“La
característica clave del capitalismo no es la "codicia" o el
"egoísmo" o "sólo ganar dinero". La gente es codiciosa,
egoísta y quiere ganar dinero en todo el mundo, bajo cualquier sistema. La
clave son los intercambios voluntarios de propiedad privada”
¿Qué es el
capitalismo? En sentido ideológico al capitalismo se le identifica con la
economía de mercado, que puede serlo en el sentido literal del término,
pero también y esto es lo importante, en el sentido institucional del
mismo.
Antes de avanzar
hay que tener en cuenta que el mercado es la relación de intercambio entre
compradores y vendedores, por la cual, dado que cada uno valora más lo que
recibe que lo que da a cambio, ambas partes aumentan su bienestar. El
resultado del mercado es un bien común: bien, porque ambas partes GANAN; común,
porque AMBAS partes ganan.
En el sentido literal del término son de mercado las economías en las cuales el intercambio es la
actividad económica central, en torno a la cual giran todas las demás, de tal
manera que se produce para vender y se compra para consumir. Entre la
producción (medio) y el consumo (fin) está la compra/venta, el intercambio,
el mercado.
En el sentido institucional del término son de mercado las economías en las cuales los derechos de los agentes
económicos están plenamente reconocidos, puntualmente definidos y jurídicamente
garantizados, siendo tales el derecho natural a la libertad individual
para producir, ofrecer y vender, para demandar, comprar y consumir, y el
derecho natural a la propiedad privada sobre los medios de producción
necesarios para poder producir, ofrecer y vender, y sobre los ingresos
indispensables para poder demandar, comprar y consumir. También hay que reconocer
plenamente, definir puntualmente y garantizar jurídicamente los derechos
contractuales del comprador a recibir la mercancía comprada y del vendedor a
recibir el pago por la mercancía vendida.
En el mercado cada una de las partes participa buscando su beneficio:
Con lo que compra,
el consumidor pretende obtener un beneficio; con lo que vende, el vendedor
procura obtener una ganancia. Cada uno actúa en función de su propio interés,
con la intención de mejorar, y además con intereses encontrados: el comprador
tiene el interés de comprar al menor precio posible y el vendedor de vender al
mayor posible. Pese al propio interés y a los intereses encontrados, el
resultado del intercambio es un bien común.
Si por capitalismo
entendemos economía de mercado, sobre todo en sentido institucional, su
esencia, aquello que lo hace ser lo que es (capitalismo) y no algo distinto
(mercantilismo, socialismo, comunismo), es la libertad para intercambiar
propiedades, siendo el derecho de propiedad el derecho a la libertad para usar,
disfrutar y disponer de lo que es de uno, como a uno más le convenga. Y una de
las formas de disponer de lo que es de uno es intercambiándolo: dándolo a
cambio de algo que valoramos más.
Entonces…
La esencia del
capitalismo, entendido como economía de mercado, no es el interés propio
traducido en afán de lucro, sino el intercambio, que siempre es
un acto libre, que siempre involucra propiedades y derechos de propiedad, y
cuyo resultado es un bien común. Si no lo fuera, si solo una de las partes
ganara, o no ganara ninguna de ellas, no habría intercambio, no habría mercado,
no habría economía de mercado, no habría capitalismo, algo que muchos no
acaban de entender.
Les comparto las
instituciones del Capitalismo:
*Propiedad Privada
*Mercados Libres
*Competencia
*División del Trabajo
*Cooperación Social
Si bien cada una
de estas instituciones es relevante por sí misma, algunas de ellas pueden y
deberían ser tratadas de modo agrupadas, tal como es el caso de la propiedad
privada y los mercados libres.
Cuando los
derechos de propiedad de un hombre están protegidos, ello significa que pueden
conservar y gozar en paz de los frutos de su trabajo. Esta seguridad es el
principal, sino el único, incentivo para el trabajo mismo. Si cualquiera
pudiera apoderarse de lo que el agricultor ha sembrado y cultivado, éste
carecería de incentivo para dedicarse a esas tareas. Así, toda producción
descansa en el reconocimiento y respeto de los derechos de propiedad. Por ende,
un sistema de libre empresa es imposible si no existe seguridad para la
propiedad y la vida.
Asociado a ello
toma lugar la segunda institución: el mercado libre, lo cual significa libertad
para que todos dispongan de su propiedad, la intercambien por otras propiedades
o por dinero, o la utilicen para seguir produciendo. La propiedad privada
implica necesariamente el derecho al uso para el consumo o para continuar
produciendo y el derecho a disponer libremente o a intercambiar lo producido.
Por lo tanto, todo ello implica que la propiedad privada y los mercados
libres son instituciones inseparables.
A su vez, esta
imposibilidad de separar dichas instituciones, da por tierra la visión
socialista en la que se puede reproducir la eficiencia productiva del
mercado libre poniendo en manos del Estado los medios de producción.
En el sistema
capitalista, si bien la propiedad es una ventaja, también impone una
pesada carga social sobre quienes la detentan, los propietarios privados de los
bienes de producción no pueden emplear su propiedad de cualquier modo,
ya que se ven obligados a utilizarla de modo tal que promueva la mejor
satisfacción posible de los individuos. Si lo hacen bien, el premio es la
ganancia y un aumento de su propiedad, mientras que si son ineptos o carecen de
eficiencia, la pena son las pérdidas que sufren. En definitiva, los dueños
del capital se ven obligados a utilizarlos para satisfacer las necesidades del
prójimo y si no lo hacen quebrarán.
Por lo tanto, el
capitalismo basado en la propiedad privada y los mercados libres, es un
sistema de libertad, justicia y producción. Estas tres
virtudes no deben separarse, cada una de ella surge de la otra. El hombre solo
puede ser moral cuando es libre. Sólo cuando tiene libertad para elegir puede
afirmarse que elige el bien y no el mal. Sólo siente que se lo trata con
justicia cuando tiene libertad para elegir y cuando tiene libertad para obtener
y conservar los frutos de su trabajo. A medida que reconoce que su recompensa
depende de su propio esfuerzo y producción al servicio de las preferencias de
su prójimo, cada hombre cuenta con el máximo incentivo para cooperar ayudando a
los demás a hacer lo mismo, lo cual conduce a la maximización del bienestar
general.
Para terminar
estimados lectores, Milton Friedman decía:
“En
un libre mercado no importa de qué color sea la gente, ni cuál sea su religión,
sólo importa si pueden producir algo que quieras comprar. Es el sistema más
efectivo que hemos descubierto para conseguir que gente que se odia haga tratos
y se ayude entre sí”
Muchas
gracias y hasta la próxima.
Excelente
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