domingo, 30 de mayo de 2021

Origen del dinero y Argentina bimonetaria:


¿Qué es el dinero?

El dinero es uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad y uno de los pilares fundamentales a partir de los cuales el individuo empezó a poder prosperar, y en consecuencia a potenciarse la acción humana y desarrollarse la civilización. Sin dinero viviríamos todavía en las cavernas.

¿Por qué?

Muy sencillo, antes del dinero existía el trueque que eran intercambios directos. Para que se comprenda vamos con un ejemplo, yo como contador puedo producir asesoramiento contable y clases de contabilidad, esos pueden ser mis servicios profesionales y quiero comprar una camisa. El primer problema que tengo es encontrar la coincidencia es decir, encontrar uno que fabrique camisas y que le interese el asesoramiento contable o clases de contabilidad porque es lo único que tengo para ofrecer,  si no encuentro un camisero que quiera mi asesoramiento nunca voy a tener una camisa, tengo que gastar  mucha energía para encontrar ese camisero,  una vez que lo encuentro me tengo que poner a discutir  precios relativos, es decir cuánto de mi asesoramiento contable vale una camisa, pasará mucho tiempo hasta que nos pongamos de acuerdo, ¿qué va a pasar? Los dos vamos a perder mucho tiempo, él de hacer más camisas y yo de perfeccionarme, por ejemplo. Cuando nos pusimos de acuerdo, el intercambio se debe producir en el mismo espacio físico y temporal. Claramente tenemos tres problemas, en algunos casos esas dificultades significan el abandono de la transacción y todos estamos impedidos de producir y generar riqueza, viviríamos en un estado de subsistencia atroz. Mucho tiempo el ser humano estuvo en este estado.

Como bien explica Carl Menger, el dinero no fue inventado por ningún político o Estado: emergió como resultado de un proceso evolutivo, social e histórico espontáneo. A esto Von Mises lo bautizó la “acción humana”. La aparición del dinero sentenció de muerte al trueque; ese avance dio lugar a la especialización, la división del trabajo, la acumulación de capital y el crecimiento económico. En definitiva, al desarrollo de la civilización.

¿Cómo surge?

Emerge de la acción humana, antes fue dinero mercancía, ¿Qué quiere decir?, era un bien que previamente en la economía de trueque tenía valor de uso, es decir la capacidad de satisfacer necesidades humanas en forma directa. Hubo diferentes dineros acordes con el medio que rodeaba a las personas, convertían en dinero a un determinado bien, porque lo valoraban subjetivamente en forma muy importante, de hecho, la condición para que un bien se transforme en dinero era que fuera el bien más demandado de la economía. Se necesita de ese seguro porque de esa forma el individuo tiene la certeza que en el futuro se lo van a aceptar en otras transacciones, la única manera es que el bien que recibo a cambio sea el más demandado en la economía y esa característica es lo que lo convierte en el medio general de intercambio, que es la definición de dinero.

Diferentes civilizaciones valorizaron diferentes bienes como el bien más demandado y entonces se convirtió en dinero, por ejemplo, en las tierras frías nórdicas “las pieles” y “la lana” fueron dinero, ¿por qué? Porque tenían un valor de uso importante, satisfacían la necesidad de abrigarse del ser humano. “La sal”, fue dinero porque tenía el valor de uso de preservar la comida, “las sedas” en Persia, “el cacao” en Centroamérica. De este modo se ofrecen bienes y servicios y se demanda dinero para luego ofrecer dinero y demandar bienes y servicios.  

Fue evolucionando el dinero en las distintas partes del mundo, pero se concluyó que el dinero debía ser “el oro y la plata”, que fueron elegidos por la mayoría de la humanidad como dinero

Que también tenían valor de uso, para fines industriales se hacían algunos utensilios, para hacer armas, brillaban y la gente los usaba para diferenciarse del prójimo, eran muy valorados por las personas. Pero tenían dos características muy importantes, la divisibilidad y que no se pueden reproducir fácilmente.

A medida que los procedimientos mercantiles se fueron perfeccionando, para evitar la incomodidad y los riesgos de transportar dinero metálico, algunos comerciantes instalaron “casas de depósito” a los efectos de brindar el servicio de que la clientela pudiera colocar allí sus monedas. Estas casas luego se conocieron con el nombre de bancos y los recibos que emitían se denominaron billetes bancarios.

Y así fue que el dinero después se comenzó a imprimir y generó más facilidad al intercambio, pero respaldado por oro. Tuvimos patrón oro hasta el siglo XX, a partir de allí se fue creando el dinero fiduciario, después creando el dinero fiat, que será objeto de otras columnas. Quería dejar aclarado qué es el dinero y de dónde viene para abordar la situación argentina respecto de nuestro dinero “El Peso”.

La Argentina bimonetaria:

El dinero tiene tres funciones:

medio de cambio,

 unidad de cuenta y

reserva de valor

El peso argentino cumple enteramente la primera función, a medias la segunda y para nada la tercera.

Por el contrario, en nuestra economía, a pesar de que el dólar no sirve como medio de cambio en la gran mayoría de los mercados, sí es la moneda de ahorro de muchas familias y empresas, a la par que es una buena y rápida manera de sortear los problemas y distorsiones cotidianos que trae la inflación.

En este marco, podemos afirmar que nuestro país tiene una economía bimonetaria:

Los argentinos ganamos y gastamos en pesos, pero ahorramos y pensamos en dólares

En respuesta, se suma un componente a la demanda usual de divisas que tienen los demás países -cancelar importaciones, pago de deudas y remisión de utilidades y dividendos-. Este factor extra provoca que nuestra economía necesite más dólares para funcionar que las demás, agravando la escasez crónica de divisas que solemos enfrentar. Esta bimonetariedad: surge de la inestabilidad y desvalorización constante del peso, los argentinos no elegimos -lógicamente- a nuestra moneda como reserva de valor ni la usamos como unidad de cuenta.

En los últimos largos años ahorrar en pesos no fue una buena decisión, en tanto la tasa de interés de plazos fijos estuvo sistemáticamente por debajo de la inflación y, no menor, de la devaluación en el mediano plazo.

En números, en los 220 meses que van desde enero de 2003 a abril de 2021, tan sólo en 20 (meses) la tasa de interés en pesos le ganó a la inflación mensual y a la tasa de devaluación mensual. Por el contrario, en 200 (meses) perdió contra una de estas variables al menos. En consecuencia, el peso no fue un buen activo financiero, es decir, buena reserva de valor, y de ahí la bimonetarización de la economía, que ya existía de antes, pero se reforzó en la última década.

El dólar no saldrá de nuestras cabezas por decreto o a la fuerza, sino, de mínima, cuando el peso sea “reserva de valor

En este marco, sobresale que en la actualidad la tasa de interés de plazos fijos minoristas se ubica apenas por encima del 2,6% mensual, un nivel muy inferior a una inflación que promedió el 4% en el último semestre. Por lo tanto, no estamos siquiera en vías de desandar el largo camino recorrido.

Los plazos fijos UVA, que ajustan por la inflación pasada, podrían solucionar parte de este problema. En este sentido, sobresale que crecieron 80% en términos reales durante el último año, mientras que los plazos fijos tradicionales avanzaron solo 7%. Sin embargo, aun con esta marcha dispar, los plazos fijos ajustables por inflación representan solo un 3,5% del total del stock de depósitos a plazo. En consecuencia, su impacto sigue siendo muy acotado y no está cambiando la dinámica de los ahorros.

Por el lado cambiario, si bien desde febrero el dólar oficial se viene depreciando lentamente, a un promedio del 2% mensual, de modo que el ahorro en pesos fue una mejor opción -el contraste es aún mayor con el dólar paralelo, que se encuentra un 6,6% por debajo del cierre de 2020-, esta relación no se sostiene al mirar un plazo algo más extendido. Por caso…

Durante el año pasado, la tasa de interés en pesos promedió 2,3% efectivo mensual, mientras que el dólar blue avanzó 6,9% en la media mensual.

Peor aún, esta dinámica se refuerza al retrotraernos al 2018 y 2019: alguien que tenía 100 pesos al comienzo de 2018, habría terminado con 188 pesos en 2019 si los hubiera puesto en un plazo fijo, 227 si los hubiera ajustado por inflación y 407 si hubiera comprado dólares. En consecuencia, se observa cómo en los últimos años esta dinámica se viene fortaleciendo en lugar de atenuarse.

La demanda de dólares para ahorro se suma a la de importaciones, pagos de deuda y giros de utilidades, provocando que la oferta de divisas no alcance y traiga como resultado correcciones vía precio del tipo de cambio. A la vez, la falta de profundidad del sistema financiero en moneda local limita la expansión del financiamiento al sector privado. Este menor stock de ahorros en pesos reduce el monto prestable en nuestro país. En consecuencia, invertir en la Argentina suele ser más caro -además de inestable e incierto- que en otros países de la región.

La existencia y persistencia de colocaciones masivas en pesos que le ganen a la inflación y a la devaluación es condición necesaria para desandar el camino de la bimonetariedad.

Sin embargo, no es suficiente: por caso, durante la década del 90, los precios casi no aumentaban y el tipo de cambio estaba fijo, pero la dolarización de la economía solo se redujo marginalmente, en el mejor de los casos. Por lo tanto, no alcanza solo con un cambio económico que se sostenga en el tiempo: también habrá que dar otras certezas. Por ahora, estamos en la dirección contraria.

Argentina es bimonetaria porque sus ciudadanos saben cuidar y muy bien el fruto de su trabajo, son muy conscientes que apostando al peso pierden sus ahorros y esto no es nuevo sino de años y años. Es necesario que el Estado con sus crisis recurrentes se aparte de la provisión de dinero y dejar de gravar a sus ciudadanos con el impuesto inflacionario.

Estimados lectores, para terminar, puedo afirmar que el peso se seguirá debilitando. Algún artificio puede jugar de respirador artificial y con ello ganar algo de tiempo, pero la política económica promete seguir destruyendo la moneda en Argentina.

Muchas gracias y hasta la próxima.

domingo, 23 de mayo de 2021

Aranceles aduaneros, ¿Sirven para algo?


Es por cierto increíble que más de tres siglos después de que se probara una y mil veces, la inconveniencia mayúscula de los recargos y las trabas aduaneras se siga porfiando en la introducción de aranceles.

Todo arancel o tarifa aduanera significa mayor erogación por unidad de producto

Es decir, de los siempre escasos recursos habrá que destinar un monto mayor para adquirir un bien o un servicio que puede comprarse más barato y de mejor calidad. Esto significa necesariamente que se reduce el nivel de vida de los habitantes del país cuyo gobierno procede a instalar las referidas trabas al comercio, puesto que como queda dicho, deben destinar una mayor porción del fruto de sus trabajos a diferencia de lo que ocurriría si no existieran esas trabas; en ese caso no solo podrían adquirir el producto en cuestión, sino que liberarían fondos adicionales para comprar otros bienes y servicios con lo que mejorarían su nivel de vida.

Los nexos causales y principios que rigen el comercio dentro de las fronteras son los mismos que se aplican a relaciones comerciales entre personas y empresas ubicadas a distancias mayores y en otros países.

Pretender valores para lo local y desvalores para lo foráneo constituye un despropósito superlativo

Debe tenerse muy presente que, igual que los progresos tecnológicos, la eliminación de aranceles permite liberar recursos humanos y materiales para destinarlos a nuevos bienes y servicios antes imposibles de concebir, puesto que los recursos estaban esterilizados en áreas anteriores, mientras que la liberación arancelaria hace posible encarar otros proyectos que redundan en el incremento del stock de bienes y servicios.

El progreso es cambio; si se frena el cambio, se frena el progreso que se traslada en incrementos en salarios e ingresos en términos reales que son el resultado exclusivo de las tasas de capitalización.

¿En una industria incipiente se justifican los aranceles?

 No, el reiterado argumento de “la industria incipiente” en el sentido de introducir aranceles mientras los empresarios se ejercitan en el ramo para no sufrir los embates de la competencia de quienes mejor fabrican el producto de que se trate.  Si fuera cierta la argumentación en el sentido de que se necesita un período de entrenamiento antes de eliminar los aranceles, es el empresario en cuestión quien debe afrontar y financiar ese tiempo de ejercicio con recursos propios o a través de financiamiento, pero nunca endosar el peso fiscal sobre los hombros de los contribuyentes. Aun cuando se insista en que es transitorio, Milton Friedman señala: “Nada es tan  permanente como un programa temporal del Gobierno”, cuanto razón tenía.

Balance Comercial y Balance de Pagos:

En las transacciones comerciales que se llevan a cabo con el exterior se suele hacer referencia al balance comercial y al balance de pagos, aunque estos conceptos están presentes en todas las transacciones. El balance comercial incluye las partidas llamadas visibles, es decir exportaciones e importaciones de mercaderías. Si al balance comercial se le agregan las partidas invisibles, que son  los movimientos de capital se obtiene el balance de pagos. Dentro del balance de pagos se computa la cuenta de ajuste o el balance neto de efectivo, lo cual salda el resultado. El balance de pago siempre está equilibrado, aunque el balance comercial no lo esté. 

Del mismo modo que el objetivo de las ventas son las compras, en el comercio internacional el objetivo de las exportaciones son las importaciones

Lo ideal para una persona es comprar y para comprar es necesario vender bienes o servicios. Lo mismo ocurre con los habitantes dentro de un país en relación con los ubicados en otros:

No hay más remedio que exportar para poder importar o que ingresen capitales

Exportaciones e importaciones son dos caras de la misma moneda, igual que compras y ventas, un término es a cambio de otro. No cabe preguntarse qué termino es más importante, de la misma manera que no cabe preguntarse qué zapato es el más importante del par.

¿Qué incidencia tiene el tipo de cambio o el valor del dólar?

El mercado cambiario debe operar como consecuencia de la oferta y la demanda.

Cuando se exporta entran divisas que reducen su cotización, con lo que se estimulan las importaciones y cuando se importa, aumenta la cotización de la divisa, lo cual, a su turno, estimula las exportaciones y así sucesivamente.

Si no se cuenta con un mercado cambiario libre y se deciden “devaluaciones” y “Cepos” a saber, tipos de cambio decididos políticamente, inexorablemente se desajustan los brazos del sector externo con todos los efectos negativos del caso. El control de cambios es una herramienta característica para producir crisis en el balance de pagos. Supongamos entonces que se sobrevalua la moneda local en términos de la extranjera, esta medida hace que se contraigan las exportaciones, puesto que así se disminuye el precio del producto exportado.  A su vez, estimula las importaciones debido a que la divisa extranjera resulta artificialmente barata. Como he dicho, nada de esto ocurre si el mercado permanece libre.

¿Pero si los aranceles son para los productos argentinos qué ocurre?

Resulta del todo contraproducente el establecimiento de “políticas de represalia aduanera”, dado que, si otro país incrementa sus recargos a la entrada de productos de nuestro país, sería calamitoso duplicar los inconvenientes, es decir, “en represalia” introducir gravámenes aduaneros provenientes del país que inició la aplicación de trabas. En este caso no solo se perjudicarán los vendedores locales, sino que también se perjudicarán los consumidores de ese mismo país, que verán aumentar los precios de los productos procedentes del que primero estableció los aranceles.

¿Son buenos o malos los acuerdos regionales como el Mercosur?

Integración quiere decir formar parte de algo. En este caso formar parte del mercado. Sin embargo, circunscribir las integraciones a determinadas zonas implica necesariamente una desintegración forzosa del mercado puesto que se obstaculiza la adecuada asignación de recursos “estimulando” las transacciones internacionales. Se afirma que conviene integrarse con países de características similares, pero, precisamente, la ventaja surge en la medida que los países integrados sean distintos. El intercambio no tiene sentido y no se lleva a cabo entre individuos o países que tiene las mismas habilidades y producen las mismas cosas. Si son tan buenas las integraciones, estas deberían realizarse con el mundo en su totalidad, en lugar de circunscribir la ventaja a determinada zona.

Se ha dicho que las integraciones regionales constituyen un primer paso para el comercio mundial libre, pero es llamativo que como menciono al principio, todavía estemos en un primer paso, que en verdad no es tal porque en la aplicación de los respectivos tratados (cuando se cumplen) se recurre a terminología que pone en evidencia la incomprensión del tema; como cuando se alude a la “invasión” de productos extranjeros como si se tratara de una acción bélica, en lugar de tratarse de la introducción de bienes y servicios más baratos y de mejor calidad.

¿Tiene sentido la sustitución de importaciones?

Con el verso de la “sustitución de importaciones” que para lo único que sirven es para que en las aduanas los agentes correspondientes formulen a los transeúntes preguntas y requerimientos insolentes. No hay cuestión más absurda que cuando una persona arriba a su país después de un viaje un funcionario de Aduana proceda al control de todo lo que trae en sus valijas, ya sea su ropa como otros objetos, para detectar si está ingresando algún producto a los efectos de aplicar algún arancel, nunca lo entendí, y es más, reitero, me parece lo más absurdo que le puede pasar a una persona. Si traigo un producto adquirido en el exterior es porque es más barato y de mejor calidad que el que tengo en mi país, o voy a ser tan idiota de viajar y comprar algo en el exterior si en Argentina, el mismo producto, lo puedo conseguir a mejor precio, después de todo es una decisión individual dónde quiero yo comprar el producto. En el cien por cien de los casos los productos ingresados no se fabrican en Argentina en primer lugar y si puedo acceder a nivel local, seguro lo voy a pagar mucho más caro. Para que se comprenda este tema de la sustitución de importaciones lo desarrollé a nivel de personas. En el caso de empresas que importan determinados productos o insumos el razonamiento es exactamente el mismo, no hay ninguna razón para impedir desde la órbita gubernamental estableciendo aranceles, el ingreso de determinado producto o insumo.

¿Qué efecto tienen la suspensión de las exportaciones de carne?

Para explicar y que se comprenda rápidamente voy a utilizar un ejemplo práctico. Tomemos un frigorífico que vende 50% en el mercado local y 50% en el mercado externo, de manera tal que ese frigorífico, la primer medida que va tomar es la de suspender o despedir  al personal  afectado al sector exportaciones, generando el correspondiente desempleo,  sus proveedores van a ver reducida su demanda por lo menos al 50%, con lo cual se van a ver obligados a incrementar sus precios, sumado a ello, todos los costos fijos van a tener que ser soportados por  las ventas del mercado interno, es decir que nuestro frigorífico va a trasladar  todos estos incrementos de costos a sus precios de venta, actualmente solo le queda operar en el mercado local, de esa forma generando inflación,  este frigorífico también va incumplir sus compromisos con el exterior, que lo va llevar  a perder mercados que había conquistado, porque el importador del exterior no va dejar de consumir carne porque al gobierno de Argentina se le ocurrió suspender las exportaciones va ir a otro mercado, en un futuro, no se sabe cuándo y se levanten las restricciones no va a volver a exportar porque perdió sus clientes del exterior, con lo cual le va generar recesión  y al país menos ingresos de dólares. Resumiendo, generamos aumento de costos, aumento de precios, desempleo, pérdida de divisas y corte en la cadena de distribución. ¿Todo esto? Si todo esto y ¿Por qué? Porque este gobierno de científicos ineptos lo único que saben es de planes, vagos y de problemas, “Impedismo” en estado puro.  No solo que esta medida no resuelve el problema de la inflación, sino que lo agrava y genera otros.

Desde lo productivo hay que destacar que la carne que se exporta no se consume a nivel local (el asado nunca se exportó),  el animal viene todo integrado, tiene la carne que se exporta y la que consumimos a nivel local, de manera que cuanto más exportemos más cortes de los que se consumen internamente vamos a tener, todos entendemos que cuando aumenta la oferta los precios disminuyen, ¿qué quiero decir con esto?, que esta medida no tiene ni pie ni cabeza.

Con esta medida en el año 2006 se provocó un perjuicio al sector que le llevó varios años recomponer, una medida que no se entiende desde lo técnico, sí desde lo político lamentablemente. Siempre pasa exactamente igual, el cierre de las exportaciones termina generando el efecto inverso, desalienta producción, baja la oferta y los precios terminan subiendo.  No podía dejar de mencionar y analizar sus efectos de una medida tan afín al tema planteado.

Para terminar estimados lectores, respecto al tema arancelario, tal como señala Milton Friedman: "La libertad de comercio, tanto dentro como fuera de las fronteras, es la mejor manera de que los países pobres puedan promover el bienestar de sus ciudadanos. Hoy, como siempre, hay mucho apoyo para establecer tarifas denominadas eufemísticamente proteccionistas, una buena etiqueta para una mala causa".

Muchas gracias y hasta la próxima.

https://mariobellino.blogspot.com/2021/03/la-argentina-el-cambio-y-la-reaccion.html

https://mariobellino.blogspot.com/2021/02/sin-insercion-internacional-no-hay.html

https://mariobellino.blogspot.com/2020/06/comercio-exterior-y-competitividad.html

domingo, 16 de mayo de 2021

Con equilibrio fiscal en Argentina hoy ya no alcanza:

Desde que el gasto público de la Nación y las Provincias se incrementó 20 puntos del PIB (desde el 25% al 45%), entre 2003 y 2015, los medios de financiamiento han tenido que llegar a un límite peligroso. 

Les voy a explicar por qué

Los nuevos impuestos y la consecuente presión tributaria récord en la región

Asfixia a las Pymes, a las micro Pymes, a los profesionales, cuentapropistas y monotributistas impidiendo obtener retornos aceptables para invertir, generar producción y empleo con más y mejores salarios. Desde que asumió este gobierno se crearon o aumentaron más de 15 impuestos a razón de uno por mes.

La deuda interna y externa se amplifica llevándonos a nuevos defaults

Nuevas reestructuraciones de deuda o reperfilamientos, lo que deja a las empresas sin crédito para apalancarse y crecer. El Estado argentino absorbe el 80% del crédito disponible en el país, siendo uno de los Estados más endeudados del mundo. Por el contrario, el sector privado representa el 15% y los hogares el 5%, son los menos endeudados del mundo. Si observamos la media en el mundo desarrollado tenemos que el 38% corresponde al Estado (menos de la mitad de Argentina), 37% al sector privado y 25% a los hogares. Argentina está en un escenario de fuerte aceleración inflacionaria, con ancla en el tipo de cambio oficial, esto traerá problemas en el segundo semestre en la medida que se desacelere el flujo de exportación por razones estacionales, y se tenga que enfrentar el pago de las obligaciones con los organismos financieros internacionales.

La monetización del consecuente desequilibrio fiscal

Nos llevó a nuevos procesos inflacionarios y a una acumulación de pasivos en el Banco Central (Lebac primero, Leliq y Pases hoy) que ponen a la Argentina contra la pared con nuevos riesgos hiperinflacionarios. En abril la inflación fue del 4,1%, un mes tradicionalmente tranquilo, con este número ya se consumió más del 60% de la meta del Presupuesto 2021 (29%), totalmente imposible de cumplir. Y como si esto fuera poco, los métodos utilizados para ir contra la inflación demuestran claramente que el tema no se comprende, porque a esta altura querer bajar la inflación con controles de precios, precios cuidados, tarifas congeladas, ley de góndola, ofertas en camiones por los barrios por parte del Estado y no sé qué otro instrumento pueden llegar a inventar, lo que sí les puedo asegurar que por esta vía la inflación  no se controla, los resultados están a la vista de todos. Hasta te queda la duda si realmente quieren reducir los índices de inflación porque les permite recaudar el impuesto inflacionario y de esa manera mantener o incrementar el nivel de gasto público.

Podría agregar otros desequilibrios indirectos (como el cepo cambiario) que al dificultar o impedir la importación de insumos, traban el desarrollo de las empresas y anulan las posibilidades de crecimiento del país.

Es cierto que si en 2021 aprovecháramos el viento de cola de las condiciones internacionales con precio récord de la soja, recuperando la actividad económica y la recaudación, podríamos reducir el déficit fiscal, variable que llegó en 2020 a 8,5 % del PBI.

Pero aún alcanzando el equilibrio fiscal, algo que se ve lejano

Argentina estará impedida de enfrentar los nuevos compromisos de deuda que la reestructuración de Guzmán generó para 2023 en adelante. Se requiere un superávit fiscal primario récord para pagar esos vencimientos, y aun así será insuficiente.

Argentina debe avanzar en la corrección de un problema estructural mayor, que es el tamaño del gasto público, que el Kirchnerismo dejó y el Macrismo apenas pudo reducir en unos pocos puntos. Desequilibrios producto de que Cristina en su primer mandato  eliminó el superávit que recibió, en su segundo mandato para cubrir el déficit  fue por las AFJP y por las reservas, por eso con Kicillof de ministro después de ganar las elecciones instauró el Cepo Cambiario que sigue hasta nuestros días, después Mauricio agotó al máximo el endeudamiento y así llegamos hasta Alberto que en lo que va de su gestión también fue por su propio récord, para no ser menos, el de  “la emisión monetaria”. Para que se comprenda mejor, en los dos periodos de Cristina por cada $ 100 de gastos e intereses tenía una recaudación genuina de $ 85 de ingreso, tengamos en cuenta que en esa época no se pagaba parte de la deuda, en la época de Mauricio por cada $ 100 de gastos e intereses generaba en forma genuina $ 82 y en la época actual de Alberto por cada $ 100 de gastos e intereses recauda $ 73. Esto qué quiere decir, que el problema endémico de Argentina es que gastamos más de lo que nos ingresa, entonces tomamos deuda y generamos una crisis de deuda (Default) y si emitimos generamos una crisis de inflación (hiperinflación), los errores son recurrentes a través del tiempo, solo que las consecuencias son cada vez más graves.

Se requiere una reforma integral del estado que devuelva el gasto público a aquel 25% del PBI

Pues este nivel es lo máximo que nuestra tan golpeada estructura económica podría financiar sin los desequilibrios ya conocidos y sus costos sociales consecuentes.

Sólo entonces podrá evaluarse y concretarse una reforma tributaria que reduzca la mochila de impuestos, que podemos discutir a cuántos. Para mí no hay razón para que sea más que uno por órbita, que hoy hunde a las empresas.

Sólo entonces podrá la Argentina resolver el problema de la deuda y recuperar líneas de crédito; sólo entonces dejará de monetizar desequilibrios monetarios y recuperaremos la estabilidad monetaria. En ese marco podrán plantearse caminos de apertura económica y será posible volver a atraer capitales, tanto de argentinos como de foráneos, que puedan darle al país el crecimiento ausente.

Quizás la licuación de gasto público que observamos en 2018, 2019 y sobre todo 2020 contribuya a corregir ese problema estructural. Pero se requiere un cambio de mentalidad en el gobierno para recuperar un crecimiento genuino que está ausente desde hace décadas.

El emprendedor es en la economía del siglo XXI, y lo ha sido siempre, el motor del crecimiento. El emprendedor argentino, y cualquiera que se atreva a la odisea de invertir en la Argentina, sabe que enfrentará los impuestos más altos de la región, que no tendrá acceso al crédito local, que convivirá con una de las tasas de inflación más altas del mundo, además de las restricciones que implica el cepo cambiario, la amenaza de un nuevo salto inflacionario y la consecuente inestabilidad cambiaria. Podríamos agregar un problema previsional mayúsculo, una legislación laboral sumamente negativa para los intereses del emprendedor y un aislamiento internacional propio de países bolivarianos.

En resumen, Argentina requiere un cambio urgente que devuelva sensatez a la economía. En concreto, se necesitan reformas, fiscal, previsional, tributaria y laboral, reformas de mercado en serio que sólo pueden ser parte de un plan económico integral hoy ausente. Reformas que son imprescindibles para que el empresario Pyme de Argentina pueda cumplir su rol. Argentina necesita generar cinco millones de puestos de trabajo en los próximos 5 años. Si cada Pyme incorpora un trabajador más por año, si en lugar de hacer un piquete dos desocupados crean una Pyme y dan trabajo, si a los jóvenes y nuevos profesionales que se incorporan a la actividad los dejamos que gestionen sus propias empresas, yo les puedo asegurar que el objetivo de 5 millones de puestos de trabajo es bajo, eso sí, necesitamos eliminar 160 impuestos, 69.000 regulaciones y la industria del juicio. Todo esto se resuelve muy simple, son tres decretos y listo, obviamente para las empresas y los nuevos puestos de trabajo, los actuales que se queden con la doble indemnización no importa. Porque de una vez y para siempre debemos entender que el trabajo se protege con las oportunidades no con las leyes, podemos sancionar las leyes más sofisticadas, que si no hay inversión no hay trabajo posible y si no hay inversión no hay productividad y si no hay productividad no hay buenos salarios. No es verdad que hay conflicto entre el Capital y el Trabajo, eso es solo para la marcha.

Entretanto, la Argentina podrá mostrar una tasa de crecimiento positiva algún año, como parte de la recuperación parcial de una anterior destrucción de capital, pero esto no implica crecer. El sendero de crecimiento es el que se da desahogando a las Pymes de impuestos, regulaciones y de leyes laborales sancionadas por un Congreso plagado de una mafia laboralista y sindical que lo único que le interesa es enriquecerse con la industria del juicio a través de una legislación cavernícola y fascista.  

En Argentina entre 1860 y 1930, nuestros abuelos sin leyes laborales solo con seis artículos del Código Civil que protegían la relación laboral y sin sindicatos, sus salarios eran diez veces más grandes que los que pagan en Europa, Canadá y Estados Unidos. Insisto con este concepto:

La protección al trabajo no la dan las leyes sino las oportunidades

¿Qué significa esto?

Que muchas personas demanden mis servicios o mis productos aquí o en el mundo, se logra con inversión, productividad y marcos institucionales civilizados que respeten los derechos. El resultado es un incremento de salarios y bienestar con más y mejores oportunidades para todos. Argentina con todas las leyes y regulaciones laborales habidas y por haber tiene el mayor desempleo y el mayor índice de pobreza de la historia y con tendencia creciente.

Lamentablemente, sólo cabe ser pesimista al analizar los desequilibrios macroeconómicos existentes y la ausencia de un plan económico para enfrentarlos. No alcanza el equilibrio fiscal, ni tampoco un acuerdo con el FMI o alguna reforma previsional o tributaria menor. Se requiere un cambio estructural e integral de aquí para adelante, para que la Argentina pueda recuperar el crecimiento real. Así estamos, este año hay elecciones y debemos elegir otra cosa y no este “Impedismo”, yo lo llamo así porque esto excede al Populismo, estamos gobernados por una  maquina de impedir. Solo apostando a crecer con más sector privado se sale de esta crisis. Pensar que vamos a estar mejor con más Estado es una utopía incumplible.

 Muchas gracias y hasta la próxima.

https://mariobellino.blogspot.com/2020/10/hay-que-bajar-el-gasto-publico.html

https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/los-impuestos-una-reforma-inmediata.html

https://mariobellino.blogspot.com/2021/05/impuestos-distorsivos-que-se-deben.html

 

 

domingo, 9 de mayo de 2021

Impuestos distorsivos que se deben eliminar:

 

La estructura tributaria de Argentina requiere una reforma que es necesaria e imprescindible conjuntamente con otras, como la reforma laboral y sindical, que tengan como objetivo apuntalar la producción y el crecimiento. Está más que claro que la estructura fiscal actual que se viene manteniendo desde hace años y años no logró resultados de más producción y crecimiento y lo único que pudimos acumular son más de 160 impuestos y 69.000 regulaciones, donde tanto personas como empresas terminan pagando cada vez más impuestos generando menos producción, menos generación de empleo, peores salarios y más pobreza.

En esta oportunidad me voy a centrar en el tratamiento de dos impuestos que en cualquier reforma tributaria que se encare, deben desaparecer, quiero remarcar y subrayar este término “ELIMINAR, no basta con la reducción de alícuota en el tiempo o con la promesa de su simplificación. Perdón que sea insistente, se deben ELIMINAR, me estoy refiriendo al Impuesto sobre los Ingresos Brutos y al mal llamado Impuesto al cheque que les voy a desarrollar a continuación.

Impuesto sobre los ingresos brutos:

El impuesto que cobran “TODAS LAS PROVINCIAS TODO EL TIEMPO”, El Impuesto sobre los Ingresos Brutos se aplica sobre la facturación de un negocio o una persona, independiente de sus ingresos. Todas las provincias de Argentina lo cobran en todas las transacciones y en todas las actividades. La diferencia central con el Impuesto a las Ganancias es que no se modifica de acuerdo al nivel de ingresos, el Estado les cobra a todos por igual a los que les fue bien y a los que le fue mal. En 1998 Ingresos brutos representaba el 56% del total recaudado por las provincias hoy más del 75%.

Es un mal impuesto que debe eliminarse o ser reemplazado por algún otro menos distorsivo y costoso

Les voy a explicar por qué:

En primer lugar, a diferencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), tiene un efecto de acumulación en cascada completamente distorsivo.

INSUMOS

PROD PRIMARIA

INDUSTRIALIZACIÓN

MAYORISTA

MINORISTA

Los insumos y los productos a lo largo de una cadena productiva son gravados varias veces por lo mismo sin la posibilidad de “descontar el impuesto que viene”, y se va incorporando en los precios de los proveedores. Un precio final entonces, dependerá del número de veces que el bien o el servicio es gravado hasta llegar al consumidor final.

En la mayoría de las provincias convive con el

“SIRCREB”

¿Qué es esto?

Un mecanismo agresivo de percepción y retención anticipada del impuesto que retiene entre un 1% y un 7% de cualquier monto que se le acredite a una empresa o persona en sus cuentas bancarias. Pero como si esto fuera poco, los clientes están obligados a actuar como agentes de Retención y los proveedores como agentes de Percepción. Así, el Estado Provincial se financia “por anticipado” a costa de las empresas, sacándole recursos líquidos y atentando contra su capacidad de afrontar sus gastos corrientes.

Por último, como las alícuotas son diferentes entre provincias y la recaudación debe ser dividida entre todas las jurisdicciones, si una empresa tiene actividades económicas en más de una provincia queda dentro del famoso:

Convenio Multilateral

Un sistema de liquidación con errores, muy complejo, burocrático e inentendible para cualquiera que no sea un especialista, que además genera saldos a favor de las empresas que las provincias jamás llegan a devolver. En un contexto de alta inflación y bajo acceso al crédito, el impuesto a los ingresos brutos y su perverso sistema de retención afecta directamente la competitividad de las empresas, las grandes generadoras de empleo.

Si realmente les preocupase la presión tributaria, no habrían dejado sin efecto el Pacto Fiscal anterior, que establecía una reducción en este impuesto, ya que es el peor impuesto y es medieval. Europa lo dejó en 1940 y lo reemplazó por el IVA. Argentina empezó con este impuesto en el año 1948 y “CONVIVE con el IVA” transformándolo en el más letal ya que encarece todos los precios.  

Algunas provincias a través del monotributo unificado, intentaron simplificarlo pagando una cuota fija pero solo aplica para ciertos contribuyentes.

Ante una reforma fiscal que necesariamente necesita Argentina, este impuesto sobre los Ingresos Brutos tiene que desaparecer, no hay posibilidad alguna para que el sector Pyme pueda cumplir su rol como les menciono anteriormente de generar empleo y crecimiento que puedan convivir con este distorsivo impuesto.

Impuesto al cheque:

En realidad, se llama Impuesto a los débitos y créditos bancarios. El impuesto que se puso por un año y quedó para siempre, nació durante la crisis del 2001 por la necesidad puntual de recuperar las cuentas del Estado. En su anuncio, el entonces ministro Domingo Cavallo aclaró que solo era de emergencia y que se ponía por un año, este año está cumpliendo 20. Perdón Carlos Gardel… pero 20 años… “es mucho”.

¿De qué se trata?

Por supuesto, como dice su nombre informal, si libras un cheque el 0,6% del monto total de ese cheque va para el Estado, pero si nunca hiciste un cheque seguro que igual pagaste este impuesto en alguna de tus transferencias bancarias. Cada vez que haces una transacción el 0,6% de la plata que moviste se va en este impuesto. Para los gobiernos es un tributo muy bueno porque es muy fácil de recaudar, con cada transferencia hay plata que va de manera automática a las cuentas públicas. Además, es una fuente de ingresos enorme.

Es el TERCER IMPUESTO que más recauda y el 100% se destina a la ANSeS

Pero, el impuesto al cheque es un impuesto muy malo o mejor dicho distorsivo.

¿Por qué?

Porque es un impuesto en cascada y se acumula en cada transacción bancaria entre un proveedor y un cliente a lo largo de una misma cadena productiva, exactamente igual al Impuesto sobre los Ingresos Brutos.

Esto desincentiva a las personas y a las empresas a formalizar sus operaciones en el sistema financiero y hace que manejarse en efectivo sea siempre la mejor opción. Pero al realizarlas de este modo el sujeto no se libera del impuesto, con lo cual no es una opción válida para evitar este impuesto. Obviamente dejando de lado este tema puntual, de que nos queda la obligación de ingresar el impuesto, lo que estamos haciendo es ir a contramano del mundo realizando transacciones en efectivo.  Hace un tiempo decíamos “nunca vamos a dar el código de seguridad de la tarjeta de crédito”, hoy lo estamos dando hasta para pedir una pizza, lo que marca que moverse en efectivo además de retroceder varios casilleros es casi imposible.

Hay una parte del Impuesto que es tomado a cuenta para el pago del Impuesto a las Ganancias, de acuerdo al tamaño y actividad de la empresa.

Si hacemos una mirada en la región respecto de este tema, en Brasil tuvo una vigencia hasta 2007, en Ecuador hasta el 2001y Paraguay hasta el 2007. Chile y Uruguay nunca lo tuvieron y los países que actualmente lo tienen son Bolivia, México y Perú, pero las alícuotas son mucho más bajas que la de Argentina. En el resto del mundo prácticamente no existe, confirmando que es otro impuesto que debe eliminarse en cualquier reforma tributaria.

En el mismo momento que estoy escribiendo esta columna se publicó en el Boletín Oficial un decreto por el cual Mercado Pago (y todas las billeteras virtuales) a partir de agosto estarán alcanzadas por el “Impuesto a los movimientos bancarios” con el 0,6%. Claramente si algo funciona se le pone un impuesto, asegurando que no lloverán inversiones ni creación de puestos de trabajo.

Argentina destruyó su moneda y si destruiste la moneda, destruís el ahorro de manera tal que los Bancos no son entidades de crédito para el sector privado sino CAJAS RECAUDADORAS para el sector público, una distorsión más que heredamos de un sistema impositivo perverso.

Para concluir, estimados lectores, los impuestos deben ser el costo que uno asume por vivir en sociedad, solo que en Argentina han terminado siendo un mecanismo de mantenimiento de excesos e ineficiencias del Estado. Las últimas modificaciones impositivas que nos dicen que son rebajas, pero que en realidad no lo son en sí misma, ya que habilitan a Gobernadores e Intendentes a aumentar otros impuestos (ingresos brutos, sellos y tasas). Más impuestos para alimentar los excesos del Estado en contra de la inversión y de la generación de empleo.

Es necesaria una reforma del Estado que disminuya el gasto público porque es imprescindible bajar los impuestos

De esa forma vamos a iniciar un sendero de crecimientos, pero debe ser con EQUILIBRIO FISCAL para terminar con esta historia de déficit fiscales que lo único que lograron fue introducirnos en sucesivas crisis. Tenemos que lograr una LEY DE RESPONSABILIDAD FISCAL que obligue a que todo funcionario en cualquier órbita, nación, provincia o municipio, cuando deje el cargo tenga un nivel de deuda y de cantidad de empleados públicos inferior al que tenía cuando asumió. Debemos exigir que los técnicos del Estado deben ser por CONCURSO y no por militancia y por último las ayudas sociales que son muy necesarias especialmente en estos tiempos deben tener una CONTRAPRESTACIÓN Y POR TIEMPO DETERMINADO.

Nunca olvidemos de un hecho fundamental: el gobierno es tu empleado, no al revés. Solo debes pagarle si cumple su trabajo. Si no lo cumple lo puedes despedir.

Muchas gracias y hasta la próxima. 

Fuente: Argentina en Datos

https://mariobellino.blogspot.com/2021/04/cambios-en-ganancias-alivio-para-pocos.html

https://mariobellino.blogspot.com/2021/02/impuesto-la-riqueza-la-paradoja.html

https://mariobellino.blogspot.com/2021/01/los-impuestos-una-reforma-inmediata.html

 


sábado, 1 de mayo de 2021

Operatoria Offshore, lo importante es la finalidad no el instrumento:


A partir de muchas publicaciones, la más conocida por cierto la llamada “Panama Papers” (en español Papeles de Panamá) que fue  la expresión dada por los medios de comunicación a una filtración informativa de documentos confidenciales, este tipo de operatoria fue ganando muchas personas que no están a favor de la utilización de esta herramienta o instrumento.

Justamente allí es donde está lo central de esta cuestión que es “UN INSTRUMENTO”, que utilizado con fines legales es una herramienta que tiene múltiples ventajas, ahora si se usa para fines ilícitos obviamente que no es correcto.

Lo importante es la finalidad no el instrumento

Quienes utilizan este tipo de instrumento son familias de alto patrimonio o grandes empresas que tienen una serie de finalidades, entre ellas, más allá de lo que el común de la gente piensa, el principal objetivo no es un tema impositivo. Lo principal que busca la gente en Latinoamérica en general no solo en Argentina cuando se utiliza un vehículo Offshore, es tener un mayor nivel de seguridad jurídica.

¿Qué significa seguridad jurídica en términos prácticos?

En la práctica, significa que las leyes se apliquen siempre de la misma manera, que haya previsibilidad, condena para el que hace las cosas mal y, quien hace las cosas bien no tenga ningún tipo de persecución. Esto lo hemos vivido en general en Latinoamérica y en Argentina muchas veces, tenemos gente que evade normas y no es condenada y personas que hacen las cosas como corresponde y tienen la autoridad fiscal, aduanera o Banco Central permanentemente encima.

La mayoría de la gente que utiliza este tipo de instrumento además de la seguridad jurídica busca privacidad y resolver asuntos sucesorios. No se pretende violar la ley o esquivar la ley, se está permanentemente viendo cómo resolver estas preocupaciones que son válidas con instrumentos que en Argentina no están disponibles.

Obviamente para el común de la gente cuando uno toca estos temas es cómo trazar la línea entre privacidad, secreto y evasión. La evasión es simple, si hay una ley que dice que hay que pagar un tributo el contribuyente no puede no pagarlo. De hecho, hay mucha gente que habla de rebelión fiscal y se pone contra del pago de impuestos.

Lo que hay que lograr es un cambio en las leyes, no decir que no hay que cumplirlas

Para acceder a este tipo de operatorias es necesario realizar una exhaustiva revisión de la situación respecto del origen de fondos o valores que se pretenden radicar en este tipo de jurisdicciones de baja o nula tributación. En la actualidad, las normas lo marcan y los reguladores piden información, si no se cumplen los requerimientos iniciales son pasibles de multas. Es algo relativamente nuevo, y esto se pudo ver en las investigaciones públicas, hay documentos de hace treinta años que están de una manera y documentos más recientes que están de otra totalmente distinta, esto a nivel genérico respecto de la industria de este tipo de instrumentos. Obviamente hay empresas que tienen un apetito o una voracidad comercial que hacen que estos exámenes no sean tan racionales y la más conocida Mossack Fonseca & Co. (bufete panameño de abogados) es un ejemplo de estas irregularidades. Una empresa seria no solo tiene que chequear una lista de cuestiones iniciales, y si hay algo raro no lo puede dejar pasar.  Es necesario como se conoce en la jerga profesional Conocer al Cliente para tener una acabada comprensión de cómo es el origen del dinero y plantear los objetivos. Hoy lo que se busca es la mayor transparencia posible, esto tiene que ver con que las jurisdicciones también buscan no tener problemas porque pueden provocar dificultades financieras a nivel global. A punto tal que, a los estudios profesionales que se dedican al armado de estos instrumentos se les impone la obligación de denunciar si ven o admiten irregularidades.

Lo que se conoce de la prensa en investigaciones periodísticas que tienen serios problemas cuando en un entramado societario o una ruta de dinero pasa por este tipo de jurisdicciones, automáticamente es como si pusieran un paredón donde la investigación, periodística insisto, queda totalmente trabada. Ahí viene si estas jurisdicciones realmente colaboran, no solo con la prensa que sería lo de menos, con la Justicia esa es la verdadera pregunta.

En la actualidad no hay duda de que es total la colaboración, pero tengamos en cuenta para que nos quede absolutamente claro, hoy por hoy técnicamente hablando, Estados Unidos es el paraíso fiscal más grande del mundo. Estado Unidos permite y no solamente en el pequeño estado de Delaware sino en cualquier Estado prácticamente tener una sociedad y si uno no hace negocios en Estados Unidos no paga impuestos en primer lugar, después, en algunas jurisdicciones como Delawere además tener opacidad sobre dueños. Lo que Estados Unidos le exigía a Caimán y tantas otras jurisdicciones offshore, ellos no lo hacen.

Mientras Estados Unidos no cambie eso, el sistema presenta algunos problemas

Hoy tenemos dos agujeros muy grandes, Estados Unidos en materia de corporaciones y estructuras fiduciarias y China en todo el sistema de transferencias sin demasiadas justificaciones, mientras esas dos cuestiones queden ahí, el resto no va a cambiar.

Pero volviendo a la pregunta puntual anterior, las jurisdicciones colaboran con la justicia en la actualidad. Absolutamente si, además, en la actualidad hay reglas comunes de colaboración internacionales, no importa de qué país, tienen que aceptar reglas mínimas de cooperación, no solamente eso, también hay un intercambio automático de información.

¿Qué significa esto?

Por ejemplo, AFIP no tiene que pedir información de un contribuyente en particular, le llega automáticamente y es la misma AFIP la que sube para que el contribuyente, en su portal con clave fiscal “Nuestra Parte” lo tenga en cuenta.

Lo interesante en todo esto es el concepto de “Competencia Fiscal”, como fundamento en defensa de toda esta operatoria offshore. El mundo iba hacia una situación donde todos debían pagar el mismo impuesto, siempre hablando de países desarrollados y los países offshore eran los malos. Y la verdad que, si no hubieran existido las jurisdicciones offshore poniendo un límite a los países de alta tributación, la baja en la tributación no se habría dado. El mejor ejemplo y más claro lo dio la anterior administración de Estado Unidos de Donald Trump, que dio una baja del 30% al 21%, con el firme propósito de que empresas que estaban ubicadas fuera de Estados Unidos vuelvan a radicarse nuevamente en los Estados Unidos. También lo hizo Francia con una baja del 33% al 28% para llegar al 25% en el 2022, Alemania también hizo lo propio, China bajó impuestos, están anunciando bajas de impuestos en Australia. Todo esto es lo que tiene que ver con la “Competencia Fiscal”.

Pero para que se comprenda aún mejor el tema, yo siempre hago una comparación:

Paraísos Fiscales o Jurisdicciones Offshore con las aerolíneas Low Cost

Es muy simple, las aerolíneas Low Cost le ponen un límite al precio de los pasajes de las aerolíneas tradicionales y esto beneficia a los consumidores. Las Jurisdicciones Offshore le ponen un límite a los impuestos que se deben pagar en los países de alta tributación y eso beneficia a los contribuyentes.

“Es exactamente la misma lógica”

Debe quedar bien en claro que bajo ningún concepto deben confundirse los manotazos mal habidos de gobernantes (actos de corrupción para que se entienda mejor) que utilizan bolsos como moneda corriente, recordarán a qué me estoy refiriendo; con lo obtenido lícitamente por particulares. En el primer caso, sin duda que debe castigarse a los ladrones, no importa donde escapan con los recursos de otros, mientras que, en el segundo, si no se han lesionado derechos de terceros, debe respetarse la decisión de sus titulares donde decidan ubicar sus pertenencias.

Por último y para terminar estimados lectores, ahora independientemente de la presión tributaria, es absolutamente improcedente el llamado “principio de nacionalidad” en materia impositiva para oponerse al “principio de territorialidad”. En el primer caso significa que el gobierno puede perseguir con gravámenes a los patrimonios independientemente del lugar en que se encuentran. A diferencia del segundo caso que con lógica mantiene los impuestos solo para quienes habitan el territorio en cuestión ya que esa es la responsabilidad de los gobernantes del cuidado de los derechos de los gobernados y no una voracidad tributaria ilimitada aplicada en jurisdicciones en los que no presta servicios el gobierno correspondiente.

Se ha perdido por completo la noción de que los gobiernos son servidores de la gente y no la gente servidores de los gobiernos. Es un hecho que allí donde los impuestos son razonables y los consiguientes servicios existen, las trifulcas fiscales tienden a desaparecer.

Muchas gracias y hasta la próxima.