Hay mucha confusión entre la gente respecto de qué ha
pasado con la deuda pública en Argentina en los últimos gobiernos, vemos
partidarios de un lado y de otro que muestran gráficos, obviamente cada uno a
modo de defensa de su propia gestión, lo único que logran es llevar
confusión al tema de la deuda. A pedido de muchos de mis lectores voy desde el
punto de vista de la evolución de la deuda a determinar cuál ha sido la
responsabilidad de los gobiernos anteriores y el actual.
También vamos a visualizar cuál es el verdadero
problema hoy, que no es la deuda del Tesoro Nacional, esa que se
reestructuró o la que se está negociando con el FMI y que en buena medida
estalló durante el gobierno de Mauricio Macri.
Ese no es hoy el verdadero problema, el problema
fundamental es lo que está sucediendo con el Banco Central, justamente porque
el gobierno actual no ha tenido capacidad de financiamiento del déficit fiscal.
Lo ha financiado casi íntegramente con emisión monetaria a partir del estallido
del déficit fiscal del año pasado, provocado por la pandemia y la cuarentena. Eso
genera un verdadero problema de Leliq y de intereses de estas Leliq en mano de
los Bancos.
En el primer gobierno de Cristina 2007/2011, se termina el superávit fiscal heredado del gobierno de Néstor
Kirchner. El Estado, tenía un ahorro producto de que los ingresos superaban a
los gastos, no tenía necesidad de financiamiento. Se termina el superávit
fiscal con el primer gobierno de Cristina, eso generó la estatización de las
AFJP en el año 2009.
En el segundo gobierno de Cristina 2011/2015, continúa con déficit fiscal y para cubrirlo usa endeudamiento
en pesos intra sector público, fundamentalmente con el fondo de garantía de
las jubilaciones después de haber estatizado los fondos de las AFJP, de esta
forma fue su principal fuente de financiamiento durante el segundo mandato de
Cristina. Tenía cerrado el acceso a otro tipo de financiamiento como era el
mercado de capital internacional. Además, Cristina se consume las reservas del
Banco Central. Tenía más de 30 mil millones de dólares de reservas
disponibles en el año 2010 y termina en el 2015 su segundo mandato prácticamente
con “cero reservas netas” disponibles en el Banco Central, es decir,
dólares constantes y sonantes. Entre el 2012 y 2015 se usan los dólares de las
reservas fundamentalmente para pagar vencimientos de deuda. Se pone el cepo
justamente para preservar el uso de esos dólares, a su vez, se usan parte de
las reservas para intervenir en el mercado cambiario y habilitan el dólar
ahorro para que el dólar libre-blue no se dispare la brecha por arriba del 50%.
El gobierno de Mauricio Macri, recibe un Banco Central sin reservas netas y líquidas
y con un déficit fiscal del 4,5% del PBI. Argentina fue el campeón
mundial de emisión de deuda en dólares en los mercados de crédito
internacional. Emitió tres veces más deuda que México y seis veces más que
Brasil en solo dos años, 2016 y 2017, ese mega endeudamiento que toma
Mauricio Macri colapsa cuando a principios del 2018 ante un cambio en el escenario
internacional se corta el financiamiento para la Argentina y tiene que salir
corriendo a buscar la asistencia del Fondo Monetario Internacional para
seguir refinanciando la deuda en dólares si no hubiese caído en default.
Finalmente, con Alberto Fernández, se gasta la última caja disponible que había para
financiar el déficit fiscal que es la emisión monetaria pura para asistir al
Tesoro. El año pasado, cuando estalla la pandemia explota el déficit fiscal
porque se derrumba la recaudación y se potencia el gasto público para asistir a
los sectores más afectados por la cuarentena dura. Argentina tiene un déficit
fiscal primario operativo sin contar intereses de la deuda de 6,5% del PBI, eso
se financia íntegramente con emisión monetaria.
Ahora vamos a ver cuál es el verdadero problema de esa
mega emisión monetaria y las consecuencias que eso está generando en el día de
hoy con este escenario de crisis permanente, brecha cambiaria arriba del 80/85%
sumado a los problemas permanentes en que transita esta economía.
Repasemos punto por punto cual ha sido el endeudamiento
de los dos gobiernos de Cristina, después durante el gobierno de Mauricio Macri
y finalmente el actual de Alberto Fernández.
-Primer gobierno de Cristina 2007/2011, en ese período la deuda aumenta en 20 mil millones
de dólares, eso representa un aumento del 11,5%, la deuda aumenta menos
que el crecimiento de la economía, de manera tal que la deuda cae del 62,1%
al 38,9% sobre PBI. Mayoritariamente deuda en pesos intra sector público.
-Segundo gobierno de Cristina 2011/2015, en ese período la deuda aumenta en 43 mil millones
de dólares, eso representa un aumento del 22%, no hay
crecimiento de la economía en ese período, entramos en estancamiento, la deuda
con relación al PBI crece del 38,9% al 52,6%. Sigue siendo en pesos e
intra sector público.
-Mauricio Macri 2015/2019, con un déficit fiscal importante heredado del gobierno
de Cristina en el orden del 4,5% en términos de PBI, decide financiar ese
déficit fiscal en pesos emitiendo deuda en dólares en el mercado internacional.
La deuda pasa de 240 mil millones de dólares a 323 mil millones de dólares, un
incremento de deuda de unos 82 mil millones de dólares que representa
un 34,2% más. Dentro de ese número está el crédito con el Fondo Monetario
Internacional para refinanciar los vencimientos de deuda con el sector privado cuando
se frena el financiamiento a la Argentina por el cambio en escenario
internacional.
No es que el crédito con el Fondo incrementó deuda, parte
de ese crédito (2/3 aproximadamente) fue destinado a cancelar compromisos que
ya tenía proveniente de gobiernos anteriores donde lo único que se hizo fue
cambiar de acreedor y unos 11 mil millones de dólares se utilizaron para
controlar el mercado cambiario local. Durante el gobierno de Macri hay un
crecimiento de la deuda en términos de PBI, pasa del 52,6% al 90,2%, por
efecto de que la emisión fue completamente en dólares impactando muy
fuertemente en el peso de la deuda sobre la economía argentina.
Se afirma desde el gobierno a través del ministro Guzmán
que el incremento de deuda fue de 100 mil millones de dólares durante el
gobierno de Macri, ese número se explica considerando los 18 mil millones
de dólares utilizados para arreglar con los Fondos Buitres. Esta deuda es del
gobierno anterior, no de Macri. Esto confirma que lo expresado por Guzmán no es
correcto porque está considerando como incremento de deuda siendo que la deuda
con los Buitres ya existía cuando asume Mauricio Macri, en todo caso es el
responsable de haberle dado solución a ese viejo problema que limitaba a la
Argentina acceder a los mercados de capitales.
¿Qué pasó en el gobierno de Alberto Fernández?
La deuda del Tesoro Nacional no es algo relevante, no es
hoy un problema, el aumento de esa deuda es de 20 mil millones de dólares.
Esta deuda es en pesos y una parte muy menor es en dólares.
En primer lugar, la deuda en pesos que está emitiendo el
gobierno es a corto plazo. Todo vencimiento que no pueda ser
refinanciado emitiendo bonos de deuda, van a correr al dólar y se va a ampliar
la brecha cambiaria. El segundo problema y cada vez mayor de esa deuda en pesos
es que las renovaciones que está logrando el gobierno son deuda indexada por
CER, es decir, indexada por inflación, tengamos en cuenta que la inflación va a
superar el 50%. Quiere decir, ante una corrida de pesos al dólar, el dólar
provocaría un incremento de la inflación, este incremento de la inflación
impactaría sobre la deuda que está indexada con lo cual una devaluación que
anteriormente actuaba como una licuación de pasivos en estos momentos estaría
provocando justamente el efecto inverso.
¿Cuál es el verdadero problema del gobierno?
El problema principal del gobierno de Alberto Fernández
no es el tamaño de la deuda que tomó el Tesoro. El problema central que
tiene el gobierno es el monto de las LELIQ, por la mega emisión
monetaria, justamente por no poder emitir deuda para refinanciar el mega
déficit fiscal del año pasado.
Para sacar esos pesos del mercado emite LELIQ y quita
esos pesos de circulación. Estos pasivos son remunerados para el Central, es
decir, pagan intereses a los bancos para que a su vez los bancos paguen
intereses a los depositantes en plazo fijo. Cuando se inició el gobierno
de Alberto Fernández había $ 1,17 billones de pesos de LELIQ y PASES, hoy ese
monto es de $ 4 billones de pesos.
Este es el verdadero problema que tiene el gobierno
porque en algún momento esto puede estallar. Además, este sistema quita
financiamiento al sector privado porque la capacidad prestable que tienen los
bancos con los depósitos que reciben, es destinada a la adquisición de las
LELIQ.
Estos pasivos remunerados representan un 11% del PBI,
esas LELIQ están en poder de los bancos a diferencia de las LEBAC que emitía el
gobierno de Macri que estaban en mano de particulares y empresas y el pase al
dólar se produjo en menos tiempo. Hoy como esas LELIQ están en mano de bancos, éstos
no pueden ir al dólar por el Cepo, pero los depositantes pueden retirar los
depósitos y esto va a provocar que los bancos soliciten al Central la
devolución de las LELIQ y ahí sí, los pesos correrían al dólar, se dispararían
las brechas y un impulso inflacionario mucho mayor.
El monto de depósitos es de $ 3,8 billones, mientras se
mantengan renovando sus plazos fijos no hay problema, pero si en algún momento la incertidumbre se prolonga,
no se anclan las expectativas y no se llega finalmente al acuerdo con el FMI, el
riesgo de que por lo menos $ 3 billones puedan ir al dólar generarían un
problema mayor. Hay que estar muy atentos a estas cuestiones porque como
les mencionaba, éste es el verdadero problema que tiene el gobierno de
Fernández.
Un par de recomendaciones para las Pymes y el público en
general, cuidar la disponibilidad en dólares, reducir los saldos a cobrar en
pesos, acopiar mercaderías/insumos y tomar todo el crédito en pesos que se
encuentre disponible.
Muchas gracias y hasta la próxima.

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