domingo, 16 de enero de 2022

EN ECONOMÍA: ¿Estamos mejor o peor?

 

Ya pasaron las elecciones, asumieron los representantes electos y se inició un nuevo año, ahora la pregunta que nos hacemos todos es:

¿Estamos mejor o peor?

Estamos MEJOR porque las elecciones marcaron un cambio desde el punto de vista de la opinión pública respecto de lo que se estaba viviendo, le dieron más poder a la oposición o, mejor dicho, dado que fueron elecciones legislativas limitaron el poder del gobierno en uno de los poderes, el Legislativo, que tiene que ver con los otros dos poderes de gobierno, el Ejecutivo y uno muy importante el Judicial. Y estamos PEOR porque ya pasaron tres meses y los problemas que tenía Argentina en estos meses se han agravado. Más emisión monetaria para financiar el déficit, se sigue sin concretar el acuerdo con el Fondo Monetario, pese al récord del año pasado de exportaciones el Banco Central está camino a un mínimo histórico de reservas netas, la tasa de inflación sigue entre el 3% y 4%, esta semana se conoció la inflación de diciembre que trepó 3,8% según el INDEC, de esta manera el incremento de precios cerró con una suba de 50,9% en 2021, los efectos positivos de la recuperación económica que tuvimos durante el año 2021 lentamente se están anestesiando debido a la escasez de dólares que necesita Argentina para crecer en forma genuina. Por todo esto es que estamos peor.

Tenemos que sumar el escenario internacional que también ha desmejorado, la Reserva Federal está señalando que va por una suba de tasas de interés en los Estados Unidos, cosa que no es buena para un país deudor y de alto riesgo como Argentina. Por otro lado, tenemos la sequía que ya está afectando a la producción agrícola con expectativas de rendimiento disminuyendo considerablemente por la insuficiencia de las lluvias, estamos hablando de que la zona afectada es de un 73% de la zona núcleo.

Haciendo un resumen, políticamente estamos mejor y económicamente seguimos por un sendero cada vez peor.

Con récord de exportaciones ¿a dónde fueron los dólares?:

En primer lugar, voy a aclarar que Argentina se hace de dólares por dos vías: a través del Saldo Comercial que es Exportaciones menos Importaciones y por el ingreso de dólares por inversión extrajera directa e inversiones financieras que técnicamente se llama Cuenta Capital. Todo lo que ingrese por la Cuenta Capital desapareció, de modo tal que la única fuente de ingreso es el saldo de la Balanza Comercial. Con ese saldo Comercial el Estado tiene que pagar intereses al Fondo y alguna cuota de Capital, además del uso que hizo de los Derechos Especiales de Giro, también tiene que pagar compromisos de empresas privadas en el exterior y por último intervenir en el mercado de cambio para controlar la brecha. Todo esto consumió toda posibilidad de incremento genuino de reservas y actualmente estamos en un nivel muy crítico de reservas con todo lo que eso significa.

Para que Argentina rebote un 10%, el año pasado necesitó un récord de importaciones, el Banco Central liberó importaciones por casi 6.000 millones de dólares por mes cuando venía a un ritmo de 4.000 millones de dólares mensuales, ahí hubo un importante crecimiento que claramente tiene incidencia en el balance comercial. Con una brecha del 100%, los importadores aprovechan para anticipar compras y los exportadores para demorar liquidaciones, al menos en el tiempo esto termina incidiendo en el saldo de la balanza comercial.

Entonces, Cuenta Capital en cero solo te queda para atender todos los compromisos y administrar la brecha el saldo de la Balanza Comercial. A todo esto, hay que sumar que también tenemos Cepo a algunas exportaciones como ser las de carnes. El combo cierra perfecto para que no tengamos incremento de reservas en el Banco Central a pesar del récord de exportaciones. El ministro Guzmán dice que su política es coincidente con la del Fondo, cuando hay crisis hay que limitar los movimientos de capitales, pero lo que el ministro no tiene en sus cálculos es que la Cuenta Capital ya está en cero, de manera tal que todas las medidas que tomó tienen incidencia directa en el Balance Comercial con efectos en la limitación del ingreso de dólares, algo único en el mundo cuando tu objetivo tiene que ser incrementar el ingreso de dólares.

Un tema no menor que me gustaría dejar aclarado porque el gobierno se llena la boca diciendo: “año récord de exportaciones”. Argentina está estancada y como tal, está estancada también en exportaciones. Las cantidades exportadas de Argentina caen, no suben. El aumento de las exportaciones fue todo por efecto de los precios con motivo del debilitamiento del dólar a nivel global (salvo Argentina) y por eso el super precio de la soja. Solo hubo un pequeño aumento de cantidades derivado de la demanda brasileña porque había caído en el 2020 por efecto de la pandemia.

¿Qué panorama para este 2022, teniendo en cuenta la sequía y su impacto en el dólar?:

Los precios internacionales frente al fenómeno de menor oferta producto de la sequía pueden llegar a subir. Dejando de lado este tema, los precios del 2022 no apuntan a repetir la misma suerte del 2021, eso está muy claro. Seguramente vamos a un ajuste del tipo de cambio oficial para achicar la brecha, porque insisto con este tema que con una brecha del 100% es imposible avanzar. Lo que no podemos determinar es si va a ser con un salto del tipo de cambio de una o va ir acelerando la tasa de devaluación mes a mes. Básicamente cuando a uno le falta algo que necesita, en este caso dólares, se ajusta por dos maneras, aumentando el precio o racionando la demanda, o una combinación de ambas. Justamente lo que va a pasar desde mi punto de vista será una combinación de ambas, el oficial aumentando y restringiendo todo tipo de importaciones. Limitar importaciones es influir en forma directa negativamente sobre el nivel de actividad y como es sabido sobre el crecimiento económico.

El ajuste del tipo de cambio ¿Viene con o sin acuerdo con el Fondo?

Sin acuerdo con el Fondo el ajuste va a tener que ser mayor seguramente, el acuerdo te permite tener algunos ingresos de dólares, no del Fondo, pero sí de Organismos Multilaterales como Banco Mundial, Club de París y hasta incluso el Swap con China requiere estar al día con el Fondo. De modo tal que sin acuerdo y con un default con el Fondo, todos esos ingresos por más pequeños que sean desaparecen, incluso el crédito comercial para las empresas se dificultaría muchísimo. Claramente sin acuerdo, la devaluación va a ser todavía mayor porque la falta de reservas se va a hacer sentir mucho más. En acuerdo con el Fondo enmarcado en un programa es factible hacer algo más ordenado.

El Premio Nobel de Economía Stiglitz habló del milagro argentino esta semana:

Habría que ver ¿a qué milagro se está refiriendo? a lo mejor está reseñando a que todavía Argentina no explotó y eso no deja de ser un milagro. En forma muy resumida me voy a referir a Stiglitz, en el año 2001 obtuvo el Nobel por su “análisis de los mercados con información asimétrica”. Demostró que si hay un sector que tiene menos información que otro en una negociación hay que facilitarle la situación al que tiene menos información. El caso típico para comprender esto es la garantía de los depósitos bancarios, un pequeño ahorrista no tiene información y no puede analizar el balance de un banco antes de hacer un depósito a plazo fijo por ejemplo, ahí es donde se verifica la asimetría de información (falta información) y la regulación establece que al pequeño ahorrista se le garantice el depósito, un gran inversor accede a analizar los estados contables del banco antes de tomar la decisión de inversión, es decir cuenta con toda la información necesaria. Justamente esa asimetría de información hace que Stiglitz solo vea un parte de la información que es la recuperación económica del año 2021, a lo que él le debe estar atribuyendo esta condición de milagrosa. Por otro lado, me voy a ahorrar las explicaciones, ya que Stiglitz fue el supervisor de Guzmán en Columbia University cuando estaba haciendo su post-doctorado, alguna motivación debe tener para que el Fondo sea más flexible con su discípulo. 

¿La situación de la economía de hoy tiene que ver con la pandemia o es la impericia de este gobierno?:

La situación de hoy tiene que ver con una combinación de cosas, las condiciones iniciales que por supuesto hay que reconocer, el gobierno heredó una situación inicial compleja vinculada con la deuda, con atrasos tarifarios que el gobierno de Macri había recuperado pero después congeló, con un tipo de cambio que estaba bastante bien y con reservas en el Banco Central que eran pocas pero con reservas al fin y una situación fiscal por las malas pero ordenada, aclaro por las malas porque fue a través de una licuación y no con medidas de fondo. Se vino la pandemia donde tuvo que acudir a determinadas medidas que en los papeles ya se sabía que iban a tener efectos secundarios (inflación), me estoy refiriendo a la solución monetaria, es decir a la emisión para financiar todo tipo de ayudas contra la pandemia. Había que ser muy cuidadosos con este tema, estudiar el gasto político, analizar otros rubros del gasto público que no eran imprescindibles para no tener que emitir tanto, nada de esto se hizo, lo que lo tilda de mala praxis. Además, siguen sosteniendo que la emisión no genera inflación, y como si esto fuera poco, la estructura política de la coalición de gobierno es muy inestable, donde cada sector piensa distinto y en la gestión cada uno hace lo que le parece. En resumen, situación inicial complicada, pandemia, mala praxis y una incapacidad de gestión derivada de la propia organización política del gobierno. 

Para terminar estimados lectores, conocida la inflación en esta semana ya podemos asegurar que el 2022 va a tener alta inflación, pero también no puedo dejar de mencionar que la alta inflación es el recurso que tiene este gobierno para cerrar el déficit. El déficit fiscal lo cierra licuando jubilaciones y salarios públicos y aumentando los ingresos derivados del aumento nominal de los impuestos, Argentina tiene el grueso de sus impuestos atados al consumo, de manera tal que suben los precios y de esa forma sube la recaudación del iva, ingresos brutos y de las retenciones a las exportaciones. Por un lado, la inflación es mala para el gobierno porque les cobra un impuesto muy malo a sus propios votantes y por otro lado es la forma que tiene el gobierno para cerrar el déficit. Cuando Guzmán dice hemos sobre cumplido la meta de déficit o le promete al Fondo cierto déficit, lo que está asegurando es que voy a tener la inflación suficiente como para licuar jubilaciones y salarios y aumentar los impuestos.

De esta manera, esperamos que la inflación en 2022 vuelva a cerrar en la zona del 50% anual. Así, la suba de precios se mantendría en este umbral en 4 de los últimos 5 años. Claramente va a ser un año de alta inflación y si alcanzamos un empate con el 2021 ya habría que firmar.  

Muchas gracias y hasta la próxima.


1 comentario:

  1. Mario,
    Como siempre, tu columna es muy clara y didáctica.
    Coincido con tu opinión en el sentido de que ojalá que el 2022 sea como el 2021, pero en lo personal me inclino porque será peor y en cuanto a la inflación, me parece que lamentablemente el gobierno y su necesidad de financiamiento vía impuesto inflacionario nos llevará a ubicarla por encima del 50% (probablemente en niveles del 60% anual o algo más).
    gracias

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