domingo, 9 de mayo de 2021

Impuestos distorsivos que se deben eliminar:

 

La estructura tributaria de Argentina requiere una reforma que es necesaria e imprescindible conjuntamente con otras, como la reforma laboral y sindical, que tengan como objetivo apuntalar la producción y el crecimiento. Está más que claro que la estructura fiscal actual que se viene manteniendo desde hace años y años no logró resultados de más producción y crecimiento y lo único que pudimos acumular son más de 160 impuestos y 69.000 regulaciones, donde tanto personas como empresas terminan pagando cada vez más impuestos generando menos producción, menos generación de empleo, peores salarios y más pobreza.

En esta oportunidad me voy a centrar en el tratamiento de dos impuestos que en cualquier reforma tributaria que se encare, deben desaparecer, quiero remarcar y subrayar este término “ELIMINAR, no basta con la reducción de alícuota en el tiempo o con la promesa de su simplificación. Perdón que sea insistente, se deben ELIMINAR, me estoy refiriendo al Impuesto sobre los Ingresos Brutos y al mal llamado Impuesto al cheque que les voy a desarrollar a continuación.

Impuesto sobre los ingresos brutos:

El impuesto que cobran “TODAS LAS PROVINCIAS TODO EL TIEMPO”, El Impuesto sobre los Ingresos Brutos se aplica sobre la facturación de un negocio o una persona, independiente de sus ingresos. Todas las provincias de Argentina lo cobran en todas las transacciones y en todas las actividades. La diferencia central con el Impuesto a las Ganancias es que no se modifica de acuerdo al nivel de ingresos, el Estado les cobra a todos por igual a los que les fue bien y a los que le fue mal. En 1998 Ingresos brutos representaba el 56% del total recaudado por las provincias hoy más del 75%.

Es un mal impuesto que debe eliminarse o ser reemplazado por algún otro menos distorsivo y costoso

Les voy a explicar por qué:

En primer lugar, a diferencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), tiene un efecto de acumulación en cascada completamente distorsivo.

INSUMOS

PROD PRIMARIA

INDUSTRIALIZACIÓN

MAYORISTA

MINORISTA

Los insumos y los productos a lo largo de una cadena productiva son gravados varias veces por lo mismo sin la posibilidad de “descontar el impuesto que viene”, y se va incorporando en los precios de los proveedores. Un precio final entonces, dependerá del número de veces que el bien o el servicio es gravado hasta llegar al consumidor final.

En la mayoría de las provincias convive con el

“SIRCREB”

¿Qué es esto?

Un mecanismo agresivo de percepción y retención anticipada del impuesto que retiene entre un 1% y un 7% de cualquier monto que se le acredite a una empresa o persona en sus cuentas bancarias. Pero como si esto fuera poco, los clientes están obligados a actuar como agentes de Retención y los proveedores como agentes de Percepción. Así, el Estado Provincial se financia “por anticipado” a costa de las empresas, sacándole recursos líquidos y atentando contra su capacidad de afrontar sus gastos corrientes.

Por último, como las alícuotas son diferentes entre provincias y la recaudación debe ser dividida entre todas las jurisdicciones, si una empresa tiene actividades económicas en más de una provincia queda dentro del famoso:

Convenio Multilateral

Un sistema de liquidación con errores, muy complejo, burocrático e inentendible para cualquiera que no sea un especialista, que además genera saldos a favor de las empresas que las provincias jamás llegan a devolver. En un contexto de alta inflación y bajo acceso al crédito, el impuesto a los ingresos brutos y su perverso sistema de retención afecta directamente la competitividad de las empresas, las grandes generadoras de empleo.

Si realmente les preocupase la presión tributaria, no habrían dejado sin efecto el Pacto Fiscal anterior, que establecía una reducción en este impuesto, ya que es el peor impuesto y es medieval. Europa lo dejó en 1940 y lo reemplazó por el IVA. Argentina empezó con este impuesto en el año 1948 y “CONVIVE con el IVA” transformándolo en el más letal ya que encarece todos los precios.  

Algunas provincias a través del monotributo unificado, intentaron simplificarlo pagando una cuota fija pero solo aplica para ciertos contribuyentes.

Ante una reforma fiscal que necesariamente necesita Argentina, este impuesto sobre los Ingresos Brutos tiene que desaparecer, no hay posibilidad alguna para que el sector Pyme pueda cumplir su rol como les menciono anteriormente de generar empleo y crecimiento que puedan convivir con este distorsivo impuesto.

Impuesto al cheque:

En realidad, se llama Impuesto a los débitos y créditos bancarios. El impuesto que se puso por un año y quedó para siempre, nació durante la crisis del 2001 por la necesidad puntual de recuperar las cuentas del Estado. En su anuncio, el entonces ministro Domingo Cavallo aclaró que solo era de emergencia y que se ponía por un año, este año está cumpliendo 20. Perdón Carlos Gardel… pero 20 años… “es mucho”.

¿De qué se trata?

Por supuesto, como dice su nombre informal, si libras un cheque el 0,6% del monto total de ese cheque va para el Estado, pero si nunca hiciste un cheque seguro que igual pagaste este impuesto en alguna de tus transferencias bancarias. Cada vez que haces una transacción el 0,6% de la plata que moviste se va en este impuesto. Para los gobiernos es un tributo muy bueno porque es muy fácil de recaudar, con cada transferencia hay plata que va de manera automática a las cuentas públicas. Además, es una fuente de ingresos enorme.

Es el TERCER IMPUESTO que más recauda y el 100% se destina a la ANSeS

Pero, el impuesto al cheque es un impuesto muy malo o mejor dicho distorsivo.

¿Por qué?

Porque es un impuesto en cascada y se acumula en cada transacción bancaria entre un proveedor y un cliente a lo largo de una misma cadena productiva, exactamente igual al Impuesto sobre los Ingresos Brutos.

Esto desincentiva a las personas y a las empresas a formalizar sus operaciones en el sistema financiero y hace que manejarse en efectivo sea siempre la mejor opción. Pero al realizarlas de este modo el sujeto no se libera del impuesto, con lo cual no es una opción válida para evitar este impuesto. Obviamente dejando de lado este tema puntual, de que nos queda la obligación de ingresar el impuesto, lo que estamos haciendo es ir a contramano del mundo realizando transacciones en efectivo.  Hace un tiempo decíamos “nunca vamos a dar el código de seguridad de la tarjeta de crédito”, hoy lo estamos dando hasta para pedir una pizza, lo que marca que moverse en efectivo además de retroceder varios casilleros es casi imposible.

Hay una parte del Impuesto que es tomado a cuenta para el pago del Impuesto a las Ganancias, de acuerdo al tamaño y actividad de la empresa.

Si hacemos una mirada en la región respecto de este tema, en Brasil tuvo una vigencia hasta 2007, en Ecuador hasta el 2001y Paraguay hasta el 2007. Chile y Uruguay nunca lo tuvieron y los países que actualmente lo tienen son Bolivia, México y Perú, pero las alícuotas son mucho más bajas que la de Argentina. En el resto del mundo prácticamente no existe, confirmando que es otro impuesto que debe eliminarse en cualquier reforma tributaria.

En el mismo momento que estoy escribiendo esta columna se publicó en el Boletín Oficial un decreto por el cual Mercado Pago (y todas las billeteras virtuales) a partir de agosto estarán alcanzadas por el “Impuesto a los movimientos bancarios” con el 0,6%. Claramente si algo funciona se le pone un impuesto, asegurando que no lloverán inversiones ni creación de puestos de trabajo.

Argentina destruyó su moneda y si destruiste la moneda, destruís el ahorro de manera tal que los Bancos no son entidades de crédito para el sector privado sino CAJAS RECAUDADORAS para el sector público, una distorsión más que heredamos de un sistema impositivo perverso.

Para concluir, estimados lectores, los impuestos deben ser el costo que uno asume por vivir en sociedad, solo que en Argentina han terminado siendo un mecanismo de mantenimiento de excesos e ineficiencias del Estado. Las últimas modificaciones impositivas que nos dicen que son rebajas, pero que en realidad no lo son en sí misma, ya que habilitan a Gobernadores e Intendentes a aumentar otros impuestos (ingresos brutos, sellos y tasas). Más impuestos para alimentar los excesos del Estado en contra de la inversión y de la generación de empleo.

Es necesaria una reforma del Estado que disminuya el gasto público porque es imprescindible bajar los impuestos

De esa forma vamos a iniciar un sendero de crecimientos, pero debe ser con EQUILIBRIO FISCAL para terminar con esta historia de déficit fiscales que lo único que lograron fue introducirnos en sucesivas crisis. Tenemos que lograr una LEY DE RESPONSABILIDAD FISCAL que obligue a que todo funcionario en cualquier órbita, nación, provincia o municipio, cuando deje el cargo tenga un nivel de deuda y de cantidad de empleados públicos inferior al que tenía cuando asumió. Debemos exigir que los técnicos del Estado deben ser por CONCURSO y no por militancia y por último las ayudas sociales que son muy necesarias especialmente en estos tiempos deben tener una CONTRAPRESTACIÓN Y POR TIEMPO DETERMINADO.

Nunca olvidemos de un hecho fundamental: el gobierno es tu empleado, no al revés. Solo debes pagarle si cumple su trabajo. Si no lo cumple lo puedes despedir.

Muchas gracias y hasta la próxima. 

Fuente: Argentina en Datos

https://mariobellino.blogspot.com/2021/04/cambios-en-ganancias-alivio-para-pocos.html

https://mariobellino.blogspot.com/2021/02/impuesto-la-riqueza-la-paradoja.html

https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/los-impuestos-una-reforma-inmediata.html

 


1 comentario:

  1. Mario;
    Coincido 100% con tu propuesta de eliminar esos dos impuestos (uno de jurisdicción provincial y otro nacional) y agrego que también deberían ser eliminadas las retenciones a las exportaciones (solo dejaría los diferenciales entre materia prima y productos terminados para proteger la industria), porque al eliminarlas, los exportadores y productores primarios tendrían mejores resultados que derivarían en mayor pago de impuesto a las ganancias (coparticipable mientras las retenciones no), pero bueno, seguramente las retenciones y el empobrecimiento que le genera a las provincias será motivo de otro buen análisis de tu parte. Saludos y felicitaciones

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