domingo, 26 de septiembre de 2021

Igualdad ante la Ley y no la igualdad a partir de la Ley:

 

Igualdad, una cuestión que tanto se menciona, se promete y se reclama. Ahora bien, la verdadera igualdad que tenemos que defender y exigir es la igualdad de todos los seres humanos en sentido moral. Lo que significa que todos tenemos exactamente la misma dignidad, en la medida en que se nos reconoce a todos la misma dignidad, de ahí se sigue que se nos tienen que aplicar a todos las mismas reglas. Por lo tanto, yo no voy a tener un status artificialmente creado por el Estado por sobre los demás, como por ejemplo la aristocracia o la esclavitud o cosas por ese estilo.

Ahora si a todos se nos aplican las mismas reglas, se nos está permitiendo actuar en libertad, porque yo puedo desarrollar mi proyecto de vida de acuerdo al marco de normas del juego independientemente de lo que haga otro, respetando por supuesto el proyecto de vida del otro. Mi potencial se va a desarrollar tanto como yo desee y pueda, en ese sentido de la igualdad moral, sigue necesariamente la desigualdad material.

Así como en un partido de fútbol, en una liga se le aplica a todos las mismas reglas y va a haber unos que van a jugar mucho mejor que otros y van a cambiarse de clubes y van a llegar al Barcelona como Messi, con una diferencia gigantesca con otras personas, ¿quién se beneficia de este esquema de libertad? Todos los seres humanos. Todos nos beneficiamos de ese esquema que debe ser el de la “igualdad ante la Ley, todos bajo la misma norma, nadie con privilegios arbitrarios.

Ahora bien, el problema es, “la igualdad de oportunidades”, siempre se entendió en la tradición clásica como una igualdad de status jurídico, no como una igualdad de oportunidades materiales de que tenemos que tener todos exactamente la misma escuela, la misma ropa, la misma vivienda, la misma salud, nunca se entendió así. Eso fue precisamente lo que intentó hacer el Socialismo, porque la filosofía socialista, es colectivista ¿Qué quiere decir? Que pone las necesidades del colectivo antes que las necesidades y derechos del individuo, de hecho, Adolf Hitler fue el que famosamente dijo que “las necesidades de la sociedad venían antes que las necesidades del individuo” y fue así que el Nacionalsocialismo era una doctrina anticapitalista y anti liberal. Lo curioso de todo esto es que quienes han buscado la igualdad de manera sistemática han pretendido construir un mundo mejor para los seres humanos, sin embargo, en la medida en que su objetivo cierto es crear un mundo para el humano en abstracto, se olvidan de las personas en concreto y están dispuestos a aplastarlas e incluso eliminarlas como pasó en todos los regímenes Comunistas de la historia, para construir ese supuesto paraíso que en definitiva sabemos en lo que termina. Como decía George Orwell (Rebelión en la Granja) “Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros” y unos capturan el poder y se sirven de todo ese poder para tener beneficios, privilegios y aplastar a todos los demás.

La búsqueda de la igualdad material es incompatible con la libertad personal porque es incompatible con la dignidad humana. Si yo dejo que los talentos de los seres humanos se desplieguen con absoluta libertad,  tengo que aceptar que unos van a volar más altos que otros, eso no significa que estén haciendo daño a ese otro, incluso más, significa que están beneficiando a los que no son tan aventajados. Nadie se perjudica porque el día de mañana un genio inventor desarrolle una cura muy barata contra el cáncer y se haga multimillonario, ese descubrimiento nos beneficia a todos. De la misma manera, nos beneficia a todos que Messi sea un excelente jugador porque le sube la calidad del fútbol a todo el mundo y es un gran show del que podemos disfrutar todos.

Las promesas de la “igualdad de oportunidades” son un pretexto para incrementar el poder del Estado, es una discusión en todo occidente. Lo que hay que aspirar es a mejorar las oportunidades. Los conceptos, las palabras son muy importantes en esto, “no se trata de igualar las oportunidades, se trata de mejorar las oportunidades para todos, independientemente de las distancias que existan entre unos y otros”. Porque yo podría tener iguales oportunidades, malísimas para todo el mundo y eso es igualdad de oportunidades.

Para que se comprenda hablemos de educación, la educación es una oportunidad, digamos que yo tengo un par de buenos colegios y tengo varios muy malos, si yo arruino los buenos colegios dejo a todos los niños del país sin buena educación, voy a tener igualdad de oportunidades en materia educativa, todos van a ir a malos colegios. Los que aprueban la igualdad de oportunidades, están diciendo que ningún niño puede ir a un mejor colegio que otro.  

La igualdad implica nivelar, yo puedo nivelar para arriba o para abajo. La igualdad necesariamente implica nivelar hacia abajo ¿saben por qué? Por una razón económica, los recursos son siempre escasos.

Vamos con otro ejemplo, supongamos un matrimonio de un argentino que se casa con una mujer de origen estadounidense, tienen un hijo, es lógico que ese niño va a aprender hablar dos idiomas, va a ser bilingüe, imaginemos la ventaja sobre los otros niños. Si nosotros estamos por la igualdad de oportunidades, el Estado debería prohibirles a los padres que le enseñen a hablar inglés, porque está dando una oportunidad injusta con respecto de otros niños que no van a hablar inglés. Queda claro cómo la igualdad siempre nivela para abajo.

La pregunta es ¿es eso lo que queremos? No. Lo que queremos es que los que están abajo suban, entonces el acento no hay que ponerlo en los que ya están bien, el discurso igualitario pone el acento en los que ya han logrado, reivindicando una especie de resentimiento. Lo que hay que hacer, es preocuparse por los que todavía no lo han logrado para que puedan llegar arriba, pero atención, con sus propios medios y por su propio esfuerzo, uno puede ayudar para que se paren sobre sus propios pies, sino tenemos trampas de dependencia de las cuales no se sale nunca.  Lo que se trata no es de igualar las oportunidades, se trata de mejorar las oportunidades para todos, no es lo mismo que todos estén iguales a que todos estén mejor.

Ese es el tema, dejemos de hablar de la igualdad material porque la igualdad material primero es imposible de alcanzar, y segundo, si se intentara conseguir es a través de un sistema totalitario porque las diferencias son múltiples, no solamente educacionales, son desde la genética, la experiencia, la inteligencia, la suerte, las capacidades, todo esto marca el destino de las personas.  

Desde luego que este pensamiento es tildado de derecha, pero definitivamente no, depende como uno lo defina, es creer en la libertad. Donde la tradición liberal moderna no está ni a la derecha ni a la izquierda, está al frente. Más allá de las distinciones, la verdadera oposición no es entre derecha e izquierda, es entre libertad y colectivismo, esa es la verdadera oposición.

Esto se enmarca en un debate racional ¿Qué significa un debate racional?, las reglas del debate racional son dos, que los argumentos deben estar ordenados de manera lógica y fundados en la evidencia, éstas son básicamente las reglas del debate racional, el resto no es racional. De ahí surge que debemos defender “la igualdad ante la ley”, de donde surge que tenemos que oponernos a todo tipo de leyes que discriminen positivamente a algún grupo determinado. Se trata de lograr “la igualdad ante la ley y no la igualdad a partir de la ley”. La cuestión es meritocrática, el mercado ha ido corrigiendo todas las cuestiones, por ejemplo, la integración laboral de las mujeres, no es que necesiten cuotas las mujeres para trabajar, hoy por hoy el capital humano que aportan las mujeres es tanto mayor que el de los hombres, por lo tanto, a las mismas empresas no les conviene no contratar a mujeres que están mas capacitadas que los hombres, si no lo hace la que pierde es la empresa.

Ese es el principio, es que todos somos iguales en dignidad y derecho, no iguales materialmente. Si fuéramos iguales materialmente no tendría sentido consagrar un principio de igualdad legal. Si fuéramos todos clones, hiciéramos siempre lo mismo, decidiéramos lo mismo siempre, tuviéramos los mismos gustos, actuáramos de la misma manera, nunca de manera distinta, cuál sería el punto del principio de igualdad ante la ley. Es precisamente porque somos diferentes desde el punto de vista material se justifica el principio de igualdad ante la ley.  

La promoción de la igualdad siempre es llevada adelante por élites que terminan haciéndose el poder de los privilegios de los beneficios que están denunciando, el que reparte recibe siempre la mejor parte.

Repasemos algunos casos, Joseph Stalin el quinto hombre más rico de la historia de la humanidad según la revista Time. El profeta del Marxismo máximo, Fidel Castro, defensor de la igualdad por excelencia, una fortuna de 900 millones de dólares según la revista Forbes. Evo Morales que se mueve en avión privado por todas partes, vive con más comodidades que los ricos de Estados Unidos, no todos los ricos tienen un avión privado. El Papa Francisco, siempre vivió de manera muy austera hasta que llegó al Vaticano, tiene un sentimiento anti capitalista que nutre el discurso igualitario, el no entiende de economía y no se preocupó por estudiar tampoco. Hugo Chaves en Venezuela otro caso para mencionar. Los casos de Argentina por razones obvias me ahorro las explicaciones de las personalidades que tenemos que defienden la igualdad, pero tienen fortunas incalculables y justamente hicieron culto de la desigualdad ante la Ley con tratamientos especiales cuando fueron llevados a la justicia.

Para terminar estimados lectores, las instituciones de igualdad ante la ley, es decir de libertad, fomentan la dignidad, el respeto de los unos por los otros y permiten que todos prosperemos.

Muchas gracias y hasta la próxima.

 


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