domingo, 7 de noviembre de 2021

Leyes del salario mínimo y los daños que producen:

 

Hemos examinado anteriormente algunos de los perniciosos resultados que producen los arbitrarios esfuerzos realizados por el Estado para elevar el precio de aquellas mercancías que desea favorecer. La misma especie de daños se derivan cuando se trata de incrementar los sueldos mediante las leyes del salario mínimo. Esto no debe sorprendernos, pues un salario es en realidad un precio.

No se le puede pagar a una persona en función de lo que la persona necesita para vivir una vida digna, así de simple. Si queremos destruir una sociedad saquemos una ley donde ese sea el caso.

Pongamos un ejemplo para una mejor comprensión, supongamos que el señor XX salió del mejor colegio, tiene 32 años, heredó una fortuna de su padre, estudió medicina, se graduó como el mejor, va a Harvard, también se gradúa como el mejor en su doctorado, en su post doctorado lo mismo, realiza un descubrimiento que está salvando a millones de vidas a la humanidad, por tomar un ejemplo de laboratorio para testear la lógica del argumento. Tenemos otro señor YY, que tiene siete hijos, no terminó la secundaria, no tiene señora y vive en una casa muy pequeña en las peores condiciones sin ningún tipo de servicios.

Si yo tengo que decir a quién le pago más en función de quien necesita más, tendríamos que pagarle varias veces más al señor YY que tiene la situación económica deplorable que al otro señor XX que puede ser brillante, que sacó las mejores notas y hasta puede obtener un premio Nobel el día de mañana.

Supongamos que seguimos esa lógica y pago al señor XX un salario de 50 mil pesos, con eso el puede vivir, hay familias enteras que viven con eso, al otro con todos los problemas que tiene hay que pagarle 250 mil pesos.

Aquí se genera el problema y vamos a realizar nuestro análisis. Si le pagamos al señor YY 250 mil pesos ,esa persona no va a estar generando riqueza por esos 250 mil pesos, esto es lo que hay que entender. El salario es en función de la productividad  que los seres humanos o las personas somos capaces de crear en riqueza, aquí no hay una torta fija que se reparte. Por eso es tan importante la educación y toda la discusión en torno al capital humano. La educación es un factor de movilidad social porque la gente cuando va a la universidad estudia ciertas carreras, sale más productivo y eso hace que gane más, no es una coincidencia que una persona que es ingeniero civil gane más que una persona que probablemente no fue a la universidad. Lo que ocurre es que produce más y por esa razón gana más. Si le pagamos los 250 mil pesos a ese señor YY que está en esa situación de necesidad, ese dinero lo tiene que crear otra persona, esa riqueza en el fondo se está donando. No se le puede pedir a los empresarios cuando contratan que hagan caridad y les donen a sus trabajadores por sobre su productividad. Después si con las utilidades de ellos al final financian obras de beneficencia ese es otro tema.

El ingreso que tienen las empresas necesariamente viene de los bienes y servicios que las empresas venden en el mercado. El ingreso que tiene el empresario puede salir solamente de dos partes, del bolsillo personal, el empresario dice yo me sacrifico disminuyo mi ingreso y lo regalo, o de la venta de los bienes y servicios que la empresa realiza en el mercado.

Para salir de la venta de bienes y servicios que la empresa realiza en el mercado que es de donde viene toda la fuente de ingresos de los empresarios, tienen que estar los demás trabajadores asalariados y los consumidores de acuerdo en pagar  el producto o servicio 5 veces más a causa de pagar por sobre la productividad y de esa manera en definitiva se está generando un empobrecimiento transversal de la sociedad, porque lo que se está haciendo es reducir el tamaño de la torta, disminuyendo las tasas de capitalización y se está aumentado el problema.

Los defensores de estas ideas no creo que tengan malas intenciones, no creo que quieran causar un problema en el país donde se aplican. Lo que hay es una ignorancia total de cómo funcionan las dinámicas económicas. No se puede pagar a una persona en función de lo que necesita para vivir dignamente, que también es una cosa arbitraria, ¿Dónde está la frontera de lo digno y lo no digno?

Si se establece esta regla de un salario mínimo alto, lo que se está haciendo es arruinar a todos los pobres del país, porque son los más pobres a los que se les está prohibiendo de ofrecer sus servicios a las empresas por su nivel real de productividad y nadie los va a contratar. De esta forma se destruye la movilidad social y se impide que esta persona se pueda capacitar en la misma empresa y pueda acceder a niveles mayores de ingresos. Este es el realismo económico que hay que aplicar en este tema, uno no puede quedarse con la discusión de que tenemos que hacer el bien a la gente y sacamos conclusiones apresuradas de lo que hay que hacer porque nos van a llevar al desastre, estas leyes de salario mínimo no funcionan.

Los defensores de este tipo de normas, frente al presente planteo, lo primero que te acusan es de explotación, pero nada más alejado de la realidad que esa afirmación.

¿Por qué decir que hay explotación?

La respuesta es muy sencilla, supongamos en nuestro ejemplo que el señor YY no tiene ahora los 7 hijos, va a generar exactamente la misma productividad, entonces de ninguna manera se puede decir que hay explotación. Entonces viene la otra defensa que es decir el recurso humano como materia laboral, cuando uno extrae su capacidad productiva, su capacidad de trabajo y no se compensa efectivamente gratificando en su dignidad humana, los defensores de estas ideas dicen ahí está operando una explotación. Pues esta posición se resuelve con otra pregunta ¿Quién le paga el salario sobre su productividad? Y van a decir, el Estado con un subsidio y allí mucho peor todavía. En el fondo los que se dicen defensores de las leyes de salarios mínimo, terminan diciendo:

¿Cómo hacemos para que esta gente gane más?

La única forma es que se incrementen las tasas de capitalización, que son las que aumentan la productividad, generan mayores ingresos, mayores cantidades de bienes y servicios disponibles, por lo tanto, bajan los precios y eso enriquece a la masa, esa es la forma, y para eso uno necesita libertad económica y acumulación de capital, no hay otra manera de lograrlo. En economía hay verdades y leyes que son casi tan ciertas como las leyes de la física.

La postura de subir y fijar salarios mínimos altos es lisa y llanamente desconocer lo que realmente sucede. Lo que al empresario le interesa es si esta persona va a rendir lo que se le va a pagar, ¿sí o no?, esa es la realidad. Por suerte es así, porque si el empresario no considera eso estaríamos todos quebrados y arruinados, imagínense que en lugar de maximizar ganancias se maximizan pérdidas, los empresarios buscan y deben obtener ganancias.

Una ley de salario mínimo de 100 mil pesos como lo que propone la Izquierda en la presente campaña, automáticamente les prohíbe a todos aquellos que son menos productivos que 100 mil pesos, que los hay en todos los lugares, entrar al trabajo formal y si el Estado obliga a pagar 100 mil pesos, lo que se va a lograr es provocar despidos y van a quedar todos desempleados. Esto es muy básico en economía.

La mejor manera de elevar los salarios es incrementando la productividad del trabajo. Tal finalidad puede alcanzarse acudiendo a distintos métodos: por una mayor acumulación de capital, es decir, mediante un aumento de máquinas y tecnología que ayuden al obrero en sus tareas; por nuevos inventos y mejoras técnicas; por una dirección más eficaz por parte de los empresarios; por mayor aplicación y eficiencia por parte de los trabajadores; por una mejor formación y adiestramiento profesional. Cuanto más produce el individuo, tanto más acrecienta la riqueza de toda la comunidad. Cuanto más produce, tanto más valiosos son sus servicios para los consumidores y, por lo tanto, para los empresarios. Y cuanto mayor es su valor para el empresario, mejor le pagarán. Los salarios reales tienen su origen en la productividad, no en los decretos y órdenes ministeriales.

Muchas gracias y hasta la próxima.

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