Ya hemos entendido el significado y la función de los
precios monetarios, hemos dicho que el precio monetario expresa las
interacciones de las valoraciones de compradores y vendedores. Esta expresión
del valor sirve de guía para la asignación de los recursos escasos en el
proceso de mercado y, asimismo, se pone de manifiesto que el precio monetario
“limpia” el mercado, es decir, hace oferta y demanda iguales.
Los precios monetarios sirven de base para la
contabilidad y para la evaluación de proyectos en general, es decir, sirven
para el CÁLCULO ECONÓMICO. De manera tal que hay un correlato entre PRECIOS,
PROPIEDAD PRIVADA y MERCADO.
Pues donde no hay PROPIEDAD PRIVADA (gobiernos
socialistas o comunistas) no hay uso y disposición de lo propio y, por ende, no
hay PRECIOS, obviamente tampoco hay MERCADO.
Si no hay precios, no hay posibilidad alguna de realizar
registraciones contables, ya que las mismas carecen de sentido económico debido
a que en lugar de tomar como base los precios, se toman los números
que circunstancialmente dicta la autoridad política. Como el socialismo
significa la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, se
deduce de lo anterior que en tal régimen no hay posibilidades de CÁLCULO
ECONÓMICO.
Por lo expresado, no hay tal cosa como la economía
socialista puesto que no es posible economizar en aquel régimen donde no hay
propiedad privada, precios y mercado. Además, como ya se ha puesto de
manifiesto, resulta paradojal que en un sistema de “Planificación de la
Economía” no existe posibilidad de planificar económicamente, precisamente por
la ausencia de los precios. El burócrata socialista podrá decidir
arbitrariamente qué pretende que se produzca, pero no puede saber qué
procedimiento es el más económico de los existentes para producir aquello que
arbitrariamente pretende que se produzca.
Puedo afirmar que si el estado pudiera ser realmente
eficiente como es el mercado, el socialismo o la Unión Soviética hubiera sido
un éxito. Porque hay un problema técnico que es la imposibilidad de evaluar
proyectos, de realización de cálculos y de la contabilidad. Con precios que
se transforman en simples números que no están reflejando cuáles son las
estructuras valorativas de la comunidad. No se sabe si hay ganancias o
pérdidas porque se está operando a ciegas. No se sabe literalmente si conviene
hacer un puente de hierro o de oro, no hay forma de responder si no hay
precios, y si algún burócrata socialista dice que el puente conviene hacerlo
de hierro, es porque su mente se está remontando hacia algún momento de la vida
donde funcionó el sistema de precios. En ausencia del sistema de precios no hay
posibilidad del cálculo económico.
Ahora bien, se pueden encontrar intelectuales de todas
partes del mundo y que se han formado en las mejores universidades del planeta,
también los podemos ver entre nosotros, no es que tenemos que investigar y
buscar tanto. Defendiendo intervenciones y regulaciones de todo tipo, claramente
no entendieron el problema y cómo funciona la economía. También tenemos los
socialistas que siguen defendiendo la economía centralmente planificada, está
muy claro que eso no puede funcionar, el socialismo como así también el
Keynesianismo.
Para entender esto hay varios factores, y tal vez los que
menciono no son los únicos, uno es este modelo de Competencia Perfecta que se
sustenta centralmente en el conocimiento perfecto de todos los factores
relevantes, si hay conocimiento perfecto no hay tal cosa como empresario, no
hay tal cosa como arbitraje porque al fin y al cabo el empresario está
conjeturando que los costos están subvaluados en términos de los precios
finales para sacar partida de ese arbitraje. Si esto fuera así no hay
empresarios y no hay competencia, entonces es una contradicción en términos, por
una parte, se sigue enseñando ese modelo. Por otra parte, para la planificación
no es necesario tener ordenadores con una memoria extraordinaria porque
sencillamente los datos no están disponibles ex antes a la acción del hombre.
Por otro lado, tenemos el tema de la soberbia y arrogancia, en lugar de
comprender que el conocimiento está fraccionado y disperso entre millones de
personas, piensan que deben concentrar esa información y lo que están
concentrando es ignorancia.
Lo podemos ver y escuchar esto hoy en Argentina, donde se
habla de control y congelamiento de precios, de que es necesario conocer los
costos de los productos y no sé cuántas cosas más. Insisto con este tema, el
conocimiento está fraccionado y disperso, esto no es un tema menor para
comprender pongamos un ejemplo, un trozo de carne en una góndola en un
supermercado, imaginemos por un momento todos los que intervinieron para que
ese producto se encuentre en la góndola, desde los agrimensores que midieron los
campos, los postes de los campos, estos son proyectos de 30 años de
forestación, los cuidadores de los animales, los veterinarios, los transportistas, las personas que
intervinieron en la redacción de contratos, bancos que financiaron y puedo
seguir enumerando más y más agentes que participan, seguramente me están
quedando sin mencionar miles de personas. Literalmente, en ese pedazo de
carne han colaborado millones de personas, sin que nadie esté pensando en
ese trozo de carne, cada uno está pensando en su interés personal y en su
segmento y esa coordinación entre millones de personas en gran magnitud es
conocimiento tácito, que todos lo tenemos. Ustedes al igual que yo andamos en
bicicleta, pero no podemos explicitar todas las leyes físicas que nos permiten
andar, simplemente andamos, mucha gente hace algo y es una maravilla lo que
hace y no lo puede explicar, sencillamente ejecuta su trabajo. Todo esto que
parece tan simple, se coordina a través del sistema de precios y el mercado.
Entonces se dice, no, no se puede dejar a la anarquía del
mercado, lo voy a coordinar, en ese momento desaparece el envoltorio, el pedazo
de carne, eventualmente desaparece la góndola y el supermercado, no queda nada
de nada. ¿Por qué ocurre eso?
Porque con la intervención se bloquea, se cortan los cables de esa información
dispersa que gracias al mercado logra coordinarse y así los productos llegan a
los consumidores.
Todo esto realmente es muy poco entendido y
contraintuitivo por eso vemos las medidas que se toman, es como que nunca se
pensó cómo llegan las cosas, por ejemplo, ¿Cómo llega un teléfono celular a
nuestras manos? Que se toma como algo normal en el día de hoy, es necesario que
miles de transacciones entre millones de personas que ni se conocen y que probablemente
si se conocieran se odiarían. Esas son las gracias del mercado que en
condiciones de libertad permite a estas personas colaborar. Judíos con
musulmanes, católicos con protestantes, da lo mismo, todo el mundo colabora
pacíficamente persiguiendo su interés. Esa es la virtud del sistema de
precios y el mercado.
¿Qué es el mercado?
Muy simple, el mercado es donde cada uno de nosotros expresamos
nuestras preferencias e intercambiamos derechos de propiedad, el mercado
simplemente somos todos. Cuando alguien intenta interferir descarto que tenga
las mejores intenciones, lo que puedo afirmar que tienen total ignorancia en
los efectos desastrosos que va a producir.
Congelamiento de precios como medida para frenar la
inflación:
Ahora estamos con los precios máximos de determinados
productos, esto no es posible, mantener el precio por debajo de su nivel de
mercado sin que al mismo tiempo se produzcan dos consecuencias. En primer
lugar, un incremento de la demanda del artículo intervenido, puesto que resulta
más barato, el público se ve tentado y puede comprarlo en mayor cantidad. En
segundo lugar, una reducción de la oferta, al comprar más gente, las
existencias acumuladas desaparecen más rápidamente del comercio, la producción
se contrae y los márgenes son reducidos o eliminados.
Por consiguiente, en el mejor de los casos, la
consecuencia de fijar un precio máximo a un artículo determinado será provocar
su ESCASEZ. Esto es precisamente
lo contrario de lo que los gobernantes pretendían, pues precisamente los
artículos objeto de control son los que más desean mantener en abundante oferta.
Generándose un mercado marginal y lo que se quería controlar que es la
inflación, nada de eso va a ocurrir. No quiero entrar en temas políticos, pero
sí puedo afirmar que la medida de congelamiento de precios vino por instrucción
del Gobernador de la provincia de Buenos Aires y sin un aval contundente de
Kulfas y Guzmán. No deja de llamar la atención una medida tan importante que no
sea anunciada por el propio ministro del área, ni tampoco por el presidente de
la nación, la verdad que es muy llamativo, o se pone de manifiesto la falta de
coordinación que existe en el área económica.
La consecuencia natural de un control de precios es más
control, porque como no funciona, después siguen con el control de los factores
de la producción (materias primas y mano de obra), como no va a funcionar,
después vienen los subsidios, para terminar en la implementación de un sistema
económico totalmente planificado y un Estado dirigiendo todo, generando la
imposibilidad del cálculo económico ante el abandono del sistema de precios y
obviamente del mercado.
Todo esto es producto de que tienen un diagnóstico
totalmente equivocado a mi juicio de lo que es la realidad y cómo funcionamos
los seres humanos.
Muchas gracias y hasta la próxima.
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