domingo, 27 de febrero de 2022

LA INFLACIÓN es responsabilidad del gobierno:

 

La Argentina enfrenta problemas estructurales que parecen no tener solución, al menos en las manos de quienes nos gobiernan, uno de ellos claramente es la INFLACIÓN.

El acuerdo con el Fondo tiene una meta muy concreta, se trata de la reducción de la expansión monetaria, es decir la emisión para financiar el déficit fiscal y eso es solo el comienzo y es la condición básica no suficiente pero absolutamente necesaria para disminuir la inflación.

La realidad es que estamos frente a un gobierno de muy baja credibilidad, porque si se cumpliera lo que acuerda la inflación claramente debería ir reduciéndose.

El hecho que haya metas que se van a revisar trimestralmente, aminora la Sarasa y el Verso, porque aquí estamos acostumbrado a que nos digan una cosa y después hacen otra. El gobierno dice que está preocupado por la inflación, pero en la práctica está preocupado para que NO baje la inflación. Es mentira que el gobierno a querido bajar la inflación, de ninguna manera, esto del acuerdo pone si se quiere las cosas en su lugar y si lo que quiere es bajar la inflación tiene que hacer cosas concretas y una de ellas es partir de emitir muchísimo menos.

¿El aumento de las tarifas va a hacer subir la inflación? se menciona que en marzo viene un 20% de aumento para residenciales:

Hay algo que podemos llamar la calesita de precios relativos, la emisión monetaria cuando es de un 50% del dinero existente, eso te marca que la inflación va a rondar en el 50%. Entonces aquel que aumentó un 40% ahora quiere recuperar los 10 puntos perdidos, de esa forma un mes aumenta más una cosa, el otro mes aumenta otra y al mes siguiente aumenta otra y así se va armando la calesita. Pero todo girando a la velocidad de la calesita y la velocidad de la calesita la da el 50% de expansión monetaria. Si esa expansión monetaria que es la emisión se reduce al 30% o al 20%, la misma calesita la tenemos varios escalones más abajo.

¿Menor emisión significa que va a haber menos plata para todos?

Menos plata es un tema de nominalidad, si uno recibe más y más plata y la inflación es del 50%, esa plata que recibo se evapora a ese ritmo. Pero si se emitiera 0% y la inflación fuera 0% no sería una preocupación que haya menos plata porque tendríamos siempre el mismo poder adquisitivo sin que se erosione la plata que uno recibe.

La inflación es un flagelo, si bien el mundo, excepto un pequeño puñado de países con serios conflictos internos, ha aprendido a resolver la inflación ya hace medio siglo atrás, por este rincón del planeta aún seguimos debatiendo sus causas.

Entonces nos hacemos la pregunta…

¿Por qué?

Porque al gobierno argentino le conviene que haya inflación, la necesita como el agua. Para comprender esto debemos partir de que tenemos un déficit fiscal del 3% del PBI y nadie te presta plata, de modo tal que lo financias con emisión monetaria y para que la gente tenga más plata es necesario licuársela, es decir lo que comprabas con tres mil pesos ahora necesitas cinco mil pesos o más, como para tomar un ejemplo de la ilusión que significa tener más plata. Lo que tiene que quedar claro es el poder adquisitivo de esa plata, no porque tenga más plata en mis manos voy a poder comprar más cosas, lo estamos viviendo día a día, tengo más plata y compro cada vez menos.

Cuando hay inflación el gobierno se ve en la obligación de ajustar sus gastos, pero si los ajusta menos que la inflación como pueden ser las jubilaciones y sueldos públicos eso contribuye a reducir el déficit. Pero no es real esa reducción, porque lo que está haciendo es licuar esas partidas. Ahora eso es todo para el gobierno, la gente de a pie y las empresas se tienen que someter al sin número de distorsiones que ocasiona convivir con altos niveles de inflación. La dificultad lógica para sellar contratos a mediano y largo plazo y la falta de previsibilidad que generan el aumento sostenido de precios, también resulta ser siempre el impuesto más injusto porque lo sufren todos, sobre todo aquellos que menos tienen. Cuando un gobierno transita sus días en un contexto inflacionario, siempre está ajustando a los más pobres, ya que son éstos los que cuentan con menor información y tienen menos herramientas para protegerse del aumento de precios y de la desvalorización de la moneda.

No hay mejor socio de los gobiernos populistas que la inflación, la máquina de hacer billetes en poder del Estado genera la ilusión de poderlo todo siendo el arma populista más dañina, intentan hacerle creer a su gente que pueden tener hoy sin esfuerzo y sin sobresaltos lo que sin la mágica billetera infinita sería absolutamente imposible. El daño que genera la inflación es incalculable.

Esto es muy claro para cualquier economía y para cualquier economista que no sea terraplanista. Porque tenemos terraplanistas que creen que el mundo es plano y hay economistas que creen que la emisión monetaria en el caso argentinos no produce inflación. Uno puede ser marxista, liberal o de la ideología que uno quiera, pero para cualquier economista medianamente formado o mínimamente formado sabe que en las condiciones de un país como Argentina la emisión monetaria es claramente inflacionaria.

Pero el gobierno cierra las cuentas con alta inflación, entonces no hay que creerle al gobierno cuando dice que quiere bajar la inflación, porque hasta ahora le ha convenido y le fue necesario. Ahora discute con el Fondo una tasa de inflación menor, lo cual está muy bueno y nos acerca a una situación más normal, no quiere decir que sea bueno, sino lo menos peor que nos puede pasar.

Para terminar estimados lectores, y deseo fervientemente que se entienda: el único responsable de la inflación es siempre y en todo lugar el gobierno de turno”, la búsqueda permanente de un enemigo al que se lo pueda acusar del aumento de precios es la mejor garantía de que el problema por ahora seguirá acompañándonos.

Muchas gracias y hasta la próxima.


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