domingo, 29 de noviembre de 2020

La tiranía del status quo:

 

Este es el título de uno de los libros del premio Nobel en economía, Milton Friedman. En esa formidable  obra el autor subraya lo que bautizó como:

“EL TRIANGULO DE HIERRO”

Formado por:

*LOS POLÍTICOS QUE BUSCAN VOTOS OTORGANDO PRIVILEGIOS

*LOS BENEFICIARIOS DE ESAS DÁDIVAS Y

*POR LOS BURÓCRATAS QUE SE AFERRAN A SUS PUESTOS ALIMENTADO POR AQUELLAS DEMAGOGIAS.

En la presente columna quiero tomar ese magnífico y muy ilustrativo título para indagar en parte  nuestra situación argentina.

Es muy paradójico y realmente curioso que la gente se queje por lo que le sucede pero, al mismo tiempo, no le cabe en la cabeza que se adopten medidas de fondos para justamente revertir los problemas que la aquejan.

En otros términos, están envueltos de tal manera en telarañas mentales y se encuentran tan avasalladas por el “statu quo (se usa para aludir al conjunto de condiciones que prevalecen en un momento histórico) que no pueden concebir salidas distintas a las rutinas en las que están embretadas.

Pretenden corregir lo que les molesta pero al mismo tiempo mantener lo mismo. Una incoherencia superlativa.

Ofrezco algunos pocos ejemplos.

*Se pagan impuestos astronómicos, pero al mismo tiempo no se acepta la contracción del gasto público que es la razón por la que se producen estos pagos de tipo violento.

*Se quiere contar con luz, gas y agua, pero no se asume el costo de esos servicios.

*Se demandan buenas atenciones de las mal llamadas “empresas estatales”, pero no se considera que los incentivos empujen a la eficiencia si se traspasan al sector privado, donde hasta la forma de tomar café es radicalmente distinta a cuando el activo es “de todos”.

*Se insiste en que el Papa no debe inmiscuirse en nuestra política, pero se estima que debe continuar el Estado del Vaticano establecido en la época de Mussolini y se pretende eliminar las corrupciones en el Banco del Vaticano en lugar de liquidarlo y usar la banca existente. Alguien puede explicar qué sentido tiene que el Vaticano o el Papa tengan un Banco?

*Se exigen puestos de trabajo pero al mismo tiempo se acrecientan regulaciones absurdas que provocan desempleo. Son las únicas responsables del desempleo como lo explico en mi columna llamada Mercado Laboral, que recomiendo leer o releer.

*Se demanda la oferta de bienes de alta calidad y bajo precio pero al mismo tiempo se imponen barreras aduaneras para cubrir a empresarios ineptos. Este tema también lo comento en mis anteriores columnas aludiendo que el comercio no debe tener límites ni fronteras.

*Se pretende finiquitar el flagelo de la inflación mientras se continúa con las manipulaciones monetarias y cambiarias.

Es de especial relevancia estar alertas cuando los gobernantes dicen que:

“se ocuparán de los problemas de la gente”

Porque ahí es donde comienzan los desbarajustes, ya que no se percatan que las personas en libertad administran mejor sus vidas y el fruto de su trabajo respecto a lo que hacen los entrometidos megalómanos y arrogantes que todo lo estropean a su paso.

Lo que ocurre es que “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”

El triángulo de hierro ha quedado cada vez en mayor evidencia con los escándalos de corrupción que involucran a nuestros políticos y burócratas, los que como en todos lados y muy lejos de lo que la vida  democrática asume:

No representan los intereses del público sino los de ellos mismos y de los grupos de presión a los que sirven.

Es por supuesto legítimo hacer petición a la autoridad. Lo que no corresponde es que ésta quiebre el principio central del estado de derecho según el cual las reglas de juego deben ser siempre imparciales y abstractas, es decir, no pueden privilegiar a nadie en especial.

Para concluir, les menciono que en su libro "La tiranía del status quo", Milton y Rose Friedman definen al "triángulo de hierro" formado por:

Políticos,

Burócratas y

Grupos de interés o los beneficiarios

Hacen casi imposible el cambio por encontrarse en una posición que les permite controlar el poder del Estado para beneficiarse a expensas del resto.

Este triángulo todo lo puede, podemos tener buenas ideas, buenas intenciones, pero el sistema que Friedman  define como “Triangulo de Hierro” se lo come todo y no deja avanzar. Es muy importante tenerlo presente en todos los órdenes. Éste triangulo está siempre y es la máquina de impedir y se devora todo. A través de un  sistema que va  generando  los anticuerpos para sostenerse y triturar cuanta reforma tuviera lugar. Por lo tanto, debemos estar más guiados por la cautela y la fina observación que por el llanto de socialistas y parásitos de la corporación política.

Estimados lectores, tengamos presente siempre cómo se forma el triángulo de hierro:  (1) políticos cazadores de votos, (2) burocracia y (3) beneficiarios del accionar del sector público. Que actuarán fuertemente para poner frenos a los intentos de avanzar a favor del orden que todos necesitamos, que es un país con más LIBERTAD. Es lo que tenemos que aplicar para ir realmente hacia un nuevo camino de prosperidad, donde las Instituciones, la Justicia, la Inversión, la Educación y el Trabajo sean realmente las bases para que una nación avance y prospere.

Muchas gracias y hasta la próxima.


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