primero que necesitamos es que haya ahorro.  El déficit fiscal de Argentina este año va cerrar en el orden del 6% del PBI, aquí ya tenemos un desahorro del 6%, si le agregamos el cuasi fiscal del Banco Central redondeando un 4% más ya tenemos un 10% de déficit fiscal entero y bien medido como mínimo, propio de las grandes crisis de la historia argentina. Todas tienen origen fiscal, el “Rodrigazo” estalló con 14 puntos de déficit fiscal en términos del PBI, la "tablita cambiaria" en el 82 con 11%, la hiperinflación de Alfonsín en el 89 con 8%, y la convertibilidad en el 2001-2002 estalló con 7%.

¿Cómo se financia ese desahorro?

Primero con emisión monetaria que es más inflación atentando contra los ahorros, contra la acumulación de capital e inversión en el sector privado. Segundo con deuda, que es ahorro del sector privado que va al sector público, entonces tenemos menos ahorro en el sector privado para invertir.  Con el pequeño ahorro que le dejan al sector privado ¿Qué hace? En este país que tiene cada vez más impuestos y más regulaciones porque antes tiene cada vez más  alto el gasto público, “se lo lleva”, y hace bien en llevárselo porque si no se lo lleva, el Estado se lo consume, porque lo tercero es incrementar impuestos.

La consecuencia de esto es menos ahorro, menos inversión y cada vez más pobres. Hay que identificar el nudo del problema.

¿Cuál es el nudo del problema?

El tamaño del Estado. Argentina tiene un sector público que pesa un 45% del PBI, es un sector público como los países europeos. Pero uno tiene que ver con qué mantener ese tamaño del Estado. El PBI per cápita de Argentina es de 8.000 dólares anuales, los europeos mantienen ese tamaño del Estado con un PBI per cápita de entre 35.000 y 45.000 dólares anuales. Es decir, generan 5 veces más de lo que generamos nosotros, por eso lo pueden mantener.

Pero esto no termina aquí, Argentina tiene un 40% de la economía no formal (en negro), de manera tal que si hacemos un cálculo simple, el 45% sobre el 60% (que está en blanco: 0,45/0,60=0,75), eso nos da que el peso del gasto público sobre los que pagan impuestos, es decir la economía formal es del 75%, convirtiendo a los ciudadanos en verdaderos esclavos. Esa es la verdadera presencia del Estado en la economía.

Como si esto fuera poco, tenemos el gasto público con la mayor ineficiencia con un 7% del PBI, se gastan recursos que no tenemos y no se sabe en qué, por eso es tan ineficiente o se filtrará por algún lado (corrupción y robo). Hay que hacer una reforma del Estado de manera urgente.

¿De qué magnitud?

Hay que bajar el gasto público en 12% del PBI. Parece una locura en estos momentos, pero si bajamos el gasto público en 12%, volvemos al tamaño del estado del 2008/2009. A partir de esos años Argentina detuvo el crecimiento, con lo cual podemos afirmar que tenemos que ir hacia ese tamaño de Estado, en una primera fase de las reformas, después hay que continuar con otras.

Sino se hace eso de forma urgente y prioritaria, no hay ningún sentido hablar de reforma tributaria, del Banco Central, de reforma laboral, de reestructuración de deuda. Nada de todo esto tiene sentido si no se reduce primero el tamaño del gasto público. Ahora ¿Algún político va a hacerlo? Si a los hechos nos remitimos la respuesta es “ninguno”.

¿Por qué?

Estamos muy lejos de haber cambiado la mentalidad colectivista de la Argentina, que por otra parte refleja una tendencia mundial. En el presente, y en el futuro inmediato, el liberalismo clásico ha perdido la batalla cultural contra el colectivismo.

El problema que lo que está de moda en el mundo hoy es “más socialismo”. Un político argentino va ir en contra de lo que hacen todos los políticos del mundo, la respuesta es “no”. Reducir el gasto público es ir contra sus privilegios, otra cosa que no están dispuesto a hacer.

Argentina va a estar más complicada en 2022 y 2023 de lo que está hoy. El próximo gobierno no sé si lo va a arreglar, porque Macri tampoco lo hizo en 2016 y 2019.

Con lo cual la situación es de suma gravedad a diferencia de otras crisis, la más reciente que tenemos fue la del 2001-2002, es muy común escuchar “estalló todo”. Entonces la pregunta es ¿Estamos como en el 2001, esto estalla de nuevo?

Para contestar esta pregunta voy a empezar por el final. Las crisis dejan alto endeudamiento estatal, devaluación, inflación, pobreza e indigencia en niveles muy altos. Pues bien, todo esto ya lo estamos viviendo ¿quiere decir que esto ya explotó? Acá tenemos que hacer una distinción “explosión” es lo que ocurrió en 1989-1990 y en el 2002, es el “estallido social” provocado por un fenómeno monetario, destrucción de la moneda, hiperinflación y destrucción del sistema bancario. Lo que está pasando en Argentina es una “implosión”.

¿Qué es una implosión?

Es lo que estamos viviendo y sufriendo desde hace más de 10 años y cada vez en forma más acentuada. Lo que provoca “estallidos” es la economía monetaria con la inflación, el sistema de cambio y los bancos que quiebran. Ahora no va a haber un “estallido”, lo que vemos es que el índice de pobreza e indigencia crece cada vez que es medido y se destruye la clase media. La “implosión” es una lenta, continua e inevitable decadencia en la que los gobiernos pueden evitar los estallidos, pero no son capaces de cambiar lo que hace décadas funciona muy mal y no funciona más.

¿Cómo salimos de esta decadencia?

Haciéndole caso a Alberdi. Debemos apostar por la libertad y la fuerza de empuje de los argentinos. Teniendo como prioridad la reducción del gasto público, para después encarar las reformas que permitirían incrementar los recursos destinados a la inversión y hacerlos más eficientes. De esta forma revertiríamos el deterioro de la productividad de la inversión que estamos observando en los últimos años (población creciente e inversión negativa) y podríamos volver a crecer.

Por otro lado, el sector financiero se volvería más eficiente, pudiendo así promover el ahorro y la asignación eficiente de recursos. Hoy su tamaño es pequeño, con una participación excesiva del financiamiento al gobierno (el sector privado se queda con solo 1 peso de cada 5 de crédito disponible) y una canalización ineficiente de recursos a proyectos productivos.

Por último, favorecer el avance tecnológico a través de la introducción de nuevos procesos productivos, nuevos mercados, debemos comerciar con el mundo no solamente pedir crédito.

En conclusión, si Argentina quiere volver a crecer debe ordenar prioridades,primero reducir el gasto público”. El tiempo es un factor escaso y a nosotros se nos está acabando. Las políticas intervencionistas no sólo no han funcionado, sino que provocaron una serie de distorsiones estructurales.  Ya no hay margen para continuar por el mismo camino, luego de la fase de estancamiento entramos en la caída. El intervencionismo estatal es la distancia más corta entre la prosperidad y la pobreza.  Debemos mirar al futuro, comprometernos como ciudadanos en el cambio y construir entre todos un país lleno de oportunidades a través de la libertad.

La prosperidad se logra cuando individuos libres inventan, crean, ahorran, invierten e intercambian voluntariamente bienes y servicios para beneficio mutuo. No se crea con gobiernos estatistas que te manejan la vida.

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 1 de agosto de 2021

¿Cómo llega la economía al momento de votar?

 

Uno de factores más relevantes al momento de votar es la situación económica. Pese a que no siempre la gente “vota con el bolsillo”, es claro que los oficialismos tienen más para perder que ganar cuando la situación económica es mala o se está atravesando por una crisis económica. De hecho, en la última elección en 2019, probablemente hubo un mayor voto mirando a la situación económica que en elecciones anteriores. Analizaremos un set de variables claves para saber cómo estará la economía al momento de votar y compararemos con las elecciones desde el año 2011 hasta la actualidad.

Crecimiento del PBI (Producto Bruto Interno):

Uno de los grandes problemas de la economía argentina desde el año 2011, es que no crece. Entre 2011 y 2017, Argentina combinó años de crecimiento y recesión. En los años electorales (impares) aumentaba el PBI y en los años pares, no electorales, la economía entraba en recesión.

“Sin embargo, desde 2018 se rompió con ese comportamiento y se ingresó en una crisis que aún no se pudo revertir”

Como vemos en el cuadro siguiente, en las últimas elecciones (desde 2011) si tomamos la variación del tercer trimestre (momento de la elección) contra mismo período del año anterior:

2011

6.4%

2013

2.6%

2015

4.0%

2017

3.9%

2019

-1.8%

2021

0.5%

El PBI creció en todos los casos a excepción de 2019. En 2021 tomando la proyección del REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado – BCRA) el crecimiento sería de solo 0,5% respecto del mismo trimestre de 2020.

Es decir, el año 2021, pese a que probablemente rebote un 6% respecto de 2020 por el efecto del arrastre estadístico, la economía no estará muy por arriba de lo registrado en el tercer trimestre de 2020.

Vale señalar que el año 2011, cuando el oficialismo obtuvo el 54% de los votos en la elección presidencial, el PBI crecía al 6,4% en los meses del proceso electoral.

Inflación:

La velocidad de la inflación en las elecciones entre 2011 y 2017 viajaba a una velocidad “crucero” de 25% anual. Sin embargo, desde 2018 la inflación se disparó al 50%, salvo en 2020 que por el cierre de actividades a causa de la crisis Covid se desaceleró al 36% anual.

2011

22%

2013

26%

2015

24%

2017

26%

2019

50%

2021

49%

Para el año 2021 se estimó con una inflación mensual de 2,75% para jul/21 y ago/21. Y 2,5% mensual en los meses de sep/21 y oct/21.

Por ello, si evaluamos con el impacto en el poder adquisitivo en la elección de 2021 -se parece más a la elección presidencial de 2019-  la tasa de inflación ya no es del 2% mensual, sino que está por arriba del 3% por varios meses (desde octubre de 2020) y al momento de la elección seguirá rondando el 49% interanual.

“Todo esto genera un descontrol de precios relativos”

El gobierno desde marzo viene anclando el tipo de cambio oficial, en los últimos doce meses creció un 37%, sin embargo el Índice de precios al Consumidor (IPC) a junio supera el 50%, la Canasta Básica de Alimentos (es la que mide la indigencia) estaba casi en el 58%, la Inflación Mayorista que en teoría tiene mucho componente importado (dólar oficial atrasado) está corriendo al 65% marcando una clara inflación en dólares. Si tomamos rubros muy sensibles como ser alimentos y derivados a junio, tomando últimos doce meses, estamos casi en el 80% anual. Pero tengamos en cuenta una cuestión muy relevante que es la distorsión de precios relativos, estamos anclando un dólar oficial que está corriendo muy por debajo de la inflación y congelamiento de tarifas públicas. Surge un gran interrogante ¿Qué puede pasar con los precios de la economía después de las elecciones?

Salario real:

Para analizar la evolución del salario real tomamos como referencia la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que es un índice que se utiliza para actualizar la fórmula de ajuste de las jubilaciones y pensiones.

2011

103.000

2013

107.490

2015

107.339

2017

104.000

2019

  87.900

2021

  87.500

Los números muestran que, por ejemplo, el salario RIPTE a pesos constantes de junio de 2021 en octubre de 2011 era de casi 103.000 pesos. Mientras que en la elección de 2013 era un 7,2% mayor (107.490 pesos). El salario real en 2015 era muy similar al de 2013. A precios de junio de este año sería de 107.339 pesos.

Sin embargo, en 2019 la inflación que llegó a romper el “techo” de 57% interanual en mayo de ese año, combinado con la recesión, llevó al salario real (RIPTE) a sólo 87.900 pesos. Es decir, una caída de 18,1% respecto a las elecciones de los años 2015 y 2013 en términos reales (descontando la inflación).

En tanto, para el año 2021 estimamos que para el mes de las elecciones legislativas el salario RIPTE seguirá por debajo de los 87.500 pesos (a precios de jun/21).

“En pocas palabras, estaremos en el nivel de salario (RIPTE) más bajo desde la elección de 2011”

Índice de Pobreza:

El otro dato clave respecto de cómo va llegar la economía a estas elecciones es el Índice de Pobreza. No ha habido después de la crisis del 2001 un gobierno en ejercicio que afrontara estos niveles de pobreza, en parte por lo que ocurrió durante el ultimo año y medio, en el segundo semestre va seguir en el orden del 42%.

 

2011

28.0

2013

27.4

2015

30.1

2017

25.7

2019

35.5 

2021

42.0 

 

Como se puede observar en los procesos electorales anteriores el nivel de pobreza siempre estuvo en niveles mucho menores que los actuales.

Confianza del Consumidor:

Otro indicador importante que refleja el “humor” de los consumidores es el índice de confianza del consumidor, es una medición que realiza la Universidad Di Tella. Este índice se elabora todos los meses en base a una encuesta nacional desde el año 2001 (son 1200 casos representativos del país) donde se pregunta sobre la situación macroeconómica, situación personal y la predisposición a comprar un bien durable.

 

2011

57.7

2013

51.9

2015

57.0

2017

51.1

2019

43.8 

2021

34.6 

Si tomamos la serie de las últimas elecciones desde 2011 el Índice de Confianza del Consumidor en 2021 estará en el “piso” más bajo. Y sólo existen registros por debajo de los actuales al inicio del año 2019 y en el año 2002, tras la crisis post- quiebre de la convertibilidad.

“Esto explica no solo el nivel de deterioro de consumo interno y también el pesimismo en las expectativas a futuro, como ser a tomar un crédito, comprar electrodomésticos, electrónica, celulares y también automóviles”

Con este panorama muy complejo es que el oficialismo va a enfrentar las elecciones. Aún con este panorama, Cristina acepta pagarle al Fondo con los recursos provenientes de los DEGs que recibe del propio Fondo Monetario Internacional. Al mismo tiempo no tiene margen para aplicar una política expansiva en lo fiscal (más gasto público) y monetario (más emisión) ya que como consecuencia de ésta puede provocar una crisis cambiaria mayor.

La señal que da Cristina es privilegiar la estabilidad cambiaria. El mercado donde interviene el Gobierno para alcanzar este fin es un mercado de gran volumen de operaciones tanto de empresas como de particulares que es el del dólar contado con liquidación, es el dólar libre en blanco en el mercado financiero. Ese dólar ya desde mediados de junio muestra una tendencia en alza muy marcada con un incremento de la intervención del Banco Central a través de la compra venta de títulos públicos y uso de reservas para evitar que ese dólar supere los 170 pesos. Todos los días sucede lo mismo, en la primera parte de la jornada sube y supera ese valor y al cierre del día sale el Banco Central a intervenir para terminar cerrando en un valor que no supere los 170 pesos. El gobierno quiere mantener controlado para evitar que se disparen más las brechas cambiarias que pueda significar un impulso adicional para la inflación, los recursos disponibles son muy acotados que son las reservas del Central.

Pero atención, el gobierno va a emitir muchos más pesos en esta segunda parte del año por el proceso electoral y en esta época del año es donde tiene mayores gastos del sector público. Además, tiene vencimientos de deuda pública por más de un billón de pesos. La señal de que se va a seguir con la negociación con el FMI y van a pagar los vencimientos de setiembre y diciembre por 1.800 millones de dólares cada uno utilizando los DEGs, Cristina y su equipo (Máximo y Axel) están evaluando la posibilidad de una nueva crisis y sin margen de maniobra.

Para terminar estimados lectores, hasta ahora todos los planetas se alinearon a favor de Argentina con la super soja, los DEGs del FMI, la tasa de interés internacional en un piso histórico y China que no cayó en el 2020 y crece en el 2021, nos compra todo salvo lo que nosotros no le queremos vender como ser la carne que no consumimos y que suspendimos exportaciones. Pero en cualquier momento, un cambio mínimo en el escenario internacional puede detonar una gran crisis en nuestro país sino se anclan mínimamente las expectativas.  Cuando les menciono que no hay “margen de maniobra” me estoy refiriendo a la caída del poder adquisitivo de los salarios, jubilaciones, planes sociales y de sectores de ingresos fijos. La nominalidad en estos niveles con una inflación del 50% es muy difícil de llevar, no es posible compensar solo con emisión monetaria ya que una nueva crisis cambiaria en el camino puede estallar y espiralizar esa nominalidad y terminar con una situación mucho más grave que la que se quiere compensar.

Todos los indicadores son muy negativos, como ya lo manifesté en otras oportunidades, estas elecciones suministran al ciudadano argentino las herramientas necesarias, no para poder corregir esta situación porque eso depende exclusivamente de las autoridades, pero sí para poner límites muy necesarios para evitar que el gobierno de turno tome medidas que lejos de solucionar la delicada situación actual nos afecten más nuestras libertades, nuestra propiedad privada y sobre todo nuestras vidas.

Muchas gracias y hasta la próxima.