Ya pasaron las elecciones, asumieron los representantes
electos y se inició un nuevo año, ahora la pregunta que nos hacemos todos es:
¿Estamos mejor o peor?
Estamos MEJOR porque las elecciones marcaron un cambio
desde el punto de vista de la opinión pública respecto de lo que se estaba
viviendo, le dieron más poder a la oposición o, mejor dicho, dado que fueron
elecciones legislativas limitaron el poder del gobierno en uno de los poderes,
el Legislativo, que tiene que ver con los otros dos poderes de gobierno, el
Ejecutivo y uno muy importante el Judicial. Y estamos PEOR porque ya pasaron
tres meses y los problemas que tenía Argentina en estos meses se han agravado.
Más emisión monetaria para financiar el déficit, se sigue sin concretar
el acuerdo con el Fondo Monetario, pese al récord del año pasado de
exportaciones el Banco Central está camino a un mínimo histórico de reservas
netas, la tasa de inflación sigue entre el 3% y 4%, esta semana se
conoció la inflación de diciembre que trepó 3,8% según el INDEC, de esta manera
el incremento de precios cerró con una suba de 50,9% en 2021, los efectos positivos
de la recuperación económica que tuvimos durante el año 2021 lentamente
se están anestesiando debido a la escasez de dólares que necesita Argentina
para crecer en forma genuina. Por todo esto es que estamos peor.
Tenemos que sumar el escenario internacional que también
ha desmejorado, la Reserva Federal está señalando que va por una suba de tasas
de interés en los Estados Unidos, cosa que no es buena para un país deudor y de
alto riesgo como Argentina. Por otro lado, tenemos la sequía que ya está
afectando a la producción agrícola con expectativas de rendimiento disminuyendo
considerablemente por la insuficiencia de las lluvias, estamos hablando de que
la zona afectada es de un 73% de la zona núcleo.
Haciendo un resumen, políticamente estamos mejor y
económicamente seguimos por un sendero cada vez peor.
Con récord de exportaciones ¿a dónde fueron los dólares?:
En primer lugar, voy a aclarar que Argentina se hace de
dólares por dos vías: a través del Saldo Comercial que es Exportaciones
menos Importaciones y por el ingreso de dólares por inversión extrajera directa
e inversiones financieras que técnicamente se llama Cuenta Capital. Todo
lo que ingrese por la Cuenta Capital desapareció, de modo tal que la única
fuente de ingreso es el saldo de la Balanza Comercial. Con ese saldo Comercial
el Estado tiene que pagar intereses al Fondo y alguna cuota de Capital, además
del uso que hizo de los Derechos Especiales de Giro, también tiene que pagar
compromisos de empresas privadas en el exterior y por último intervenir en el
mercado de cambio para controlar la brecha. Todo esto consumió toda posibilidad
de incremento genuino de reservas y actualmente estamos en un nivel muy crítico
de reservas con todo lo que eso significa.
Para que Argentina rebote un 10%, el año pasado necesitó
un récord de importaciones, el Banco Central liberó importaciones por casi
6.000 millones de dólares por mes cuando venía a un ritmo de 4.000 millones de
dólares mensuales, ahí hubo un importante crecimiento que claramente tiene
incidencia en el balance comercial. Con una brecha del 100%, los importadores aprovechan
para anticipar compras y los exportadores para demorar liquidaciones, al menos
en el tiempo esto termina incidiendo en el saldo de la balanza comercial.
Entonces, Cuenta Capital en cero solo te queda para
atender todos los compromisos y administrar la brecha el saldo de la Balanza
Comercial. A todo esto, hay que sumar que también tenemos Cepo a algunas exportaciones
como ser las de carnes. El combo cierra perfecto para que no tengamos incremento
de reservas en el Banco Central a pesar del récord de exportaciones. El
ministro Guzmán dice que su política es coincidente con la del Fondo, cuando
hay crisis hay que limitar los movimientos de capitales, pero lo que el
ministro no tiene en sus cálculos es que la Cuenta Capital ya está en cero, de
manera tal que todas las medidas que tomó tienen incidencia directa en el Balance
Comercial con efectos en la limitación del ingreso de dólares, algo único en el
mundo cuando tu objetivo tiene que ser incrementar el ingreso de dólares.
Un tema no menor que me gustaría dejar aclarado porque el
gobierno se llena la boca diciendo: “año récord de exportaciones”. Argentina
está estancada y como tal, está estancada también en exportaciones. Las
cantidades exportadas de Argentina caen, no suben. El aumento de las
exportaciones fue todo por efecto de los precios con motivo del debilitamiento
del dólar a nivel global (salvo Argentina) y por eso el super precio de la soja.
Solo hubo un pequeño aumento de cantidades derivado de la demanda brasileña
porque había caído en el 2020 por efecto de la pandemia.
¿Qué panorama para este 2022, teniendo en cuenta la sequía
y su impacto en el dólar?:
Los precios internacionales frente al fenómeno de menor
oferta producto de la sequía pueden llegar a subir. Dejando de lado este tema,
los precios del 2022 no apuntan a repetir la misma suerte del 2021, eso está
muy claro. Seguramente vamos a un ajuste del tipo de cambio oficial para
achicar la brecha, porque insisto con este tema que con una brecha del 100% es
imposible avanzar. Lo que no podemos determinar es si va a ser con un salto
del tipo de cambio de una o va ir acelerando la tasa de devaluación mes a mes. Básicamente
cuando a uno le falta algo que necesita, en este caso dólares, se ajusta por
dos maneras, aumentando el precio o racionando la demanda, o una combinación de
ambas. Justamente lo que va a pasar desde mi punto de vista será una
combinación de ambas, el oficial aumentando y restringiendo todo tipo de
importaciones. Limitar importaciones es influir en forma directa negativamente
sobre el nivel de actividad y como es sabido sobre el crecimiento económico.
El ajuste del tipo de cambio ¿Viene con o sin acuerdo con
el Fondo?
Sin acuerdo con el Fondo el ajuste va a tener que ser
mayor seguramente, el acuerdo te
permite tener algunos ingresos de dólares, no del Fondo, pero sí de Organismos
Multilaterales como Banco Mundial, Club de París y hasta incluso el Swap con
China requiere estar al día con el Fondo. De modo tal que sin acuerdo y con un
default con el Fondo, todos esos ingresos por más pequeños que sean
desaparecen, incluso el crédito comercial para las empresas se dificultaría
muchísimo. Claramente sin acuerdo, la devaluación va a ser todavía mayor
porque la falta de reservas se va a hacer sentir mucho más. En acuerdo con
el Fondo enmarcado en un programa es factible hacer algo más ordenado.
El Premio Nobel de Economía Stiglitz habló del milagro
argentino esta semana:
Habría que ver ¿a qué milagro se está refiriendo?
a lo mejor está reseñando a que todavía Argentina no explotó y eso no deja de
ser un milagro. En forma muy resumida me voy a referir a Stiglitz, en el año
2001 obtuvo el Nobel por su “análisis de los mercados con información
asimétrica”. Demostró que si hay un sector que tiene menos información que
otro en una negociación hay que facilitarle la situación al que tiene menos
información. El caso típico para comprender esto es la garantía de los
depósitos bancarios, un pequeño ahorrista no tiene información y no puede
analizar el balance de un banco antes de hacer un depósito a plazo fijo por
ejemplo, ahí es donde se verifica la asimetría de información (falta
información) y la regulación establece que al pequeño ahorrista se le garantice
el depósito, un gran inversor accede a analizar los estados contables del banco
antes de tomar la decisión de inversión, es decir cuenta con toda la
información necesaria. Justamente esa asimetría de información hace que Stiglitz
solo vea un parte de la información que es la recuperación económica del año
2021, a lo que él le debe estar atribuyendo esta condición de milagrosa. Por
otro lado, me voy a ahorrar las explicaciones, ya que Stiglitz fue el
supervisor de Guzmán en Columbia University cuando estaba haciendo su
post-doctorado, alguna motivación debe tener para que el Fondo sea más flexible
con su discípulo.
¿La situación de la economía de hoy tiene que ver con la
pandemia o es la impericia de este gobierno?:
La situación de hoy tiene que ver con una combinación de
cosas, las condiciones iniciales que por supuesto hay que reconocer, el
gobierno heredó una situación inicial compleja vinculada con la deuda, con
atrasos tarifarios que el gobierno de Macri había recuperado pero después
congeló, con un tipo de cambio que estaba bastante bien y con reservas en el
Banco Central que eran pocas pero con reservas al fin y una situación fiscal
por las malas pero ordenada, aclaro por las malas porque fue a través de una
licuación y no con medidas de fondo. Se vino la pandemia donde tuvo que acudir
a determinadas medidas que en los papeles ya se sabía que iban a tener efectos
secundarios (inflación), me estoy refiriendo a la solución monetaria, es decir a
la emisión para financiar todo tipo de ayudas contra la pandemia. Había que ser
muy cuidadosos con este tema, estudiar el gasto político, analizar otros rubros
del gasto público que no eran imprescindibles para no tener que emitir tanto, nada
de esto se hizo, lo que lo tilda de mala praxis. Además, siguen sosteniendo que
la emisión no genera inflación, y como si esto fuera poco, la estructura
política de la coalición de gobierno es muy inestable, donde cada sector piensa
distinto y en la gestión cada uno hace lo que le parece. En resumen,
situación inicial complicada, pandemia, mala praxis y una incapacidad de
gestión derivada de la propia organización política del gobierno.
Para terminar estimados lectores, conocida la inflación
en esta semana ya podemos asegurar que el 2022 va a tener alta inflación, pero
también no puedo dejar de mencionar que la alta inflación es el recurso que
tiene este gobierno para cerrar el déficit. El déficit fiscal lo cierra
licuando jubilaciones y salarios públicos y aumentando los ingresos derivados
del aumento nominal de los impuestos, Argentina tiene el grueso de sus
impuestos atados al consumo, de manera tal que suben los precios y de esa forma
sube la recaudación del iva, ingresos brutos y de las retenciones a las
exportaciones. Por un lado, la inflación es mala para el gobierno porque les
cobra un impuesto muy malo a sus propios votantes y por otro lado es la forma
que tiene el gobierno para cerrar el déficit. Cuando Guzmán dice hemos sobre
cumplido la meta de déficit o le promete al Fondo cierto déficit, lo que
está asegurando es que voy a tener la inflación suficiente como para licuar
jubilaciones y salarios y aumentar los impuestos.
De esta manera, esperamos que la inflación en 2022 vuelva
a cerrar en la zona del 50% anual. Así, la suba de precios se mantendría en
este umbral en 4 de los últimos 5 años. Claramente va a ser un año de alta
inflación y si alcanzamos un empate con el 2021 ya habría que firmar.
Muchas gracias y hasta la próxima.
Mario,
ResponderBorrarComo siempre, tu columna es muy clara y didáctica.
Coincido con tu opinión en el sentido de que ojalá que el 2022 sea como el 2021, pero en lo personal me inclino porque será peor y en cuanto a la inflación, me parece que lamentablemente el gobierno y su necesidad de financiamiento vía impuesto inflacionario nos llevará a ubicarla por encima del 50% (probablemente en niveles del 60% anual o algo más).
gracias