domingo, 30 de enero de 2022

ACUERDO CON EL FONDO: nada nuevo para Argentina y muchos interrogantes:

 

¿En qué consiste este nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional?

El Organismo se compromete a aportar la totalidad del dinero que la Argentina le debe, es decir, por el período de los próximos dos años y medio el FMI le va a prestar a la Argentina los 44.000 millones de dólares que Argentina le debe al Fondo. Básicamente el FMI le presta los fondos para que le pague, lo que significa que la deuda en ese marco no se cancela, pero Argentina en los próximos dos años y medio no se tiene que preocupar por conseguir los fondos para cancelar la deuda con el FMI.

Un programa inicial de dos años y medio, durante ese período el FMI efectuará revisiones trimestrales de las metas acordadas y desembolsos de dinero. Nuestro país utilizará ese capital para cancelar la deuda del Stand-By de 2018 y para fortalecer las reservas. Luego habrá un período de 10 años para cancelar la refinanciación que comenzaría en 2026. La estructura final de esa segunda etapa del programa se negociará en las próximas semanas dentro de lo que se conoce como los memorandos con el FMI.

Este claro beneficio que el Fondo le está concediendo a la Argentina no es gratis, sin embargo, tampoco es muy exigente lo que el Fondo le está pidiendo a cambio de este nuevo préstamo.

Sin entrar en tanto dato técnico y para que se comprenda el programa, lo voy a dividir en tres cuestiones fundamentales: déficit fiscal, emisión monetaria y tasa de interés.

DEFICIT FISCAL:

La primera cuestión es achicar año tras año el déficit fiscal. El ministro Guzmán explicó que este año el déficit va a cerrar en el 2,5% del PBI, un poco menos de los que él había planteado en el presupuesto que no se terminó aprobando y que establecía un déficit del 3,5% del PBI. Para el año 2023 el compromiso es que vuelva a reducirse al 1,9% del PBI y para el año 2024 éste sería de 0,9% del PBI y para los años posteriores al 2024 no hay todavía ninguna definición.

EMISIÓN MONETARIA:

La segunda cuestión es que Argentina se compromete a reducir significativamente el financiamiento monetario del déficit fiscal, es decir, que se va a emitir menos dinero para financiar el desequilibrio de las cuentas públicas, para este año ese financiamiento va a ser solamente del 1% del PBI, para el año 2023 va a ser del 0,6% del PBI y se espera que en 2024 la emisión monetaria para financiar al fisco será alrededor de 0%. 

TASA DE INTERES:

Por último, el gobierno también se compromete a que la tasa de interés supere a la inflación de forma que los ahorristas argentinos puedan quedarse en pesos y recibir algún retorno en términos reales positivos. Hoy un depósito a plazo fijo paga alrededor de 39% anual y la tasa de inflación está en un 50% anual, para llevar adelante esta política la tasa de interés debería subir al menos en 11 puntos porcentuales

Dicho todo esto surgen los interrogantes:

¿Cómo se va a producir ese achicamiento del déficit fiscal?

El gobierno manifiesta claramente que el gasto público en términos reales no va a bajar y por tanto éste no es un programa de ajuste. Si no baja el gasto público nos volvemos a hacer la misma pregunta ¿Cómo va a reducir el déficit? El gobierno dice que va a ocurrir porque el país va a crecer.

El sector público comienza con un desequilibrio fiscal primario de 4,3% del PBI. La reducción del desequilibrio en 1,8% para cumplir la meta de 2,5% les puedo dar certezas de que demandará esfuerzos adicionales más allá del crecimiento, sino no hay ninguna posibilidad de cumplimiento.

El déficit fiscal comprometido es del 2,5% del PBI y la emisión monetaria para financiarlo es del 1%, para tomar un orden de magnitudes la emisión monetaria se reducirá del equivalente a 3,7% del PBI que fue en 2021 a 1% para este año. Tengamos en cuenta que Guzmán había fijado en el proyecto de presupuesto un tope de la emisión para asistir al Tesoro de sólo 1,8% del PBI, es decir, un “apretón monetario” fuerte. Con el Fondo acordó esta semana solo un 1%, como se puede apreciar estoy en condiciones de asegurar que esa meta no se va a cumplir.

¿Cómo se va a financiar el resto? es decir el 1,5% del déficit en términos de PBI:

Evidentemente el gobierno está apostando a tomar NUEVA DEUDA para financiar esa diferencia. A este gobierno le encanta emitir deuda en pesos de modo tal que va a seguir la aspiradora de pesos, de esa forma, como viene sucediendo en la actualidad, los bancos solo le van a prestar al Estado quitando posibilidad de financiamiento a las empresas, además, tengamos en cuenta que el Fondo le está exigiendo tasas positivas contra la inflación, con lo cual el sector privado va a enfrentar una restricción crediticia muy fuerte que no le va a permitir acceder a un financiamiento, ya sea por disponibilidad o por costo.

No habría que descartar un aumento de la PRESIÓN IMPOSITIVA, a pesar y repito a pesar de que la oposición se comprometió a no subir impuestos, lo cual es el único reaseguro que cuenta el sector privado más allá que en la práctica todos vimos que eso no funcionó.

Y la otra forma que inventó Guzmán en su gestión para reducir el déficit fue siempre a través de su gran aliada LA INFLACIÓN y su impuesto inflacionario licuando sueldos, jubilaciones y planes sociales.

Aunque todavía quedan varias instancias por recorrer, los mercados tomaron bien la noticia, el riesgo país bajó, los bonos argentinos abrieron con grandes subas y también el dólar paralelo bajó. La reacción de los mercados era comprensible porque si había una posibilidad de default y ahora esa duda se despejó totalmente los mercados recibieron esa buena noticia.

Lo anunciado por el gobierno desde mi punto de vista no es bueno, porque si bien despejó el default no se conoce la letra chica todavía. Pero nada dice de reducir gastos público e impuestos, ausencia de reformas estructurales como ser laboral, previsional, impositiva y del comercio entre otras, y sin ellas no hay posibilidad de crecimiento alguna. No poner esto en agenda es realmente desconocer el estado de total inviabilidad en que se encuentra Argentina.

Persistirá la brecha con elevada inflación, lo cual no permite lograr la competitividad externa, este atributo es inalcanzable sin una devaluación del tipo de cambio oficial. La única forma que tiene el gobierno para hacerse de dólares es justamente a través de la Balanza Comercial (Exportaciones menos Importaciones), pero la sequía y la suba de los precios energéticos me generan dudas sobre la acumulación de reservas dado el esperado deterioro del saldo comercial sumado a una política cambiaria incierta para adelante. Pero los ajustes cambiarios por más que el ministro los niegue en su discurso, desde mi visión pueden llegar a ser inevitables.

Nada de lo que Argentina necesita, solo se logró patear para adelante los vencimientos con el Fondo Monetario Internacional, lo mismo hizo Guzmán con la anterior reformulación de deuda. Más de lo mismo y seguiremos acumulando y agravando los problemas, pero soluciones ningunas, esto es un plan a corto plazo que difiere los problemas dos años y medio. Estamos ante la presencia del plan económico plurianual de la gestión de Alberto Fernández que se había comprometido y que era el presupuesto, como el mismo no pudo ser aprobado, ahora el plan es este entendimiento con el Fondo tras dos años sin referencia clara de mediano plazo plagado de interrogantes como pueden apreciar y como si esto fuera poco con profundas inconsistencias también.

El acuerdo deber ser acompañado por el apoyo explícito de los diferentes sectores de la coalición de gobierno, la oposición, sindicatos y sector privado en lo discursivo y en los hechos.

No puedo dejar de mencionar que ante todos estos interrogantes hay una certeza. Todo el financiamiento que a partir de este acuerdo/entendimiento con el Fondo se va a conseguir desde Organismos Multilaterales, BID, muy probablemente de China y seguramente el Fondo le va a restituir todo lo pagado mediante los DEGs. Todo eso, pero absolutamente todo, es para financiar los gastos de la política para terminar el mandato, nada está pensado para beneficio de los individuos y de las empresas argentinas. Sin encarar profundas reformas, solo atajos de corto plazo, el resultado final siempre va a ser más pobreza. Difícilmente nuestros políticos estén pensando en romper con un ciclo de estancamiento que ya lleva larga data, solo mantenerse en el poder y sus privilegios.

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 23 de enero de 2022

F.M.I.: hay acuerdo si hay plan:

 

Vuelve de Washington el canciller Santiago Cafiero y trae un mensaje: “no hay teoría conspirativa” no es que el mundo está en contra de la Argentina, no es que Estados Unidos no quiere al gobierno de Alberto Fernández, se lo dijeron claramente a nuestro canciller. Argentina necesita presentar un plan económico serio y tiene un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, es fácil y sencillo, nada más que eso. Se lo ratificaron en varios encuentros en que participó Santiago Cafiero, le dijeron presenten un plan serio, sustentable, con valores lógicos y el acuerdo se firma.

Todo esto deja muy mal parado al ministro Guzmán que hace apenas días presentó ante los gobernadores un panorama que hoy podemos decir no se confirma en los hechos. Panorama que para comprenderlo en término deportivo, es como en algún momento se decía que Los Pumas tenían “derrotas dignas” porque se enfrentaban a grandes potencias del rugby mundial, nuestros jugadores eran muy buenos pero siempre perdían. Si uno lo lleva a la actualidad encaja perfecto, Guzmán plantea que hay unos malvados que no nos entienden y nosotros estamos haciendo todo lo posible, pero con esta gente no se puede. Todo ese relato es para no quedar que rompimos con el Fondo Monetario, sino que ellos rompieron con nosotros, si bien no plantearon hasta ahora que van a romper con el Fondo porque se le estuvo cumpliendo con los todos vencimientos, pero en mi visión, visiblemente el gobierno se alejó del acuerdo. Guzmán pretende que Estados Unidos, Japón y Europa entiendan nuestra situación, si el camino es por ahí, estamos muy lejos porque ni nosotros entendemos por dónde quiere ir el gobierno y pretender que las grandes potencias nos comprendan es algo que a priori suena totalmente ilógico.

El Fondo pide un plan económico que Argentina hoy tiene que hacer de todos modos, que consiste en bajar el déficit fiscal de manera más rápida, dejar de emitir tanto, poner las tarifas a un valor razonable para que se aproximen a su costo para evitar que se resientan los servicios, un sinceramiento de la política cambiaria vía reducción de restricciones para reducir la brecha y acumular reservas. No es que el Fondo pide cosas delirantes, esas políticas enmarcadas en un plan económico Argentina las tiene que hacer de todos modos acordando o no con el Fondo.  Lo que sí es delirante es lo que plantea Guzmán. Argentina por el monto del crédito tiene tasas de interés más alta y plazos máximos, bien, nuestro ministro pide reducción de tasas y alargamiento de plazos, él sabe mejor que nadie que eso es imposible que el organismo lo otorgue, estas son algunas de las razones por las cuales el acuerdo se viene postergando, pero Guzmán nos tiene acostumbrado a largas negociaciones y nunca logró nada favorable para la Argentina en materia de deuda.

Sin acuerdo significa que vamos a elegir políticas más irresponsables y que nos van a mantener en esta situación inestable con alta inflación, con pobreza creciendo, con salarios perdiendo contra la inflación, donde empresas que se relacionan con el mundo y como Argentina incumple con el Fondo se van a tener que someter a reglas internacionales mucho más estrictas o pasan a estar en condiciones de no calificar para préstamos, manifiestamente una complicación muchísimo mayor. No solo el Estado no va tener financiamiento, sino que las empresas privadas también se van a quedar sin asistencia financiera. Todo eso implica menor cantidad de dólares para Argentina, que vamos a resolver con más restricciones a las exportaciones, a las importaciones, al mercado único de cambio y con una devaluación mayor todavía.

Argentina está a dos meses de una decisión crucial y creo que es muy malo para el país no acordar con el Fondo. Al regreso de Cafiero todo queda en manos del presidente de la nación y de Cristina Fernández de Kirchner, no hay más ningún tipo de excusas, le puedes poner ideología, que el ajuste va ser mayor o menor, se va a discutir el número, si el ajuste va ser en dos años o en tres años terminan siendo detalles, pero ya Washington dijo: “hay acuerdo si hay plan”.

No hay plan porque el mismo gobierno no quiere, es fácil y sencillo, se tienen que reunir Alberto Fernández con Cristina Fernández y ponerse de acuerdo de una vez por todas del plan económico que quieren para la Argentina, esto que no hicieron en dos años. Guzmán será el hacedor o no, ese es otro problema, lo terminará haciendo Axel Kicillof, Amado Buodou o el Instituto Patria, no hay como saberlo. Pero lo único que hay que hacer ahora es un plan económico que tendrá un ajuste del gasto con números sustentables, donde cualquiera no solo el Fondo, diga ésto tiene lógica.

El viaje sirvió, muchos dijimos para qué va a viajar Cafiero, valió porque viene sin mitos, sin la teoría conspirativa, Joe Biden no tiene nada contra Argentina, el Departamento del Tesoro tampoco, nadie tiene nada contra Argentina, todo lo contrario, si Argentina le da un giño a Venezuela Washington va a seguir en la misma postura para con Argentina, eso no complica nada. Hasta el economista brasileño-israelí Ilan Goldfajn director gerente para el hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional encargado del monitoreo de la economía argentina, manifestó que la discusión respecto del déficit fiscal no sería un problema, lo que sí le preocupa son las posibilidades concretas que tiene Argentina para financiarlo.

Depende del gobierno, única y exclusivamente del presidente. Queda todo en manos de Cristina, Alberto y su gobierno. De nuevo, el viaje sirvió porque en términos políticos Argentina cuenta con todo el apoyo, ahora falta que económicamente aparezca el tan solicitado plan.

Pero no puedo dejar de mencionar que desde el gobierno lo único que dejan trascender es si el Fondo es bueno o malo y si Argentina se somete o no se somete, la verdad es que estamos llenos de problemas de los cuales nadie habla. Cómo reducir el déficit, cómo generar empleo, cómo parar un poco al menos un poco la emisión, cómo intentamos volver más allá del Fondo a ingresar a los mercados financieros internacionales, bajar impuestos y alentar la inversión privada. De todo esto nadie habla y todavía nos quedan dos años de este gobierno, la verdad es que en otro momento se discutía también la relación con el Fondo, pero se contaba con una economía si se quiere en movimiento. Hoy está todo frenado, no hay ninguna expectativa que esto vaya a cambiar y me da la sensación que nadie está haciendo nada para que esto cambie.

Este es el principal problema que tuvimos desde el principio que es hacia dónde quiere ir este gobierno, cuál es su noción de la economía, después puedes llegar o no. Mauricio Macri tenía una visión que al final no pudo, pero había una dirección, lo mismo se puede decir de la administración Menem y también de otros gobiernos. En este presente no hay nadie que explique una visión de a dónde queremos llegar, parte del motivo lo vengo sosteniendo en reiteradas oportunidades y es que no hay una coordinación entre los miembros de la coalición gobernante, no se sabe si quieren más gasto público o menos, más impuestos o menos, más déficit o menos, una economía más abierta o más cerrada. Este es el principio del problema sino sabes dónde quieres ir te van a llevar los vientos, hay una gran sensación de falta de dirección y esto se traduce como les menciono en que nadie habla de lo que verdaderamente son los problemas que tiene Argentina hoy por hoy. Estamos en una situación muy delicada y es necesario resolver los problemas de los argentinos.

Entonces es ahí donde aparece el rol importante de la oposición, a veces mejor y otras veces peor, de consensuar ese programa que es la clave de estos dos años de reformas que Argentina necesita por si les toca gobernar a partir del 2023.

Muchas gracias y hasta la próxima.    


domingo, 16 de enero de 2022

EN ECONOMÍA: ¿Estamos mejor o peor?

 

Ya pasaron las elecciones, asumieron los representantes electos y se inició un nuevo año, ahora la pregunta que nos hacemos todos es:

¿Estamos mejor o peor?

Estamos MEJOR porque las elecciones marcaron un cambio desde el punto de vista de la opinión pública respecto de lo que se estaba viviendo, le dieron más poder a la oposición o, mejor dicho, dado que fueron elecciones legislativas limitaron el poder del gobierno en uno de los poderes, el Legislativo, que tiene que ver con los otros dos poderes de gobierno, el Ejecutivo y uno muy importante el Judicial. Y estamos PEOR porque ya pasaron tres meses y los problemas que tenía Argentina en estos meses se han agravado. Más emisión monetaria para financiar el déficit, se sigue sin concretar el acuerdo con el Fondo Monetario, pese al récord del año pasado de exportaciones el Banco Central está camino a un mínimo histórico de reservas netas, la tasa de inflación sigue entre el 3% y 4%, esta semana se conoció la inflación de diciembre que trepó 3,8% según el INDEC, de esta manera el incremento de precios cerró con una suba de 50,9% en 2021, los efectos positivos de la recuperación económica que tuvimos durante el año 2021 lentamente se están anestesiando debido a la escasez de dólares que necesita Argentina para crecer en forma genuina. Por todo esto es que estamos peor.

Tenemos que sumar el escenario internacional que también ha desmejorado, la Reserva Federal está señalando que va por una suba de tasas de interés en los Estados Unidos, cosa que no es buena para un país deudor y de alto riesgo como Argentina. Por otro lado, tenemos la sequía que ya está afectando a la producción agrícola con expectativas de rendimiento disminuyendo considerablemente por la insuficiencia de las lluvias, estamos hablando de que la zona afectada es de un 73% de la zona núcleo.

Haciendo un resumen, políticamente estamos mejor y económicamente seguimos por un sendero cada vez peor.

Con récord de exportaciones ¿a dónde fueron los dólares?:

En primer lugar, voy a aclarar que Argentina se hace de dólares por dos vías: a través del Saldo Comercial que es Exportaciones menos Importaciones y por el ingreso de dólares por inversión extrajera directa e inversiones financieras que técnicamente se llama Cuenta Capital. Todo lo que ingrese por la Cuenta Capital desapareció, de modo tal que la única fuente de ingreso es el saldo de la Balanza Comercial. Con ese saldo Comercial el Estado tiene que pagar intereses al Fondo y alguna cuota de Capital, además del uso que hizo de los Derechos Especiales de Giro, también tiene que pagar compromisos de empresas privadas en el exterior y por último intervenir en el mercado de cambio para controlar la brecha. Todo esto consumió toda posibilidad de incremento genuino de reservas y actualmente estamos en un nivel muy crítico de reservas con todo lo que eso significa.

Para que Argentina rebote un 10%, el año pasado necesitó un récord de importaciones, el Banco Central liberó importaciones por casi 6.000 millones de dólares por mes cuando venía a un ritmo de 4.000 millones de dólares mensuales, ahí hubo un importante crecimiento que claramente tiene incidencia en el balance comercial. Con una brecha del 100%, los importadores aprovechan para anticipar compras y los exportadores para demorar liquidaciones, al menos en el tiempo esto termina incidiendo en el saldo de la balanza comercial.

Entonces, Cuenta Capital en cero solo te queda para atender todos los compromisos y administrar la brecha el saldo de la Balanza Comercial. A todo esto, hay que sumar que también tenemos Cepo a algunas exportaciones como ser las de carnes. El combo cierra perfecto para que no tengamos incremento de reservas en el Banco Central a pesar del récord de exportaciones. El ministro Guzmán dice que su política es coincidente con la del Fondo, cuando hay crisis hay que limitar los movimientos de capitales, pero lo que el ministro no tiene en sus cálculos es que la Cuenta Capital ya está en cero, de manera tal que todas las medidas que tomó tienen incidencia directa en el Balance Comercial con efectos en la limitación del ingreso de dólares, algo único en el mundo cuando tu objetivo tiene que ser incrementar el ingreso de dólares.

Un tema no menor que me gustaría dejar aclarado porque el gobierno se llena la boca diciendo: “año récord de exportaciones”. Argentina está estancada y como tal, está estancada también en exportaciones. Las cantidades exportadas de Argentina caen, no suben. El aumento de las exportaciones fue todo por efecto de los precios con motivo del debilitamiento del dólar a nivel global (salvo Argentina) y por eso el super precio de la soja. Solo hubo un pequeño aumento de cantidades derivado de la demanda brasileña porque había caído en el 2020 por efecto de la pandemia.

¿Qué panorama para este 2022, teniendo en cuenta la sequía y su impacto en el dólar?:

Los precios internacionales frente al fenómeno de menor oferta producto de la sequía pueden llegar a subir. Dejando de lado este tema, los precios del 2022 no apuntan a repetir la misma suerte del 2021, eso está muy claro. Seguramente vamos a un ajuste del tipo de cambio oficial para achicar la brecha, porque insisto con este tema que con una brecha del 100% es imposible avanzar. Lo que no podemos determinar es si va a ser con un salto del tipo de cambio de una o va ir acelerando la tasa de devaluación mes a mes. Básicamente cuando a uno le falta algo que necesita, en este caso dólares, se ajusta por dos maneras, aumentando el precio o racionando la demanda, o una combinación de ambas. Justamente lo que va a pasar desde mi punto de vista será una combinación de ambas, el oficial aumentando y restringiendo todo tipo de importaciones. Limitar importaciones es influir en forma directa negativamente sobre el nivel de actividad y como es sabido sobre el crecimiento económico.

El ajuste del tipo de cambio ¿Viene con o sin acuerdo con el Fondo?

Sin acuerdo con el Fondo el ajuste va a tener que ser mayor seguramente, el acuerdo te permite tener algunos ingresos de dólares, no del Fondo, pero sí de Organismos Multilaterales como Banco Mundial, Club de París y hasta incluso el Swap con China requiere estar al día con el Fondo. De modo tal que sin acuerdo y con un default con el Fondo, todos esos ingresos por más pequeños que sean desaparecen, incluso el crédito comercial para las empresas se dificultaría muchísimo. Claramente sin acuerdo, la devaluación va a ser todavía mayor porque la falta de reservas se va a hacer sentir mucho más. En acuerdo con el Fondo enmarcado en un programa es factible hacer algo más ordenado.

El Premio Nobel de Economía Stiglitz habló del milagro argentino esta semana:

Habría que ver ¿a qué milagro se está refiriendo? a lo mejor está reseñando a que todavía Argentina no explotó y eso no deja de ser un milagro. En forma muy resumida me voy a referir a Stiglitz, en el año 2001 obtuvo el Nobel por su “análisis de los mercados con información asimétrica”. Demostró que si hay un sector que tiene menos información que otro en una negociación hay que facilitarle la situación al que tiene menos información. El caso típico para comprender esto es la garantía de los depósitos bancarios, un pequeño ahorrista no tiene información y no puede analizar el balance de un banco antes de hacer un depósito a plazo fijo por ejemplo, ahí es donde se verifica la asimetría de información (falta información) y la regulación establece que al pequeño ahorrista se le garantice el depósito, un gran inversor accede a analizar los estados contables del banco antes de tomar la decisión de inversión, es decir cuenta con toda la información necesaria. Justamente esa asimetría de información hace que Stiglitz solo vea un parte de la información que es la recuperación económica del año 2021, a lo que él le debe estar atribuyendo esta condición de milagrosa. Por otro lado, me voy a ahorrar las explicaciones, ya que Stiglitz fue el supervisor de Guzmán en Columbia University cuando estaba haciendo su post-doctorado, alguna motivación debe tener para que el Fondo sea más flexible con su discípulo. 

¿La situación de la economía de hoy tiene que ver con la pandemia o es la impericia de este gobierno?:

La situación de hoy tiene que ver con una combinación de cosas, las condiciones iniciales que por supuesto hay que reconocer, el gobierno heredó una situación inicial compleja vinculada con la deuda, con atrasos tarifarios que el gobierno de Macri había recuperado pero después congeló, con un tipo de cambio que estaba bastante bien y con reservas en el Banco Central que eran pocas pero con reservas al fin y una situación fiscal por las malas pero ordenada, aclaro por las malas porque fue a través de una licuación y no con medidas de fondo. Se vino la pandemia donde tuvo que acudir a determinadas medidas que en los papeles ya se sabía que iban a tener efectos secundarios (inflación), me estoy refiriendo a la solución monetaria, es decir a la emisión para financiar todo tipo de ayudas contra la pandemia. Había que ser muy cuidadosos con este tema, estudiar el gasto político, analizar otros rubros del gasto público que no eran imprescindibles para no tener que emitir tanto, nada de esto se hizo, lo que lo tilda de mala praxis. Además, siguen sosteniendo que la emisión no genera inflación, y como si esto fuera poco, la estructura política de la coalición de gobierno es muy inestable, donde cada sector piensa distinto y en la gestión cada uno hace lo que le parece. En resumen, situación inicial complicada, pandemia, mala praxis y una incapacidad de gestión derivada de la propia organización política del gobierno. 

Para terminar estimados lectores, conocida la inflación en esta semana ya podemos asegurar que el 2022 va a tener alta inflación, pero también no puedo dejar de mencionar que la alta inflación es el recurso que tiene este gobierno para cerrar el déficit. El déficit fiscal lo cierra licuando jubilaciones y salarios públicos y aumentando los ingresos derivados del aumento nominal de los impuestos, Argentina tiene el grueso de sus impuestos atados al consumo, de manera tal que suben los precios y de esa forma sube la recaudación del iva, ingresos brutos y de las retenciones a las exportaciones. Por un lado, la inflación es mala para el gobierno porque les cobra un impuesto muy malo a sus propios votantes y por otro lado es la forma que tiene el gobierno para cerrar el déficit. Cuando Guzmán dice hemos sobre cumplido la meta de déficit o le promete al Fondo cierto déficit, lo que está asegurando es que voy a tener la inflación suficiente como para licuar jubilaciones y salarios y aumentar los impuestos.

De esta manera, esperamos que la inflación en 2022 vuelva a cerrar en la zona del 50% anual. Así, la suba de precios se mantendría en este umbral en 4 de los últimos 5 años. Claramente va a ser un año de alta inflación y si alcanzamos un empate con el 2021 ya habría que firmar.  

Muchas gracias y hasta la próxima.


domingo, 9 de enero de 2022

GUZMÁN sin plan, pero con muchas restricciones:

Finalmente, el Ministro de Economía Martín Guzmán expuso ante muchos gobernadores oficialistas, otros tantos funcionarios provinciales de segunda línea y la atenta mirada del presidente Alberto Fernández lo que se había anunciado como el momento donde se develaría el misterio de la negociación con el FMI, terminó siendo simplemente un cúmulo de tibias buenas intenciones y un poco más de lo mismo. Con un solo objetivo de buscar consenso, apoyo, respaldo político y dejar muy en claro que el Fondo está pidiendo un ajuste fiscal más fuerte de lo que plantea Guzmán, de hecho, en la práctica el ministro plantea un no ajuste fiscal sobre todo para este 2022 y 2023 lo cual lo califica de muy insensato. Lo que yo veo es que hay una distancia y un largo camino por recorrer para unir las puntas en lo que respecta a la parte técnica de un acuerdo entre el Fondo Monetario y la Argentina.

El Fondo y como todos sabemos a esta altura va a demandar un ajuste fiscal, una reducción del financiamiento monetario (emisión) mucho mas rápido de lo que plantea Guzmán, en un contexto de tasas de interés mas altas. Obviamente, eso en los cálculos del Fondo significa un menor crecimiento en el corto plazo para poder acumular reservas más rápidamente, porque al crecer menos tenemos menor nivel de importación y eso permite acumular reservas en lo inmediato, indubitablemente eso es muy difícil de digerir para la política. Entonces, lo que veo que va ser muy difícil tener un acuerdo en el cortísimo plazo que genere expectativas positivas, me parece que vamos a entrar en un terreno de idas y vueltas donde se puede estirar más de la cuenta el acuerdo o la negociación y eso implica un riesgo macroeconómico muy importante dado el nivel crítico de reservas y de brecha cambiaria.

Estamos complicados y si uno hace un seguimiento más fino de lo que fue la reunión, puntualmente me estoy refiriendo a la intervención del gobernador de la provincia de Buenos Aires, manifestando que era necesario un cambio de estrategia en la negociación, con este tipo de apoyo, a esta altura de los acontecimientos el ministro queda muy mal parado. Esto no es más que graficar muy bien las restricciones en las que se mueve Guzmán, seguramente el ministro quisiera acelerar la corrección fiscal y reducir la emisión, pero obviamente tiene una restricción política muy fuerte dentro del propio gobierno en que participa. Lo dejó en evidencia sobre todo el año pasado cuando Guzmán apuntaba a cerrar un acuerdo con el Fondo en mayo de 2021, subiendo tarifas, bajando subsidios para ajustar más rápido el déficit fiscal y no lo pudo hacer ya que se encontró con una restricción política y eso lo único que provoca es ingresar en zona de riesgo y la macro argentina no tiene más tiempo. Tenemos un nivel de reservas muy crítico, no tenemos financiamiento en los mercados internacionales de capitales, el nivel de brecha cambiaria dado por la distancia entre el dólar oficial y el financiero es muy amplia, el desequilibrio monetario y fiscal es tan fuerte que eso genera riesgo que se dé una crisis cambiaria. Ese es el riesgo que encuentra en el corto plazo la macro argentina, si no hay una negociación rápida con el Fondo que genere expectativas positivas es ir a una crisis cambiaria que nos lleve a un nivel más alto de inflación.

Después de escucharlo a Guzmán: ¿Estamos más lejos o más cerca del acuerdo con el Fondo?:

Yo creo que estamos un poco más lejos de lo que estaba pensando el mercado, de hecho, las repercusiones de lo que pasó el miércoles fueron “muy malas”, se vio en la caída de los bonos y ahí se termina el relato. A la larga, Argentina va a tener un acuerdo con el Fondo, la pregunta es: ¿Cómo se llega a ese acuerdo, en qué nivel de brecha y reservas? Lo que el ministro nos deja en claro son sus restricciones políticas, si bien marcó en su exposición lo comprometido que sería no ir a un acuerdo, es decir a un default con el Fondo. Es importante que el propio Guzmán entienda y manifieste el riesgo de no tener un acuerdo con el Fondo como elemento de negociación interno. En ese contexto el ministro proyecta un equilibrio fiscal recién en el año 2027, ésta es la primer gran diferencia técnica que vislumbro con los cuadros del Fondo Monetario que exigen que el gobierno replantee su política fiscal.

Por ahora tiene la ayuda de los dólares que le están ingresando del trigo, el incremento de la demanda estacional de pesos de estos meses (diciembre y enero), pero eso es transitorio, en febrero se da vuelta todo. La economía argentina es flujo dependiente, como no hay reservas y no hay acceso al financiamiento, dependemos básicamente que el campo siga inyectando dólares. Dicho esto, pensar en una baja de retenciones luce muy poco probable porque claramente el gobierno lo que trata es minimizar el esfuerzo fiscal por el lado del gasto, tampoco tiene margen para incrementar la carga impositiva para generar más ingresos. Si no hay ajuste del gasto, no se pueden aumentar los impuestos, la única vía es el crecimiento por donde se pueden generar mejores condiciones, pero no hay señales positivas para que esto ocurra.

De nuevo, entramos en zona de riesgo, si no se hace el ajuste a través de un programa de estabilización, termina llegando como siempre pasa en Argentina “por las malas”. Es decir, producto de una devaluación forzada por el mercado, una aceleración de la inflación que termine licuando el gasto y los pasivos del Banco Central, este es el verdadero riesgo en el que entra Argentina, obviamente con cepo, con restricciones cambiarias y con controles de precios los desequilibrios macroeconómicos pueden perdurar en el tiempo un poco más, eso también hay que tenerlo en cuenta.

Inversiones en el 2022 y crecimiento: ¿Se puede pensar?

Lo cierto es que poco importa a los fines prácticos el tan ansiado acuerdo. No porque no lograrlo no sea perjudicial sino porque independientemente del acuerdo al que tal vez se llegue, Argentina no tiene futuro si no encara puertas adentro los cambios necesarios para lograr una realidad distinta. Hacer los ajustes en la dirección correcta, aumento de tarifas, bajar el déficit, reducir la emisión, subir la tasa de interés, mover más rápido el tipo de cambio oficial. El 2021 dejó un arrastre estadístico del orden del 2%, pero no sería un crecimiento genuino. Argentina para generar un crecimiento genuino necesita tener certidumbre a nivel macroeconómico para bajar la brecha cambiaria. El principal problema para la inversión y para la generación de dólares es que tenemos una brecha cambiaria muy fuerte que genera una señal muy negativa para el sector externo y Argentina para crecer e incrementar el salario real necesita generación de dólares genuinos. El año pasado tuvimos una liquidación muy buena a pesar de la brecha cambiaria y eso tuvo que ver con que los precios de la soja ayudaron muy fuertemente, probablemente este año no se repita ese contexto internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos va a subir la tasa de interés, eso fortalece al dólar y puede llegar a complicar el precio de las commodities, que son los precios internacionales de las materias primas.

En 2021, año electoral, el gobierno le puso un freno de mano al tipo de cambio oficial que fue muy por debajo de la tasa de inflación, a pesar de ello la liquidación se produjo. Este año no hay margen para atrasar el tipo de cambio oficial de esa manera, el gobierno va a tener que mover la tasa de interés, mover el dólar más rápido y no va a contar con la ayuda de los commodities y ahí podemos entrar en una zona donde la alta brecha comienza a complicar la liquidación, más allá que están obligados a liquidar, pero pueden demorar en el tiempo la decisión y eso es un riesgo macroeconómico.

Para terminar estimados lectores, si no hay acuerdo con el Fondo ¿Cuál es el escenario? Entramos en ese riesgo de inestabilidad que les vengo marcando, donde se termina generando una corrección cambiaria por la fuerza, la brecha cambiaria implosionando y eso nos lleva a un nivel de inflación más alto. Ese es el riesgo que se juega la política en el 2022, si no hacen los ajustes en el corto plazo vamos a un escenario macroeconómico de mayor inflación, de una corrección cambiaria que no es hiper, no es corralito, pero atención, estamos partiendo de un nivel de inflación del 50%, ir a uno mayor implica todo un riesgo macroeconómico de magnitudes. La política tiene margen para evitar todo esto, pero después de escucharlo a Guzmán esta semana ese riesgo desde mi punto de vista aumentó.

Muchas gracias y hasta la próxima.

domingo, 2 de enero de 2022

ECONOMÍA 2022: escenarios y claves:

 

En esta oportunidad les quiero dejar un saludo a todos y los mejores deseos para este año 2022 que ya inició. Voy a tratar de comentarles algunas proyecciones, si bien no tengo la bola de cristal podemos enumerar algunas certezas, dudas y riesgos. Qué es lo que yo estoy viendo para este año que recién se inicia y cómo puede jugar la política económica y el acuerdo con el Fondo en términos del dólar, inflación y sobre todo el nivel de actividad.

Para realizar proyecciones de la economía argentina, obviamente hay que partir de una premisa o supuesto básico que es el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que permita evitar un default de la deuda con el FMI. Los vencimientos de deuda con el Fondo a partir de marzo son impagables, no hay forma de afrontar esos vencimientos con las reservas del Banco Central, solo en marzo hay casi 3.000 millones de dólares de vencimiento con el Fondo, si uno suma los otros vencimientos con organismos multilaterales y el vencimiento de los bonos de deuda con acreedores privados suman en total más de 4.200 millones de dólares. Si Argentina no llega para marzo con un acuerdo con el Fondo se va a un default y ese sería un escenario de crisis total. Se dispararían las expectativas de devaluación y se agrandaría la brecha cambiaria entre el dólar oficial y los dólares alternativos impulsando todavía más la inflación. Además produciría una corrida adicional sobre los dólares que quedan de reserva del Banco Central, una corrida muy probablemente de depósitos en dólares y una corrida adicional que sería el combustible de la brecha cambiaria de los depósitos en pesos que pasarían a los dólares alternativos.

En el funcionamiento de la economía real, un default con el FMI cortaría para la Argentina todo tipo de financiamiento en dólares, no solamente para las empresas en términos financieros la posibilidad de colocar deuda en el exterior, sino fundamentalmente de crédito comercial, es decir, que para importar algo por más pequeño que sea habría que pagarlo de contado,  eso generaría un restricción muy grande de divisas y de importaciones que provocarían no solo desabastecimiento en muchos sectores de la economía sino muy probablemente una nueva recesión.

La Argentina ha pagado en 2021 más de 4.000 millones de dólares de vencimiento de deuda con el FMI, el último fue el 22 de diciembre por 1.850 millones de dólares con los DEGs, la moneda del FMI que el propio Fondo había enviado en agosto. Es evidente que el Gobierno va hacia un acuerdo con el Fondo, sino sería ridículo que estuviera pagando semejante cantidad de vencimientos con el FMI, a lo que hay que sumar un vencimiento de 700 millones de dólares en enero, para después caer en default con el FMI y quedarse sin nada en las reservas en el Banco Central. El acuerdo con el Fondo solo puede incluir una reestructuración que descomprima el perfil de vencimientos. Aun así, pensando que hay un acuerdo con el Fondo contrarreloj en el minuto final antes de que lleguen los vencimientos   impagables de marzo, el verano seguramente va a tener mucha volatilidad en el cual las señales de que si hay o no acuerdo con el Fondo van a estar permanentemente repercutiendo sobre la brecha cambiaria y sobre los dólares alternativos y el blue. Este verano movidito en términos económicos es debido a que el gobierno no ha logrado cumplir la promesa de cerrar un acuerdo con el Fondo en 2021 para evitar justamente mayores presiones cambiarias y mayores turbulencias.

Veamos ahora…

LOS ESCENARIOS DEL 2022:

CRECIMIENTO DEL PBI: ARRASTRE ESTADISTICO:

La economía en 2022 muy probablemente si no hay una nueva crisis cambiaria no solamente pueda crecer alrededor de un 2 o 3%, sino incluso algo más y esto tiene que ver con el arrastre estadístico muy fuerte entre el derrumbe que tuvo en el 2020 y la recuperación en 2021, eso significó un crecimiento del PBI en 2021 del 10% que recuperó parte de la caída del 2020, pero el nivel de actividad sobre final del 2021 está en un nivel máximo, esto significa que la economía estancándose en los niveles actuales, el arrastre estadístico  indicaría que podría crecer un 3% respecto del año 2021.

INERCIA INFLACIONARIA ALTA: PISO 60% DE INFLACIÓN:

La expansión monetaria muy fuerte sobre todo en los últimos cuatro meses del 2021, que seguramente se va a trasladar en los primeros meses del 2022 en niveles inflacionarios muy elevados con tasa de inflación del 3% mensual o más.

En un escenario base para el 2022 uno podría prever un crecimiento de la economía del orden del 3% y una inflación piso del 60% manteniendo una enorme dispersión de precios relativos. Que la inflación se mantenga en ese rango va a depender de una serie de factores que van a ser cruciales para la política económica a manejar en 2022.

UN SECTOR EXTERNO CON PREOCUPACIONES:

El mundo preocupado por el repunte de la inflación comienza a dar señales de moderar los elevados niveles de liquidez, los riesgos por el lado de los precios internacionales están sesgados a la baja. Esto implica que desde el punto de vista comercial la disponibilidad de divisas no será lo holgada que fue en el 2021, poniendo un techo a los pagos de importaciones.

Argentina tiene…

TRES CLAVES MUY DIFÍCILES DE MANEJAR:

1º) ¿CÓMO LEVANTAR EL ANCLA DEL DÓLAR OFICIAL? (CORREGIR EL ATRASO CAMBIARIO):

El 2021 cierra con una inflación de 51,2% y un dólar que ajustó punta a punta 25.5%.  La clave es cómo el dólar se va ir acomodando respecto a la evolución de los precios de la economía, es el principal desafío de la política económica, de hecho hay versiones de que el FMI está reclamando una corrección lo más rápida posible de ese tipo de cambio oficial atrasado. La posición del gobierno es tratar de hacerlo muy gradualmente tratando de que el dólar oficial acompañe la inflación y en algunos meses por encima, pero de manera muy discreta sin saltos bruscos del tipo de cambio oficial que provocaría un impacto inflacionario mayor y una perdida del poder adquisitivo de los salarios, contracción del consumo y fuerte caída del nivel de actividad. Pero la verdad es que hay muy poco espacio para evitar un salto discreto del tipo de cambio. Básicamente porque no hay reservas para financiar este tipo de cambio real.

El gobierno quiere evitar la experiencia del 2013/2014 que con menos atraso cambiario, menos inflación y más reservas en el Banco Central, Cristina Fernández de Kirchner con Axel Kicillof como ministro de economía, aceleró las mini devaluaciones diarias del tipo de cambio oficial tratando de corregir el atraso que había, sin embargo en enero de 2014 tuvo que pegar un salto del 20% al tipo de cambio oficial con suba de tasas de interés para frenar la dolarización y tratar de estabilizar la devaluación,  eso generó una aceleración inflacionaria muy importante del 25% anual al 40% anual y un año muy recesivo en la economía. Como pueden advertir la situación actual es totalmente distinta, tenemos mucho más atraso cambiario, más inflación y cero reservas en el Central.

2º) ¿CÓMO ACHICAR LA BRECHA DEL 100%? (INSOSTENIBLE):

El otro desafío es poner un techo a los dólares alternativos y controlar la brecha cambiaria a través de las mini devaluaciones e ir achicando la brecha entre el oficial y los alternativos. No hay posibilidades de convivir otro año con una brecha del 100%, eso genera una pérdida muy grande de reservas del Banco Central, una dolarización permanente, un retraso de ingreso de dólares comerciales, un piso de inflación muy elevado y afecta el nivel de actividad. La clave para reducir la brecha es el ajuste fiscal y monetario, el gobierno debe cumplir las metas de reducción de déficit fiscal y ajustarse a llevar la emisión a niveles mínimos.

Pero si a los hechos nos remitimos, el gobierno en sus últimos actos tomó el camino de seguir reprimiendo al sector privado incrementando impuestos como medida para achicar el déficit. Algo tan insostenible como la brecha del 100%.

3º) ¿CÓMO “LEVANTAR EL ANCLA” DE LAS TARIFAS PÚBLICAS Y PRECIOS REGULADOS (COMBUSTIBLES) CON UNA INFLACIÓN DEL 50%?:

El tercer tema muy delicado para manejar por parte del gobierno es cómo salir del atraso de tarifas de servicios públicos fundamentalmente luz y gas. La cuenta de subsidios energéticos este año se disparó 2,3% del PBI, esto es similar a lo que tenía la cuenta de subsidios energéticos para mantener congeladas las tarifas de luz y gas en 2015, esa cuenta se disparó y si sumamos también los subsidios al transporte estamos hablando de más de 3% del PBI para financiar tarifas de luz, gas y transporte, fundamentalmente en el área metropolitana. Hay un requisito clave en el acuerdo con el Fondo que es reducir esa cuenta de subsidios, si repasamos el fallido presupuesto de Guzmán, esa cuenta se reducía en un punto del PBI, esto implica más allá de la segmentación de tarifas aumentos en sectores medios y altos. Va a ser clave cómo se va a manejar esta secuencia de descongelamiento de tarifas en una economía que tiene una inflación piso del 50%.

En resumen, el desafío en 2022 es cómo empezar a corregir los grandes desequilibrios que tienen la economía argentina sin provocar una recaída en el nivel de actividad y caída del consumo, sin que los salarios, jubilaciones y planes sociales queden muy por detrás de la inflación.

Es fundamental…

¿Dónde se pone el ancla?

Claramente el ancla de la nominalidad de la economía durante el 2021 fue el tipo de cambio oficial y las tarifas de servicios públicos, el resultado fue una inflación muy alta y reprimida. Es evidente que el ancla tiene que estar de una buena vez en el ajuste fiscal y monetario, obviamente que tendrá un alto costo sobre los consumidores, estoy diciendo:

*Ajustar el tipo de cambio oficial para incrementar exportaciones y de esa forma acrecentar las reservas del Banco Central para disponer las divisas necesarias para importar y lograr un crecimiento genuino del nivel de actividad.

*Subir tarifas para achicar el déficit fiscal, dejar de emitir y con eso reducir la inflación.

*Ajustar la tasa de interés, que sea positiva contra la inflación para que haya incentivos al ahorro. Obviamente esto desincentiva a las empresas para que tomen financiamiento, dada la escasez de créditos el impacto por esta vía no sería tan significativo.

Poner en valores reales o de mercado al dólar, las tarifas y la tasa de interés para volver a pensar en aumentar la productividad, atraer inversiones, tener un Estado ordenado que no genere déficit, defender el valor de nuestra moneda, comerciar con el mundo, facilitar la contratación de personal, mejorar la educación y hacerlo todo cuidando los recursos del país, de los privados y del Estado.

Si el gobierno no hace lo que tiene que hacer este año, lo va a tener que realizar el año electoral, lo mismo que hizo Cambiemos y la historia ya la conocemos.

Estimados lectores, este año va a venir con novedades desde el Blog para todos lo que me siguen, voy a sumar nuevos productos como ser informes semanales y/o monitoreos de la economía en forma quincenal que voy a ir compartiendo con todos ustedes. Estamos viviendo tiempos en que se requiere información objetiva para tomar las mejores decisiones empresariales y personales.

Para mí fue un año de mucho aprendizaje y crecimiento, espero que haya sido de utilidad para ustedes. Nos volveremos a encontrar como en el 2021 para poder aportar siempre lo mejor. Lo que se hizo hecho está”, nos concentremos ahora en lo que vamos a hacer. Les deseo un “GRAN 2022 PARA TODOS”.

Muchas gracias y hasta la próxima.