La Argentina enfrenta problemas estructurales que
parecen no tener solución, al menos en las manos de quienes nos gobiernan, uno
de ellos claramente es la INFLACIÓN.
El acuerdo con el Fondo
tiene una meta muy concreta, se trata de la reducción de la expansión monetaria,
es decir la emisión para financiar el déficit fiscal y eso es solo el comienzo
y es la condición básica no suficiente pero absolutamente necesaria para disminuir
la inflación.
La realidad es que estamos
frente a un gobierno de muy baja credibilidad, porque si se cumpliera lo que
acuerda la inflación claramente debería ir reduciéndose.
El hecho que haya
metas que se van a revisar trimestralmente, aminora la Sarasa y el Verso,
porque aquí estamos acostumbrado a que nos digan una cosa y después hacen otra.
El gobierno dice que está preocupado por la inflación, pero en la práctica está
preocupado para que NO baje la inflación. Es mentira que el gobierno a
querido bajar la inflación, de ninguna manera, esto del acuerdo pone si se
quiere las cosas en su lugar y si lo que quiere es bajar la inflación tiene que
hacer cosas concretas y una de ellas es partir de emitir muchísimo menos.
¿El aumento de las
tarifas va a hacer subir la inflación? se menciona que en marzo viene un 20% de
aumento para residenciales:
Hay algo que podemos
llamar la calesita de precios relativos, la emisión monetaria cuando es
de un 50% del dinero existente, eso te marca que la inflación va a rondar en el
50%. Entonces aquel que aumentó un 40% ahora quiere recuperar los 10 puntos
perdidos, de esa forma un mes aumenta más una cosa, el otro mes aumenta otra y
al mes siguiente aumenta otra y así se va armando la calesita. Pero todo
girando a la velocidad de la calesita y la velocidad de la calesita la da el
50% de expansión monetaria. Si esa expansión monetaria que es la emisión se
reduce al 30% o al 20%, la misma calesita la tenemos varios escalones más
abajo.
¿Menor emisión
significa que va a haber menos plata para todos?
Menos plata es un
tema de nominalidad, si uno recibe más y más plata y la inflación es del 50%,
esa plata que recibo se evapora a ese ritmo. Pero si se emitiera 0% y la
inflación fuera 0% no sería una preocupación que haya menos plata porque
tendríamos siempre el mismo poder adquisitivo sin que se erosione la plata que
uno recibe.
La inflación es un flagelo, si bien el mundo,
excepto un pequeño puñado de países con serios conflictos internos, ha
aprendido a resolver la inflación ya hace medio siglo atrás, por este rincón
del planeta aún seguimos debatiendo sus causas.
Entonces nos hacemos la pregunta…
¿Por qué?
Porque al gobierno
argentino le conviene que haya inflación, la necesita como el agua. Para comprender esto
debemos partir de que tenemos un déficit fiscal del 3% del PBI y nadie te
presta plata, de modo tal que lo financias con emisión monetaria y para que la
gente tenga más plata es necesario licuársela, es decir lo que comprabas con
tres mil pesos ahora necesitas cinco mil pesos o más, como para tomar un
ejemplo de la ilusión que significa tener más plata. Lo que tiene que quedar
claro es el poder adquisitivo de esa plata, no porque tenga más plata en mis
manos voy a poder comprar más cosas, lo estamos viviendo día a día, tengo más
plata y compro cada vez menos.
Cuando hay inflación
el gobierno se ve en la obligación de ajustar sus gastos, pero si los ajusta menos
que la inflación como pueden ser las jubilaciones y sueldos públicos eso
contribuye a reducir el déficit. Pero no es real esa reducción, porque lo
que está haciendo es licuar esas partidas. Ahora eso es todo para el gobierno, la gente de a pie y las empresas se
tienen que someter al sin número de distorsiones que ocasiona convivir con
altos niveles de inflación. La dificultad lógica para sellar contratos a
mediano y largo plazo y la falta de previsibilidad que generan el aumento
sostenido de precios, también resulta ser siempre el impuesto más injusto porque
lo sufren todos, sobre todo aquellos que menos tienen. Cuando un gobierno
transita sus días en un contexto inflacionario, siempre está ajustando a los
más pobres, ya que son éstos los que cuentan con menor información y tienen
menos herramientas para protegerse del aumento de precios y de la
desvalorización de la moneda.
No hay mejor socio de los gobiernos populistas que la inflación, la
máquina de hacer billetes en poder del Estado genera la ilusión de poderlo todo
siendo el arma populista más dañina, intentan hacerle creer a su gente que
pueden tener hoy sin esfuerzo y sin sobresaltos lo que sin la mágica billetera
infinita sería absolutamente imposible. El daño que genera la inflación es
incalculable.
Esto es muy claro para cualquier economía y para cualquier economista
que no sea terraplanista. Porque tenemos terraplanistas que creen que el
mundo es plano y hay economistas que creen que la emisión monetaria en el caso
argentinos no produce inflación. Uno puede ser marxista, liberal o de la
ideología que uno quiera, pero para cualquier economista medianamente formado o
mínimamente formado sabe que en las condiciones de un país como Argentina la
emisión monetaria es claramente inflacionaria.
Pero el gobierno cierra las cuentas con alta inflación, entonces no
hay que creerle al gobierno cuando dice que quiere bajar la inflación, porque
hasta ahora le ha convenido y le fue necesario. Ahora discute con el Fondo una tasa de inflación menor, lo cual está
muy bueno y nos acerca a una situación más normal, no quiere decir que sea
bueno, sino lo menos peor que nos puede pasar.
Para terminar estimados lectores, y deseo fervientemente que se
entienda: “el único responsable de la inflación es siempre y en todo
lugar el gobierno de turno”, la búsqueda permanente de un enemigo al que se
lo pueda acusar del aumento de precios es la mejor garantía de que el problema
por ahora seguirá acompañándonos.
Muchas gracias y hasta la próxima.
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