Desde que el gasto público de la Nación y las
Provincias se incrementó 20 puntos del PIB (desde el 25% al 45%), entre 2003 y
2015, los medios de financiamiento han tenido que llegar a un límite
peligroso.
Les voy a explicar por qué
Los nuevos impuestos y la consecuente presión
tributaria récord en la región
Asfixia a las Pymes, a las micro Pymes, a los profesionales,
cuentapropistas y monotributistas impidiendo obtener retornos aceptables para
invertir, generar producción y empleo con más y mejores salarios. Desde que
asumió este gobierno se crearon o aumentaron más de 15 impuestos a razón de uno
por mes.
La deuda interna y
externa se amplifica llevándonos a nuevos defaults
Nuevas reestructuraciones de deuda o reperfilamientos, lo que deja a las
empresas sin crédito para apalancarse y crecer. El Estado argentino absorbe
el 80% del crédito disponible en el país, siendo uno de los Estados más
endeudados del mundo. Por el contrario, el sector privado representa el 15% y
los hogares el 5%, son los menos endeudados del mundo. Si observamos la media
en el mundo desarrollado tenemos que el 38% corresponde al Estado (menos de la
mitad de Argentina), 37% al sector privado y 25% a los hogares. Argentina
está en un escenario de fuerte aceleración inflacionaria, con ancla en el tipo
de cambio oficial, esto traerá problemas en el segundo semestre en la medida
que se desacelere el flujo de exportación por razones estacionales, y se tenga
que enfrentar el pago de las obligaciones con los organismos financieros
internacionales.
La monetización del consecuente
desequilibrio fiscal
Nos llevó a nuevos procesos inflacionarios y a una acumulación de
pasivos en el Banco Central (Lebac primero, Leliq y Pases hoy) que ponen a
la Argentina contra la pared con nuevos riesgos
hiperinflacionarios. En abril la inflación fue del 4,1%, un mes
tradicionalmente tranquilo, con este número ya se consumió más del 60% de la
meta del Presupuesto 2021 (29%), totalmente imposible de cumplir. Y como si
esto fuera poco, los métodos utilizados para ir contra la inflación demuestran
claramente que el tema no se comprende, porque a esta altura querer bajar la
inflación con controles de precios, precios cuidados, tarifas congeladas, ley
de góndola, ofertas en camiones por los barrios por parte del Estado y no sé qué
otro instrumento pueden llegar a inventar, lo que sí les puedo asegurar que por
esta vía la inflación no se controla,
los resultados están a la vista de todos. Hasta te queda la duda si
realmente quieren reducir los índices de inflación porque les permite recaudar
el impuesto inflacionario y de esa manera mantener o incrementar el nivel de
gasto público.
Podría agregar otros desequilibrios indirectos (como el cepo
cambiario) que al dificultar o impedir la importación de insumos, traban el
desarrollo de las empresas y anulan las posibilidades de crecimiento del país.
Es cierto que si en 2021 aprovecháramos el viento de cola de las
condiciones internacionales con precio récord de la soja, recuperando la
actividad económica y la recaudación, podríamos reducir el déficit
fiscal, variable que llegó en 2020 a 8,5 % del PBI.
Pero aún alcanzando
el equilibrio fiscal, algo que se ve lejano
Argentina estará impedida de enfrentar los nuevos compromisos de deuda
que la reestructuración de Guzmán generó para 2023 en adelante. Se
requiere un superávit fiscal primario récord para pagar esos
vencimientos, y aun así será insuficiente.
Argentina debe avanzar en la corrección de un problema estructural
mayor, que es el tamaño del gasto público, que el Kirchnerismo dejó
y el Macrismo apenas pudo reducir en unos pocos puntos. Desequilibrios
producto de que Cristina en su primer mandato eliminó el superávit que recibió, en
su segundo mandato para cubrir el déficit fue por las AFJP y por las reservas,
por eso con Kicillof de ministro después de ganar las elecciones instauró el
Cepo Cambiario que sigue hasta nuestros días, después Mauricio agotó al
máximo el endeudamiento y así llegamos hasta Alberto que en lo
que va de su gestión también fue por su propio récord, para no ser menos, el de
“la emisión monetaria”. Para que
se comprenda mejor, en los dos periodos de Cristina por cada $ 100 de
gastos e intereses tenía una recaudación genuina de $ 85 de ingreso, tengamos
en cuenta que en esa época no se pagaba parte de la deuda, en la época de Mauricio
por cada $ 100 de gastos e intereses generaba en forma genuina $ 82 y en
la época actual de Alberto por cada $ 100 de gastos e intereses recauda $
73. Esto qué quiere decir, que el problema endémico de Argentina es que
gastamos más de lo que nos ingresa, entonces tomamos deuda y generamos una
crisis de deuda (Default) y si emitimos generamos una crisis de inflación
(hiperinflación), los errores son recurrentes a través del tiempo, solo que las
consecuencias son cada vez más graves.
Se requiere una reforma integral del
estado que devuelva el gasto público a aquel 25% del PBI
Pues este nivel es lo máximo que nuestra tan golpeada estructura
económica podría financiar sin los desequilibrios ya conocidos y sus costos
sociales consecuentes.
Sólo entonces podrá evaluarse y concretarse una reforma tributaria que reduzca
la mochila de impuestos, que podemos discutir a cuántos. Para mí no hay razón
para que sea más que uno por órbita, que hoy hunde a las empresas.
Sólo entonces podrá la Argentina resolver el problema de la deuda y
recuperar líneas de crédito; sólo entonces dejará de monetizar desequilibrios
monetarios y recuperaremos la estabilidad monetaria. En ese marco
podrán plantearse caminos de apertura económica y será posible
volver a atraer capitales, tanto de argentinos como de foráneos, que puedan
darle al país el crecimiento ausente.
Quizás la licuación de gasto público que observamos en 2018, 2019 y
sobre todo 2020 contribuya a corregir ese problema estructural. Pero se
requiere un cambio de mentalidad en el gobierno para recuperar un crecimiento
genuino que está ausente desde hace décadas.
El emprendedor es en la economía del siglo XXI, y lo ha sido
siempre, el motor del crecimiento. El emprendedor argentino, y
cualquiera que se atreva a la odisea de invertir en la Argentina, sabe que
enfrentará los impuestos más altos de la región, que no tendrá acceso al crédito
local, que convivirá con una de las tasas de inflación más
altas del mundo, además de las restricciones que implica el cepo cambiario,
la amenaza de un nuevo salto inflacionario y la consecuente inestabilidad
cambiaria. Podríamos agregar un problema previsional mayúsculo, una legislación
laboral sumamente negativa para los intereses del emprendedor y un
aislamiento internacional propio de países bolivarianos.
En resumen, Argentina requiere un cambio urgente que devuelva sensatez a
la economía. En concreto, se necesitan reformas, fiscal, previsional,
tributaria y laboral, reformas de mercado en serio que sólo pueden ser
parte de un plan económico integral hoy ausente. Reformas que son
imprescindibles para que el empresario Pyme de Argentina pueda cumplir su rol.
Argentina necesita generar cinco millones de puestos de trabajo en los próximos
5 años. Si cada Pyme incorpora un trabajador más por año, si en lugar de hacer
un piquete dos desocupados crean una Pyme y dan trabajo, si a los jóvenes y nuevos
profesionales que se incorporan a la actividad los dejamos que gestionen sus
propias empresas, yo les puedo asegurar que el objetivo de 5 millones de
puestos de trabajo es bajo, eso sí, necesitamos eliminar 160 impuestos, 69.000
regulaciones y la industria del juicio. Todo esto se resuelve muy simple, son
tres decretos y listo, obviamente para las empresas y los nuevos puestos de
trabajo, los actuales que se queden con la doble indemnización no importa.
Porque de una vez y para siempre debemos entender que el trabajo se protege
con las oportunidades no con las leyes, podemos sancionar las leyes más sofisticadas,
que si no hay inversión no hay trabajo posible y si no hay inversión no hay
productividad y si no hay productividad no hay buenos salarios. No es verdad
que hay conflicto entre el Capital y el Trabajo, eso es solo para la marcha.
Entretanto, la Argentina podrá mostrar una tasa de crecimiento positiva algún año, como parte de la recuperación parcial de una anterior destrucción de capital, pero esto no implica crecer. El sendero de crecimiento es el que se da desahogando a las Pymes de impuestos, regulaciones y de leyes laborales sancionadas por un Congreso plagado de una mafia laboralista y sindical que lo único que le interesa es enriquecerse con la industria del juicio a través de una legislación cavernícola y fascista.
En Argentina entre 1860 y 1930,
nuestros abuelos sin leyes laborales solo con seis artículos del Código Civil
que protegían la relación laboral y sin sindicatos, sus salarios eran diez
veces más grandes que los que pagan en Europa, Canadá y Estados Unidos.
Insisto con este concepto:
“La protección al trabajo no la dan las leyes
sino las oportunidades”
¿Qué significa esto?
Que muchas personas demanden mis servicios o mis productos aquí o en el
mundo, se logra con inversión, productividad y marcos institucionales
civilizados que respeten los derechos. El resultado es un incremento de
salarios y bienestar con más y mejores oportunidades para todos. Argentina con
todas las leyes y regulaciones laborales habidas y por haber tiene el mayor
desempleo y el mayor índice de pobreza de la historia y con tendencia
creciente.
Lamentablemente, sólo cabe ser pesimista al analizar los desequilibrios
macroeconómicos existentes y la ausencia de un plan económico para
enfrentarlos. No alcanza el equilibrio fiscal, ni tampoco un acuerdo con el FMI
o alguna reforma previsional o tributaria menor. Se requiere un cambio
estructural e integral de aquí para adelante, para que la Argentina pueda
recuperar el crecimiento real. Así estamos, este año hay elecciones y debemos
elegir otra cosa y no este “Impedismo”, yo lo llamo así porque esto
excede al Populismo, estamos gobernados por una maquina de impedir. Solo apostando a crecer con más sector privado se sale de
esta crisis. Pensar que vamos a estar mejor con más Estado es una utopía
incumplible.
Muchas gracias y hasta la
próxima.
https://mariobellino.blogspot.com/2020/10/hay-que-bajar-el-gasto-publico.html
https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/los-impuestos-una-reforma-inmediata.html
https://mariobellino.blogspot.com/2021/05/impuestos-distorsivos-que-se-deben.html

Mario;
ResponderBorrarMuy claro, comparto plenamente los conceptos de este artículo.
felicitaciones
Mas claro imposible, cualquier propuesta política que no tenga un fuerte compromiso con estos conceptos expresados en el articulo esta condenada inexorablemente al fracaso. Negociar con los verdugos solo puede estirar unos instantes el momento final, pero jamás va a significar la solución.
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