¿En qué consiste este nuevo acuerdo con el Fondo
Monetario Internacional?
El Organismo se compromete a aportar la totalidad del
dinero que la Argentina le debe, es decir, por el período de los próximos dos
años y medio el FMI le va a prestar a la Argentina los 44.000 millones de
dólares que Argentina le debe al Fondo. Básicamente el FMI le presta los fondos
para que le pague, lo que significa que la deuda en ese marco no se
cancela, pero Argentina en los próximos dos años y medio no se tiene
que preocupar por conseguir los fondos para cancelar la deuda con el FMI.
Un programa inicial de dos años y medio, durante ese período
el FMI efectuará revisiones trimestrales de las metas acordadas y desembolsos
de dinero. Nuestro país utilizará ese capital para cancelar la deuda del Stand-By
de 2018 y para fortalecer las reservas. Luego habrá un período de 10 años para
cancelar la refinanciación que comenzaría en 2026. La estructura final de esa
segunda etapa del programa se negociará en las próximas semanas dentro de lo
que se conoce como los memorandos con el FMI.
Este claro beneficio que el Fondo le
está concediendo a la Argentina no es gratis, sin embargo, tampoco es muy
exigente lo que el Fondo le está pidiendo a cambio de este nuevo préstamo.
Sin entrar en tanto dato técnico y
para que se comprenda el programa, lo voy a dividir en tres cuestiones
fundamentales: déficit fiscal, emisión monetaria y tasa de interés.
DEFICIT FISCAL:
La primera cuestión es achicar año
tras año el déficit fiscal. El ministro Guzmán explicó que este año el déficit
va a cerrar en el 2,5% del PBI, un poco menos de los que él había planteado en
el presupuesto que no se terminó aprobando y que establecía un déficit del 3,5%
del PBI. Para el año 2023 el compromiso es que vuelva a reducirse al 1,9% del
PBI y para el año 2024 éste sería de 0,9% del PBI y para los años posteriores
al 2024 no hay todavía ninguna definición.
EMISIÓN MONETARIA:
La segunda cuestión es que Argentina
se compromete a reducir significativamente el financiamiento monetario del
déficit fiscal, es decir, que se va a emitir menos dinero para financiar el desequilibrio
de las cuentas públicas, para este año ese financiamiento va a ser solamente
del 1% del PBI, para el año 2023 va a ser del 0,6% del PBI y se espera que en
2024 la emisión monetaria para financiar al fisco será alrededor de 0%.
TASA DE INTERES:
Por último, el gobierno también se compromete a que la
tasa de interés supere a la inflación de forma que los ahorristas argentinos
puedan quedarse en pesos y recibir algún retorno en términos reales positivos. Hoy
un depósito a plazo fijo paga alrededor de 39% anual y la tasa de inflación está
en un 50% anual, para llevar adelante esta política la tasa de interés debería
subir al menos en 11 puntos porcentuales
Dicho todo esto surgen los interrogantes:
¿Cómo se va a producir ese achicamiento del déficit
fiscal?
El gobierno manifiesta claramente que el gasto público
en términos reales no va a bajar y por tanto éste no es un programa de
ajuste. Si no baja el gasto público nos volvemos a hacer la misma pregunta ¿Cómo
va a reducir el déficit? El gobierno dice que va a ocurrir porque el país
va a crecer.
El sector público comienza con un desequilibrio fiscal
primario de 4,3% del PBI. La reducción del desequilibrio en 1,8% para cumplir
la meta de 2,5% les puedo dar certezas de que demandará esfuerzos
adicionales más allá del crecimiento, sino no hay ninguna posibilidad de
cumplimiento.
El déficit fiscal comprometido es del 2,5% del PBI
y la emisión monetaria para financiarlo es del 1%, para tomar un orden
de magnitudes la emisión monetaria se reducirá del equivalente a 3,7% del PBI que
fue en 2021 a 1% para este año. Tengamos en cuenta que Guzmán había fijado en
el proyecto de presupuesto un tope de la emisión para asistir al Tesoro de sólo
1,8% del PBI, es decir, un “apretón monetario” fuerte. Con el Fondo acordó
esta semana solo un 1%, como se puede apreciar estoy en condiciones de asegurar
que esa meta no se va a cumplir.
¿Cómo se va a financiar el resto? es decir el 1,5% del déficit
en términos de PBI:
Evidentemente el gobierno está apostando a tomar NUEVA
DEUDA para financiar esa diferencia. A este gobierno le encanta emitir
deuda en pesos de modo tal que va a seguir la aspiradora de pesos, de esa forma,
como viene sucediendo en la actualidad, los bancos solo le van a prestar al
Estado quitando posibilidad de financiamiento a las empresas, además, tengamos
en cuenta que el Fondo le está exigiendo tasas positivas contra la inflación,
con lo cual el sector privado va a enfrentar una restricción crediticia muy
fuerte que no le va a permitir acceder a un financiamiento, ya sea por
disponibilidad o por costo.
No habría que descartar un aumento de la PRESIÓN
IMPOSITIVA, a pesar y repito a pesar de que la oposición se comprometió a
no subir impuestos, lo cual es el único reaseguro que cuenta el sector privado
más allá que en la práctica todos vimos que eso no funcionó.
Y la otra forma que inventó Guzmán en su gestión para
reducir el déficit fue siempre a través de su gran aliada LA INFLACIÓN y
su impuesto inflacionario licuando sueldos, jubilaciones y planes sociales.
Aunque todavía quedan varias instancias por recorrer, los
mercados tomaron bien la noticia, el riesgo país bajó, los bonos argentinos
abrieron con grandes subas y también el dólar paralelo bajó. La reacción de los
mercados era comprensible porque si había una posibilidad de default y ahora
esa duda se despejó totalmente los mercados recibieron esa buena noticia.
Lo anunciado por el gobierno desde mi punto de vista no
es bueno, porque si bien
despejó el default no se conoce la letra chica todavía. Pero nada dice de reducir
gastos público e impuestos, ausencia de reformas estructurales como ser
laboral, previsional, impositiva y del comercio entre otras, y sin ellas no hay
posibilidad de crecimiento alguna. No poner esto en agenda es realmente
desconocer el estado de total inviabilidad en que se encuentra Argentina.
Persistirá la brecha con elevada inflación, lo cual no
permite lograr la competitividad externa, este atributo es inalcanzable sin una devaluación del
tipo de cambio oficial. La única forma que tiene el gobierno para hacerse de
dólares es justamente a través de la Balanza Comercial (Exportaciones menos
Importaciones), pero la sequía y la suba de los precios energéticos me generan
dudas sobre la acumulación de reservas dado el esperado deterioro del saldo
comercial sumado a una política cambiaria incierta para adelante. Pero los
ajustes cambiarios por más que el ministro los niegue en su discurso, desde mi visión
pueden llegar a ser inevitables.
Nada de lo que Argentina necesita, solo se logró patear
para adelante los vencimientos con el Fondo Monetario Internacional, lo mismo
hizo Guzmán con la anterior reformulación de deuda. Más de lo mismo y
seguiremos acumulando y agravando los problemas, pero soluciones ningunas, esto
es un plan a corto plazo que difiere los problemas dos años y medio. Estamos
ante la presencia del plan económico plurianual de la gestión de Alberto Fernández
que se había comprometido y que era el presupuesto, como el mismo no pudo ser
aprobado, ahora el plan es este entendimiento con el Fondo tras dos años sin
referencia clara de mediano plazo plagado de interrogantes como pueden apreciar
y como si esto fuera poco con profundas inconsistencias también.
El acuerdo deber ser acompañado por el apoyo explícito de
los diferentes sectores de la coalición de gobierno, la oposición, sindicatos y
sector privado en lo discursivo y en los hechos.
No puedo dejar de mencionar que ante todos estos
interrogantes hay una certeza. Todo el financiamiento que a partir de este
acuerdo/entendimiento con el Fondo se va a conseguir desde Organismos Multilaterales,
BID, muy probablemente de China y seguramente el Fondo le va a restituir todo
lo pagado mediante los DEGs. Todo eso, pero absolutamente todo, es para
financiar los gastos de la política para terminar el mandato, nada está pensado
para beneficio de los individuos y de las empresas argentinas. Sin encarar
profundas reformas, solo atajos de corto plazo, el resultado final siempre va a
ser más pobreza. Difícilmente nuestros políticos estén pensando en romper
con un ciclo de estancamiento que ya lleva larga data, solo mantenerse en el
poder y sus privilegios.
Muchas gracias y hasta la próxima.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario