Muchas veces, en los medios de comunicación de Argentina se lee el
siguiente titular: “El dólar se dispara”.
No es que el “dólar se dispare”, es que el peso se desploma. Es una
importante diferencia
En Argentina conviven seis tipos distintos de cambio del dólar.
Algo que no existe en ningún país del mundo
El Dólar ahorro/tarjeta o dólar turista/solidario, el dólar blue o dólar
paralelo que se vende en el mercado informal, el contado con Liqui, el mal llamado
dólar oficial (al que pueden acceder los particulares dentro del cepo de 200
dólares establecido por gobierno), el dólar mayorista o interbancario, el dólar
para industria y servicios (depreciado obligatoriamente para retenciones) y el
dólar bolsa o dólar MEP.
En realidad, no es que convivan seis tipos de cambio.
Es que “cinco son falsos”
Y parte de la locura intervencionista, extractiva y confiscatoria del banco
central y gobierno argentino.
Solo hay un tipo de cambio dólar-peso,
“el de mercado”
¿Por qué se dispara la demanda del mal llamado dólar paralelo?
Porque los sufridos ciudadanos argentinos saben que sus ahorros y salarios
están siendo demolidos por la política monetaria que hunde el valor del peso y
temen, con razón, que este gobierno vaya a destrozar el valor del peso todavía
más imprimiendo dinero. Los ciudadanos quieren comer y poder pagar sus bienes y
servicios, no recibir papeles sin valor.
No es que el dólar blue (paralelo) se haya disparado, es que los tipos de
cambio “oficiales” para distintas industrias y segmentos son tan irreales como
el supuesto tipo “oficial” de la moneda venezolana.
Lo que refleja la “diferencia entre el dólar blue y el oficial” es la “diferencia
entre la realidad y las intenciones intervencionistas del gobierno”.
El dólar blue no está fuerte. El peso no vale nada
Estimados lectores, el peso es una moneda?
Para ser moneda se necesitan tres
requisitos:
Primero, que sirva como moneda de cambio
Quiere decir que te doy $ 100 y vos me das un bien,
como un café por ejemplo.
Segundo, como referencia de valor
Quiere decir que pregunto: cuánto vale tu camisa?, $
1.200, cuánto vale la mesa?, tanto.
Tercero, como reserva de valor
Es decir, me guardo el peso, lo uso en tres meses y
compro lo mismo que podía comprar hace tres meses.
En este sentido (el peso) para comprar y vender, cumple. Para referencia de
valor en parte sí y parte no, (porque) un departamento te lo digo en dólares,
ya no es para todo. Tercero, ahorras en esto? No.
Entonces no tenemos dinero, “porque no cumple los tres requisitos”,
es la respuesta a la pregunta planteada
En cambio el dólar si cumple con las mencionadas condiciones: Lo usas para
comprar afuera, te sirve de referencia de valor y para ahorrar. La gente lo quiere porque cumple los tres requisitos: para cambiar, para que tengamos noción de
valor y para reserva. Esto explica, cuál es la relación entres los
argentinos y el dólar.
Los gobiernos y el Banco Central de Argentina han destruido el poder
adquisitivo del peso con una de las políticas monetarias más extractivas e
irreales del mundo.
En los últimos diez años, según cifras del Banco Central, la base monetaria
ha aumentado un 1.451,6%, en los últimos cinco años un 307%, y solo en 2020 más de un 31,5%. Esto
significa que el Banco Central de Argentina imprime pesos sin control, a una
velocidad que supera en siete veces la de la Reserva Federal de Estados
Unidos, y con demanda decreciente de pesos a nivel global y doméstica. La
Reserva Federal nunca aumenta su base monetaria más que la demanda global y
doméstica de dólares, por eso su moneda es la reserva mundial. El Banco Central
de Argentina no solo emite muchos más pesos de los que se demandan o de lo que
reflejan las reservas, sino que lo hace con medidas represoras que expropian
los frutos de la exportación, el comercio y el ahorro vía un cepo inmoral y
extractivo cuyo único objetivo es perpetuar un gasto político que sí se
beneficia de los dólares que el gobierno retiene de manera ilegal y solo
comparable a países totalitarios como Venezuela o Cuba.
Se imprime una “moneda” -habíamos
afirmado que no cumple los tres requisitos- obviamente sin ningún valor, para
financiar un gasto público y derroche gubernamental creciente.
Imaginen, un banco central que emite pesos a niveles absolutamente alocados
con una demanda cada vez menor de los mismos.
Cuanto más utilice el gobierno la política monetaria para disfrazar
desequilibrios estructurales, más caerá la demanda de pesos y menos valdrá el
peso.
No nos preocupemos por si “sube el dólar” exíjanos a nuestros gobernantes que dejen de hundir al peso
¿Por qué se desploma la demanda de pesos? Porque los ciudadanos argentinos
no son tontos, y saben que el poder adquisitivo de sus ahorros y salarios va a
ser destruido por el gobierno, y buscan preservar lo poco que ganan y ahorran
convirtiéndolo a dólares. No es ninguna sorpresa tampoco que ninguna empresa
seria quiera aceptar pesos como moneda de transacción. Porque saben que el
gobierno expropiará los ahorros y riqueza vía impresión masiva de dinero.
Imprimir más pesos con demanda decreciente no crea más riqueza, diluye y
extrae la que existe
El gobierno ha planteado ahora un plan para fomentar el ahorro e inversión
en pesos. Es una broma. El mismo gobierno que está ordenando un aumento de la
base monetaria del 31% anualizado, es decir el triple de aumento de base
monetaria de Estados Unidos y sin demanda global de pesos, le dice a los ciudadanos que deben ahorrar e invertir en pesos mientras
a la vez lleva a cabo la política monetaria que hace del peso una moneda
insegura, constantemente depreciada y sin demanda.
El gobierno achaca a la avaricia que se ahorre en dólares y se atreve a
decir que hay que “acostumbrarse a ahorrar en pesos”. No existe nada más inmoral que decirle a la población que ahorre en
algo que el propio gobierno hunde con la política monetaria más extractiva y
alocada de la región. Ese mismo gobierno que exige a los demás que
acepten una moneda que el propio gobierno va a depreciar constantemente,
tampoco ahorra e invierte en pesos.
Si el gobierno quiere que los ciudadanos ahorren e inviertan en pesos, lo
primero que tiene que hacer es eliminar el cepo, los tipos de cambio falsos
antes descriptos, incluido el mal llamado “oficial”, eliminar el aumento constante
de base monetaria y la impresión de pesos sin control.
Si el gobierno quiere que los argentinos ahorren en pesos solo tiene que
hacer una cosa: No destruir el peso.
El problema no es que haya seis tipos de cambio del dólar. Es que cinco de
ellos son farsas gubernamentales para expropiar la riqueza y el ahorro de los
argentinos.
Sólo hay un tipo de cambio del dólar contra el peso: El de mercado
Y recuerden, no es que el dólar suba, es que ellos -el gobierno- hunden el
peso.
Muchas gracias y hasta la próxima.

Mario
ResponderBorrarExcelente artículo. Este tipo de claras explicaciones son de una enorme utilidad. FELICITACIONES