El gobierno no ha tomado nota de los problemas que tiene
en materia económica. Considera que sus problemas derivan de la herencia
recibida y la pandemia y no hay medidas contundentes para bajar el déficit y la
emisión.
Las elecciones claramente marcaron un escenario en lo
institucional a futuro muy distinto para el gobierno, ya no contará con
mayorías en el Senado y en Diputados. Ahora plantean una mesa de diálogo, pero
no están dadas las condiciones para que esto suceda. Después de dos años y con
el veredicto de las urnas, creer que estas dos fuerzas se puedan sentar a
dialogar es casi imposible, solo algún sector de Juntos por el Cambio puede
mostrar alguna intención positiva a la propuesta, pero hay que tener el
consenso de todos los que integran Juntos por el Cambio. Otras fuerzas minoritarias
nuevas ya le confirmaron que no van a ser parte de esa mesa de diálogo.
Por otro lado, el gobierno habla de un plan plurianual
basado en crecer en base al consumo y no a la inversión. Esto nos vuelve a
colocar en el debate de siempre, necesitamos trabajo genuino para crecer, y eso
se logra con inversión, no aumentando el consumo. La fórmula de aumentar el
consumo sin inversión nos colocó en este escenario inflacionario en donde
tenemos un piso del 50% de inflación anual.
Ratifica al gabinete, pero tenemos un ministro de
económica que en dos años no logró absolutamente nada de lo que necesita
Argentina. Reestructuró la deuda y no tenemos financiamiento, no logró acordar
con el Fondo Monetario, la reducción del déficit fiscal fue producto de mayores
ingresos dado que fuimos favorecidos con el incremento de precios
internacionales, el impuesto a las grandes fortunas y una licuación de las partidas
de gastos por efecto de la inflación. Inflación que el ministro se supone que
debía combatir, pero cómo la va a combatir si es su aliada en la lucha contra
el déficit. Nada en materia energética con lo cual es promesa certera de cero inversión
y mayores subsidios. Pero ratificamos al ministro, lo que
estamos ratificando es a futuro más déficit, más emisión y como si esto fuera
poco, más devaluación, asegurando un incremento en el deterioro de la ya muy
delicada situación social, me estoy refiriendo a la pobreza e indigencia.
Por el lado del Banco Central seguimos con más
restricciones y la contracara es una caída de las reservas netas líquidas a
niveles negativos.
¿Qué significa que tengamos
reservas netas líquidas negativas?
Se están utilizando otras
fuentes de liquidez que no son reservas propias del Banco Central, como ser, dólares
que son de los depositantes en concepto de encajes de los depósitos bancarios
en dólares.
¿Pueden seguir
utilizando estos encajes?
Para tener un orden
de magnitudes, hay en concepto de encajes unos 12.000 millones de dólares,
lleva utilizados unos 3.000 millones. Siempre y cuando no haya una corrida de
depósitos en dólares, los bancos no van a necesitar recurrir a estos encajes,
con lo cual el Banco Central podría seguir utilizando esa liquidez para
intervenir en el mercado de cambio.
¿Se puede seguir con
esta política de manera permanente?
Claramente no, porque tengo una demanda flujo de divisas y aquí tengo
un stock acotado que en algún momento se extinguirá.
En otro orden, las
exportaciones están planchadas y no se genera oferta de dólares. Esto llevó a
realizar algunos cambios en su política económica, dejó de intervenir en los
dólares alternativos, los llamados MEP y Contado con Liquidación. Y así se generó
que estos dólares se vayan a 200/204 pesos. Lo primero que hace es poner blanco
sobre negro a cuanto tiene que estar el dólar en el mercado, pero dada las
restricciones que tenemos, no podemos decir que éste es el techo del valor del
dólar. Tenemos una brecha del 100% con el dólar oficial y los dólares
alternativos.
¿Qué consecuencia
tiene una brecha del 100%?
Lo primero que
tenemos es que los exportadores no tienen incentivos a exportar, porque con una
brecha tan grande en algún momento se va achicar con un aumento del dólar
oficial, entonces espero y no vendo es decir no exporto. Los importadores ¿Qué
dicen? trato de importar todo lo que puedo porque esta brecha algún día se
va a achicar entonces me apuro a comprar aprovechando este dólar (oficial)
atrasado.
Los incentivos están
totalmente cruzados y además cuando hay brecha y es de tal magnitud como la que
tenemos se produce, una fenomenal transferencia de ingresos del sector
exportador al sector importador. Es de suponer que en algún momento el gobierno
va a tener que empezar a devaluar el dólar oficial al menos al ritmo
inflacionario.
¿En cuanto va estar
la inflación?
Entre un 3 y 4%
mensual, con lo cual el dólar mayorista (oficial) tendría que estar a fin de
año en el orden de 110 pesos para al menos copiar la inflación de los últimos
tres meses.
¿Qué se debería hacer
para achicar la brecha?
Deberían bajar los
dólares alternativos, tenemos que tener un incentivo para que la gente ahorre
en pesos, para eso tenemos que poner la tasa de interés en niveles más altos
que la inflación.
¿Cuánto fue la
inflación en los últimos doce meses?
52,1%, la tasa de
interés debería estar por encima del 52%, hoy tenemos una tasa de plazo fijo en
el mercado de 34% anual. Conclusión, no hay incentivos a ahorrar en pesos.
Por otro lado, la
tasa para tomar préstamos también está baja, son todas tasas negativas contra
la inflación y las empresas además deducen los intereses como gastos en sus
balances lo que la hace muy negativa contra la inflación.
El sistema financiero
argentino genera un incentivo a que saques créditos y compres mercadería y
genera un desincentivo a que ahorres en pesos y por esa razón, los agentes van
y compran dólares. La política de incentivos está toda mal diagramada.
¿Qué consecuencias
tengo si ahorro en pesos?
Ahorrar hoy es para
poder acceder a un consumo en el futuro, elegir como ahorro el peso es lisa y
llanamente destrozar ese consumo futuro.
Por último, si uno
quiere que los dólares alternativos bajen tenemos que restringir la cantidad de
moneda en el mercado, para que ello ocurra no se debe emitir o absorber el
exceso de emisión, de esa forma se inflan los pasivos monetarios del Banco
Central y eso genera una señal muy mala al mercado, porque esos pasivos son
remunerados y hay que emitir a futuro para pagar esos intereses. Para no
emitir, lo primero que tiene que desaparecer es el déficit y lo segundo que
tiene que haber es financiamiento, porque si las deudas no se refinancian
no queda otra alternativa que emitir para cancelar.
¿Qué política
antinflacionaria tiene el gobierno?
Básicamente,
retrasando el tipo de cambio, atrasando tarifas y precios regulados devenidos
en congelamiento.
Me detengo un momento
en la segunda ancla que son las tarifas, el gobierno de Macri inició un proceso
de recomposición de tarifas, ¿Hasta cuándo? Hasta que perdió las
primarias en el 2019 y dejó de ajustar las tarifas. Cuando llega Alberto
Fernández profundizó el retraso en las tarifas ¿Esto es sostenible? Ya
tenemos experiencia en nuestro país, si queremos sostener el retraso de tarifas
el costo es el corte de suministros, nos vamos a quedar sin luz, gas y agua.
Este gobierno tiene todo
pero absolutamente todo regulado y restringido, y cuando uno está en esta
situación, el sendero es de incrementar las regulaciones porque siempre el
mercado por algún lado se escapa. El mercado hace el ajuste por la buenas y
si hay intervenciones, como es el caso de Argentina, lo hace por las malas.
Tiene regulado al
dólar mayorista, la tasa de interés, las tarifas, los precios, cuotas para las
exportaciones, prohíbe otras exportaciones, limita las importaciones, acuerdo
de precios hoy llamado congelamiento de precios. Al tener todo restringido,
siempre alguna variable sale de control, como por ejemplo, lo que estamos
viendo con el precio de la carne esta semana ¿Cómo lo resuelven? Con
mayor intervención.
Mientras siga con
esta política, el mercado siempre le va gritar: “Viva la libertad”
¿Cómo le grita el mercado? Con más inflación, más devaluación y la
consecuencia de todo este proceso es una extraordinaria distorsión de precios
relativos.
¿Qué quiere decir
precios relativos?
Cuando se quiere
subir un precio en la economía, ese precio que estoy mejorando como es relativo,
estoy diciendo que el resto de los precios de la economía van a están peor que
antes. Cuando el resto queda peor que antes viene la puja entre distintos
sectores y todos quieren una recomposición de precios relativos, entonces
recompongo ese precio que está reclamando. De nuevo, como son relativos empeora
a otros.
Esa puja por la
recomposición de precios relativos es la que nos llevó en los últimos seis años
a una inflación de casi 600% y que en realidad cuando vemos cuál es la mejora
de precios relativos tenemos que las tarifas crecieron 5% respecto de la
inflación, el tipo de cambio creció 27% y los que terminaron perdiendo en este
caso fueron los salarios con un 23% respecto de la inflación.
¿En el año 2022 la
economía va a crecer?
Cuando uno mira la
actividad económica del 2020 y 2021, estuvo atravesada exclusivamente por la
pandemia. En 2020 cayó casi el 10% del PBI, este año en la medida que se
flexibilizó el aislamiento, la actividad económica se fue recomponiendo y se
tiene una fuerte recuperación económica. El presidente dijo que este año se
creció un 9%, lo que es cierto, pero es producto de que el año anterior caíste
casi un 10%, es una recuperación estadística. El año que viene va a depender
exclusivamente de la política fiscal y monetaria que lleve adelante el gobierno
y el impacto de eso en la confianza en el país. Pero va a seguir teniendo un
arrastre estadístico de un 2 o 3% nada más. Ahora, crecimiento genuino, va a
depender pura y exclusivamente de la confianza del mercado. Si no se genera
confianza, el año que viene va a ser un año de caída de actividad económica. Ahora
cuando digo confianza estoy diciendo algo muy simple, que los dólares que se
están yendo disminuyan un poco su salida, nada más. No estoy diciendo que
se de un boom de inversiones y que el mundo venga a invertir a la Argentina
porque eso es algo imposible que ocurra.
Estimados lectores, siempre les recomendé comprar dólares
en la medida que se pueda, hoy después de las elecciones si no cambian, hay que
seguir comprando. El plan del gobierno se arma de a cuotas y este armado de a
cuotas no sirve. Tiene que ser en un solo acto y con todas las medidas, de lo
contrario las señales son muy equivocadas y van generando más problemas
económicos de los que ya tenemos.
Muchas gracias y
hasta la próxima.
Mario
ResponderBorrarMuy interesante análisis
Gracias
Saludos