En esta oportunidad
les quiero dejar un saludo a todos y los mejores deseos para este año 2022 que ya
inició. Voy a tratar de comentarles algunas proyecciones, si bien no tengo la
bola de cristal podemos enumerar algunas certezas, dudas y riesgos. Qué es lo
que yo estoy viendo para este año que recién se inicia y cómo puede jugar la
política económica y el acuerdo con el Fondo en términos del dólar, inflación y
sobre todo el nivel de actividad.
Para realizar
proyecciones de la economía argentina, obviamente hay que partir de una premisa
o supuesto básico que es el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que
permita evitar un default de la deuda con el FMI. Los vencimientos de deuda
con el Fondo a partir de marzo son impagables, no hay forma de afrontar esos vencimientos
con las reservas del Banco Central, solo en marzo hay casi 3.000 millones
de dólares de vencimiento con el Fondo, si uno suma los otros vencimientos con
organismos multilaterales y el vencimiento de los bonos de deuda con acreedores
privados suman en total más de 4.200 millones de dólares. Si Argentina no llega
para marzo con un acuerdo con el Fondo se va a un default y ese sería un
escenario de crisis total. Se dispararían las expectativas de devaluación y se agrandaría
la brecha cambiaria entre el dólar oficial y los dólares alternativos impulsando
todavía más la inflación. Además produciría una corrida adicional sobre los
dólares que quedan de reserva del Banco Central, una corrida muy probablemente
de depósitos en dólares y una corrida adicional que sería el combustible de la
brecha cambiaria de los depósitos en pesos que pasarían a los dólares
alternativos.
En el funcionamiento
de la economía real, un default con el FMI cortaría para la Argentina todo
tipo de financiamiento en dólares, no solamente para las empresas en
términos financieros la posibilidad de colocar deuda en el exterior, sino
fundamentalmente de crédito comercial, es decir, que para importar algo por más
pequeño que sea habría que pagarlo de contado,
eso generaría un restricción muy grande de divisas y de importaciones
que provocarían no solo desabastecimiento en muchos sectores de la economía
sino muy probablemente una nueva recesión.
La Argentina ha
pagado en 2021 más de 4.000 millones de dólares de vencimiento de deuda con el
FMI, el último fue el 22 de diciembre por 1.850 millones de dólares con los
DEGs, la moneda del FMI que el propio Fondo había enviado en agosto. Es
evidente que el Gobierno va hacia un acuerdo con el Fondo, sino sería ridículo
que estuviera pagando semejante cantidad de vencimientos con el FMI, a lo
que hay que sumar un vencimiento de 700 millones de dólares en enero, para
después caer en default con el FMI y quedarse sin nada en las reservas en el
Banco Central. El acuerdo con el Fondo solo puede incluir una
reestructuración que descomprima el perfil de vencimientos. Aun así,
pensando que hay un acuerdo con el Fondo contrarreloj en el minuto final antes
de que lleguen los vencimientos impagables
de marzo, el verano seguramente va a tener mucha volatilidad en el cual las
señales de que si hay o no acuerdo con el Fondo van a estar permanentemente
repercutiendo sobre la brecha cambiaria y sobre los dólares alternativos y el
blue. Este verano movidito en términos económicos es debido a que el gobierno
no ha logrado cumplir la promesa de cerrar un acuerdo con el Fondo en 2021 para
evitar justamente mayores presiones cambiarias y mayores turbulencias.
Veamos ahora…
LOS ESCENARIOS DEL 2022:
CRECIMIENTO DEL PBI: ARRASTRE
ESTADISTICO:
La economía en 2022
muy probablemente si no hay una nueva crisis cambiaria no solamente pueda
crecer alrededor de un 2 o 3%, sino incluso algo más y esto tiene que ver con
el arrastre estadístico muy fuerte entre el derrumbe que tuvo en el 2020 y la
recuperación en 2021, eso significó un crecimiento del PBI en 2021 del 10% que
recuperó parte de la caída del 2020, pero el nivel de actividad sobre final del
2021 está en un nivel máximo, esto significa que la economía estancándose en
los niveles actuales, el arrastre estadístico
indicaría que podría crecer un 3% respecto del año 2021.
INERCIA INFLACIONARIA
ALTA: PISO 60% DE INFLACIÓN:
La expansión monetaria muy fuerte sobre todo en los
últimos cuatro meses del 2021, que seguramente se va a trasladar en los
primeros meses del 2022 en niveles inflacionarios muy elevados con tasa de
inflación del 3% mensual o más.
En un escenario base para el 2022 uno podría prever un
crecimiento de la economía del orden del 3% y una inflación piso del 60%
manteniendo una enorme dispersión de precios relativos. Que la inflación se
mantenga en ese rango va a depender de una serie de factores que van a ser
cruciales para la política económica a manejar en 2022.
UN SECTOR EXTERNO CON PREOCUPACIONES:
El mundo preocupado por el repunte de la inflación
comienza a dar señales de moderar los elevados niveles de liquidez, los riesgos
por el lado de los precios internacionales están sesgados a la baja. Esto
implica que desde el punto de vista comercial la disponibilidad de divisas no
será lo holgada que fue en el 2021, poniendo un techo a los pagos de
importaciones.
Argentina tiene…
TRES CLAVES MUY DIFÍCILES DE MANEJAR:
1º) ¿CÓMO LEVANTAR EL ANCLA DEL DÓLAR OFICIAL? (CORREGIR
EL ATRASO CAMBIARIO):
El 2021 cierra con una inflación de 51,2% y un dólar que
ajustó punta a punta 25.5%. La clave es
cómo el dólar se va ir acomodando respecto a la evolución de los precios de la
economía, es el principal desafío de la política económica, de hecho hay
versiones de que el FMI está reclamando una corrección lo más rápida posible de
ese tipo de cambio oficial atrasado. La posición del gobierno es tratar de
hacerlo muy gradualmente tratando de que el dólar oficial acompañe la inflación
y en algunos meses por encima, pero de manera muy discreta sin saltos bruscos
del tipo de cambio oficial que provocaría un impacto inflacionario mayor y una
perdida del poder adquisitivo de los salarios, contracción del consumo y fuerte
caída del nivel de actividad. Pero la verdad es que hay muy poco espacio para
evitar un salto discreto del tipo de cambio. Básicamente porque no hay reservas
para financiar este tipo de cambio real.
El gobierno quiere evitar la experiencia del 2013/2014 que con menos atraso cambiario, menos inflación y más
reservas en el Banco Central, Cristina Fernández de Kirchner con Axel
Kicillof como ministro de economía, aceleró las mini devaluaciones diarias
del tipo de cambio oficial tratando de corregir el atraso que había, sin
embargo en enero de 2014 tuvo que pegar un salto del 20% al tipo de cambio
oficial con suba de tasas de interés para frenar la dolarización y tratar de
estabilizar la devaluación, eso generó
una aceleración inflacionaria muy importante del 25% anual al 40% anual y un
año muy recesivo en la economía. Como pueden advertir la situación actual es
totalmente distinta, tenemos mucho más atraso cambiario, más inflación y cero
reservas en el Central.
2º) ¿CÓMO ACHICAR LA BRECHA DEL 100%? (INSOSTENIBLE):
El otro desafío es poner un techo a los dólares
alternativos y controlar la brecha cambiaria a través de las mini devaluaciones
e ir achicando la brecha entre el oficial y los alternativos. No hay
posibilidades de convivir otro año con una brecha del 100%, eso genera una
pérdida muy grande de reservas del Banco Central, una dolarización permanente,
un retraso de ingreso de dólares comerciales, un piso de inflación muy elevado
y afecta el nivel de actividad. La clave para reducir la brecha es el
ajuste fiscal y monetario, el gobierno debe cumplir las metas de reducción de
déficit fiscal y ajustarse a llevar la emisión a niveles mínimos.
Pero si a los hechos nos remitimos, el gobierno en sus
últimos actos tomó el camino de seguir reprimiendo al sector privado
incrementando impuestos como medida para achicar el déficit. Algo tan
insostenible como la brecha del 100%.
3º) ¿CÓMO “LEVANTAR EL ANCLA” DE LAS TARIFAS PÚBLICAS Y
PRECIOS REGULADOS (COMBUSTIBLES) CON UNA INFLACIÓN DEL 50%?:
El tercer tema muy delicado para manejar por parte del
gobierno es cómo salir del atraso de tarifas de servicios públicos
fundamentalmente luz y gas. La cuenta de subsidios energéticos este año se
disparó 2,3% del PBI, esto es similar a lo que tenía la cuenta de subsidios
energéticos para mantener congeladas las tarifas de luz y gas en 2015, esa
cuenta se disparó y si sumamos también los subsidios al transporte estamos
hablando de más de 3% del PBI para financiar tarifas de luz, gas y
transporte, fundamentalmente en el área metropolitana. Hay un requisito
clave en el acuerdo con el Fondo que es reducir esa cuenta de subsidios, si
repasamos el fallido presupuesto de Guzmán, esa cuenta se reducía en un punto
del PBI, esto implica más allá de la segmentación de tarifas aumentos en
sectores medios y altos. Va a ser clave cómo se va a manejar esta secuencia de descongelamiento
de tarifas en una economía que tiene una inflación piso del 50%.
En resumen, el desafío en 2022 es cómo empezar a corregir
los grandes desequilibrios que tienen la economía argentina sin provocar una recaída
en el nivel de actividad y caída del consumo, sin que los salarios,
jubilaciones y planes sociales queden muy por detrás de la inflación.
Es fundamental…
¿Dónde se pone el ancla?
Claramente el ancla de la nominalidad de la economía
durante el 2021 fue el tipo de cambio oficial y las tarifas de servicios
públicos, el resultado fue una inflación muy alta y reprimida. Es
evidente que el ancla tiene que estar de una buena vez en el ajuste fiscal y
monetario, obviamente que tendrá un alto costo sobre los consumidores,
estoy diciendo:
*Ajustar el tipo de cambio oficial para incrementar exportaciones y de esa forma acrecentar
las reservas del Banco Central para disponer las divisas necesarias para
importar y lograr un crecimiento genuino del nivel de actividad.
*Subir tarifas para achicar el déficit fiscal, dejar de emitir y con eso reducir la inflación.
*Ajustar la tasa de interés, que sea positiva contra la inflación para que haya
incentivos al ahorro. Obviamente esto desincentiva a las empresas para que
tomen financiamiento, dada la escasez de créditos el impacto por esta vía no
sería tan significativo.
Poner en valores reales o de mercado al dólar, las
tarifas y la tasa de interés
para volver a pensar en aumentar la productividad, atraer inversiones, tener un
Estado ordenado que no genere déficit, defender el valor de nuestra moneda,
comerciar con el mundo, facilitar la contratación de personal, mejorar la
educación y hacerlo todo cuidando los recursos del país, de los privados y del
Estado.
Si el gobierno no hace lo que tiene que hacer este año,
lo va a tener que realizar el año electoral, lo mismo que hizo Cambiemos y la
historia ya la conocemos.
Estimados lectores, este año va a venir con novedades
desde el Blog para todos lo que me siguen, voy a sumar nuevos productos como
ser informes semanales y/o monitoreos de la economía en forma quincenal que voy
a ir compartiendo con todos ustedes. Estamos viviendo tiempos en que se requiere
información objetiva para tomar las mejores decisiones empresariales y
personales.
Para mí fue un año de mucho aprendizaje y crecimiento, espero
que haya sido de utilidad para ustedes. Nos volveremos a encontrar como en el
2021 para poder aportar siempre lo mejor. “Lo que se hizo hecho está”,
nos concentremos ahora en lo que vamos a hacer. Les deseo un “GRAN 2022 PARA
TODOS”.
Muchas gracias y hasta la próxima.
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