domingo, 6 de marzo de 2022

DÓLAR: bajas tras la presentación del acuerdo con el FMI en el Congreso.

 

El acuerdo con el FMI deberá traer consigo menos déficit fiscal, menos emisión, más tasa de interés y un Estado que absorberá el crédito del sector privado, esto recreará un escenario de iliquidez que impactará sobre los dólares alternativos.

Esta semana los dólares libres continúan comprimiendo sus brechas contra el dólar oficial, dinámica favorecida por el alivio en las expectativas que trajo la aceleración en las negociaciones con el FMI y la presentación del acuerdo en el Congreso. De este modo, al cierre del viernes el MEP y el Blue retrocedieron un 0,9% y 4,5% respecto del viernes pasado, mientras que el CCL avanzó un 1,1%.

Así, las brechas rondan el 84,2%, siendo la del blue y el CCL las más elevada (86%). En el año, estos tres tipos de cambio acumulan bajas del orden del -1,6%, con el Blue liderando las bajas (-3,4%).

Paralelamente, el Banco Central sigue acelerando lentamente el ritmo de depreciación. El tipo de cambio oficial culmina la semana en $ 108,16 y avanza un 2,71% en las últimas 20 ruedas. Aunque corre muy por detrás de la inflación, el tipo de cambio real sigue manteniéndose estable gracias a la inflación internacional, el repunte de los precios de nuestros principales commodities de exportación y la ganancia de competitividad cambiaria que significó la apreciación del real en Brasil. El día que Brasil inicie un proceso de apreciación de su tipo de cambio, Argentina no tiene cómo resistir, por suerte eso no está ocurriendo.

Brecha por debajo del 90%: ¿seguirá bajando?

A pesar de la reciente compresión, las brechas se mantienen en niveles históricamente elevados en torno al 84%.

¿Qué tan lejos estamos de otras épocas?

El promedio 2014-15 fue apenas mayor al 50%, alcanzando un máximo del 88%. Similarmente, en el primer semestre del 2021 la brecha promedio rondó el 65%, beneficiada por el cambio positivo de expectativas que generaron el mega aluvión de dólares que significó el agro y el anuncio de la asignación extraordinaria de DEGs. Con el acuerdo firmado, las brechas podrían volver al orden del 70%-80% al menos en el corto plazo, solo por el primer semestre de este año a precios de hoy, implicaría un dólar libre de entre $184 y $195.

Sin embargo, a pesar del aire que traiga el acuerdo, va ser crucial que se cumplan con las primeras revisiones trimestrales, cualquier demora podría disparar nuevamente las brechas. Además, los próximos datos de inflación también van a ser relevantes, dos datos malos en febrero y marzo podrían amortiguar la baja en los financieros que genere el acuerdo. El escenario cambiario sigue siendo muy pero muy frágil.

El gobierno debe trabajar para que ingrese la mayor cantidad de dólares posibles y asignar eficientemente para los que demandan, es decir los importadores, turismo y pago de deudas en el exterior de las empresas. Para el caso de las importaciones procede a reprimir con más regulaciones que se irán conociendo en los próximos días, lo que nos asegura una desaceleración de la actividad económica.

El sesgo ideológico del gobierno es el que no le permite pensar cómo incentivar el ingreso de dólares. Atando su política cambiaria a las cotizaciones de los commodities y los resultados están a la vista, no se logra la competitividad necesaria que es la que va a permitir el ingreso de dólares que se necesitan.

Hagamos un ejercicio rápido y fácil: Argentina es el país con el precio del trigo más bajo del planeta. Mientras que en el mundo vale 470 dólares la tonelada, en Argentina se paga 330 dólares, sin embargo, los molineros argentinos con el precio más bajo del mundo no pueden exportar. Algo parecido sucede con el maíz, Argentina tiene fuertes retenciones, sin embargo, quien produce cerdos o pollos no es competitivo para exportar. Sino exportamos no hay forma que ingresen dólares.

¿Por qué sucede esto?

Porque Argentina mira las exportaciones solo por el precio de las materias primas, soja, maíz y trigo, dejando de lado toda la cadena de agregado de valor, eso se explica con los preocupantes datos de exportación de productos manufacturados que se vienen reduciendo año tras año. Atraso el tipo de cambio, ingresan dólares porque el precio de las commodities aumenta y voy anclando expectativas, lo cual es un grave problema. Si la inflación de febrero es de un 4%, la inflación anualizada será del 51,3% mientras que la suba del tipo de cambio oficial en igual período fue del 19,6%. Durante el año 2021 el gobierno reprimió suba del tipo de cambio oficial y tarifas ¿Saben cuánto fue la inflación? 50,9% ¿Y las reservas? negativas, listo todo dicho, por este camino no es, pero sigamos…

Para terminar estimados lectores, este 2022 el gobierno se comprometió a la actualización del cuadro tarifario, el tipo de cambio oficial se desconoce por el momento si crecerá al ritmo de la inflación, se emitirán menos pesos y la tasa de interés debe ser positiva contra la inflación, lo cual va a generar un escenario de iliquidez que terminará impactando en la brecha achicándola, producto de una baja de los dólares alternativos, al menos en el primer semestre el gobierno podría mantener bajo control a costa de sacrificar el nivel de actividad.  Frente a todo esto no puedo asegurar que la inflación sea menor a la del 2021, lo que sí les puedo afirmar que la RECESIÓN a la que van a llevar a la Argentina, sin acceso al crédito, sin competitividad, con indicios de suba de retenciones al agro y más presión fiscal, va a ser ESCANDALOSA, especialmente en sectores claves como la industria y la construcción con incidencia directa sobre el nivel de ocupación. Pero esto a nadie de este gobierno le importa, ellos siguen pensando que con más gasto público se va a crecer, cuando la evidencia indica que se debe hacer todo lo contrario, baja del gasto, baja impositiva y apertura comercial.

Muchas gracias y hasta la próxima.


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